Mishná Sotá 6
Mishná Sotá 6:1
מִי שֶׁקִּנֵּא לְאִשְׁתּוֹ וְנִסְתְּרָה, אֲפִלּוּ שָׁמַע מֵעוֹף הַפּוֹרֵחַ, יוֹצִיא וְיִתֵּן כְּתֻבָּה, דִּבְרֵי רַבִּי אֱלִיעֶזֶר. רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר, עַד שֶׁיִּשְׂאוּ וְיִתְּנוּ בָהּ מוֹזְרוֹת בַּלְּבָנָה:
Quien advirtió a su esposa y ella se recluyó con el hombre señalado, aunque después solamente escuche un rumor tan débil como si procediera de un ave volando, debe divorciarla y pagarle su ketubá; estas son las palabras de Rabí Eliezer.
Rabí Yehoshúa dice: solamente debe hacerlo cuando las mujeres que hilan a la luz de la luna conversen públicamente acerca de su conducta.
Mishná Sotá 6:2
אָמַר עֵד אֶחָד, אֲנִי רְאִיתִיהָ שֶׁנִּטְמֵאת, לֹא הָיְתָה שׁוֹתָה. וְלֹא עוֹד אֶלָּא אֲפִלּוּ עֶבֶד, אֲפִלּוּ שִׁפְחָה, הֲרֵי אֵלּוּ נֶאֱמָנִין אַף לְפָסְלָהּ מִכְּתֻבָּתָהּ. חֲמוֹתָהּ וּבַת חֲמוֹתָהּ וְצָרָתָהּ וִיבִמְתָּהּ וּבַת בַּעְלָהּ, הֲרֵי אֵלּוּ נֶאֱמָנוֹת, וְלֹא לְפָסְלָהּ מִכְּתֻבָּתָהּ, אֶלָּא שֶׁלֹּא תִשְׁתֶּה:
Si un solo testigo dice: «La vi quedar impura», ella no bebe.
No solamente un testigo ordinario es creído, sino incluso un esclavo o una esclava. Estos son considerados dignos de confianza incluso para hacerle perder su ketubá.
Su suegra, la hija de su suegra, su rival como coesposa, la esposa de su cuñado y la hija de su esposo también son creídas, pero no para hacerle perder la ketubá, sino únicamente para impedir que beba.
Mishná Sotá 6:3
שֶׁהָיָה בְדִין, וּמָה אִם עֵדוּת רִאשׁוֹנָה שֶׁאֵין אוֹסַרְתָּהּ אִסּוּר עוֹלָם, אֵינָהּ מִתְקַיֶּמֶת בְּפָחוֹת מִשְּׁנַיִם, עֵדוּת אַחֲרוֹנָה שֶׁאוֹסַרְתָּהּ אִסּוּר עוֹלָם, אֵינוֹ דִין שֶׁלֹּא תִתְקַיֵּם בְּפָחוֹת מִשְּׁנָיִם, תַּלְמוּד לוֹמַר וְעֵד אֵין בָּהּ, כָּל עֵדוּת שֶׁיֵּשׁ בָּהּ. קַל וָחֹמֶר לָעֵדוּת הָרִאשׁוֹנָה מֵעַתָּה, וּמָה אִם עֵדוּת אַחֲרוֹנָה שֶׁאוֹסַרְתָּהּ אִסּוּר עוֹלָם, הֲרֵי הִיא מִתְקַיֶּמֶת בְּעֵד אֶחָד, עֵדוּת הָרִאשׁוֹנָה שֶׁאֵין אוֹסַרְתָּהּ אִסּוּר עוֹלָם, אֵינוֹ דִין שֶׁתִּתְקַיֵּם בְּעֵד אֶחָד, תַּלְמוּד לוֹמַר (דברים כד) כִּי מָצָא בָהּ עֶרְוַת דָּבָר, וּלְהַלָּן הוּא אוֹמֵר (שם יט), עַל פִּי שְׁנֵי עֵדִים יָקוּם דָּבָר, מַה לְּהַלָּן עַל פִּי שְׁנַיִם עֵדִים, אַף כָּאן עַל פִּי שְׁנַיִם עֵדִים:
Por razonamiento lógico habría podido afirmarse lo contrario:
Si el primer testimonio, el de la reclusión, que no la prohíbe permanentemente, necesita al menos dos testigos, entonces el testimonio final, el de la relación prohibida, que la prohíbe para siempre, con mayor razón debería necesitar dos.
Sin embargo, la Torá declara: «No hay testigo contra ella». La palabra «testigo» en singular enseña que cualquier testimonio válido, incluso el de una sola persona, es suficiente.
Entonces podría formularse un razonamiento inverso:
Si el testimonio final, que la prohíbe permanentemente, se confirma con un solo testigo, el primer testimonio, que no la prohíbe para siempre, con mayor razón debería confirmarse con uno.
Por eso está dicho: «Porque encontró en ella algo indecente». En otra parte se declara: «Por boca de dos testigos se establecerá un asunto». Así como allí se requieren dos testigos, también aquí se requieren dos.
Mishná Sotá 6:4
עֵד אוֹמֵר נִטְמֵאת וְעֵד אוֹמֵר לֹא נִטְמֵאת, אִשָּׁה אוֹמֶרֶת נִטְמֵאת וְאִשָּׁה אוֹמֶרֶת לֹא נִטְמֵאת, הָיְתָה שׁוֹתָה. אֶחָד אוֹמֵר נִטְמֵאת וּשְׁנַיִם אוֹמְרִים לֹא נִטְמֵאת, הָיְתָה שׁוֹתָה. שְׁנַיִם אוֹמְרִים נִטְמֵאת וְאֶחָד אוֹמֵר לֹא נִטְמֵאת, לֹא הָיְתָה שׁוֹתָה:
Si un testigo dice: «Quedó impura», y otro dice: «No quedó impura»; o una mujer dice: «Quedó impura», y otra dice: «No quedó impura», la mujer bebe.
Si uno dice: «Quedó impura», y dos dicen: «No quedó impura», bebe.
Si dos dicen: «Quedó impura», y uno dice: «No quedó impura», no bebe.
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