Mishlei 5:1
בְּ֭נִי לְחׇכְמָתִ֣י הַקְשִׁ֑יבָה לִ֝תְבוּנָתִ֗י הַט־אׇזְנֶֽךָ׃
Hijo mío, presta atención a mi sabiduría; inclina tu oído a mi entendimiento,
בְּ֭נִי לְחׇכְמָתִ֣י הַקְשִׁ֑יבָה לִ֝תְבוּנָתִ֗י הַט־אׇזְנֶֽךָ׃
Hijo mío, presta atención a mi sabiduría; inclina tu oído a mi entendimiento,
לִשְׁמֹ֥ר מְזִמּ֑וֹת וְ֝דַ֗עַת שְׂפָתֶ֥יךָ יִנְצֹֽרוּ׃
para guardar la prudencia, y que tus labios conserven el conocimiento.
כִּ֤י נֹ֣פֶת תִּ֭טֹּפְנָה שִׂפְתֵ֣י זָרָ֑ה וְחָלָ֖ק מִשֶּׁ֣מֶן חִכָּֽהּ׃
Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más suave que el aceite.
וְֽ֭אַחֲרִיתָהּ מָרָ֣ה כַֽלַּעֲנָ֑ה חַ֝דָּ֗ה כְּחֶ֣רֶב פִּיּֽוֹת׃
Pero su final es amargo como ajenjo, agudo como espada de dos filos.
רַ֭גְלֶיהָ יֹרְד֣וֹת מָ֑וֶת שְׁ֝א֗וֹל צְעָדֶ֥יהָ יִתְמֹֽכוּ׃
Sus pies descienden a la muerte; sus pasos se aferran al Sheol.
אֹ֣רַח חַ֭יִּים פֶּן־תְּפַלֵּ֑ס נָע֥וּ מַ֝עְגְּלֹתֶ֗יהָ לֹ֣א תֵדָֽע׃
No considera la senda de la vida; sus caminos son inestables, y no lo sabe.
וְעַתָּ֣ה בָ֭נִים שִׁמְעוּ־לִ֑י וְאַל־תָּ֝ס֗וּרוּ מֵאִמְרֵי־פִֽי׃
Ahora, hijos, escúchenme, y no se aparten de las palabras de mi boca.
הַרְחֵ֣ק מֵעָלֶ֣יהָ דַרְכֶּ֑ךָ וְאַל־תִּ֝קְרַ֗ב אֶל־פֶּ֥תַח בֵּיתָֽהּ׃
Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa,
פֶּן־תִּתֵּ֣ן לַאֲחֵרִ֣ים הוֹדֶ֑ךָ וּ֝שְׁנֹתֶ֗יךָ לְאַכְזָרִֽי׃
no sea que entregues tu esplendor a otros, y tus años a uno cruel;
פֶּֽן־יִשְׂבְּע֣וּ זָרִ֣ים כֹּחֶ֑ךָ וַ֝עֲצָבֶ֗יךָ בְּבֵ֣ית נׇכְרִֽי׃
no sea que extraños se sacien de tu fuerza, y tus esfuerzos queden en casa de un extranjero;
וְנָהַמְתָּ֥ בְאַחֲרִיתֶ֑ךָ בִּכְל֥וֹת בְּ֝שָׂרְךָ֗ וּשְׁאֵרֶֽךָ׃
y gimas al final, cuando se consuman tu carne y tu cuerpo,
וְֽאָמַרְתָּ֗ אֵ֭יךְ שָׂנֵ֣אתִי מוּסָ֑ר וְ֝תוֹכַ֗חַת נָאַ֥ץ לִבִּֽי׃
y digas: “¡Cómo odié la disciplina, y mi corazón despreciaba la reprensión!
וְֽלֹא־שָׁ֭מַעְתִּי בְּק֣וֹל מוֹרָ֑י וְ֝לִֽמְלַמְּדַ֗י לֹא־הִטִּ֥יתִי אׇזְנִֽי׃
No escuché la voz de mis maestros, ni incliné mi oído a quienes me enseñaban.
כִּ֭מְעַט הָיִ֣יתִי בְכׇל־רָ֑ע בְּת֖וֹךְ קָהָ֣ל וְעֵדָֽה׃
Casi caí en todo mal, en medio de la congregación y la asamblea”.
שְׁתֵה־מַ֥יִם מִבּוֹרֶ֑ךָ וְ֝נֹזְלִ֗ים מִתּ֥וֹךְ בְּאֵרֶֽךָ׃
Bebe agua de tu propia cisterna, y corrientes de tu propio pozo.
יָפ֣וּצוּ מַעְיְנֹתֶ֣יךָ ח֑וּצָה בָּ֝רְחֹב֗וֹת פַּלְגֵי־מָֽיִם׃
Que tus manantiales se esparzan hacia afuera, y tus corrientes de agua por las calles.
יִֽהְיוּ־לְךָ֥ לְבַדֶּ֑ךָ וְאֵ֖ין לְזָרִ֣ים אִתָּֽךְ׃
Que sean solo para ti, y no para extraños contigo.
יְהִֽי־מְקוֹרְךָ֥ בָר֑וּךְ וּ֝שְׂמַ֗ח מֵאֵ֥שֶׁת נְעוּרֶֽךָ׃
Sea bendita tu fuente, y alégrate con la mujer de tu juventud.
אַיֶּ֥לֶת אֲהָבִ֗ים וְֽיַ֫עֲלַת־חֵ֥ן דַּ֭דֶּיהָ יְרַוֻּ֣ךָ בְכׇל־עֵ֑ת בְּ֝אַהֲבָתָ֗הּ תִּשְׁגֶּ֥ה תָמִֽיד׃
Cierva amada y gacela de gracia; que sus pechos te satisfagan en todo tiempo, y en su amor te deleites siempre.
וְלָ֤מָּה תִשְׁגֶּ֣ה בְנִ֣י בְזָרָ֑ה וּ֝תְחַבֵּ֗ק חֵ֣ק נׇכְרִיָּֽה׃
¿Por qué, hijo mío, te extraviarás con una extraña y abrazarás el seno de una extranjera?
כִּ֤י נֹ֨כַח ׀ עֵינֵ֣י יְ֭הֹוָה דַּרְכֵי־אִ֑ישׁ וְֽכׇל־מַעְגְּלֹתָ֥יו מְפַלֵּֽס׃
Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Hashem, y Él examina todas sus sendas.
עֲֽווֹנֹתָ֗יו יִלְכְּדֻנ֥וֹ אֶת־הָרָשָׁ֑ע וּבְחַבְלֵ֥י חַ֝טָּאת֗וֹ יִתָּמֵֽךְ׃
Sus propias iniquidades atraparán al malvado, y con las cuerdas de su pecado será sujetado.
ה֗וּא יָ֭מוּת בְּאֵ֣ין מוּסָ֑ר וּבְרֹ֖ב אִוַּלְתּ֣וֹ יִשְׁגֶּֽה׃
Morirá por falta de disciplina, y por la grandeza de su necedad se extraviará.
משלי ה׳
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Texto hebreo: Miqra according to the Masorah — licencia CC BY-SA
Fuente hebrea: Miqra according to the Masorah.
Estado de la traducción: Traducción española revisada y publicada.
Última revisión editorial: 9 de julio de 2026.
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