Pasaje seleccionado
Mishná Sucá 3:1
לוּלָב הַגָּזוּל וְהַיָּבֵשׁ, פָּסוּל. שֶׁל אֲשֵׁרָה וְשֶׁל עִיר הַנִּדַּחַת, פָּסוּל. נִקְטַם רֹאשׁוֹ, נִפְרְצוּ עָלָיו, פָּסוּל. נִפְרְדוּ עָלָיו, כָּשֵׁר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, יֶאֶגְדֶנּוּ מִלְמָעְלָה. צִנֵּי הַר הַבַּרְזֶל, כְּשֵׁרוֹת. לוּלָב שֶׁיֶּשׁ בּוֹ שְׁלשָׁה טְפָחִים כְּדֵי לְנַעְנֵעַ בּוֹ, כָּשֵׁר:
Un lulav robado o seco es inválido. Uno procedente de una asherá o de una ciudad condenada a la destrucción es inválido. Si se cortó su punta o sus hojas se separaron del tallo, es inválido. Si sus hojas solamente se abrieron, es válido. Rabí Yehudá dice: debe atarlo por la parte superior. Las palmeras del Monte de Hierro son válidas. Un lulav que tenga tres tefajim de longitud, además de lo necesario para agitarlo, es válido:
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