Mishná Ketubot 12:1
הַנּוֹשֵׂא אֶת הָאִשָּׁה וּפָסְקָה עִמּוֹ כְּדֵי שֶׁיָּזוּן אֶת בִּתָּהּ חָמֵשׁ שָׁנִים, חַיָּב לְזוּנָהּ חָמֵשׁ שָׁנִים. נִשֵּׂאת לְאַחֵר וּפָסְקָה עִמּוֹ כְּדֵי שֶׁיָּזוּן אֶת בִּתָּהּ חָמֵשׁ שָׁנִים, חַיָּב לְזוּנָהּ חָמֵשׁ שָׁנִים. לֹא יֹאמַר הָרִאשׁוֹן לִכְשֶׁתָּבֹא אֶצְלִי אֲזוּנָהּ, אֶלָּא מוֹלִיךְ לָהּ מְזוֹנוֹתֶיהָ לִמְקוֹם אִמָּהּ. וְכֵן לֹא יֹאמְרוּ שְׁנֵיהֶם הֲרֵי אָנוּ זָנִין אוֹתָהּ כְּאֶחָד, אֶלָּא אֶחָד זָנָהּ וְאֶחָד נוֹתֵן לָהּ דְּמֵי מְזוֹנוֹת:
Quien contrae matrimonio con una mujer y acuerda con ella mantener a la hija de ella durante cinco años está obligado a mantenerla durante esos cinco años. Si la mujer se casa después con otro hombre y también acuerda con él que mantenga a su hija durante cinco años, el segundo también está obligado durante cinco años. El primero no puede decir: «Cuando ella venga a vivir conmigo, la mantendré», sino que debe llevarle los alimentos al lugar donde vive su madre. Tampoco pueden decir ambos: «La mantendremos conjuntamente», sino que uno le proporciona los alimentos y el otro le entrega su valor en dinero.
