Mishlei 18:1
לְֽ֭תַאֲוָה יְבַקֵּ֣שׁ נִפְרָ֑ד בְּכׇל־תּ֝וּשִׁיָּ֗ה יִתְגַּלָּֽע׃
El que se aparta busca su propio deseo; contra toda sabiduría se rebela.
לְֽ֭תַאֲוָה יְבַקֵּ֣שׁ נִפְרָ֑ד בְּכׇל־תּ֝וּשִׁיָּ֗ה יִתְגַּלָּֽע׃
El que se aparta busca su propio deseo; contra toda sabiduría se rebela.
לֹא־יַחְפֹּ֣ץ כְּ֭סִיל בִּתְבוּנָ֑ה כִּ֝֗י אִֽם־בְּהִתְגַּלּ֥וֹת לִבּֽוֹ׃
El necio no se complace en el entendimiento, sino en revelar su propio corazón.
בְּֽבוֹא־רָ֭שָׁע בָּ֣א גַם־בּ֑וּז וְֽעִם־קָל֥וֹן חֶרְפָּֽה׃
Cuando viene el malvado, viene también el desprecio; y con la vergüenza, la afrenta.
מַ֣יִם עֲ֭מֻקִּים דִּבְרֵ֣י פִי־אִ֑ישׁ נַ֥חַל נֹ֝בֵ֗עַ מְק֣וֹר חׇכְמָֽה׃
Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; arroyo que fluye es la fuente de sabiduría.
שְׂאֵ֣ת פְּנֵי־רָשָׁ֣ע לֹא־ט֑וֹב לְהַטּ֥וֹת צַ֝דִּ֗יק בַּמִּשְׁפָּֽט׃
No es bueno favorecer el rostro del malvado para torcer al justo en el juicio.
שִׂפְתֵ֣י כְ֭סִיל יָבֹ֣אוּ בְרִ֑יב וּ֝פִ֗יו לְֽמַהֲלֻמ֥וֹת יִקְרָֽא׃
Los labios del necio entran en contienda, y su boca llama a golpes.
פִּֽי־כְ֭סִיל מְחִתָּה־ל֑וֹ וּ֝שְׂפָתָ֗יו מוֹקֵ֥שׁ נַפְשֽׁוֹ׃
La boca del necio es su destrucción, y sus labios son trampa para su alma.
דִּבְרֵ֣י נִ֭רְגָּן כְּמִֽתְלַהֲמִ֑ים וְ֝הֵ֗ם יָרְד֥וּ חַדְרֵי־בָֽטֶן׃
Las palabras del murmurador son como bocados deliciosos, y bajan hasta las cámaras del vientre.
גַּ֭ם מִתְרַפֶּ֣ה בִמְלַאכְתּ֑וֹ אָ֥ח ה֝֗וּא לְבַ֣עַל מַשְׁחִֽית׃
También el que es negligente en su trabajo es hermano del destructor.
מִגְדַּל־עֹ֭ז שֵׁ֣ם יְהֹוָ֑ה בּֽוֹ־יָר֖וּץ צַדִּ֣יק וְנִשְׂגָּֽב׃
Torre fuerte es el Nombre de Hashem; a ella corre el justo y es elevado.
ה֣וֹן עָ֭שִׁיר קִרְיַ֣ת עֻזּ֑וֹ וּכְחוֹמָ֥ה נִ֝שְׂגָּבָ֗ה בְּמַשְׂכִּתֽוֹ׃
La riqueza del rico es su ciudad fuerte, y como muro alto en su imaginación.
לִפְנֵי־שֶׁ֭בֶר יִגְבַּ֣הּ לֶב־אִ֑ישׁ וְלִפְנֵ֖י כָב֣וֹד עֲנָוָֽה׃
Antes de la ruina se eleva el corazón del hombre, y antes del honor está la humildad.
מֵשִׁ֣יב דָּ֭בָר בְּטֶ֣רֶם יִשְׁמָ֑ע אִוֶּ֥לֶת הִיא־ל֝֗וֹ וּכְלִמָּֽה׃
El que responde antes de escuchar, necedad es para él y vergüenza.
רֽוּחַ־אִ֭ישׁ יְכַלְכֵּ֣ל מַחֲלֵ֑הוּ וְר֥וּחַ נְ֝כֵאָ֗ה מִ֣י יִשָּׂאֶֽנָּה׃
El espíritu del hombre sostiene su enfermedad, pero un espíritu abatido, ¿quién lo soportará?
לֵ֣ב נָ֭בוֹן יִקְנֶה־דָּ֑עַת וְאֹ֥זֶן חֲ֝כָמִ֗ים תְּבַקֶּשׁ־דָּֽעַת׃
El corazón del entendido adquiere conocimiento, y el oído de los sabios busca conocimiento.
מַתָּ֣ן אָ֭דָם יַרְחִ֣יב ל֑וֹ וְלִפְנֵ֖י גְדֹלִ֣ים יַנְחֶֽנּוּ׃
El regalo del hombre le abre espacio y lo conduce ante los grandes.
צַדִּ֣יק הָרִאשׁ֣וֹן בְּרִיב֑וֹ (יבא) רֵ֝עֵ֗הוּ וַחֲקָרֽוֹ׃
Justo parece el primero en su pleito, hasta que viene su prójimo y lo examina.
מִ֭דְיָנִים יַשְׁבִּ֣ית הַגּוֹרָ֑ל וּבֵ֖ין עֲצוּמִ֣ים יַפְרִֽיד׃
La suerte hace cesar las disputas y separa entre los poderosos.
אָ֗ח נִפְשָׁ֥ע מִקִּרְיַת־עֹ֑ז (ומדונים) כִּבְרִ֥יחַ אַרְמֽוֹן׃
Un hermano ofendido es más difícil que una ciudad fuerte, y las contiendas son como cerrojos de palacio.
מִפְּרִ֣י פִי־אִ֭ישׁ תִּשְׂבַּ֣ע בִּטְנ֑וֹ תְּבוּאַ֖ת שְׂפָתָ֣יו יִשְׂבָּֽע׃
Del fruto de la boca del hombre se sacia su vientre; de la producción de sus labios se saciará.
מָ֣וֶת וְ֭חַיִּים בְּיַד־לָשׁ֑וֹן וְ֝אֹהֲבֶ֗יהָ יֹאכַ֥ל פִּרְיָֽהּ׃
Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.
מָצָ֣א אִ֭שָּׁה מָ֣צָא ט֑וֹב וַיָּ֥פֶק רָ֝צ֗וֹן מֵיְהֹוָֽה׃
Quien encontró esposa encontró el bien, y obtuvo favor de Hashem.
תַּחֲנוּנִ֥ים יְדַבֶּר־רָ֑שׁ וְ֝עָשִׁ֗יר יַעֲנֶ֥ה עַזּֽוֹת׃
Con súplicas habla el pobre, pero el rico responde con dureza.
אִ֣ישׁ רֵ֭עִים לְהִתְרֹעֵ֑עַ וְיֵ֥שׁ אֹ֝הֵ֗ב דָּבֵ֥ק מֵאָֽח׃
Hay amigos que llevan a la ruina, pero hay un amigo más unido que un hermano.
El estudiante lee sin distracciones; al tocar un pasaje abre comentarios, Rashí, Onkelos, notas privadas, preguntas, tarjetas y progreso guardado.
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