Mishná Shabat 23
Mishná Shabat 23:1
שׁוֹאֵל אָדָם מֵחֲבֵרוֹ כַּדֵּי יַיִן וְכַדֵּי שֶׁמֶן, וּבִלְבַד שֶׁלֹּא יֹאמַר לוֹ הַלְוֵנִי, וְכֵן הָאִשָּׁה מֵחֲבֶרְתָּהּ כִּכָּרוֹת. וְאִם אֵינוֹ מַאֲמִינוֹ, מַנִּיחַ טַלִּיתוֹ אֶצְלוֹ וְעוֹשֶׂה עִמּוֹ חֶשְׁבּוֹן לְאַחַר שַׁבָּת. וְכֵן עֶרֶב פֶּסַח בִּירוּשָׁלַיִם שֶׁחָל לִהְיוֹת בְּשַׁבָּת, מַנִּיחַ טַלִּיתוֹ אֶצְלוֹ וְנוֹטֵל אֶת פִּסְחוֹ, וְעוֹשֶׂה עִמּוֹ חֶשְׁבּוֹן לְאַחַר יוֹם טוֹב:
Una persona puede pedir prestadas a su compañero jarras de vino o de aceite, siempre que no utilice una expresión que denote un préstamo formal. De igual manera, una mujer puede pedir panes a otra. Si el propietario no confía en quien los solicita, este puede dejarle su manto como garantía y hacer cuentas con él después de Shabat. Del mismo modo, cuando la víspera de Pésaj cae en Shabat en Yerushaláim, una persona puede dejar su manto como garantía, tomar su sacrificio de Pésaj y ajustar las cuentas después de Yom Tov:
Mishná Shabat 23:2
מוֹנֶה אָדָם אֶת אוֹרְחָיו וְאֶת פַּרְפְּרוֹתָיו מִפִּיו, אֲבָל לֹא מִן הַכְּתָב. וּמֵפִיס עִם בָּנָיו וְעִם בְּנֵי בֵיתוֹ עַל הַשֻּׁלְחָן, וּבִלְבַד שֶׁלֹּא יִתְכַּוֵּן לַעֲשׂוֹת מָנָה גְדוֹלָה כְּנֶגֶד קְטַנָּה, מִשּׁוּם קֻבְיָא. וּמַטִּילִין חֲלָשִׁים עַל הַקָּדָשִׁים בְּיוֹם טוֹב, אֲבָל לֹא עַל הַמָּנוֹת:
Una persona puede contar oralmente a sus invitados y las porciones que les servirá, pero no hacerlo a partir de una lista escrita. Puede echar suertes con sus hijos y los miembros de su casa en la mesa, siempre que no pretenda enfrentar una porción grande contra una pequeña, porque eso se asemeja a los juegos de azar. En Yom Tov se pueden echar suertes para distribuir porciones de animales consagrados, pero no para distribuir porciones ordinarias:
Mishná Shabat 23:3
לֹא יִשְׂכֹּר אָדָם פּוֹעֲלִים בְּשַׁבָּת, וְלֹא יֹאמַר אָדָם לַחֲבֵרוֹ לִשְׂכֹּר לוֹ פוֹעֲלִים. אֵין מַחְשִׁיכִין עַל הַתְּחוּם לִשְׂכֹּר פּוֹעֲלִים וּלְהָבִיא פֵרוֹת, אֲבָל מַחְשִׁיךְ הוּא לִשְׁמֹר, וּמֵבִיא פֵרוֹת בְּיָדוֹ. כְּלָל אָמַר אַבָּא שָׁאוּל, כֹּל שֶׁאֲנִי זַכַּאי בַּאֲמִירָתוֹ, רַשַּׁאי אֲנִי לְהַחְשִׁיךְ עָלָיו:
Una persona no debe contratar trabajadores en Shabat ni decirle a otra que los contrate por ella. No se puede caminar hasta el límite sabático al finalizar Shabat con la intención de contratar trabajadores o recoger frutas inmediatamente después. Sin embargo, se puede ir hasta allí para vigilar algo permitido y después traer frutas de regreso. Abá Shaúl estableció esta regla general: Respecto de todo aquello sobre lo que me está permitido hablar en Shabat, también me está permitido esperar junto al límite sabático para ocuparme de ello después de Shabat:
Mishná Shabat 23:4
מַחְשִׁיכִין עַל הַתְּחוּם לְפַקֵּחַ עַל עִסְקֵי כַלָּה, וְעַל עִסְקֵי הַמֵּת לְהָבִיא לוֹ אָרוֹן וְתַכְרִיכִין. גּוֹי שֶׁהֵבִיא חֲלִילִין בְּשַׁבָּת, לֹא יִסְפֹּד בָּהֶן יִשְׂרָאֵל, אֶלָּא אִם כֵּן בָּאוּ מִמָּקוֹם קָרוֹב. עָשׂוּ לוֹ אָרוֹן וְחָפְרוּ לוֹ קֶבֶר, יִקָּבֵר בּוֹ יִשְׂרָאֵל, וְאִם בִּשְׁבִיל יִשְׂרָאֵל, לֹא יִקָּבֵר בּוֹ עוֹלָמִית:
Se puede caminar hasta el límite sabático para atender después de Shabat los preparativos de una novia o las necesidades de un difunto, como traerle un ataúd y mortajas. Si un gentil llevó flautas en Shabat, un judío no debe utilizarlas para el duelo, a menos que hayan sido traídas desde un lugar cercano y no se haya profanado Shabat específicamente por él. Si gentiles fabricaron un ataúd o cavaron una tumba para un gentil, un judío puede ser enterrado allí; pero si lo hicieron para un judío, ningún judío debe ser enterrado allí jamás:
Mishná Shabat 23:5
עוֹשִׂין כָּל צָרְכֵי הַמֵּת, סָכִין וּמְדִיחִין אוֹתוֹ, וּבִלְבַד שֶׁלֹּא יָזִיזוּ בוֹ אֵבֶר. שׁוֹמְטִין אֶת הַכַּר מִתַּחְתָּיו וּמַטִּילִין אוֹתוֹ עַל הַחֹל בִּשְׁבִיל שֶׁיַּמְתִּין. קוֹשְׁרִים אֶת הַלֶּחִי, לֹא שֶׁיַּעֲלֶה, אֶלָּא שֶׁלֹּא יוֹסִיף. וְכֵן קוֹרָה שֶׁנִּשְׁבְּרָה, סוֹמְכִין אוֹתָהּ בְּסַפְסָל אוֹ בַּאֲרֻכּוֹת הַמִּטָּה, לֹא שֶׁתַּעֲלֶה, אֶלָּא שֶׁלֹּא תוֹסִיף. אֵין מְעַמְּצִין אֶת הַמֵּת בְּשַׁבָּת, וְלֹא בְחֹל עִם יְצִיאַת נֶפֶשׁ. וְהַמְעַמֵּץ עִם יְצִיאַת נֶפֶשׁ, הֲרֵי זֶה שׁוֹפֵךְ דָּמִים:
Se pueden realizar todas las atenciones necesarias para un difunto: se lo puede ungir y lavar, siempre que no se mueva directamente ninguno de sus miembros. Se puede retirar la almohada de debajo de él y colocarlo sobre arena para retrasar la descomposición. Se le puede atar la mandíbula, no para cerrarla si ya se abrió, sino para impedir que se abra más. De igual manera, si una viga se quebró, puede sostenerse con un banco o con los largueros de una cama, no para levantarla, sino para impedir que siga cayendo. No se cierran los ojos de un difunto en Shabat, ni siquiera durante los días de semana mientras su alma está saliendo. Quien cierra los ojos de una persona mientras está muriendo es considerado como quien derrama sangre:
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