Mishná Bava Kama 4
Mishná Bava Kama 4:1
שׁוֹר שֶׁנָּגַח אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה שְׁוָרִים זֶה אַחַר זֶה, יְשַׁלֵּם לָאַחֲרוֹן שֶׁבָּהֶם. וְאִם יֶשׁ בּוֹ מוֹתָר, יַחֲזִיר לְשֶׁלְּפָנָיו. וְאִם יֶשׁ בּוֹ מוֹתָר, יַחֲזִיר לְשֶׁלִּפְנֵי פָנָיו. וְהָאַחֲרוֹן אַחֲרוֹן נִשְׂכָּר, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר, שׁוֹר שָׁוֶה מָאתַיִם שֶׁנָּגַח שׁוֹר שָׁוֶה מָאתַיִם, וְאֵין הַנְּבֵלָה יָפָה כְלוּם, זֶה נוֹטֵל מָנֶה וְזֶה נוֹטֵל מָנֶה. חָזַר וְנָגַח שׁוֹר אַחֵר שָׁוֶה מָאתַיִם, הָאַחֲרוֹן נוֹטֵל מָנֶה, וְשֶׁלְּפָנָיו, זֶה נוֹטֵל חֲמִשִּׁים זוּז וְזֶה נוֹטֵל חֲמִשִּׁים זוּז. חָזַר וְנָגַח שׁוֹר אַחֵר שָׁוֶה מָאתַיִם, הָאַחֲרוֹן נוֹטֵל מָנֶה, וְשֶׁלְּפָנָיו, חֲמִשִּׁים זוּז, וּשְׁנַיִם הָרִאשׁוֹנִים, דִּינַר זָהָב:
Si un toro corneó sucesivamente a cuatro o cinco toros, el último perjudicado cobra primero del valor del toro causante.
Si queda un remanente, se entrega al perjudicado inmediatamente anterior. Si todavía queda, se entrega al anterior a este. De este modo, el perjudicado más reciente es el que tiene prioridad. Esta es la opinión de Rabí Meír.
Rabí Shimón dice: si un toro valorado en doscientos corneó a otro toro valorado en doscientos, cuyo cadáver no conserva ningún valor, el propietario del toro causante y el primer perjudicado adquieren cada uno la mitad del toro vivo.
Si el toro vuelve a cornear a otro toro valorado en doscientos, el último perjudicado recibe cien. Respecto de la mitad restante, el propietario original y el primer perjudicado reciben cincuenta zuz cada uno.
Si vuelve a cornear a un tercer toro valorado en doscientos, el último perjudicado recibe cien; el perjudicado inmediatamente anterior recibe cincuenta; y los dos primeros socios reciben cada uno un dinar de oro.
Mishná Bava Kama 4:2
שׁוֹר שֶׁהוּא מוּעָד לְמִינוֹ וְאֵינוֹ מוּעָד לְשֶׁאֵינוֹ מִינוֹ, מוּעָד לְאָדָם וְאֵינוֹ מוּעָד לִבְהֵמָה, מוּעָד לִקְטַנִּים וְאֵינוֹ מוּעָד לִגְדוֹלִים, אֶת שֶׁהוּא מוּעָד לוֹ מְשַׁלֵּם נֶזֶק שָׁלֵם, וְאֶת שֶׁאֵינוֹ מוּעָד לוֹ מְשַׁלֵּם חֲצִי נֶזֶק. אָמְרוּ לִפְנֵי רַבִּי יְהוּדָה, הֲרֵי שֶׁהָיָה מוּעָד לְשַׁבָּתוֹת וְאֵינוֹ מוּעָד לְחֹל. אָמַר לָהֶם, לַשַּׁבָּתוֹת מְשַׁלֵּם נֶזֶק שָׁלֵם, לִימוֹת הַחֹל מְשַׁלֵּם חֲצִי נֶזֶק. אֵימָתַי הוּא תָם. מִשֶּׁיַּחֲזֹר בּוֹ שְׁלשָׁה יְמֵי שַׁבָּתוֹת:
Un toro puede ser muad respecto de animales de su misma especie, pero tam respecto de otras especies; muad respecto de personas, pero tam respecto de animales; o muad respecto de animales pequeños, pero tam respecto de los grandes.
Por aquello respecto de lo cual es muad, su propietario paga el daño completo. Por aquello respecto de lo cual continúa siendo tam, paga la mitad.
Preguntaron a Rabí Yehudá acerca de un toro que era muad para cornear durante Shabat, pero no durante los días laborables.
Respondió: por los daños cometidos durante Shabat paga el daño completo; por los cometidos durante la semana paga la mitad.
¿Cuándo deja de ser muad para Shabat? Cuando pasan tres Shabatot sucesivos sin que vuelva a cornear.
Mishná Bava Kama 4:3
שׁוֹר שֶׁל יִשְׂרָאֵל שֶׁנָּגַח שׁוֹר שֶׁל הֶקְדֵּשׁ, וְשֶׁל הֶקְדֵּשׁ שֶׁנָּגַח לְשׁוֹר שֶׁל יִשְׂרָאֵל, פָּטוּר, שֶׁנֶּאֱמַר (שמות כא) שׁוֹר רֵעֵהוּ, וְלֹא שׁוֹר שֶׁל הֶקְדֵּשׁ. שׁוֹר שֶׁל יִשְׂרָאֵל שֶׁנָּגַח לְשׁוֹר שֶׁל נָכְרִי, פָּטוּר. וְשֶׁל נָכְרִי שֶׁנָּגַח לְשׁוֹר שֶׁל יִשְׂרָאֵל, בֵּין תָּם בֵּין מוּעָד מְשַׁלֵּם נֶזֶק שָׁלֵם:
Si un toro perteneciente a un israelita corneó a un toro consagrado, o un toro consagrado corneó al de un israelita, no se paga indemnización, pues está escrito: «El toro de su compañero», excluyendo al toro consagrado.
Si un toro de un israelita corneó al toro de un gentil, el israelita está exento.
Si el toro de un gentil corneó al toro de un israelita, el propietario gentil paga el daño completo, tanto si su toro era tam como si era muad.
Mishná Bava Kama 4:4
שׁוֹר שֶׁל פִּקֵּחַ שֶׁנָּגַח שׁוֹר שֶׁל חֵרֵשׁ, שׁוֹטֶה וְקָטָן, חַיָּב. וְשֶׁל חֵרֵשׁ, שׁוֹטֶה וְקָטָן, שֶׁנָּגַח שׁוֹר שֶׁל פִּקֵּחַ, פָּטוּר. שׁוֹר שֶׁל חֵרֵשׁ, שׁוֹטֶה וְקָטָן שֶׁנָּגַח, בֵּית דִּין מַעֲמִידִין לָהֶן אַפּוֹטְרוֹפּוֹס וּמְעִידִין לָהֶן בִּפְנֵי אַפּוֹטְרוֹפּוֹס. נִתְפַּקַּח הַחֵרֵשׁ, נִשְׁתַּפָּה הַשּׁוֹטֶה וְהִגְדִּיל הַקָּטָן, חָזַר לְתַמּוּתוֹ, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר, הֲרֵי הוּא בְחֶזְקָתוֹ. שׁוֹר הָאִצְטָדִין אֵינוֹ חַיָּב מִיתָה, שֶׁנֶּאֱמַר (שמות כא) כִּי יִגַּח, וְלֹא שֶׁיַּגִּיחוּהוּ:
Si el toro de una persona con plena capacidad jurídica corneó el toro de un sordomudo, de una persona con discapacidad mental o de un menor, el propietario es responsable.
Si el toro perteneciente a uno de estos últimos corneó el toro de una persona con plena capacidad jurídica, sus propietarios están exentos.
Cuando el toro de un sordomudo, de una persona con discapacidad mental o de un menor causa daños, el tribunal les designa un tutor, y las advertencias respecto del toro se presentan en presencia del tutor.
Si el sordomudo recupera su capacidad auditiva, la persona recupera su salud mental o el menor alcanza la mayoría de edad, según Rabí Meír el toro regresa a la condición de tam.
Rabí Yosé dice: permanece en la condición jurídica que ya había adquirido.
Un toro utilizado en el estadio para embestir no recibe la pena de muerte, pues está escrito: «Cuando un toro cornee», indicando que debe hacerlo por iniciativa propia y no porque otras personas lo incitaron.
Mishná Bava Kama 4:5
שׁוֹר שֶׁנָּגַח אֶת הָאָדָם וָמֵת, מוּעָד, מְשַׁלֵּם כֹּפֶר, וְתָם, פָּטוּר מִן הַכֹּפֶר. וְזֶה וָזֶה חַיָּבִים מִיתָה. וְכֵן בְּבֵן וְכֵן בְּבַת. נָגַח עֶבֶד אוֹ אָמָה, נוֹתֵן שְׁלשִׁים סְלָעִים, בֵּין שֶׁהוּא יָפֶה מָנֶה וּבֵין שֶׁאֵינוֹ יָפֶה אֶלָּא דִּינָר אֶחָד:
Si un toro corneó a una persona y esta murió, cuando el toro era muad el propietario debe pagar el rescate —kófer—. Cuando era tam, está exento del kófer.
Tanto el toro tam como el muad deben morir mediante lapidación.
La misma ley se aplica si la víctima era un niño o una niña.
Si el toro corneó a un esclavo o a una sierva kenaanitas, su propietario entrega treinta sela, tanto si la víctima valía cien maneh como si valía solamente un dinar.
Mishná Bava Kama 4:6
שׁוֹר שֶׁהָיָה מִתְחַכֵּךְ בְּכֹתֶל וְנָפַל עַל הָאָדָם, נִתְכַּוֵּן לַהֲרֹג אֶת הַבְּהֵמָה וְהָרַג אֶת הָאָדָם, לְנָכְרִי וְהָרַג אֶת יִשְׂרָאֵל, לִנְפָלִים וְהָרַג בֶּן קְיָמָא, פָּטוּר:
Si un toro se frotaba contra una pared y esta cayó sobre una persona y la mató; si pretendía matar a un animal y mató a una persona; si pretendía matar a un gentil y mató a un israelita; o si pretendía matar a un feto no viable y mató a una persona viable, el toro queda exento de la pena de muerte.
Mishná Bava Kama 4:7
שׁוֹר הָאִשָּׁה, שׁוֹר הַיְתוֹמִים, שׁוֹר הָאַפּוֹטְרוֹפּוֹס, שׁוֹר הַמִּדְבָּר, שׁוֹר הַהֶקְדֵּשׁ, שׁוֹר הַגֵּר שֶׁמֵּת וְאֵין לוֹ יוֹרְשִׁים, הֲרֵי אֵלּוּ חַיָּבִים מִיתָה. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, שׁוֹר הַמִּדְבָּר, שׁוֹר הַהֶקְדֵּשׁ, שׁוֹר הַגֵּר שֶׁמֵּת, פְּטוּרִים מִן הַמִּיתָה, לְפִי שֶׁאֵין לָהֶם בְּעָלִים:
El toro perteneciente a una mujer, a huérfanos, a un tutor; un toro sin dueño que vive en el desierto; un toro consagrado; y el toro de un converso que murió sin herederos están sujetos a la pena de muerte si matan a una persona.
Rabí Yehudá dice: el toro del desierto, el toro consagrado y el toro del converso fallecido están exentos de la pena de muerte, porque no poseen propietario.
Mishná Bava Kama 4:8
שׁוֹר שֶׁהוּא יוֹצֵא לְהִסָּקֵל וְהִקְדִּישׁוֹ בְעָלָיו, אֵינוֹ מֻקְדָּשׁ. שְׁחָטוֹ, בְּשָׂרוֹ אָסוּר. וְאִם עַד שֶׁלֹּא נִגְמַר דִּינוֹ הִקְדִּישׁוֹ בְעָלָיו, מֻקְדָּשׁ. וְאִם שְׁחָטוֹ, בְּשָׂרוֹ מֻתָּר:
Si un toro ya fue condenado a morir mediante lapidación y su propietario lo consagra, la consagración no tiene validez.
Si posteriormente lo degüella, su carne está prohibida.
Pero si el propietario lo consagró antes de que se dictara la sentencia definitiva, la consagración es válida. Si lo degolló antes de la sentencia, su carne está permitida.
Mishná Bava Kama 4:9
מְסָרוֹ לְשׁוֹמֵר חִנָּם, וּלְשׁוֹאֵל, לְנוֹשֵׂא שָׂכָר, וּלְשׂוֹכֵר, נִכְנְסוּ תַחַת הַבְּעָלִים, מוּעָד מְשַׁלֵּם נֶזֶק שָׁלֵם, וְתָם מְשַׁלֵּם חֲצִי נֶזֶק. קְשָׁרוֹ בְעָלָיו בְּמוֹסֵרָה, וְנָעַל בְּפָנָיו כָּרָאוּי, וְיָצָא וְהִזִּיק, אֶחָד תָּם וְאֶחָד מוּעָד חַיָּב, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, תָּם חַיָּב וּמוּעָד פָּטוּר, שֶׁנֶּאֱמַר (שמות כא) וְלֹא יִשְׁמְרֶנּוּ בְּעָלָיו, וְשָׁמוּר הוּא זֶה. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר, אֵין לוֹ שְׁמִירָה אֶלָּא סַכִּין:
Si el propietario entregó el toro a un cuidador gratuito, a un prestatario, a un cuidador remunerado o a un arrendatario, estos ocupan el lugar del propietario respecto de la responsabilidad por su vigilancia.
Si el toro era muad, pagan el daño completo; si era tam, pagan la mitad.
Si el propietario lo ató con una cuerda y cerró adecuadamente delante de él, pero el toro salió y causó daño, según Rabí Meír el propietario es responsable tanto si era tam como muad.
Rabí Yehudá dice: si era tam, es responsable; si era muad, está exento, porque está escrito: «Y su propietario no lo vigiló», mientras que en este caso sí lo vigiló.
Rabí Eliezer dice: un toro muad de esta clase no posee una forma suficiente de vigilancia, excepto el cuchillo, es decir, debe ser sacrificado para evitar el peligro.