Mishlei 9:1
חׇ֭כְמוֹת בָּנְתָ֣ה בֵיתָ֑הּ חָצְבָ֖ה עַמּוּדֶ֣יהָ שִׁבְעָֽה׃
La sabiduría edificó su casa; labró sus siete columnas.
חׇ֭כְמוֹת בָּנְתָ֣ה בֵיתָ֑הּ חָצְבָ֖ה עַמּוּדֶ֣יהָ שִׁבְעָֽה׃
La sabiduría edificó su casa; labró sus siete columnas.
טָבְחָ֣ה טִ֭בְחָהּ מָסְכָ֣ה יֵינָ֑הּ אַ֝֗ף עָרְכָ֥ה שֻׁלְחָנָֽהּ׃
Degolló su sacrificio, mezcló su vino y también preparó su mesa.
שָׁלְחָ֣ה נַעֲרֹתֶ֣יהָ תִקְרָ֑א עַל־גַּ֝פֵּ֗י מְרֹ֣מֵי קָֽרֶת׃
Envió a sus doncellas; llama desde las alturas de la ciudad:
מִֽי־פֶ֭תִי יָסֻ֣ר הֵ֑נָּה חֲסַר־לֵ֝֗ב אָ֣מְרָה לּֽוֹ׃
“Quien sea simple, que se aparte hacia acá”. Al falto de corazón le dice:
לְ֭כוּ לַחֲמ֣וּ בְֽלַחֲמִ֑י וּ֝שְׁת֗וּ בְּיַ֣יִן מָסָֽכְתִּי׃
“Vengan, coman de mi pan y beban del vino que he mezclado.
עִזְב֣וּ פְתָאיִ֣ם וִֽחְי֑וּ וְ֝אִשְׁר֗וּ בְּדֶ֣רֶךְ בִּינָֽה׃
Abandonen la simpleza y vivan; avancen por el camino del entendimiento”.
יֹ֤סֵ֨ר ׀ לֵ֗ץ לֹקֵ֣חַֽ ל֣וֹ קָל֑וֹן וּמוֹכִ֖יחַ לְרָשָׁ֣ע מוּמֽוֹ׃
Quien corrige a un burlador toma para sí vergüenza, y quien reprende al malvado recibe mancha.
אַל־תּ֣וֹכַח לֵ֭ץ פֶּן־יִשְׂנָאֶ֑ךָּ הוֹכַ֥ח לְ֝חָכָ֗ם וְיֶאֱהָבֶֽךָּ׃
No reprendas al burlador, no sea que te odie; reprende al sabio, y te amará.
תֵּ֣ן לְ֭חָכָם וְיֶחְכַּם־ע֑וֹד הוֹדַ֥ע לְ֝צַדִּ֗יק וְי֣וֹסֶף לֶֽקַח׃
Da al sabio, y se hará aún más sabio; enseña al justo, y aumentará aprendizaje.
תְּחִלַּ֣ת חׇ֭כְמָה יִרְאַ֣ת יְהֹוָ֑ה וְדַ֖עַת קְדֹשִׁ֣ים בִּינָֽה׃
El comienzo de la sabiduría es el temor de Hashem, y el conocimiento de los santos es entendimiento.
כִּי־בִ֭י יִרְבּ֣וּ יָמֶ֑יךָ וְיוֹסִ֥יפוּ לְּ֝ךָ֗ שְׁנ֣וֹת חַיִּֽים׃
Porque por mí se multiplicarán tus días, y se te añadirán años de vida.
אִם־חָ֭כַמְתָּ חָכַ֣מְתָּ לָּ֑ךְ וְ֝לַ֗צְתָּ לְֽבַדְּךָ֥ תִשָּֽׂא׃
Si eres sabio, eres sabio para ti; y si te burlas, tú solo cargarás con ello.
אֵ֣שֶׁת כְּ֭סִילוּת הֹמִיָּ֑ה פְּ֝תַיּ֗וּת וּבַל־יָ֥דְעָה מָּֽה׃
La mujer necia es alborotadora, simpleza pura, y no sabe nada.
וְֽ֭יָשְׁבָה לְפֶ֣תַח בֵּיתָ֑הּ עַל־כִּ֝סֵּ֗א מְרֹ֣מֵי קָֽרֶת׃
Se sienta a la entrada de su casa, sobre una silla en las alturas de la ciudad,
לִקְרֹ֥א לְעֹֽבְרֵי־דָ֑רֶךְ הַֽ֝מְיַשְּׁרִ֗ים אֹֽרְחוֹתָֽם׃
para llamar a los que pasan por el camino, a los que van rectos por sus sendas:
מִֽי־פֶ֭תִי יָסֻ֣ר הֵ֑נָּה וַחֲסַר־לֵ֝֗ב וְאָ֣מְרָה לּֽוֹ׃
“Quien sea simple, que se aparte hacia acá”. Y al falto de corazón le dice:
מַֽיִם־גְּנוּבִ֥ים יִמְתָּ֑קוּ וְלֶ֖חֶם סְתָרִ֣ים יִנְעָֽם׃
“Las aguas robadas son dulces, y el pan escondido es agradable”.
וְֽלֹא־יָ֭דַע כִּֽי־רְפָאִ֣ים שָׁ֑ם בְּעִמְקֵ֖י שְׁא֣וֹל קְרֻאֶֽיהָ׃
Pero él no sabe que allí están los muertos; sus invitados están en las profundidades del Sheol.
El estudiante lee sin distracciones; al tocar un pasaje abre comentarios, Rashí, Onkelos, notas privadas, preguntas, tarjetas y progreso guardado.
0
Pasajes
0%
ES
0
Refs
0
Guardado
Mishlei 9