Mishná Ketubot 6
Mishná Ketubot 6:1
מְצִיאַת הָאִשָּׁה וּמַעֲשֵׂה יָדֶיהָ, לְבַעְלָהּ. וִירֻשָּׁתָהּ, הוּא אוֹכֵל פֵּרוֹת בְּחַיֶּיהָ. בָּשְׁתָּהּ וּפְגָמָהּ, שֶׁלָּהּ. רַבִּי יְהוּדָה בֶן בְּתֵירָא אוֹמֵר, בִּזְמַן שֶׁבַּסֵּתֶר, לָהּ שְׁנֵי חֲלָקִים, וְלוֹ אֶחָד. וּבִזְמַן שֶׁבַּגָּלוּי, לוֹ שְׁנֵי חֲלָקִים, וְלָהּ אֶחָד. שֶׁלּוֹ, יִנָּתֵן מִיָּד. וְשֶׁלָּהּ, יִלָּקַח בָּהֶן קַרְקַע, וְהוּא אוֹכֵל פֵּרוֹת:
Los objetos encontrados por una mujer y el producto de su trabajo pertenecen a su marido. Respecto de la herencia de ella, el marido consume el usufructo mientras ella vive. La indemnización por su vergüenza y por el daño corporal le pertenece a ella. Rabí Yehudá ben Beteirá dice: si la lesión está en una parte oculta del cuerpo, ella recibe dos partes y él una; si está en una parte visible, él recibe dos partes y ella una. La parte del marido se le entrega inmediatamente. Con la parte de ella se compra un terreno, y el marido consume su usufructo.
Mishná Ketubot 6:2
הַפּוֹסֵק מָעוֹת לַחֲתָנוֹ, וּמֵת חֲתָנוֹ, אָמְרוּ חֲכָמִים, יָכוֹל הוּא שֶׁיֹּאמַר, לְאָחִיךָ הָיִיתִי רוֹצֶה לִתֵּן, וּלְךָ אִי אֶפְשִׁי לִתֵּן:
Quien prometió dinero a su yerno y el yerno murió antes del matrimonio puede decir al hermano que realiza yibum: «Yo deseaba entregar ese dinero a tu hermano, pero no deseo entregártelo a ti».
Mishná Ketubot 6:3
פָּסְקָה לְהַכְנִיס לוֹ אֶלֶף דִּינָר, הוּא פוֹסֵק כְּנֶגְדָּן חֲמִשָּׁה עָשָׂר מָנֶה. וּכְנֶגֶד הַשּׁוּם, הוּא פוֹסֵק פָּחוֹת חֹמֶשׁ. שׁוּם בְּמָנֶה וְשָׁוֶה מָנֶה, אֵין לוֹ אֶלָּא מָנֶה. שׁוּם בְּמָנֶה, הִיא נוֹתֶנֶת שְׁלֹשִׁים וְאֶחָד סֶלַע וְדִינָר. וּבְאַרְבַּע מֵאוֹת, הִיא נוֹתֶנֶת חֲמֵשׁ מֵאוֹת. מַה שֶּׁחָתָן פּוֹסֵק, הוּא פוֹסֵק פָּחוֹת חֹמֶשׁ:
Si ella acordó introducir en el matrimonio mil dinares, él registra frente a ellos mil quinientos dinares. Respecto de bienes tasados, él registra una cantidad inferior en una quinta parte. Si los bienes fueron tasados en una maneh y realmente valen una maneh, él registra solamente una maneh. Si se acordó que la tasación registrada fuera de una maneh, ella debe aportar treinta y un sela y un dinar. Para que se registren cuatrocientos zuz, ella debe aportar bienes valorados en quinientos. Todo lo que el novio registra respecto de bienes tasados se reduce en una quinta parte.
Mishná Ketubot 6:4
פָּסְקָה לְהַכְנִיס לוֹ כְסָפִים, סֶלַע כֶּסֶף נַעֲשֶׂה שִׁשָּׁה דִינָרִים. הֶחָתָן מְקַבֵּל עָלָיו עֲשָׂרָה דִינָרִין לַקֻּפָּה, לְכָל מָנֶה וּמָנֶה. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר, הַכֹּל כְּמִנְהַג הַמְּדִינָה:
Si ella acordó introducir dinero efectivo, cada sela de plata se registra como seis dinares. El novio acepta además diez dinares para la caja de perfumes por cada maneh aportada. Rabán Shimón ben Gamliel dice: todo se determina conforme a la costumbre de la región.
Mishná Ketubot 6:5
הַמַּשִּׂיא אֶת בִּתּוֹ סְתָם, לֹא יִפְחֹת לָהּ מֵחֲמִשִּׁים זוּז. פָּסַק לְהַכְנִיסָהּ עֲרֻמָּה, לֹא יֹאמַר הַבַּעַל כְּשֶׁאַכְנִיסָהּ לְבֵיתִי אֲכַסֶּנָּה בִכְסוּתִי, אֶלָּא מְכַסָּהּ וְעוֹדָהּ בְּבֵית אָבִיהָ. וְכֵן הַמַּשִּׂיא אֶת הַיְתוֹמָה, לֹא יִפְחֹת לָהּ מֵחֲמִשִּׁים זוּז. אִם יֵשׁ בַּכִּיס, מְפַרְנְסִין אוֹתָהּ לְפִי כְבוֹדָהּ:
Quien casa a su hija sin especificar una dote no debe darle menos de cincuenta zuz. Si acordó entregarla sin ropa, el marido no puede decir: «Cuando entre en mi casa la cubriré con mi propia ropa»; debe vestirla mientras todavía se encuentra en la casa de su padre. De igual manera, quien casa a una huérfana no debe darle menos de cincuenta zuz. Si existen fondos suficientes en la caja comunitaria, se le proporciona conforme a su dignidad.
Mishná Ketubot 6:6
יְתוֹמָה שֶׁהִשִּׂיאַתָּה אִמָּהּ אוֹ אַחֶיהָ מִדַּעְתָּהּ, וְכָתְבוּ לָהּ בְּמֵאָה אוֹ בַחֲמִשִּׁים זוּז, יְכוֹלָה הִיא מִשֶּׁתַּגְדִּיל לְהוֹצִיא מִיָּדָן מַה שֶּׁרָאוּי לְהִנָּתֵן לָהּ. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אִם הִשִּׂיא אֶת הַבַּת הָרִאשׁוֹנָה, יִנָּתֵן לַשְּׁנִיָּה כְדֶרֶךְ שֶׁנָּתַן לָרִאשׁוֹנָה. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים, פְּעָמִים שֶׁאָדָם עָנִי וְהֶעֱשִׁיר אוֹ עָשִׁיר וְהֶעֱנִי, אֶלָּא שָׁמִין אֶת הַנְּכָסִים וְנוֹתְנִין לָהּ:
Una huérfana a quien su madre o sus hermanos casaron con su consentimiento y a la que asignaron cincuenta o cien zuz puede, cuando alcance la mayoría de edad, reclamarles lo que apropiadamente debía habérsele entregado. Rabí Yehudá dice: si el padre casó a la primera hija, debe entregarse a la segunda de la misma manera que entregó a la primera. Los Sabios dicen: a veces una persona era pobre y se enriqueció, o era rica y empobreció. Por eso se valoran los bienes actuales y se le entrega conforme a ellos.
Mishná Ketubot 6:7
הַמַּשְׁלִישׁ מָעוֹת לְבִתּוֹ, וְהִיא אוֹמֶרֶת נֶאֱמָן בַּעְלִי עָלָי, יַעֲשֶׂה הַשָּׁלִישׁ מַה שֶׁהֻשְׁלַשׁ בְּיָדוֹ, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר, וְכִי אֵינָהּ אֶלָּא שָׂדֶה וְהִיא רוֹצָה לְמָכְרָהּ, הֲרֵי הִיא מְכוּרָה מֵעַכְשָׁיו. בַּמֶּה דְבָרִים אֲמוּרִים, בִּגְדוֹלָה. אֲבָל בִּקְטַנָּה, אֵין מַעֲשֵׂה קְטַנָּה כְלוּם:
Quien deposita dinero en manos de un tercero para que sea entregado a su hija, y ella dice: «Confío plenamente en mi marido; entrégaselo», el depositario debe actuar conforme a las instrucciones recibidas originalmente, según Rabí Meír. Rabí Yosí dice: aunque el dinero hubiera sido convertido en un campo, si ella quisiera venderlo, la venta sería válida; por consiguiente, puede disponer de él desde ahora. ¿Cuándo se aplica esto? Cuando ella es adulta. Pero si es menor, los actos de una menor no tienen validez.
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