Devarim 32:1
הַאֲזִ֥ינוּ הַשָּׁמַ֖יִם וַאֲדַבֵּ֑רָה וְתִשְׁמַ֥ע הָאָ֖רֶץ אִמְרֵי־פִֽי׃
Escuchad, cielos, y hablaré; y oiga la tierra las palabras de mi boca.
הַאֲזִ֥ינוּ הַשָּׁמַ֖יִם וַאֲדַבֵּ֑רָה וְתִשְׁמַ֥ע הָאָ֖רֶץ אִמְרֵי־פִֽי׃
Escuchad, cielos, y hablaré; y oiga la tierra las palabras de mi boca.
יַעֲרֹ֤ף כַּמָּטָר֙ לִקְחִ֔י תִּזַּ֥ל כַּטַּ֖ל אִמְרָתִ֑י כִּשְׂעִירִ֣ם עֲלֵי־דֶ֔שֶׁא וְכִרְבִיבִ֖ים עֲלֵי־עֵֽשֶׂב׃
Caiga como lluvia mi enseñanza; destile como rocío mi palabra, como llovizna sobre la hierba y como gotas sobre el pasto.
כִּ֛י שֵׁ֥ם יְהֹוָ֖ה אֶקְרָ֑א הָב֥וּ גֹ֖דֶל לֵאלֹהֵֽינוּ׃
Porque proclamaré el nombre de Adonái; dad grandeza a nuestro Dios.
הַצּוּר֙ תָּמִ֣ים פׇּֽעֳל֔וֹ כִּ֥י כׇל־דְּרָכָ֖יו מִשְׁפָּ֑ט אֵ֤ל אֱמוּנָה֙ וְאֵ֣ין עָ֔וֶל צַדִּ֥יק וְיָשָׁ֖ר הֽוּא׃
La Roca, perfecta es Su obra, porque todos Sus caminos son justicia; Dios fiel y sin injusticia, justo y recto es Él.
שִׁחֵ֥ת ל֛וֹ לֹ֖א בָּנָ֣יו מוּמָ֑ם דּ֥וֹר עִקֵּ֖שׁ וּפְתַלְתֹּֽל׃
Se corrompió ante Él; no son Sus hijos, sino su defecto: generación torcida y perversa.
הַ לְיְהֹוָה֙ תִּגְמְלוּ־זֹ֔את עַ֥ם נָבָ֖ל וְלֹ֣א חָכָ֑ם הֲלוֹא־הוּא֙ אָבִ֣יךָ קָּנֶ֔ךָ ה֥וּא עָשְׂךָ֖ וַֽיְכֹנְנֶֽךָ׃
¿Así pagáis a Adonái, pueblo necio y no sabio? ¿No es Él tu Padre, tu Creador? Él te hizo y te estableció.
זְכֹר֙ יְמ֣וֹת עוֹלָ֔ם בִּ֖ינוּ שְׁנ֣וֹת דֹּר־וָדֹ֑ר שְׁאַ֤ל אָבִ֙יךָ֙ וְיַגֵּ֔דְךָ זְקֵנֶ֖יךָ וְיֹ֥אמְרוּ לָֽךְ׃
Recuerda los días antiguos; considera los años de generación en generación. Pregunta a tu padre y él te contará; a tus ancianos, y ellos te dirán.
בְּהַנְחֵ֤ל עֶלְיוֹן֙ גּוֹיִ֔ם בְּהַפְרִיד֖וֹ בְּנֵ֣י אָדָ֑ם יַצֵּב֙ גְּבֻלֹ֣ת עַמִּ֔ים לְמִסְפַּ֖ר בְּנֵ֥י יִשְׂרָאֵֽל׃
Cuando el Altísimo dio heredad a las naciones, cuando separó a los hijos del hombre, fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel.
כִּ֛י חֵ֥לֶק יְהֹוָ֖ה עַמּ֑וֹ יַעֲקֹ֖ב חֶ֥בֶל נַחֲלָתֽוֹ׃
Porque la porción de Adonái es Su pueblo; Yaakov es la cuerda de Su heredad.
יִמְצָאֵ֙הוּ֙ בְּאֶ֣רֶץ מִדְבָּ֔ר וּבְתֹ֖הוּ יְלֵ֣ל יְשִׁמֹ֑ן יְסֹבְבֶ֙נְהוּ֙ יְב֣וֹנְנֵ֔הוּ יִצְּרֶ֖נְהוּ כְּאִישׁ֥וֹן עֵינֽוֹ׃
Lo encontró en tierra desértica, en soledad, en un desierto aullante; lo rodeó, lo instruyó, lo guardó como la pupila de Su ojo.
כְּנֶ֙שֶׁר֙ יָעִ֣יר קִנּ֔וֹ עַל־גּוֹזָלָ֖יו יְרַחֵ֑ף יִפְרֹ֤שׂ כְּנָפָיו֙ יִקָּחֵ֔הוּ יִשָּׂאֵ֖הוּ עַל־אֶבְרָתֽוֹ׃
Como un águila despierta su nido, revolotea sobre sus polluelos, extiende sus alas, lo toma y lo lleva sobre sus plumas.
יְהֹוָ֖ה בָּדָ֣ד יַנְחֶ֑נּוּ וְאֵ֥ין עִמּ֖וֹ אֵ֥ל נֵכָֽר׃
Adonái solo lo guio, y no hubo con él dios extraño.
יַרְכִּבֵ֙הוּ֙ עַל־ (במותי) אָ֔רֶץ וַיֹּאכַ֖ל תְּנוּבֹ֣ת שָׂדָ֑י וַיֵּנִקֵ֤הֽוּ דְבַשׁ֙ מִסֶּ֔לַע וְשֶׁ֖מֶן מֵחַלְמִ֥ישׁ צֽוּר׃
Lo hizo cabalgar sobre las alturas de la tierra, y comió los productos del campo; le hizo chupar miel de la roca y aceite del pedernal.
חֶמְאַ֨ת בָּקָ֜ר וַחֲלֵ֣ב צֹ֗אן עִם־חֵ֨לֶב כָּרִ֜ים וְאֵילִ֤ים בְּנֵֽי־בָשָׁן֙ וְעַתּוּדִ֔ים עִם־חֵ֖לֶב כִּלְי֣וֹת חִטָּ֑ה וְדַם־עֵנָ֖ב תִּשְׁתֶּה־חָֽמֶר׃
Mantequilla de vacas y leche de ovejas, con grasa de corderos, carneros de Bashán y machos cabríos, con la mejor grasa de los granos de trigo; y bebiste vino, sangre de uvas.
וַיִּשְׁמַ֤ן יְשֻׁרוּן֙ וַיִּבְעָ֔ט שָׁמַ֖נְתָּ עָבִ֣יתָ כָּשִׂ֑יתָ וַיִּטֹּשׁ֙ אֱל֣וֹהַּ עָשָׂ֔הוּ וַיְנַבֵּ֖ל צ֥וּר יְשֻׁעָתֽוֹ׃
Pero Yeshurún engordó y pateó; engordaste, te espesaste, te cubriste de grasa. Abandonó al Dios que lo hizo y despreció la Roca de su salvación.
יַקְנִאֻ֖הוּ בְּזָרִ֑ים בְּתוֹעֵבֹ֖ת יַכְעִיסֻֽהוּ׃
Lo provocaron a celos con extraños; con abominaciones lo enojaron.
יִזְבְּח֗וּ לַשֵּׁדִים֙ לֹ֣א אֱלֹ֔הַּ אֱלֹהִ֖ים לֹ֣א יְדָע֑וּם חֲדָשִׁים֙ מִקָּרֹ֣ב בָּ֔אוּ לֹ֥א שְׂעָר֖וּם אֲבֹתֵיכֶֽם׃
Sacrificaron a demonios, no a Dios; a dioses que no conocían, nuevos, recién llegados, que vuestros padres no temieron.
צ֥וּר יְלָדְךָ֖ תֶּ֑שִׁי וַתִּשְׁכַּ֖ח אֵ֥ל מְחֹלְלֶֽךָ׃
A la Roca que te engendró descuidaste, y olvidaste al Dios que te formó.
וַיַּ֥רְא יְהֹוָ֖ה וַיִּנְאָ֑ץ מִכַּ֥עַס בָּנָ֖יו וּבְנֹתָֽיו׃
Adonái vio y se indignó, por la provocación de Sus hijos y Sus hijas.
וַיֹּ֗אמֶר אַסְתִּ֤ירָה פָנַי֙ מֵהֶ֔ם אֶרְאֶ֖ה מָ֣ה אַחֲרִיתָ֑ם כִּ֣י ד֤וֹר תַּהְפֻּכֹת֙ הֵ֔מָּה בָּנִ֖ים לֹא־אֵמֻ֥ן בָּֽם׃
Y dijo: “Ocultaré Mi rostro de ellos; veré cuál será su final, porque son una generación de perversidades, hijos en quienes no hay fidelidad.
הֵ֚ם קִנְא֣וּנִי בְלֹא־אֵ֔ל כִּעֲס֖וּנִי בְּהַבְלֵיהֶ֑ם וַֽאֲנִי֙ אַקְנִיאֵ֣ם בְּלֹא־עָ֔ם בְּג֥וֹי נָבָ֖ל אַכְעִיסֵֽם׃
Ellos me provocaron a celos con lo que no es Dios; me enojaron con sus vanidades. Yo los provocaré a celos con un no-pueblo; con una nación necia los enojaré.
כִּי־אֵשׁ֙ קָדְחָ֣ה בְאַפִּ֔י וַתִּיקַ֖ד עַד־שְׁא֣וֹל תַּחְתִּ֑ית וַתֹּ֤אכַל אֶ֙רֶץ֙ וִֽיבֻלָ֔הּ וַתְּלַהֵ֖ט מוֹסְדֵ֥י הָרִֽים׃
Porque fuego se ha encendido en Mi ira, y arderá hasta el Sheol más profundo; consumirá la tierra y su producto, e incendiará los fundamentos de los montes.
אַסְפֶּ֥ה עָלֵ֖ימוֹ רָע֑וֹת חִצַּ֖י אֲכַלֶּה־בָּֽם׃
Amontonaré males sobre ellos; Mis flechas gastaré contra ellos.
מְזֵ֥י רָעָ֛ב וּלְחֻ֥מֵי רֶ֖שֶׁף וְקֶ֣טֶב מְרִירִ֑י וְשֶׁן־בְּהֵמֹת֙ אֲשַׁלַּח־בָּ֔ם עִם־חֲמַ֖ת זֹחֲלֵ֥י עָפָֽר׃
Consumidos por hambre, devorados por fiebre ardiente y destrucción amarga; enviaré contra ellos dientes de animales, con veneno de reptiles del polvo.
מִחוּץ֙ תְּשַׁכֶּל־חֶ֔רֶב וּמֵחֲדָרִ֖ים אֵימָ֑ה גַּם־בָּחוּר֙ גַּם־בְּתוּלָ֔ה יוֹנֵ֖ק עִם־אִ֥ישׁ שֵׂיבָֽה׃
Por fuera desolará la espada, y por dentro el terror; tanto al joven como a la doncella, al lactante junto con el hombre canoso.
אָמַ֖רְתִּי אַפְאֵיהֶ֑ם אַשְׁבִּ֥יתָה מֵאֱנ֖וֹשׁ זִכְרָֽם׃
Dije: ‘Los dispersaría, haría cesar de entre los hombres su memoria’,
לוּלֵ֗י כַּ֤עַס אוֹיֵב֙ אָג֔וּר פֶּֽן־יְנַכְּר֖וּ צָרֵ֑ימוֹ פֶּן־יֹֽאמְרוּ֙ יָדֵ֣נוּ רָ֔מָה וְלֹ֥א יְהֹוָ֖ה פָּעַ֥ל כׇּל־זֹֽאת׃
si no fuera porque temo la ira del enemigo, no sea que sus adversarios lo malinterpreten, no sea que digan: ‘Nuestra mano es poderosa, y no fue Adonái quien hizo todo esto’.
כִּי־ג֛וֹי אֹבַ֥ד עֵצ֖וֹת הֵ֑מָּה וְאֵ֥ין בָּהֶ֖ם תְּבוּנָֽה׃
Porque son una nación privada de consejo, y no hay en ellos entendimiento.
ל֥וּ חָכְמ֖וּ יַשְׂכִּ֣ילוּ זֹ֑את יָבִ֖ינוּ לְאַחֲרִיתָֽם׃
Si fueran sabios, entenderían esto; comprenderían su final.
אֵיכָ֞ה יִרְדֹּ֤ף אֶחָד֙ אֶ֔לֶף וּשְׁנַ֖יִם יָנִ֣יסוּ רְבָבָ֑ה אִם־לֹא֙ כִּֽי־צוּרָ֣ם מְכָרָ֔ם וַֽיהֹוָ֖ה הִסְגִּירָֽם׃
¿Cómo podría uno perseguir a mil, y dos hacer huir a diez mil, si su Roca no los hubiera vendido y Adonái no los hubiera entregado?
כִּ֛י לֹ֥א כְצוּרֵ֖נוּ צוּרָ֑ם וְאֹיְבֵ֖ינוּ פְּלִילִֽים׃
Porque la roca de ellos no es como nuestra Roca, y nuestros enemigos son jueces de ello.
כִּֽי־מִגֶּ֤פֶן סְדֹם֙ גַּפְנָ֔ם וּמִשַּׁדְמֹ֖ת עֲמֹרָ֑ה עֲנָבֵ֙מוֹ֙ עִנְּבֵי־ר֔וֹשׁ אַשְׁכְּלֹ֥ת מְרֹרֹ֖ת לָֽמוֹ׃
Porque de la vid de Sedom es su vid, y de los campos de Amorá; sus uvas son uvas venenosas, racimos amargos tienen.
חֲמַ֥ת תַּנִּינִ֖ם יֵינָ֑ם וְרֹ֥אשׁ פְּתָנִ֖ים אַכְזָֽר׃
Veneno de serpientes es su vino, y cruel ponzoña de víboras.
הֲלֹא־ה֖וּא כָּמֻ֣ס עִמָּדִ֑י חָת֖וּם בְּאוֹצְרֹתָֽי׃
¿Acaso no está esto guardado conmigo, sellado en Mis tesoros?
לִ֤י נָקָם֙ וְשִׁלֵּ֔ם לְעֵ֖ת תָּמ֣וּט רַגְלָ֑ם כִּ֤י קָרוֹב֙ י֣וֹם אֵידָ֔ם וְחָ֖שׁ עֲתִדֹ֥ת לָֽמוֹ׃
Mía es la venganza y el pago, para el tiempo en que tropiece su pie; porque cercano está el día de su calamidad, y se apresura lo que les está preparado.
כִּֽי־יָדִ֤ין יְהֹוָה֙ עַמּ֔וֹ וְעַל־עֲבָדָ֖יו יִתְנֶחָ֑ם כִּ֤י יִרְאֶה֙ כִּֽי־אָ֣זְלַת יָ֔ד וְאֶ֖פֶס עָצ֥וּר וְעָזֽוּב׃
Porque Adonái juzgará a Su pueblo y se compadecerá de Sus siervos, cuando vea que se ha agotado la fuerza, y que no queda ni retenido ni abandonado.
וְאָמַ֖ר אֵ֣י אֱלֹהֵ֑ימוֹ צ֖וּר חָסָ֥יוּ בֽוֹ׃
Y dirá: ‘¿Dónde están sus dioses, la roca en la que se refugiaban?
אֲשֶׁ֨ר חֵ֤לֶב זְבָחֵ֙ימוֹ֙ יֹאכֵ֔לוּ יִשְׁתּ֖וּ יֵ֣ין נְסִיכָ֑ם יָק֙וּמוּ֙ וְיַעְזְרֻכֶ֔ם יְהִ֥י עֲלֵיכֶ֖ם סִתְרָֽה׃
Los que comían la grasa de sus sacrificios y bebían el vino de sus libaciones. Que se levanten y os ayuden; que sean sobre vosotros protección.
רְא֣וּ ׀ עַתָּ֗ה כִּ֣י אֲנִ֤י אֲנִי֙ ה֔וּא וְאֵ֥ין אֱלֹהִ֖ים עִמָּדִ֑י אֲנִ֧י אָמִ֣ית וַאֲחַיֶּ֗ה מָחַ֙צְתִּי֙ וַאֲנִ֣י אֶרְפָּ֔א וְאֵ֥ין מִיָּדִ֖י מַצִּֽיל׃
Ved ahora que Yo, Yo soy Él, y no hay dios conmigo. Yo hago morir y hago vivir; Yo hiero y Yo sano, y no hay quien libre de Mi mano.
כִּֽי־אֶשָּׂ֥א אֶל־שָׁמַ֖יִם יָדִ֑י וְאָמַ֕רְתִּי חַ֥י אָנֹכִ֖י לְעֹלָֽם׃
Porque alzo Mi mano a los cielos y digo: Vivo Yo para siempre.
אִם־שַׁנּוֹתִי֙ בְּרַ֣ק חַרְבִּ֔י וְתֹאחֵ֥ז בְּמִשְׁפָּ֖ט יָדִ֑י אָשִׁ֤יב נָקָם֙ לְצָרָ֔י וְלִמְשַׂנְאַ֖י אֲשַׁלֵּֽם׃
Si afilo el relámpago de Mi espada, y Mi mano toma el juicio, devolveré venganza a Mis adversarios, y pagaré a quienes me odian.
אַשְׁכִּ֤יר חִצַּי֙ מִדָּ֔ם וְחַרְבִּ֖י תֹּאכַ֣ל בָּשָׂ֑ר מִדַּ֤ם חָלָל֙ וְשִׁבְיָ֔ה מֵרֹ֖אשׁ פַּרְע֥וֹת אוֹיֵֽב׃
Embriagaré Mis flechas con sangre, y Mi espada comerá carne: con sangre de muertos y cautivos, de la cabeza de los líderes enemigos.
הַרְנִ֤ינוּ גוֹיִם֙ עַמּ֔וֹ כִּ֥י דַם־עֲבָדָ֖יו יִקּ֑וֹם וְנָקָם֙ יָשִׁ֣יב לְצָרָ֔יו וְכִפֶּ֥ר אַדְמָת֖וֹ עַמּֽוֹ׃
Alabad, naciones, a Su pueblo, porque vengará la sangre de Sus siervos; devolverá venganza a Sus adversarios y expiará Su tierra y Su pueblo.
וַיָּבֹ֣א מֹשֶׁ֗ה וַיְדַבֵּ֛ר אֶת־כׇּל־דִּבְרֵ֥י הַשִּׁירָֽה־הַזֹּ֖את בְּאׇזְנֵ֣י הָעָ֑ם ה֖וּא וְהוֹשֵׁ֥עַ בִּן־נֽוּן׃
Moshé vino y habló todas las palabras de este cántico a oídos del pueblo, él y Hoshea hijo de Nun.
וַיְכַ֣ל מֹשֶׁ֗ה לְדַבֵּ֛ר אֶת־כׇּל־הַדְּבָרִ֥ים הָאֵ֖לֶּה אֶל־כׇּל־יִשְׂרָאֵֽל׃
Y Moshé terminó de hablar todas estas palabras a todo Israel.
וַיֹּ֤אמֶר אֲלֵהֶם֙ שִׂ֣ימוּ לְבַבְכֶ֔ם לְכׇ֨ל־הַדְּבָרִ֔ים אֲשֶׁ֧ר אָנֹכִ֛י מֵעִ֥יד בָּכֶ֖ם הַיּ֑וֹם אֲשֶׁ֤ר תְּצַוֻּם֙ אֶת־בְּנֵיכֶ֔ם לִשְׁמֹ֣ר לַעֲשׂ֔וֹת אֶת־כׇּל־דִּבְרֵ֖י הַתּוֹרָ֥ה הַזֹּֽאת׃
Y les dijo: “Poned vuestro corazón en todas las palabras con las que yo os advierto hoy, para que ordenéis a vuestros hijos cuidar de cumplir todas las palabras de esta Torá.
כִּ֠י לֹא־דָבָ֨ר רֵ֥ק הוּא֙ מִכֶּ֔ם כִּי־ה֖וּא חַיֵּיכֶ֑ם וּבַדָּבָ֣ר הַזֶּ֗ה תַּאֲרִ֤יכוּ יָמִים֙ עַל־הָ֣אֲדָמָ֔ה אֲשֶׁ֨ר אַתֶּ֜ם עֹבְרִ֧ים אֶת־הַיַּרְדֵּ֛ן שָׁ֖מָּה לְרִשְׁתָּֽהּ׃
Porque no es cosa vacía para vosotros, sino que es vuestra vida; y por esta palabra prolongaréis vuestros días sobre la tierra a la cual cruzáis el Yardén para heredarla”.
וַיְדַבֵּ֤ר יְהֹוָה֙ אֶל־מֹשֶׁ֔ה בְּעֶ֛צֶם הַיּ֥וֹם הַזֶּ֖ה לֵאמֹֽר׃
Adonái habló a Moshé en ese mismo día, diciendo:
עֲלֵ֡ה אֶל־הַר֩ הָעֲבָרִ֨ים הַזֶּ֜ה הַר־נְב֗וֹ אֲשֶׁר֙ בְּאֶ֣רֶץ מוֹאָ֔ב אֲשֶׁ֖ר עַל־פְּנֵ֣י יְרֵח֑וֹ וּרְאֵה֙ אֶת־אֶ֣רֶץ כְּנַ֔עַן אֲשֶׁ֨ר אֲנִ֥י נֹתֵ֛ן לִבְנֵ֥י יִשְׂרָאֵ֖ל לַאֲחֻזָּֽה׃
“Sube a este monte de Avarim, al monte Nevó, que está en la tierra de Moav, frente a Yerijó, y mira la tierra de Kenaan que Yo doy a los hijos de Israel por posesión.
וּמֻ֗ת בָּהָר֙ אֲשֶׁ֤ר אַתָּה֙ עֹלֶ֣ה שָׁ֔מָּה וְהֵאָסֵ֖ף אֶל־עַמֶּ֑יךָ כַּֽאֲשֶׁר־מֵ֞ת אַהֲרֹ֤ן אָחִ֙יךָ֙ בְּהֹ֣ר הָהָ֔ר וַיֵּאָ֖סֶף אֶל־עַמָּֽיו׃
Y muere en el monte al cual subes, y sé reunido con tu pueblo, como murió Aharón tu hermano en Hor HaHar y fue reunido con su pueblo.
עַל֩ אֲשֶׁ֨ר מְעַלְתֶּ֜ם בִּ֗י בְּתוֹךְ֙ בְּנֵ֣י יִשְׂרָאֵ֔ל בְּמֵֽי־מְרִיבַ֥ת קָדֵ֖שׁ מִדְבַּר־צִ֑ן עַ֣ל אֲשֶׁ֤ר לֹֽא־קִדַּשְׁתֶּם֙ אוֹתִ֔י בְּת֖וֹךְ בְּנֵ֥י יִשְׂרָאֵֽל׃
Por cuanto fuisteis infieles conmigo en medio de los hijos de Israel, en las aguas de Merivat Kadesh, en el desierto de Tzin; por cuanto no me santificasteis en medio de los hijos de Israel.
כִּ֥י מִנֶּ֖גֶד תִּרְאֶ֣ה אֶת־הָאָ֑רֶץ וְשָׁ֙מָּה֙ לֹ֣א תָב֔וֹא אֶל־הָאָ֕רֶץ אֲשֶׁר־אֲנִ֥י נֹתֵ֖ן לִבְנֵ֥י יִשְׂרָאֵֽל׃
Porque desde enfrente verás la tierra, pero allí no entrarás, a la tierra que Yo doy a los hijos de Israel”.
El estudiante lee sin distracciones; al tocar un pasaje abre comentarios, Rashí, Onkelos, notas privadas, preguntas, tarjetas y progreso guardado.
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Devarim 32