Mishná Bava Metziá 4
Mishná Bava Metziá 4:1
הַזָּהָב קוֹנֶה אֶת הַכֶּסֶף, וְהַכֶּסֶף אֵינוֹ קוֹנֶה אֶת הַזָּהָב. הַנְּחֹשֶׁת קוֹנָה אֶת הַכֶּסֶף, וְהַכֶּסֶף אֵינוֹ קוֹנֶה אֶת הַנְּחשֶׁת. מָעוֹת הָרָעוֹת קוֹנוֹת אֶת הַיָּפוֹת, וְהַיָּפוֹת אֵינָן קוֹנוֹת אֶת הָרָעוֹת. אֲסִימוֹן קוֹנֶה אֶת הַמַּטְבֵּעַ, וְהַמַּטְבֵּעַ אֵינוֹ קוֹנֶה אֶת אֲסִימוֹן. מִטַּלְטְלִין קוֹנִים אֶת הַמַּטְבֵּעַ, וְהַמַּטְבֵּעַ אֵינוֹ קוֹנֶה אֶת הַמִּטַּלְטְלִין. זֶה הַכְּלָל, כָּל הַמִּטַּלְטְלִין קוֹנִין זֶה אֶת זֶה:
El oro adquiere la plata, pero la plata no adquiere el oro.
El cobre adquiere la plata, pero la plata no adquiere el cobre.
Las monedas deterioradas adquieren las monedas buenas, pero las buenas no adquieren las deterioradas.
Una pieza de metal sin acuñar adquiere una moneda acuñada, pero la moneda no adquiere la pieza sin acuñar.
Los bienes muebles adquieren la moneda, pero la moneda no adquiere los bienes muebles.
Esta es la regla general: todos los bienes muebles pueden adquirirse unos mediante otros.
Mishná Bava Metziá 4:2
כֵּיצַד. מָשַׁךְ הֵימֶנּוּ פֵרוֹת וְלֹא נָתַן לוֹ מָעוֹת, אֵינוֹ יָכוֹל לַחֲזֹר בּוֹ. נָתַן לוֹ מָעוֹת וְלֹא מָשַׁךְ הֵימֶנּוּ פֵרוֹת, יָכוֹל לַחֲזֹר בּוֹ. אֲבָל אָמְרוּ, מִי שֶׁפָּרַע מֵאַנְשֵׁי דוֹר הַמַּבּוּל וּמִדּוֹר הַפַּלָּגָה, הוּא עָתִיד לְהִפָּרַע מִמִּי שֶׁאֵינוֹ עוֹמֵד בְּדִבּוּרוֹ. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר, כָּל שֶׁהַכֶּסֶף בְּיָדוֹ, יָדוֹ עַל הָעֶלְיוֹנָה:
¿Cómo se aplica?
Si el comprador realiza meshijá sobre los frutos, aunque todavía no pague, ninguna de las partes puede retractarse.
Si entrega el dinero, pero todavía no realiza meshijá, cualquiera puede retractarse jurídicamente.
Sin embargo, los Sabios dijeron: «Aquel que castigó a la generación del Diluvio y a la generación de la dispersión castigará a quien no cumple su palabra».
Rabí Shimón dice: quien tiene el dinero en su poder posee la posición jurídica más fuerte.
Mishná Bava Metziá 4:3
הָאוֹנָאָה, אַרְבָּעָה כֶסֶף מֵעֶשְׂרִים וְאַרְבָּעָה כֶסֶף לַסֶּלַע, שְׁתוּת לַמִּקָּח. עַד מָתַי מֻתָּר לְהַחֲזִיר. עַד כְּדֵי שֶׁיַּרְאֶה לְתַגָּר אוֹ לִקְרוֹבוֹ. הוֹרָה רַבִּי טַרְפוֹן בְּלוֹד, הָאוֹנָאָה שְׁמֹנָה כֶסֶף לַסֶּלַע, שְׁלִישׁ לַמִּקָּח, וְשָׂמְחוּ תַגָּרֵי לוֹד. אָמַר לָהֶם, כָּל הַיּוֹם מֻתָּר לְהַחֲזִיר. אָמְרוּ לוֹ, יַנִּיחַ לָנוּ רַבִּי טַרְפוֹן בִּמְקוֹמֵנוּ, וְחָזְרוּ לְדִבְרֵי חֲכָמִים:
La medida de engaño comercial es cuatro maot de plata de un total de veinticuatro maot que componen un sela, es decir, una sexta parte de la transacción.
¿Hasta cuándo puede reclamarse?
Hasta el tiempo necesario para mostrar el objeto a un comerciante o a un familiar experto.
Rabí Tarfón dictaminó en Lod que el engaño comercial sería de ocho maot por sela, es decir, un tercio de la transacción, y los comerciantes de Lod se alegraron.
Pero cuando les dijo que podrían reclamar durante todo el día, dijeron: «Que Rabí Tarfón nos deje con nuestra práctica anterior», y volvieron a la opinión de los Sabios.
Mishná Bava Metziá 4:4
אֶחָד הַלּוֹקֵחַ וְאֶחָד הַמּוֹכֵר, יֵשׁ לָהֶן אוֹנָאָה. כְּשֵׁם שֶׁאוֹנָאָה לְהֶדְיוֹט, כָּךְ אוֹנָאָה לְתַגָּר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אֵין אוֹנָאָה לְתַגָּר. מִי שֶׁהֻטַּל עָלָיו, יָדוֹ עַל הָעֶלְיוֹנָה, רָצָה, אוֹמֵר תֶּן לִי מְעוֹתַי, אוֹ תֶן לִי מַה שֶּׁאוֹנִיתַנִי:
Tanto el comprador como el vendedor están protegidos por las leyes de engaño comercial.
Así como estas leyes se aplican a un particular, también se aplican a un comerciante profesional.
Rabí Yehudá dice: no se aplican al comerciante, porque conoce los precios.
Quien fue perjudicado tiene la opción: puede anular la transacción y decir: «Devuélveme mi dinero», o mantenerla y decir: «Devuélveme la cantidad por la cual me engañaste».
Mishná Bava Metziá 4:5
כַּמָּה תְהֵא הַסֶּלַע חֲסֵרָה וְלֹא יְהֵא בָהּ אוֹנָאָה. רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר, אַרְבָּעָה אִסָּרִין, אִסָּר לְדִינָר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אַרְבָּעָה פֻנְדְּיוֹנוֹת, פֻּנְדְּיוֹן לְדִינָר. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר, שְׁמֹנָה פֻנְדְּיוֹנוֹת, שְׁנֵי פֻנְדְּיוֹנוֹת לְדִינָר:
¿Cuánto puede faltar en el peso de un sela sin que exista engaño comercial?
Rabí Meir dice: cuatro isarim, es decir, un isar por cada dinar.
Rabí Yehudá dice: cuatro pundionim, un pundión por cada dinar.
Rabí Shimón dice: ocho pundionim, dos pundionim por cada dinar.
Mishná Bava Metziá 4:6
עַד מָתַי מֻתָּר לְהַחֲזִיר, בַּכְּרַכִּים, עַד כְּדֵי שֶׁיַּרְאֶה לְשֻׁלְחָנִי, וּבַכְּפָרִים, עַד עַרְבֵי שַׁבָּתוֹת. אִם הָיָה מַכִּירָהּ, אֲפִלּוּ לְאַחַר שְׁנֵים עָשָׂר חֹדֶשׁ מְקַבְּלָהּ הֵימֶנּוּ, וְאֵין לוֹ עָלָיו אֶלָּא תַרְעֹמֶת. וְנוֹתְנָהּ לְמַעֲשֵׂר שֵׁנִי וְאֵינוֹ חוֹשֵׁשׁ, שֶׁאֵינוֹ אֶלָּא נֶפֶשׁ רָעָה:
¿Hasta cuándo puede devolver una moneda defectuosa?
En las ciudades grandes, hasta que tenga tiempo de mostrársela a un cambista.
En las aldeas, hasta la víspera de Shabat, cuando tiene oportunidad de acudir al mercado.
Si quien se la entregó la reconoce, debe aceptarla incluso después de doce meses. Si se niega, solamente existe contra él una reclamación moral.
Puede utilizarse para redimir maaser shení sin preocupación, porque solamente una persona excesivamente exigente se negaría a aceptarla.
Mishná Bava Metziá 4:7
הָאוֹנָאָה אַרְבָּעָה כֶסֶף, וְהַטַּעֲנָה שְׁתֵּי כֶסֶף, וְהַהוֹדָאָה שָׁוֶה פְרוּטָה. חָמֵשׁ פְּרוּטוֹת הֵן. הַהוֹדָאָה שָׁוֶה פְרוּטָה, וְהָאִשָּׁה מִתְקַדֶּשֶׁת בְּשָׁוֶה פְרוּטָה, וְהַנֶּהֱנֶה בְשָׁוֶה פְרוּטָה מִן הַהֶקְדֵּשׁ מָעַל, וְהַמּוֹצֵא שָׁוֶה פְרוּטָה חַיָּב לְהַכְרִיז, וְהַגּוֹזֵל אֶת חֲבֵרוֹ שָׁוֶה פְרוּטָה וְנִשְׁבַּע לוֹ, יוֹלִיכֶנּוּ אַחֲרָיו אֲפִלּוּ לְמָדָי:
La reclamación mínima por engaño comercial es de cuatro maot de plata.
La reclamación mínima para imponer un juramento es de dos maot, y la admisión parcial debe ser de al menos una perutá.
Existen cinco leyes relacionadas con una perutá:
Una admisión de una deuda debe valer una perutá.
Una mujer puede ser desposada con algo que valga una perutá.
Quien obtiene beneficio de bienes consagrados por valor de una perutá comete me’ilá.
Quien encuentra un objeto por valor de una perutá debe anunciarlo.
Quien roba a su compañero algo por valor de una perutá y después jura falsamente debe seguirlo incluso hasta Media para devolvérselo.
Mishná Bava Metziá 4:8
חֲמִשָּׁה חֻמְשִׁין הֵן. הָאוֹכֵל תְּרוּמָה, וּתְרוּמַת מַעֲשֵׂר, וּתְרוּמַת מַעֲשֵׂר שֶׁל דְּמַאי, וְהַחַלָּה, וְהַבִּכּוּרִים מוֹסִיף חֹמֶשׁ. וְהַפּוֹדֶה נֶטַע רְבָעִי וּמַעֲשֵׂר שֵׁנִי שֶׁלּוֹ, מוֹסִיף חֹמֶשׁ. הַפּוֹדֶה אֶת הֶקְדֵּשׁוֹ, מוֹסִיף חֹמֶשׁ. הַנֶּהֱנֶה בְשָׁוֶה פְרוּטָה מִן הַהֶקְדֵּשׁ, מוֹסִיף חֹמֶשׁ. וְהַגּוֹזֵל אֶת חֲבֵרוֹ שָׁוֶה פְרוּטָה וְנִשְׁבַּע לוֹ, מוֹסִיף חֹמֶשׁ:
Existen cinco casos en los que debe añadirse un quinto:
Quien come terumá, terumat maaser, terumat maaser de demai, jalá o bikurim debe añadir un quinto.
Quien redime su propio fruto de neta revai o su propio maaser shení añade un quinto.
Quien redime un objeto que él mismo consagró añade un quinto.
Quien obtiene un beneficio de bienes consagrados por valor de una perutá añade un quinto.
Quien roba a su compañero algo por valor de una perutá y jura falsamente añade un quinto.
Mishná Bava Metziá 4:9
אֵלּוּ דְבָרִים שֶׁאֵין לָהֶם אוֹנָאָה. הָעֲבָדִים, וְהַשְּׁטָרוֹת, וְהַקַּרְקָעוֹת, וְהַהֶקְדֵּשׁוֹת. אֵין לָהֶן לֹא תַשְׁלוּמֵי כֶפֶל וְלֹא תַשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה, שׁוֹמֵר חִנָּם אֵינוֹ נִשְׁבָּע, וְנוֹשֵׂא שָׂכָר אֵינוֹ מְשַׁלֵּם. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר, קָדָשִׁים שֶׁהוּא חַיָּב בְּאַחֲרָיוּתָן, יֵשׁ לָהֶן אוֹנָאָה, וְשֶׁאֵינוֹ חַיָּב בְּאַחֲרָיוּתָן, אֵין לָהֶן אוֹנָאָה. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אַף הַמּוֹכֵר סֵפֶר תּוֹרָה, בְּהֵמָה וּמַרְגָּלִית, אֵין לָהֶם אוֹנָאָה. אָמְרוּ לוֹ, לֹא אָמְרוּ אֶלָּא אֶת אֵלּוּ:
Estas son las cosas a las que no se aplican las leyes de engaño comercial: esclavos, documentos, terrenos y bienes consagrados.
Respecto a ellos tampoco se paga el doble ni cuatro o cinco veces.
Un guardián gratuito no debe jurar por ellos, y un guardián remunerado no paga por su pérdida o robo.
Rabí Shimón dice: los bienes consagrados por los cuales una persona es responsable sí están sujetos a las leyes de engaño comercial; aquellos por los cuales no es responsable no lo están.
Rabí Yehudá dice: tampoco existe engaño comercial respecto a la venta de un Séfer Torá, un animal o una perla.
Los Sabios le dijeron: solamente se excluyeron las categorías mencionadas anteriormente.
Mishná Bava Metziá 4:10
כְּשֵׁם שֶׁאוֹנָאָה בְמִקָּח וּמִמְכָּר, כָּךְ אוֹנָאָה בִדְבָרִים. לֹא יֹאמַר לוֹ בְּכַמָּה חֵפֶץ זֶה, וְהוּא אֵינוֹ רוֹצֶה לִקַּח. אִם הָיָה בַעַל תְּשׁוּבָה, לֹא יֹאמַר לוֹ זְכֹר מַעֲשֶׂיךָ הָרִאשׁוֹנִים. אִם הוּא בֶן גֵּרִים, לֹא יֹאמַר לוֹ זְכֹר מַעֲשֵׂה אֲבוֹתֶיךָ, שֶׁנֶּאֱמַר (שמות כב) וְגֵר לֹא תוֹנֶה וְלֹא תִלְחָצֶנּוּ:
Así como existe engaño en la compraventa, también existe opresión mediante palabras.
Una persona no debe preguntar: «¿Cuánto cuesta este objeto?», cuando no tiene intención de comprarlo.
Si alguien hizo teshuvá, no se le debe decir: «Recuerda tus acciones anteriores».
Si es hijo de conversos, no se le debe decir: «Recuerda las acciones de tus antepasados», como está escrito: «No oprimirás al converso ni lo afligirás».
Mishná Bava Metziá 4:11
אֵין מְעָרְבִין פֵּרוֹת בְּפֵרוֹת, אֲפִלּוּ חֲדָשִׁים בַּחֲדָשִׁים, וְאֵין צָרִיךְ לוֹמַר חֲדָשִׁים בִּישָׁנִים. בֶּאֱמֶת, בְּיַיִן הִתִּירוּ לְעָרֵב קָשֶׁה בְרַךְ, מִפְּנֵי שֶׁהוּא מַשְׁבִּיחוֹ. אֵין מְעָרְבִין שִׁמְרֵי יַיִן בְּיַיִן, אֲבָל נוֹתֵן לוֹ אֶת שְׁמָרָיו. מִי שֶׁנִּתְעָרֵב מַיִם בְּיֵינוֹ, לֹא יִמְכְּרֶנּוּ בַחֲנוּת אֶלָּא אִם כֵּן הוֹדִיעוֹ, וְלֹא לְתַגָּר אַף עַל פִּי שֶׁהוֹדִיעוֹ, שֶׁאֵינוֹ אֶלָּא לְרַמּוֹת בּוֹ. מְקוֹם שֶׁנָּהֲגוּ לְהַטִּיל מַיִם בַּיַּיִן, יַטִּילוּ:
No se deben mezclar frutos de una cosecha con otros, incluso frutos nuevos con otros nuevos, y con mayor razón no se deben mezclar nuevos con viejos.
Respecto al vino, se permitió mezclar vino fuerte con vino suave, porque lo mejora.
No se deben mezclar sedimentos de otro vino dentro del vino vendido, aunque puede entregar los sedimentos naturales de ese mismo vino.
Quien tiene agua mezclada con su vino no debe venderlo en su tienda sin informar al comprador.
Tampoco debe vendérselo a un comerciante, aunque le informe, porque este probablemente lo utilizará para engañar a otros.
En un lugar donde se acostumbra añadir agua al vino, puede añadirse conforme a la costumbre.
Mishná Bava Metziá 4:12
הַתַּגָּר נוֹטֵל מֵחָמֵשׁ גְּרָנוֹת וְנוֹתֵן לְתוֹךְ מְגוּרָה אַחַת. מֵחָמֵשׁ גִּתּוֹת, וְנוֹתֵן לְתוֹךְ פִּטָּם אֶחָד. וּבִלְבַד שֶׁלֹּא יְהֵא מִתְכַּוֵּן לְעָרֵב. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, לֹא יְחַלֵּק הַחֶנְוָנִי קְלָיוֹת וֶאֱגוֹזִין לַתִּינוֹקוֹת, מִפְּנֵי שֶׁהוּא מַרְגִּילָן לָבֹא אֶצְלוֹ. וַחֲכָמִים מַתִּירִין. וְלֹא יִפְחֹת אֶת הַשָּׁעַר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים, זָכוּר לָטוֹב. לֹא יָבֹר אֶת הַגְּרִיסִין, דִּבְרֵי אַבָּא שָׁאוּל. וַחֲכָמִים מַתִּירִין. וּמוֹדִים שֶׁלֹּא יָבֹר מֵעַל פִּי מְגוּרָה, שֶׁאֵינוֹ אֶלָּא כְגוֹנֵב אֶת הָעָיִן. אֵין מְפַרְכְּסִין לֹא אֶת הָאָדָם וְלֹא אֶת הַבְּהֵמָה וְלֹא אֶת הַכֵּלִים:
Un comerciante puede comprar productos de cinco eras diferentes y colocarlos dentro de un mismo granero, y vino de cinco lagares diferentes dentro de un mismo recipiente, siempre que no lo haga con intención de engañar mediante la mezcla.
Rabí Yehudá dice: un comerciante no debe repartir trigo tostado y nueces a los niños, porque los acostumbra a acudir a su tienda.
Los Sabios lo permiten.
Rabí Yehudá dice que tampoco debe bajar sus precios por debajo del mercado.
Los Sabios dicen: debe ser recordado favorablemente por hacerlo.
Abá Shaúl dice que no debe seleccionar y limpiar las legumbres para que parezcan de mejor calidad.
Los Sabios lo permiten.
Todos reconocen que no debe limpiar únicamente la capa superior del granero, porque esto engaña la vista.
No se deben embellecer artificialmente personas, animales o utensilios para ocultar sus defectos antes de venderlos.