Mishná Eruvín 5
Mishná Eruvín 5:1
כֵּיצַד מְעַבְּרִין אֶת הֶעָרִים, בַּיִת נִכְנָס בַּיִת יוֹצֵא, פָּגוּם נִכְנָס פָּגוּם יוֹצֵא. הָיוּ שָׁם גְּדוּדִיּוֹת גְּבוֹהוֹת עֲשָׂרָה טְפָחִים, וּגְשָׁרִים וּנְפָשׁוֹת, שֶׁיֵּשׁ בָּהֶן בֵּית דִּירָה, מוֹצִיאִין אֶת הַמִּדָּה כְנֶגְדָּן, וְעוֹשִׂין אוֹתָהּ כְּמִין טַבְלָא מְרֻבַּעַת, כְּדֵי שֶׁיְּהֵא נִשְׂכָּר אֶת הַזָּוִיּוֹת:
¿Cómo se añaden las extensiones de una ciudad para medir su límite? Si una casa entra y otra sobresale, o una estructura deteriorada entra y otra sobresale, se traza una línea recta exterior. Si hay allí restos de muros de diez tefajim de altura, puentes o monumentos funerarios que contengan una vivienda, la medición se extiende hasta ellos. Después se configura la ciudad como una tabla cuadrada, para que sus habitantes se beneficien de las esquinas.
Mishná Eruvín 5:2
נוֹתְנִין קַרְפֵּף לָעִיר, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים, לֹא אָמְרוּ קַרְפֵּף אֶלָּא בֵין שְׁתֵּי עֲיָרוֹת, אִם יֵשׁ לָזוֹ שִׁבְעִים אַמָּה וְשִׁירַיִם, וְלָזוֹ שִׁבְעִים אַמָּה וְשִׁירַיִם, עוֹשֶׂה קַרְפֵּף לִשְׁתֵּיהֶן לִהְיוֹתָן כְּאֶחָת:
Rabí Meir dice que se añade a una ciudad un espacio exterior de setenta amot y una fracción. Los Sabios dicen que este espacio solamente se añade entre dos ciudades: si una tiene setenta amot y una fracción hacia la otra, y la otra también, se consideran unidas como una sola ciudad.
Mishná Eruvín 5:3
וְכֵן שְׁלֹשָׁה כְפָרִים הַמְּשֻׁלָּשִׁין, אִם יֵשׁ בֵּין שְׁנַיִם הַחִיצוֹנִים מֵאָה וְאַרְבָּעִים וְאֶחָד וּשְׁלִישׁ, עָשָׂה אֶמְצָעִי אֶת שְׁלָשְׁתָּן לִהְיוֹתָן כְּאֶחָד:
Del mismo modo, respecto de tres aldeas dispuestas en triángulo, si entre las dos exteriores hay ciento cuarenta y una amot y un tercio, la aldea central hace que las tres sean consideradas como una sola.
Mishná Eruvín 5:4
אֵין מוֹדְדִין אֶלָּא בְחֶבֶל שֶׁל חֲמִשִּׁים אַמָּה, לֹא פָחוֹת וְלֹא יוֹתֵר. וְלֹא יִמְדּוֹד אֶלָּא כְנֶגֶד לִבּוֹ. הָיָה מוֹדֵד וְהִגִּיעַ לְגַיְא אוֹ לְגָדֵר, מַבְלִיעוֹ וְחוֹזֵר לְמִדָּתוֹ. הִגִּיעַ לְהָר, מַבְלִיעוֹ וְחוֹזֵר לְמִדָּתוֹ, וּבִלְבַד שֶׁלֹּא יֵצֵא חוּץ לַתְּחוּם. אִם אֵינוֹ יָכוֹל לְהַבְלִיעוֹ, בָּזוֹ אָמַר רַבִּי דוֹסְתַּאי בַּר רַבִּי יַנַּאי מִשּׁוּם רַבִּי מֵאִיר, שָׁמַעְתִּי שֶׁמְּקַדְּרִין בֶּהָרִים:
La medición solamente se hace con una cuerda de cincuenta amot, ni más corta ni más larga, y debe sostenerse a la altura del pecho. Si al medir se llega a un valle o a una cerca, se extiende la cuerda horizontalmente por encima y se continúa la medición. Si se llega a una montaña, se mide del mismo modo, siempre que el medidor no salga del límite. Si no puede abarcarla horizontalmente, Rabí Dostai bar Rabí Yanai dijo en nombre de Rabí Meir: escuché que se mide la montaña mediante tramos escalonados.
Mishná Eruvín 5:5
אֵין מוֹדְדִין אֶלָּא מִן הַמֻּמְחֶה. רִבָּה לְמָקוֹם אֶחָד וּמִעֵט לְמָקוֹם אַחֵר, שׁוֹמְעִין לִמְקוֹם שֶׁרִבָּה. רִבָּה לְאֶחָד וּמִעֵט לְאַחֵר, שׁוֹמְעִין לַמְרֻבֶּה. אֲפִלּוּ עֶבֶד, אֲפִלּוּ שִׁפְחָה, נֶאֱמָנִין לוֹמַר, עַד כָּאן תְּחוּם שַׁבָּת, שֶׁלֹּא אָמְרוּ חֲכָמִים אֶת הַדָּבָר לְהַחֲמִיר אֶלָּא לְהָקֵל:
La medición solamente debe confiarse a un experto. Si en una dirección midió una distancia mayor y en otra una menor, se sigue la medida mayor. Si un medidor dio una medida mayor y otro una menor, se acepta la mayor. Incluso un esclavo o una sirvienta son dignos de confianza para decir: «Hasta aquí llegaba el límite sabático», porque los Sabios establecieron estas normas para facilitar y no para ser estrictos.
Mishná Eruvín 5:6
עִיר שֶׁל יָחִיד וְנַעֲשֵׂית שֶׁל רַבִּים, מְעָרְבִין אֶת כֻּלָּהּ. וְשֶׁל רַבִּים וְנַעֲשֵׂית שֶׁל יָחִיד, אֵין מְעָרְבִין אֶת כֻּלָּהּ, אֶלָּא אִם כֵּן עָשָׂה חוּצָה לָהּ כְּעִיר חֲדָשָׁה שֶׁבִּיהוּדָה, שֶׁיֵּשׁ בָּהּ חֲמִשִּׁים דִּיוּרִים, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר, שָׁלֹשׁ חֲצֵרוֹת שֶׁל שְׁנֵי בָתִּים:
Una ciudad que originalmente pertenecía a una sola persona y después pasó a ser pública puede hacer un único eruv para toda ella. Una ciudad que originalmente era pública y después pasó a ser privada no puede hacer un solo eruv para toda ella, a menos que deje fuera una parte equivalente a la ciudad de Jadashá de Judá, que tenía cincuenta viviendas; estas son las palabras de Rabí Yehudá. Rabí Shimón dice que basta con dejar fuera tres patios, cada uno con dos casas.
Mishná Eruvín 5:7
מִי שֶׁהָיָה בַמִּזְרָח וְאָמַר לִבְנוֹ, עָרֵב לִי בַמַּעֲרָב, בַּמַּעֲרָב וְאָמַר לִבְנוֹ, עָרֵב לִי בַמִּזְרָח, אִם יֵשׁ הֵימֶנּוּ וּלְבֵיתוֹ אַלְפַּיִם אַמּוֹת, וּלְעֵרוּבוֹ יוֹתֵר מִכָּאן, מֻתָּר לְבֵיתוֹ וְאָסוּר לְעֵרוּבוֹ. לְעֵרוּבוֹ אַלְפַּיִם אַמָּה, וּלְבֵיתוֹ יוֹתֵר מִכָּאן, אָסוּר לְבֵיתוֹ וּמֻתָּר לְעֵרוּבוֹ. הַנּוֹתֵן אֶת עֵרוּבוֹ בְעִבּוּרָהּ שֶׁל עִיר, לֹא עָשָׂה וְלֹא כְלוּם. נְתָנוֹ חוּץ לַתְּחוּם, אֲפִלּוּ אַמָּה אַחַת, מַה שֶׁנִּשְׂכָּר הוּא מַפְסִיד:
Si una persona se encontraba al este y dijo a su hijo: «Establece para mí un eruv al oeste», o estaba al oeste y le dijo que lo estableciera al este, si desde donde está hasta su casa hay dos mil amot, pero hasta el eruv hay más, puede ir a su casa, pero no al eruv. Si hasta el eruv hay dos mil amot y hasta su casa más, puede ir al eruv, pero no a su casa. Quien coloca su eruv en la extensión añadida de la ciudad no ha conseguido nada. Si lo coloca siquiera una amá más allá del límite, pierde en el lado opuesto lo mismo que gana en ese lado.
Mishná Eruvín 5:8
אַנְשֵׁי עִיר גְּדוֹלָה מְהַלְּכִין אֶת כָּל עִיר קְטַנָּה, וְאֵין אַנְשֵׁי עִיר קְטַנָּה מְהַלְּכִין אֶת כָּל עִיר גְּדוֹלָה. כֵּיצַד. מִי שֶׁהָיָה בְעִיר גְּדוֹלָה וְנָתַן אֶת עֵרוּבוֹ בְעִיר קְטַנָּה, בְּעִיר קְטַנָּה וְנָתַן אֶת עֵרוּבוֹ בְעִיר גְּדוֹלָה, מְהַלֵּךְ אֶת כֻּלָּהּ וְחוּצָה לָהּ אַלְפַּיִם אַמָּה. וְרַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר, אֵין לוֹ אֶלָּא מִמְּקוֹם עֵרוּבוֹ אַלְפַּיִם אַמָּה:
Los habitantes de una ciudad grande pueden recorrer toda una ciudad pequeña incluida dentro de su límite, pero los habitantes de una ciudad pequeña no pueden recorrer toda una ciudad grande. ¿Cómo se aplica? Quien vivía en una ciudad grande y colocó su eruv en una pequeña, o vivía en una pequeña y lo colocó en una grande, puede recorrer toda la ciudad donde está el eruv y otras dos mil amot más allá de ella. Rabí Akivá dice que solamente dispone de dos mil amot desde el lugar exacto de su eruv.
Mishná Eruvín 5:9
אָמַר לָהֶן רַבִּי עֲקִיבָא, אִי אַתֶּם מוֹדִים לִי בְנוֹתֵן עֵרוּבוֹ בִמְעָרָה, שֶׁאֵין לוֹ מִמְּקוֹם עֵרוּבוֹ אֶלָּא אַלְפַּיִם אַמָּה. אָמְרוּ לוֹ, אֵימָתַי, בִּזְמַן שֶׁאֵין בָּהּ דִּיוּרִין, אֲבָל יֶשׁ בָּהּ דִּיוּרִין, מְהַלֵּךְ אֶת כֻּלָּהּ וְחוּצָה לָהּ אַלְפַּיִם אַמָּה. נִמְצָא, קַל תּוֹכָהּ מֵעַל גַּבָּהּ. וְלַמּוֹדֵד שֶׁאָמְרוּ נוֹתְנִין לוֹ אַלְפַּיִם, שֶׁאֲפִלּוּ סוֹף מִדָּתוֹ כָּלֶה בִמְעָרָה:
Rabí Akivá les dijo: «¿No reconocéis que quien coloca su eruv dentro de una cueva solamente dispone de dos mil amot desde el lugar del eruv?». Le respondieron: «Esto se aplica cuando la cueva no está habitada. Si está habitada, puede recorrerla entera y otras dos mil amot más allá». Resulta que el interior de la cueva recibe una norma más indulgente que su superficie. En cambio, respecto de quien solamente mide su límite sin establecer eruv, se le conceden dos mil amot aunque el final de su medida termine dentro de la cueva.
Ficha editorial de este texto