Mishná Bava Batra 8
Mishná Bava Batra 8:1
יֵשׁ נוֹחֲלִין וּמַנְחִילִין, וְיֵשׁ נוֹחֲלִין וְלֹא מַנְחִילִין, מַנְחִילִין וְלֹא נוֹחֲלִין, לֹא נוֹחֲלִין וְלֹא מַנְחִילִין. וְאֵלּוּ נוֹחֲלִין וּמַנְחִילִין, הָאָב אֶת הַבָּנִים וְהַבָּנִים אֶת הָאָב וְהָאַחִין מִן הָאָב, נוֹחֲלִין וּמַנְחִילִין. הָאִישׁ אֶת אִמּוֹ וְהָאִישׁ אֶת אִשְׁתּוֹ, וּבְנֵי אֲחָיוֹת, נוֹחֲלִין וְלֹא מַנְחִילִין. הָאִשָּׁה אֶת בָּנֶיהָ וְהָאִשָּׁה אֶת בַּעְלָהּ וַאֲחֵי הָאֵם, מַנְחִילִין וְלֹא נוֹחֲלִין. וְהָאַחִים מִן הָאֵם, לֹא נוֹחֲלִין וְלֹא מַנְחִילִין:
Algunas personas heredan y transmiten herencia; otras heredan pero no transmiten; otras transmiten pero no heredan; y otras ni heredan ni transmiten.
El padre respecto a sus hijos, los hijos respecto a su padre y los hermanos por parte del padre heredan y transmiten herencia entre sí.
Un hombre hereda de su madre, un marido hereda de su esposa y los hijos de una hermana heredan de su tío materno, pero no transmiten herencia en dirección inversa.
Una mujer transmite herencia a sus hijos, una esposa a su marido y los hermanos de la madre a los hijos de su hermana, pero no heredan en dirección inversa.
Los hermanos únicamente por parte de la madre ni heredan ni transmiten herencia entre sí.
Mishná Bava Batra 8:2
סֵדֶר נְחָלוֹת כָּךְ הוּא, (במדבר כז) אִישׁ כִּי יָמוּת וּבֵן אֵין לוֹ, וְהַעֲבַרְתֶּם אֶת נַחֲלָתוֹ לְבִתּוֹ, בֵּן קוֹדֵם לַבַּת, וְכָל יוֹצְאֵי יְרֵכוֹ שֶׁל בֵּן קוֹדְמִין לַבַּת. בַּת קוֹדֶמֶת לָאַחִין. יוֹצְאֵי יְרֵכָהּ שֶׁל בַּת, קוֹדְמִין לָאַחִין. אַחִין קוֹדְמִין לַאֲחֵי הָאָב. יוֹצְאֵי יְרֵכָן שֶׁל אַחִין, קוֹדְמִין לַאֲחֵי הָאָב. זֶה הַכְּלָל, כָּל הַקּוֹדֵם בַּנַּחֲלָה, יוֹצְאֵי יְרֵכוֹ קוֹדְמִין. וְהָאָב קוֹדֵם לְכָל יוֹצְאֵי יְרֵכוֹ:
El orden de la herencia es el siguiente: «Si un hombre muere y no tiene hijo, transferiréis su herencia a su hija».
El hijo precede a la hija, y todos los descendientes del hijo preceden a la hija.
La hija precede a los hermanos del fallecido, y todos los descendientes de la hija preceden a los hermanos.
Los hermanos preceden a los hermanos del padre, y todos los descendientes de los hermanos preceden a los hermanos del padre.
Esta es la regla general: respecto a toda persona que tiene prioridad para heredar, sus descendientes también tienen prioridad.
El padre del fallecido precede a todos los descendientes del propio padre, salvo los descendientes directos del fallecido.
Mishná Bava Batra 8:3
בְּנוֹת צְלָפְחָד נָטְלוּ שְׁלֹשָׁה חֲלָקִים בַּנַּחֲלָה. חֵלֶק אֲבִיהֶן שֶׁהָיָה עִם יוֹצְאֵי מִצְרַיִם, וְחֶלְקוֹ עִם אֶחָיו בְּנִכְסֵי חֵפֶר. וְשֶׁהָיָה בְכוֹר נוֹטֵל שְׁנֵי חֲלָקִים:
Las hijas de Tzelofjad recibieron tres partes de la herencia: la parte de su padre como miembro de quienes salieron de Egipto; la parte que él debía recibir junto con sus hermanos en los bienes de Jéfer; y una parte adicional porque era primogénito y recibía porción doble.
Mishná Bava Batra 8:4
אֶחָד הַבֵּן וְאֶחָד הַבַּת בַּנַּחֲלָה, אֶלָּא שֶׁהַבֵּן נוֹטֵל פִּי שְׁנַיִם בְּנִכְסֵי הָאָב וְאֵינוֹ נוֹטֵל פִּי שְׁנַיִם בְּנִכְסֵי הָאֵם. וְהַבָּנוֹת נִזּוֹנוֹת מִנִּכְסֵי הָאָב וְאֵינָן נִזּוֹנוֹת מִנִּכְסֵי הָאֵם:
El hijo y la hija están sujetos a las mismas reglas generales de herencia, excepto que el hijo primogénito recibe una porción doble en los bienes del padre, pero no en los bienes de la madre.
Además, las hijas reciben sustento de los bienes del padre, pero no de los bienes de la madre.
Mishná Bava Batra 8:5
הָאוֹמֵר אִישׁ פְּלוֹנִי בְנִי בְּכוֹר לֹא יִטֹּל פִּי שְׁנַיִם, אִישׁ פְּלוֹנִי בְנִי לֹא יִירַשׁ עִם אֶחָיו, לֹא אָמַר כְּלוּם, שֶׁהִתְנָה עַל מַה שֶּׁכָּתוּב בַּתּוֹרָה. הַמְחַלֵּק נְכָסָיו לְבָנָיו עַל פִּיו, רִבָּה לְאֶחָד וּמִעֵט לְאֶחָד וְהִשְׁוָה לָהֶן אֶת הַבְּכוֹר, דְּבָרָיו קַיָּמִין. וְאִם אָמַר מִשּׁוּם יְרֻשָּׁה, לֹא אָמַר כְּלוּם. כָּתַב בֵּין בַּתְּחִלָּה בֵּין בָּאֶמְצַע בֵּין בַּסּוֹף מִשּׁוּם מַתָּנָה, דְּבָרָיו קַיָּמִין. הָאוֹמֵר אִישׁ פְּלוֹנִי יִירָשֵׁנִי בִּמְקוֹם שֶׁיֵשׁ בַּת, בִּתִּי תִירָשֵׁנִי בִּמְקוֹם שֶׁיֶּשׁ בֵּן, לֹא אָמַר כְּלוּם, שֶׁהִתְנָה עַל מַה שֶּׁכָּתוּב בַּתּוֹרָה. רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן בְּרוֹקָה אוֹמֵר, אִם אָמַר עַל מִי שֶׁהוּא רָאוּי לְיָרְשׁוֹ, דְּבָרָיו קַיָּמִין. וְעַל מִי שֶׁאֵין רָאוּי לְיָרְשׁוֹ, אֵין דְּבָרָיו קַיָּמִין. הַכּוֹתֵב אֶת נְכָסָיו לַאֲחֵרִים וְהִנִּיחַ אֶת בָּנָיו, מַה שֶּׁעָשָׂה עָשׂוּי, אֲבָל אֵין רוּחַ חֲכָמִים נוֹחָה הֵימֶנּוּ. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר, אִם לֹא הָיוּ בָנָיו נוֹהֲגִין כַּשּׁוּרָה, זָכוּר לְטוֹב:
Si una persona dice: «Mi hijo primogénito fulano no recibirá porción doble» o «Mi hijo fulano no heredará junto con sus hermanos», sus palabras no tienen efecto, porque establece una condición contraria a lo escrito en la Torá.
Si distribuye verbalmente sus bienes entre sus hijos, aumentando la parte de uno, disminuyendo la de otro e igualando al primogénito con los demás, sus palabras son válidas si lo hace en forma de regalo.
Pero si declara que lo hace como herencia, sus palabras no tienen efecto.
Si utiliza la expresión de regalo al comienzo, en medio o al final de sus palabras, la distribución es válida.
Si dice: «Fulano me heredará» cuando existe una hija con prioridad, o: «Mi hija me heredará» cuando existe un hijo, sus palabras no tienen efecto, porque contradicen el orden de la Torá.
Rabí Yojanán ben Beroká dice: si designa a alguien que de todos modos es apto para heredarlo, sus palabras son válidas; si designa a alguien que no es apto para heredarlo, no lo son.
Quien entrega todos sus bienes a otras personas y excluye a sus hijos ha realizado una transferencia jurídicamente válida, pero los Sabios no están complacidos con él.
Rabán Shimón ben Gamliel dice: si sus hijos no actuaban correctamente, debe ser recordado favorablemente.
Mishná Bava Batra 8:6
הָאוֹמֵר זֶה בְּנִי, נֶאֱמָן. זֶה אָחִי, אֵינוֹ נֶאֱמָן וְנוֹטֵל עִמּוֹ בְּחֶלְקוֹ. מֵת, יַחְזְרוּ נְכָסִים לִמְקוֹמָן. נָפְלוּ לוֹ נְכָסִים מִמָּקוֹם אַחֵר, יִירְשׁוּ אֶחָיו עִמּוֹ. מִי שֶׁמֵּת וְנִמְצֵאת דְּיָתֵיקֵי קְשׁוּרָה עַל יְרֵכוֹ, הֲרֵי זוֹ אֵינָהּ כְּלוּם. זִכָּה בָהּ לְאַחֵר, בֵּין מִן הַיּוֹרְשִׁין בֵּין שֶׁאֵינוֹ מִן הַיּוֹרְשִׁין, דְּבָרָיו קַיָּמִין:
Si una persona dice: «Este es mi hijo», se le cree.
Si dice: «Este es mi hermano», no se le cree respecto a los demás hermanos, pero debe compartir con él su propia porción.
Si aquel supuesto hermano muere, los bienes que recibió de esta porción regresan al hermano que lo reconoció.
Si recibió bienes de otra fuente, todos los hermanos lo heredan junto con aquel que lo reconoció.
Si una persona muere y se encuentra un testamento atado a su muslo, no tiene efecto por sí mismo.
Pero si durante su vida transfirió el documento a otra persona, tanto si era heredero como si no, sus palabras son válidas.
Mishná Bava Batra 8:7
הַכּוֹתֵב נְכָסָיו לְבָנָיו, צָרִיךְ שֶׁיִּכְתֹּב מֵהַיּוֹם וּלְאַחַר מִיתָה, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר, אֵינוֹ צָרִיךְ. הַכּוֹתֵב נְכָסָיו לִבְנוֹ לְאַחַר מוֹתוֹ, הָאָב אֵינוֹ יָכוֹל לִמְכֹּר, מִפְּנֵי שֶׁהֵן כְּתוּבִין לַבֵּן, וְהַבֵּן אֵינוֹ יָכוֹל לִמְכֹּר, מִפְּנֵי שֶׁהֵן בִּרְשׁוּת הָאָב. מָכַר הָאָב, מְכוּרִין עַד שֶׁיָּמוּת. מָכַר הַבֵּן, אֵין לַלּוֹקֵחַ בָּהֶן כְּלוּם עַד שֶׁיָּמוּת הָאָב. הָאָב תּוֹלֵשׁ וּמַאֲכִיל לְכָל מִי שֶׁיִּרְצֶה. וּמַה שֶּׁהִנִּיחַ תָּלוּשׁ, הֲרֵי הוּא שֶׁל יוֹרְשִׁין. הִנִּיחַ בָּנִים גְּדוֹלִים וּקְטַנִּים, אֵין הַגְּדוֹלִים מִתְפַּרְנְסִים עַל הַקְּטַנִּים וְלֹא הַקְּטַנִּים נִזּוֹנִין עַל הַגְּדוֹלִים, אֶלָּא חוֹלְקִין בְּשָׁוֶה. נָשְׂאוּ הַגְּדוֹלִים, יִשְׂאוּ הַקְּטַנִּים. וְאִם אָמְרוּ קְטַנִּים הֲרֵי אָנוּ נוֹשְׂאִים כְּדֶרֶךְ שֶׁנְּשָׂאתֶם אַתֶּם, אֵין שׁוֹמְעִין לָהֶם, אֶלָּא מַה שֶּׁנָּתַן לָהֶם אֲבִיהֶם נָתָן:
Quien redacta un documento entregando sus bienes a sus hijos debe escribir: «Desde hoy y después de mi muerte», según Rabí Yehudá.
Rabí Yosé dice que no es necesario escribirlo expresamente.
Si una persona entrega sus bienes a su hijo para después de su muerte, el padre no puede venderlos definitivamente, porque ya están escritos a favor del hijo; y el hijo no puede venderlos con efecto inmediato, porque todavía están bajo el control del padre.
Si el padre los vende, la venta es válida hasta que muera. Si el hijo los vende, el comprador no adquiere ningún derecho efectivo hasta la muerte del padre.
El padre puede recoger los frutos y entregarlos a quien desee. Lo que deje ya separado al morir pertenece a sus herederos.
Si dejó hijos adultos y menores, los adultos no pueden tomar fondos de la herencia para cubrir gastos especiales a costa de los menores, ni los menores recibir mayor sustento a costa de los adultos. Deben dividir por igual.
Si los adultos se casaron utilizando bienes de la herencia mientras el padre vivía, los menores también pueden recibir una asignación semejante. Pero si los menores dicen después de la muerte: «Queremos casarnos con la misma cantidad que utilizasteis vosotros», no se los escucha. Lo que el padre entregó, entregado quedó.
Mishná Bava Batra 8:8
הִנִּיחַ בָּנוֹת גְּדוֹלוֹת וּקְטַנּוֹת, אֵין הַגְּדוֹלוֹת מִתְפַּרְנְסוֹת עַל הַקְּטַנּוֹת וְלֹא הַקְּטַנּוֹת נִזּוֹנוֹת עַל הַגְּדוֹלוֹת, אֶלָּא חוֹלְקוֹת בְּשָׁוֶה. נָשְׂאוּ גְדוֹלוֹת, יִשְׂאוּ קְטַנּוֹת. וְאִם אָמְרוּ קְטַנּוֹת, הֲרֵי אָנוּ נוֹשְׂאוֹת כְּדֶרֶךְ שֶׁנְּשָׂאתֶם אַתֶּם, אֵין שׁוֹמְעִין לָהֶן. זֶה חֹמֶר בַּבָּנוֹת מִבַּבָּנִים, שֶׁהַבָּנוֹת נִזּוֹנוֹת עַל הַבָּנִים וְאֵין נִזּוֹנוֹת עַל הַבָּנוֹת:
Si dejó hijas adultas y menores, las adultas no pueden tomar fondos adicionales a costa de las menores, ni las menores recibir más sustento a costa de las adultas. Deben dividir por igual.
Si las adultas se casaron con bienes entregados por el padre, las menores pueden recibir una asignación semejante. Pero si después dicen: «Queremos casarnos con la misma cantidad que utilizasteis vosotras», no se las escucha.
En este aspecto la situación de las hijas es más estricta que la de los hijos: las hijas reciben sustento de una herencia cuando también hay hijos, pero no reciben sustento preferente cuando solamente hay hijas.
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