Pasaje seleccionado
Mishnah Kelim 26:1
סַנְדָּל עִמְקִי, וְכִיס שֶׁל שְׁנָצוֹת, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אַף כְּפִיפָה מִצְרִית, רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר, אַף סַנְדָּל לָדִיקִי כַּיּוֹצֵא בָהֶן, הֲרֵי אֵלּוּ מִטַּמְּאִין וּמִטַּהֲרִין שֶׁלֹּא בְאֻמָּן. אָמַר רַבִּי יוֹסֵי, וַהֲלֹא כָל הַכֵּלִים מִטַּמְּאִין וּמִטַּהֲרִין שֶׁלֹּא בְאֻמָּן. אֲבָל אֵלּוּ, אַף עַל פִּי שֶׁהֵן מֻתָּרִין, טְמֵאִין, שֶׁהַהֶדְיוֹט יָכוֹל לְהַחֲזִירָם. לֹא אָמְרוּ אֶלָּא בִכְפִיפָה מִצְרִית, שֶׁאַף הָאֻמָּן אֵינוֹ יָכוֹל לְהַחֲזִירָהּ:
La sandalia amkit, la bolsa con cordones y, según Rabí Yehudá, también la cesta egipcia; Rabán Shimón ben Gamliel dice que también la sandalia de Laodicea es semejante a ellas. Estos objetos pueden adquirir susceptibilidad a la impureza y perderla sin la intervención de un artesano. Rabí Yose dijo: ¿acaso no pueden todos los utensilios adquirir o perder su susceptibilidad sin un artesano? La particularidad de estos objetos es que, aunque sus piezas hayan sido soltadas, continúan siendo susceptibles de impureza, porque incluso una persona común puede volver a armarlos. La excepción es la cesta egipcia, que una vez desarmada ni siquiera un artesano puede restaurar.
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