Pasaje seleccionado
Mishnah Tahorot 1:1
שְׁלשָׁה עָשָׂר דָּבָר בְּנִבְלַת הָעוֹף הַטָּהוֹר. צְרִיכָה מַחֲשָׁבָה, וְאֵינָהּ צְרִיכָה הֶכְשֵׁר, וּמְטַמָּא טֻמְאַת אֳכָלִין בְּכַבֵּיצָה, וְכַזַּיִת בְּבֵית הַבְּלִיעָה, וְהָאוֹכְלָהּ טָעוּן הֶעֱרֵב שֶׁמֶשׁ. וְחַיָּבִים עָלֶיהָ עַל בִּיאַת הַמִּקְדָּשׁ, וְשׂוֹרְפִין עָלֶיהָ אֶת הַתְּרוּמָה. וְהָאוֹכֵל אֵבָר מִן הַחַי מִמֶּנָּה סוֹפֵג אֶת הָאַרְבָּעִים. שְׁחִיטָתָהּ וּמְלִיקָתָהּ מְטַהֲרוֹת אֶת טְרֵפָתָהּ, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אֵינָן מְטַהֲרוֹת. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר, שְׁחִיטָתָהּ מְטַהֶרֶת, אֲבָל לֹא מְלִיקָתָהּ:
Hay trece leyes relativas al cadáver de un ave pura. Para que adquiera condición de alimento requiere una intención expresa, pero no necesita haber sido previamente humedecido para quedar susceptible a la impureza. Transmite impureza de alimentos con el volumen de un huevo, y con un kezait impurifica a quien lo ingiere cuando se encuentra en la garganta. Quien lo come debe esperar hasta la puesta del sol para completar su purificación. Si entra al Templo en ese estado, queda sujeto a la sanción correspondiente, y por causa de esa impureza se quema la terumá. Quien come una extremidad arrancada de un ave viva recibe cuarenta azotes. Su degollación ritual y su meliká purifican la carne de un ave terefá, según Rabí Meír. Rabí Yehudá dice: no la purifican. Rabí Yosí dice: la degollación ritual la purifica, pero no la meliká.
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