Kitzur Shulchan Arukh 214:1
כָּל שִׁבְעָה, אֵינוֹ יוֹצֵא מִבֵּיתוֹ. אַךְ אִם מֵת לוֹ מֵת, אוֹ אֲפִלּוּ אֵצֶל אַחֵר, אֶלָּא שֶׁאֵין שָׁם כְּדֵי מִטָּה וְקוֹבְרֶיהָ, יוֹצֵא אֲפִלּוּ בַּיּוֹם הָרִאשׁוֹן. אִם שָׁלַח הַמּוֹשֵׁל לִקְרוֹא לוֹ, אוֹ שֶׁצָּרִיךְ לָלֶכֶת לִשְׁאָר דָּבָר שֶׁצָּרִיךְ לוֹ הַרְבֵּה, כְּגוֹן דָּבָר הָאָבֵד, מֻתָּר לוֹ לָצֵאת, וְיִתֵּן עָפָר בְּמִנְעָלָיו.
Durante los siete días de duelo, el doliente no sale de su casa. No obstante, si falleció otro pariente suyo, o incluso falleció otra persona y no hay suficientes personas para cargar el féretro y ocuparse del entierro, puede salir incluso durante el primer día. Si una autoridad gubernamental lo manda llamar, o si debe atender un asunto de gran necesidad, como evitar una pérdida económica, puede salir y debe colocar tierra dentro de sus zapatos.
