Mishná Bava Kama 10
Mishná Bava Kama 10:1
הַגּוֹזֵל וּמַאֲכִיל אֶת בָּנָיו, וְהִנִּיחַ לִפְנֵיהֶם, פְּטוּרִין מִלְּשַׁלֵּם. וְאִם הָיָה דָבָר שֶׁיֶּשׁ בּוֹ אַחֲרָיוּת, חַיָּבִין לְשַׁלֵּם. אֵין פּוֹרְטִין לֹא מִתֵּבַת הַמּוֹכְסִין, וְלֹא מִכִּיס שֶׁל גַּבָּאִין, וְאֵין נוֹטְלִין מֵהֶם צְדָקָה. אֲבָל נוֹטֵל הוּא מִתּוֹךְ בֵּיתוֹ אוֹ מִן הַשּׁוּק:
Si un ladrón alimentó a sus hijos con bienes robados, o murió y dejó delante de ellos los objetos robados, los hijos están exentos de pagar si los objetos ya fueron consumidos o no pueden identificarse.
Si dejó bienes sujetos a responsabilidad patrimonial, como terrenos que pueden responder por sus obligaciones, los herederos deben pagar.
No se cambia dinero directamente de la caja de recaudadores aduaneros ni de la bolsa de cobradores de impuestos cuya actuación se presume ilegal.
Tampoco se recibe de ellos dinero para tzedaká procedente directamente de esas cajas.
Puede aceptarse dinero que entreguen desde su propia casa o dinero ordinario que posean en el mercado, cuando no existe una razón concreta para presumir que fue robado.
Mishná Bava Kama 10:2
נָטְלוּ מוֹכְסִין אֶת חֲמוֹרוֹ וְנָתְנוּ לוֹ חֲמוֹר אַחֵר, גָּזְלוּ לִסְטִים אֶת כְּסוּתוֹ וְנָתְנוּ לוֹ כְסוּת אַחֶרֶת, הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ, מִפְּנֵי שֶׁהַבְּעָלִים מִתְיָאֲשִׁין מֵהֶן. הַמַּצִּיל מִן הַנָּהָר אוֹ מִן הַגַּיִס אוֹ מִן הַלִּסְטִים, אִם נִתְיָאֲשׁוּ הַבְּעָלִים, הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ. וְכֵן נָחִיל שֶׁל דְּבוֹרִים, אִם נִתְיָאֲשׁוּ הַבְּעָלִים, הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ. אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן בְּרוֹקָה, נֶאֱמֶנֶת אִשָּׁה אוֹ קָטָן לוֹמַר, מִכָּאן יָצָא נָחִיל זֶה. וּמְהַלֵּךְ בְּתוֹךְ שְׂדֵה חֲבֵרוֹ לְהַצִּיל אֶת נְחִילוֹ. וְאִם הִזִּיק, מְשַׁלֵּם מַה שֶּׁהִזִּיק. אֲבָל לֹא יָקֹץ אֶת סוֹכוֹ עַל מְנָת לִתֵּן אֶת הַדָּמִים. רַבִּי יִשְׁמָעֵאל בְּנוֹ שֶׁל רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן בְּרוֹקָה אוֹמֵר, אַף קוֹצֵץ וְנוֹתֵן אֶת הַדָּמִים:
Si unos recaudadores ilegales tomaron el asno de una persona y le entregaron otro asno, o unos ladrones tomaron su ropa y le entregaron otra prenda, la persona puede conservar lo recibido, porque normalmente los propietarios originales ya perdieron la esperanza de recuperar esos objetos.
Quien rescata un objeto de un río, de un ejército invasor o de ladrones puede adquirirlo si los propietarios ya abandonaron toda esperanza de recuperarlo.
La misma regla se aplica a un enjambre de abejas.
Rabí Yojanán ben Beroká dijo: una mujer o un menor son creíbles para declarar: «Este enjambre salió de aquel lugar», porque su declaración identifica al propietario y no constituye un testimonio judicial ordinario.
El propietario del enjambre puede atravesar el campo de otra persona para rescatarlo. Si causa daños, debe pagarlos.
Sin embargo, según la primera opinión, no puede cortar la rama de otro propietario aunque ofrezca pagarla.
Rabí Yishmael, hijo de Rabí Yojanán ben Beroká, dice que puede cortar la rama y pagar su valor.
Mishná Bava Kama 10:3
הַמַּכִּיר כֵּלָיו וּסְפָרָיו בְּיַד אַחֵר, וְיָצָא לוֹ שֵׁם גְּנֵבָה בָּעִיר, יִשָּׁבַע לוֹ לוֹקֵחַ כַּמָּה נָתַן, וְיִטֹּל. וְאִם לָאו, לֹא כֹּל הֵימֶנּוּ, שֶׁאֲנִי אוֹמֵר מְכָרָן לְאַחֵר וּלְקָחָן זֶה הֵימֶנּוּ:
Si una persona reconoce sus propios utensilios o libros en manos de otra y se difundió por la ciudad la noticia de que esos bienes le habían sido robados, el comprador jura cuánto pagó por ellos y el propietario original le reembolsa esa cantidad para recuperarlos.
Si no se había difundido la noticia del robo, el supuesto propietario no puede retirarlos del comprador, porque puede afirmarse que él mismo los vendió a otra persona y que el comprador actual los adquirió legítimamente.
Mishná Bava Kama 10:4
זֶה בָּא בְחָבִיתוֹ שֶׁל יַיִן וְזֶה בָּא בְכַדּוֹ שֶׁל דְּבַשׁ. נִסְדְּקָה חָבִית שֶׁל דְּבַשׁ, וְשָׁפַךְ זֶה אֶת יֵינוֹ וְהִצִּיל אֶת הַדְּבַשׁ לְתוֹכוֹ, אֵין לוֹ אֶלָּא שְׂכָרוֹ. וְאִם אָמַר, אַצִּיל אֶת שֶׁלְּךָ וְאַתָּה נוֹתֵן לִי דְּמֵי שֶׁלִּי, חַיָּב לִתֵּן לוֹ. שָׁטַף נָהָר חֲמוֹרוֹ וַחֲמוֹר חֲבֵרוֹ, שֶׁלּוֹ יָפֶה מָנֶה וְשֶׁל חֲבֵרוֹ מָאתַיִם, הִנִּיחַ זֶה אֶת שֶׁלּוֹ וְהִצִּיל אֶת שֶׁל חֲבֵרוֹ, אֵין לוֹ אֶלָּא שְׂכָרוֹ. וְאִם אָמַר לוֹ, אֲנִי אַצִּיל אֶת שֶׁלְּךָ וְאַתָּה נוֹתֵן לִי אֶת שֶׁלִּי, חַיָּב לִתֵּן לוֹ:
Una persona transportaba un barril de vino y otra una vasija de miel.
La vasija de miel, cuyo contenido era más valioso, se agrietó. Si el dueño del vino derramó su vino para salvar la miel dentro del barril, solamente tiene derecho a recibir el salario correspondiente por el trabajo de salvamento.
Pero si antes de hacerlo dijo: «Salvaré lo tuyo con la condición de que me pagues el valor de lo mío», el dueño de la miel debe pagarle el valor del vino.
De igual manera, si un río arrastró dos asnos, uno valorado en cien maneh y el otro en doscientos, y el propietario del primero abandonó su asno para salvar el de su compañero, solamente recibe el salario correspondiente por el salvamento.
Si declaró previamente: «Salvaré tu asno con la condición de que me pagues el valor del mío», su compañero debe pagarle.
Mishná Bava Kama 10:5
הַגּוֹזֵל שָׂדֶה מֵחֲבֵרוֹ וּנְטָלוּהוּ מְסִיקִין, אִם מַכַּת מְדִינָה הִיא, אוֹמֵר לוֹ הֲרֵי שֶׁלְּךָ לְפָנֶיךָ, וְאִם מֵחֲמַת הַגַּזְלָן, חַיָּב לְהַעֲמִיד לוֹ שָׂדֶה אַחֶרֶת. שְׁטָפָהּ נָהָר, אוֹמֵר לוֹ, הֲרֵי שֶׁלְּךָ לְפָנֶיךָ:
Si alguien robó un campo y las autoridades lo confiscaron, cuando la confiscación formaba parte de una medida general contra todos los campos de la región, el ladrón puede decir al propietario: «Aquí tienes lo que te pertenece», y queda exento de entregarle otro campo.
Si las autoridades tomaron específicamente aquel campo por causa del ladrón, este debe proporcionar al propietario otro campo equivalente.
Si el río inundó y destruyó el terreno, el ladrón puede decir: «Aquí tienes lo que te pertenece», porque el terreno permanece jurídicamente en posesión de su dueño y la pérdida fue causada por un acontecimiento natural.
Mishná Bava Kama 10:6
הַגּוֹזֵל אֶת חֲבֵרוֹ, אוֹ שֶׁלָּוָה הֵימֶנּוּ, אוֹ שֶׁהִפְקִיד לוֹ. בַּיִּשּׁוּב, לֹא יַחֲזִיר לוֹ בַמִּדְבָּר. עַל מְנָת לָצֵאת בַּמִּדְבָּר, יַחֲזִיר לוֹ בַמִּדְבָּר:
Si alguien robó a otra persona, recibió un préstamo de ella o recibió un depósito suyo dentro de una zona habitada, no puede obligarla a aceptar la devolución en el desierto, donde el dinero o el objeto quedarían expuestos al peligro.
Si desde el comienzo el acuerdo se realizó con la condición de salir al desierto, puede devolverlo allí.
Mishná Bava Kama 10:7
הָאוֹמֵר לַחֲבֵרוֹ, גְּזַלְתִּיךָ, הִלְוִיתַנִי, הִפְקַדְתָּ אֶצְלִי, וְאֵינִי יוֹדֵעַ אִם הֶחֱזַרְתִּי לְךָ אִם לֹא הֶחֱזַרְתִּי לְךָ, חַיָּב לְשַׁלֵּם. אֲבָל אִם אָמַר לוֹ, אֵינִי יוֹדֵעַ אִם גְּזַלְתִּיךָ, אִם הִלְוִיתַנִי, אִם הִפְקַדְתָּ אֶצְלִי, פָּטוּר מִלְּשַׁלֵּם:
Si una persona dice a otra:
«Sé que te robé», «Sé que me prestaste» o «Sé que depositaste algo conmigo, pero no sé si ya te lo devolví», debe pagar, porque reconoce que existió una obligación y duda si quedó cumplida.
Pero si dice:
«No sé si alguna vez te robé, si me prestaste o si depositaste algo conmigo», está exento de pagar, porque no reconoce que la obligación haya existido.
Mishná Bava Kama 10:8
הַגּוֹנֵב טָלֶה מִן הָעֵדֶר וְהֶחֱזִירוֹ, וּמֵת אוֹ נִגְנַב, חַיָּב בְּאַחֲרָיוּתוֹ. לֹא יָדְעוּ בְעָלִים לֹא בִגְנֵבָתוֹ וְלֹא בַחֲזִירָתוֹ, וּמָנוּ אֶת הַצֹּאן וּשְׁלֵמָה הִיא, פָּטוּר:
Si alguien robó un cordero de un rebaño, lo devolvió sin informar al propietario y posteriormente el animal murió o volvió a ser robado, el ladrón continúa siendo responsable, porque no realizó una restitución segura.
Si los propietarios nunca supieron ni del robo ni de la devolución, pero posteriormente contaron el rebaño y comprobaron que estaba completo, el ladrón queda exento, porque el animal volvió a integrarse adecuadamente en el rebaño.
Mishná Bava Kama 10:9
אֵין לוֹקְחִים מִן הָרוֹעִים צֶמֶר וְחָלָב וּגְדָיִים, וְלֹא מִשּׁוֹמְרֵי פֵרוֹת עֵצִים וּפֵרוֹת. אֲבָל לוֹקְחִין מִן הַנָּשִׁים כְּלֵי צֶמֶר בִּיהוּדָה, וּכְלֵי פִשְׁתָּן בַּגָּלִיל, וַעֲגָלִים בַּשָּׁרוֹן. וְכֻלָּן שֶׁאָמְרוּ לְהַטְמִין, אָסוּר. וְלוֹקְחִין בֵּיצִים וְתַרְנְגוֹלִים מִכָּל מָקוֹם:
No se compran lana, leche ni cabritos directamente de pastores, porque existe la sospecha de que pertenecen al dueño del rebaño.
Tampoco se compran madera o frutas de quienes vigilan campos o huertos.
Puede comprarse a las mujeres objetos de lana en Yehudá, donde era habitual que administraran esa producción; objetos de lino en Galilea; y terneros en la región del Sharón.
Sin embargo, si cualquiera de ellos pide al comprador que esconda la transacción, está prohibido comprar, porque esto indica que no posee autorización.
Pueden comprarse huevos y gallos de cualquier persona, porque normalmente se permite a quienes los crían venderlos.
Mishná Bava Kama 10:10
מוֹכִין שֶׁהַכּוֹבֵס מוֹצִיא, הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ. וְשֶׁהַסּוֹרֵק מוֹצִיא, הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁל בַּעַל הַבָּיִת. הַכּוֹבֵס נוֹטֵל שְׁלשָׁה חוּטִין וְהֵן שֶׁלּוֹ. יָתֵר מִכֵּן, הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁל בַּעַל הַבָּיִת. אִם הָיָה הַשָּׁחוֹר עַל גַּבֵּי הַלָּבָן, נוֹטֵל אֶת הַכֹּל וְהֵן שֶׁלּוֹ. הַחַיָּט שֶׁשִּׁיֵּר מִן הַחוּט כְּדֵי לִתְפֹּר בּוֹ, וּמַטְלִית שֶׁהִיא שָׁלשׁ עַל שָׁלשׁ, הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁל בַּעַל הַבָּיִת. מַה שֶּׁהֶחָרָשׁ מוֹצִיא בַמַּעֲצָד, הֲרֵי אֵלּוּ שֶׁלּוֹ, וּבַכַּשִּׁיל, שֶׁל בַּעַל הַבָּיִת. וְאִם הָיָה עוֹשֶׂה אֵצֶל בַּעַל הַבַּיִת, אַף הַנְּסֹרֶת שֶׁל בַּעַל הַבָּיִת:
Las fibras de lana que un lavandero extrae durante el lavado le pertenecen, porque el propietario normalmente renuncia a ellas.
Las fibras que extrae un cardador pertenecen al dueño de la lana, porque son de mayor importancia.
El lavandero puede conservar hasta tres hilos que sobresalgan de una prenda. Si extrae más, pertenecen al dueño.
Si se trataba de hilos negros que sobresalían sobre una prenda blanca y afearían la prenda, puede retirarlos todos y conservarlos.
Si a un sastre le sobra hilo suficiente para coser una parte significativa, o un retazo de tela de tres dedos por tres dedos, estos pertenecen al dueño de la tela.
Las virutas pequeñas que un carpintero produce con la azuela le pertenecen al carpintero.
Las piezas más grandes producidas con el hacha pertenecen al dueño de la madera.
Si el carpintero trabaja dentro de la propiedad del dueño de la madera, incluso el serrín pertenece al dueño.