Iov 6:1
וַיַּ֥עַן אִיּ֗וֹב וַיֹּאמַֽר׃
Iyov respondió y dijo:
וַיַּ֥עַן אִיּ֗וֹב וַיֹּאמַֽר׃
Iyov respondió y dijo:
ל֗וּ שָׁק֣וֹל יִשָּׁקֵ֣ל כַּעְשִׂ֑י (והיתי) בְּֽמֹאזְנַ֥יִם יִשְׂאוּ־יָֽחַד׃
“¡Ojalá se pesara exactamente mi aflicción, y pusieran junto con ella mi calamidad en la balanza!
כִּֽי־עַתָּ֗ה מֵח֣וֹל יַמִּ֣ים יִכְבָּ֑ד עַל־כֵּ֝֗ן דְּבָרַ֥י לָֽעוּ׃
Porque ahora sería más pesada que la arena de los mares; por eso mis palabras han sido precipitadas.
כִּ֤י חִצֵּ֪י שַׁדַּ֡י עִמָּדִ֗י אֲשֶׁ֣ר חֲ֭מָתָם שֹׁתָ֣ה רוּחִ֑י בִּעוּתֵ֖י אֱל֣וֹהַּ יַעַרְכֽוּנִי׃
Porque las flechas de Shaddai están conmigo; mi espíritu bebe su veneno. Los terrores de Dios se ordenan contra mí.
הֲיִֽנְהַק־פֶּ֥רֶא עֲלֵי־דֶ֑שֶׁא אִ֥ם יִגְעֶה־שּׁ֝֗וֹר עַל־בְּלִילֽוֹ׃
¿Rebuzna el asno salvaje sobre la hierba? ¿Muge el buey sobre su forraje?
הֲיֵאָכֵ֣ל תָּ֭פֵל מִבְּלִי־מֶ֑לַח אִם־יֶשׁ־טַ֝֗עַם בְּרִ֣יר חַלָּמֽוּת׃
¿Se come lo insípido sin sal? ¿Hay sabor en la clara del huevo?
מֵאֲנָ֣ה לִנְגּ֣וֹעַ נַפְשִׁ֑י הֵ֝֗מָּה כִּדְוֵ֥י לַחְמִֽי׃
Mi alma se niega a tocarlo; son como alimento repugnante para mí.
מִֽי־יִ֭תֵּן תָּב֣וֹא שֶׁאֱלָתִ֑י וְ֝תִקְוָתִ֗י יִתֵּ֥ן אֱלֽוֹהַּ׃
¡Quién diera que viniera mi petición, y que Dios concediera mi esperanza!
וְיֹאֵ֣ל אֱ֭לוֹהַּ וִידַכְּאֵ֑נִי יַתֵּ֥ר יָ֝ד֗וֹ וִיבַצְּעֵֽנִי׃
Que Dios quisiera quebrantarme, que soltara Su mano y me cortara.
וּ֥תְהִי־ע֨וֹד ׀ נֶ֘חָ֤מָתִ֗י וַאֲסַלְּדָ֣ה בְ֭חִילָה לֹ֣א יַחְמ֑וֹל כִּי־לֹ֥א כִ֝חַ֗דְתִּי אִמְרֵ֥י קָדֽוֹשׁ׃
Entonces aún tendría consuelo; saltaría de gozo aun en el dolor que no perdona, porque no he negado las palabras del Santo.
מַה־כֹּחִ֥י כִֽי־אֲיַחֵ֑ל וּמַה־קִּ֝צִּ֗י כִּֽי־אַאֲרִ֥יךְ נַפְשִֽׁי׃
¿Cuál es mi fuerza para que espere? ¿Cuál es mi fin para que prolongue mi vida?
אִם־כֹּ֣חַ אֲבָנִ֣ים כֹּחִ֑י אִֽם־בְּשָׂרִ֥י נָחֽוּשׁ׃
¿Es mi fuerza fuerza de piedras? ¿Es mi carne de bronce?
הַאִ֬ם אֵ֣ין עֶזְרָתִ֣י בִ֑י וְ֝תֻשִׁיָּ֗ה נִדְּחָ֥ה מִמֶּֽנִּי׃
¿Acaso no está mi ayuda dentro de mí? ¿Y la sabiduría práctica ha sido alejada de mí?
לַמָּ֣ס מֵרֵעֵ֣הוּ חָ֑סֶד וְיִרְאַ֖ת שַׁדַּ֣י יַעֲזֽוֹב׃
Al que desfallece, su amigo debe mostrar bondad; aunque abandone el temor de Shaddai.
אַ֭חַי בָּגְד֣וּ כְמוֹ־נָ֑חַל כַּאֲפִ֖יק נְחָלִ֣ים יַעֲבֹֽרוּ׃
Mis hermanos han sido traicioneros como un arroyo, como cauces de torrentes que pasan,
הַקֹּדְרִ֥ים מִנִּי־קָ֑רַח עָ֝לֵ֗ימוֹ יִתְעַלֶּם־שָֽׁלֶג׃
que se oscurecen por el hielo, sobre los cuales se oculta la nieve.
בְּעֵ֣ת יְזֹרְב֣וּ נִצְמָ֑תוּ בְּ֝חֻמּ֗וֹ נִדְעֲכ֥וּ מִמְּקוֹמָֽם׃
Cuando se calientan, desaparecen; cuando hace calor, se extinguen de su lugar.
יִ֭לָּ֣פְתוּ אׇרְח֣וֹת דַּרְכָּ֑ם יַעֲל֖וּ בַתֹּ֣הוּ וְיֹאבֵֽדוּ׃
Las caravanas se desvían de sus rutas; suben al vacío y perecen.
הִ֭בִּיטוּ אׇרְח֣וֹת תֵּמָ֑א הֲלִיכֹ֥ת שְׁ֝בָ֗א קִוּוּ־לָֽמוֹ׃
Las caravanas de Temá miran; los viajeros de Shevá esperan en ellos.
בֹּ֥שׁוּ כִֽי־בָטָ֑ח בָּ֥אוּ עָ֝דֶ֗יהָ וַיֶּחְפָּֽרוּ׃
Quedan avergonzados porque confiaron; llegaron hasta allí y quedaron confundidos.
כִּֽי־עַ֭תָּה הֱיִ֣יתֶם לֹ֑א תִּֽרְא֥וּ חֲ֝תַ֗ת וַתִּירָֽאוּ׃
Así son ustedes ahora: no son nada; ven el terror y temen.
הֲֽכִי־אָ֭מַרְתִּי הָ֣בוּ לִ֑י וּ֝מִכֹּחֲכֶ֗ם שִׁחֲד֥וּ בַעֲדִֽי׃
¿Acaso dije: ‘Denme algo’, o ‘De sus bienes sobornen por mí’?
וּמַלְּט֥וּנִי מִיַּד־צָ֑ר וּמִיַּ֖ד עָרִיצִ֣ים תִּפְדּֽוּנִי׃
¿O: ‘Líbrenme de la mano del adversario’, o ‘Redímanme de la mano de los violentos’?
ה֭וֹרוּנִי וַאֲנִ֣י אַחֲרִ֑ישׁ וּמַה־שָּׁ֝גִ֗יתִי הָבִ֥ינוּ לִֽי׃
Enséñenme, y yo callaré; háganme entender en qué me equivoqué.
מַה־נִּמְרְצ֥וּ אִמְרֵי־יֹ֑שֶׁר וּמַה־יּוֹכִ֖יחַ הוֹכֵ֣חַ מִכֶּֽם׃
¡Cuán fuertes son las palabras rectas! Pero ¿qué reprende la reprensión de ustedes?
הַלְהוֹכַ֣ח מִלִּ֣ים תַּחְשֹׁ֑בוּ וּ֝לְר֗וּחַ אִמְרֵ֥י נֹאָֽשׁ׃
¿Piensan reprender palabras, y tomar como viento las palabras de un desesperado?
אַף־עַל־יָת֥וֹם תַּפִּ֑ילוּ וְ֝תִכְר֗וּ עַֽל־רֵיעֲכֶֽם׃
Incluso echarían suerte sobre un huérfano, y negociarían sobre su amigo.
וְ֭עַתָּה הוֹאִ֣ילוּ פְנוּ־בִ֑י וְעַל־פְּ֝נֵיכֶ֗ם אִם־אֲכַזֵּֽב׃
Ahora, por favor, dígnense mirarme; ¿acaso mentiría delante de ustedes?
שֽׁוּבוּ־נָ֭א אַל־תְּהִ֣י עַוְלָ֑ה (ושבי) ע֝֗וֹד צִדְקִי־בָֽהּ׃
Vuelvan, por favor, que no haya injusticia; vuelvan otra vez, mi justicia está en ello.
הֲיֵשׁ־בִּלְשׁוֹנִ֥י עַוְלָ֑ה אִם־חִ֝כִּ֗י לֹא־יָבִ֥ין הַוּֽוֹת׃
¿Hay injusticia en mi lengua? ¿Acaso mi paladar no distingue calamidades?
El estudiante lee sin distracciones; al tocar un pasaje abre comentarios, Rashí, Onkelos, notas privadas, preguntas, tarjetas y progreso guardado.
0
Pasajes
0%
ES
0
Refs
0
Guardado
Iov 6