Mishná Jaguigá 3
Mishná Jaguigá 3:1
חֹמֶר בַּקֹּדֶשׁ מִבַּתְּרוּמָה, שֶׁמַּטְבִּילִין כֵּלִים בְּתוֹךְ כֵּלִים לַתְּרוּמָה, אֲבָל לֹא לַקֹּדֶשׁ. אֲחוֹרַיִם וְתוֹךְ וּבֵית הַצְּבִיטָה בַּתְּרוּמָה, אֲבָל לֹא בַקֹּדֶשׁ. הַנּוֹשֵׂא אֶת הַמִּדְרָס נוֹשֵׂא אֶת הַתְּרוּמָה, אֲבָל לֹא אֶת הַקֹּדֶשׁ. בִּגְדֵי אוֹכְלֵי תְרוּמָה, מִדְרָס לַקֹּדֶשׁ. לֹא כְמִדַּת הַקֹּדֶשׁ מִדַּת הַתְּרוּמָה, שֶׁבַּקֹּדֶשׁ מַתִּיר וּמְנַגֵּב וּמַטְבִּיל וְאַחַר כָּךְ קוֹשֵׁר, וּבַתְּרוּמָה קוֹשֵׁר וְאַחַר כָּךְ מַטְבִּיל:
Los alimentos consagrados tienen mayor rigor que la terumá: para la terumá se pueden sumergir utensilios dentro de otros utensilios, pero no para los alimentos consagrados. Respecto de la terumá, la parte exterior del utensilio, su interior y el lugar donde se sostiene se consideran secciones separadas; pero no respecto de los alimentos consagrados. Quien transporta un objeto impuro por presión puede llevar simultáneamente terumá, pero no alimentos consagrados. Las ropas de quienes comen terumá son consideradas impuras por presión respecto de los alimentos consagrados. La norma de los alimentos consagrados no es como la de la terumá: para los alimentos consagrados se desata el objeto, se seca, se sumerge y después se vuelve a atar; para la terumá se puede atar primero y sumergir después.
Mishná Jaguigá 3:2
כֵּלִים הַנִּגְמָרִין בְּטָהֳרָה, צְרִיכִין טְבִילָה לַקֹּדֶשׁ, אֲבָל לֹא לַתְּרוּמָה. הַכְּלִי מְצָרֵף מַה שֶּׁבְּתוֹכוֹ לַקֹּדֶשׁ, אֲבָל לֹא לַתְּרוּמָה. הָרְבִיעִי בַּקֹּדֶשׁ פָּסוּל, וְהַשְּׁלִישִׁי בַּתְּרוּמָה. וּבַתְּרוּמָה, אִם נִטְמֵאת אַחַת מִיָּדָיו, חֲבֶרְתָּהּ טְהוֹרָה. וּבַקֹּדֶשׁ, מַטְבִּיל שְׁתֵּיהֶן, שֶׁהַיָּד מְטַמָּא אֶת חֲבֶרְתָּהּ בַּקֹּדֶשׁ, אֲבָל לֹא בַּתְּרוּמָה:
Los utensilios cuya fabricación terminó en condiciones de pureza requieren inmersión para ser utilizados con alimentos consagrados, pero no para la terumá. Respecto de los alimentos consagrados, el utensilio une todo lo que contiene, de modo que si una parte se impurifica, todo queda impuro; pero no ocurre así con la terumá. Un alimento que alcanzó el cuarto grado de impureza queda invalidado respecto de los alimentos consagrados, mientras que en la terumá el tercer grado la invalida. Respecto de la terumá, si una de las manos se vuelve impura, la otra permanece pura. Respecto de los alimentos consagrados, debe sumergir ambas manos, porque una mano transmite impureza a la otra para los alimentos consagrados, pero no para la terumá.
Mishná Jaguigá 3:3
אוֹכְלִין אֳכָלִים נְגוּבִין בְּיָדַיִם מְסֹאָבוֹת בַּתְּרוּמָה, אֲבָל לֹא בַּקֹּדֶשׁ. הָאוֹנֵן וּמְחֻסַּר כִּפּוּרִים צְרִיכִין טְבִילָה לַקֹּדֶשׁ, אֲבָל לֹא לַתְּרוּמָה:
Se pueden comer alimentos secos de terumá con manos impuras, pero no alimentos consagrados. Una persona en duelo antes del entierro de un pariente cercano y quien todavía debe presentar su ofrenda de expiación necesitan sumergirse para comer alimentos consagrados, pero no para comer terumá.
Mishná Jaguigá 3:4
חֹמֶר בַּתְּרוּמָה, שֶׁבִּיהוּדָה נֶאֱמָנִים עַל טָהֳרַת יַיִן וְשֶׁמֶן כָּל יְמוֹת הַשָּׁנָה, וּבִשְׁעַת הַגִּתּוֹת וְהַבַּדִּים אַף עַל הַתְּרוּמָה. עָבְרוּ הַגִּתּוֹת וְהַבַּדִּים וְהֵבִיאוּ לוֹ חָבִית שֶׁל יַיִן שֶׁל תְּרוּמָה, לֹא יְקַבְּלֶנָּה מִמֶּנּוּ, אֲבָל מַנִּיחָהּ לַגַּת הַבָּאָה. וְאִם אָמַר לוֹ, הִפְרַשְׁתִּי לְתוֹכָהּ רְבִיעִית קֹדֶשׁ, נֶאֱמָן. כַּדֵּי יַיִן וְכַדֵּי שֶׁמֶן הַמְדֻמָּעוֹת, נֶאֱמָנִין עֲלֵיהֶם בִּשְׁעַת הַגִּתּוֹת וְהַבַּדִּים, וְקֹדֶם לַגִּתּוֹת שִׁבְעִים יוֹם:
Hay un aspecto en el que la terumá tiene mayor rigor: en Yehudá, las personas comunes son consideradas dignas de confianza durante todo el año respecto de la pureza del vino y del aceite destinados a ofrendas consagradas; y durante la temporada de las prensas de vino y aceite también son dignas de confianza respecto de la terumá. Después de terminar la temporada de las prensas, si una persona común trae a un javer un barril de vino de terumá, este no debe recibirlo, sino que aquel debe guardarlo hasta la siguiente temporada de la vendimia. Pero si le dice: «Separé dentro de este barril un reviít de vino consagrado», se le considera digno de confianza. Respecto de jarras de vino y de aceite mezcladas con terumá, son considerados dignos de confianza durante la temporada de las prensas y también durante los setenta días anteriores.
Mishná Jaguigá 3:5
מִן הַמּוֹדִיעִית וְלִפְנִים, נֶאֱמָנִין עַל כְּלֵי חֶרֶס. מִן הַמּוֹדִיעִית וְלַחוּץ, אֵין נֶאֱמָנִים. כֵּיצַד, הַקַּדָּר שֶׁהוּא מוֹכֵר הַקְּדֵרוֹת, נִכְנַס לִפְנִים מִן הַמּוֹדִיעִית, הוּא הַקַּדָּר וְהֵן הַקְּדֵרוֹת וְהֵן הַלּוֹקְחִים, נֶאֱמָן. יָצָא, אֵינוֹ נֶאֱמָן:
Desde Modiín hacia el interior, en dirección a Yerushaláim, los alfareros son considerados dignos de confianza respecto de la pureza de los utensilios de barro. Desde Modiín hacia el exterior, no son considerados dignos de confianza. ¿Cómo se aplica esto? Si un alfarero que vende sus vasijas entra más allá de Modiín, siempre que sea el mismo alfarero, sean las mismas vasijas y sean los mismos compradores, se le considera digno de confianza. Una vez que sale de esa zona, deja de serlo.
Mishná Jaguigá 3:6
הַגַּבָּאִין שֶׁנִּכְנְסוּ לְתוֹךְ הַבַּיִת, וְכֵן הַגַּנָּבִים שֶׁהֶחֱזִירוּ אֶת הַכֵּלִים, נֶאֱמָנִין לוֹמַר, לֹא נָגָעְנוּ. וּבִירוּשָׁלַיִם נֶאֱמָנִין עַל הַקֹּדֶשׁ, וּבִשְׁעַת הָרֶגֶל אַף עַל הַתְּרוּמָה:
Los recaudadores de impuestos que entraron en una casa, así como los ladrones que devolvieron utensilios robados, son considerados dignos de confianza cuando dicen: «No los tocamos». En Yerushaláim, las personas comunes son consideradas dignas de confianza respecto de la pureza de los alimentos consagrados; y durante las festividades de peregrinación, incluso respecto de la terumá.
Mishná Jaguigá 3:7
הַפּוֹתֵחַ אֶת חָבִיתוֹ, וְהַמַּתְחִיל בְּעִסָּתוֹ עַל גַּב הָרֶגֶל, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, יִגְמֹר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים, לֹא יִגְמֹר. מִשֶּׁעָבַר הָרֶגֶל, הָיוּ מַעֲבִירִין עַל טָהֳרַת עֲזָרָה. עָבַר הָרֶגֶל בְּיוֹם שִׁשִּׁי, לֹא הָיוּ מַעֲבִירִין, מִפְּנֵי כְבוֹד הַשַּׁבָּת. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אַף לֹא בְיוֹם חֲמִישִׁי, שֶׁאֵין הַכֹּהֲנִים פְּנוּיִין:
Quien abrió su barril de vino o comenzó a vender su masa durante una festividad de peregrinación, confiando en la pureza de las personas comunes, según Rabí Yehudá puede continuar vendiéndolos después de la festividad. Los Sabios dicen que no puede continuar. Cuando terminaba la festividad, purificaban el Atrio del Templo. Si la festividad terminaba un viernes, no realizaban esa purificación ese día, por respeto a Shabat. Rabí Yehudá dice: Tampoco la realizaban un jueves, porque los kohanim no estaban disponibles.
Mishná Jaguigá 3:8
כֵּיצַד מַעֲבִירִים עַל טָהֳרַת עֲזָרָה. מַטְבִּילִין אֶת הַכֵּלִים שֶׁהָיוּ בַמִּקְדָּשׁ, וְאוֹמְרִין לָהֶם, הִזָּהֲרוּ שֶׁלֹּא תִגְּעוּ בַּשֻּׁלְחָן וּבַמְּנוֹרָה וּתְטַמְּאוּהוּ. כָּל הַכֵּלִים שֶׁהָיוּ בַמִּקְדָּשׁ, יֵשׁ לָהֶם שְׁנִיִּים וּשְׁלִישִׁים, שֶׁאִם נִטְמְאוּ הָרִאשׁוֹנִים, יָבִיאוּ שְׁנִיִּים תַּחְתֵּיהֶן. כָּל הַכֵּלִים שֶׁהָיוּ בַמִּקְדָּשׁ, טְעוּנִין טְבִילָה, חוּץ מִמִּזְבַּח הַזָּהָב וּמִזְבַּח הַנְּחֹשֶׁת, מִפְּנֵי שֶׁהֵן כַּקַּרְקַע, דִּבְרֵי רַבִּי אֱלִיעֶזֶר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים, מִפְּנֵי שֶׁהֵן מְצֻפִּין:
¿Cómo purificaban el Atrio? Sumergían los utensilios que se encontraban en el Templo y advertían a los kohanim: «Tengan cuidado de no tocar la Mesa ni la Menorá y volverlas impuras». Todos los utensilios del Templo tenían duplicados y triplicados, para que, si los primeros se impurificaban, pudieran colocar otros en su lugar. Todos los utensilios del Templo requerían inmersión, excepto el altar de oro y el altar de cobre, porque son considerados como el suelo, según Rabí Eliézer. Los Sabios dicen que no adquieren impureza porque están recubiertos.
Ficha editorial de este texto