Mishnah Ta Anit 3
Mishnah Ta'anit 3:1
סֵדֶר תַּעֲנִיּוֹת אֵלוּ הָאָמוּר, בִּרְבִיעָה רִאשׁוֹנָה. אֲבָל צְמָחִים שֶׁשָּׁנוּ, מַתְרִיעִין עֲלֵיהֶם מִיָּד. וְכֵן שֶׁפָּסְקוּ גְשָׁמִים בֵּין גֶּשֶׁם לְגֶשֶׁם אַרְבָּעִים יוֹם, מַתְרִיעִין עֲלֵיהֶם מִיָּד, מִפְּנֵי שֶׁהִיא מַכַּת בַּצֹּרֶת:
El orden de ayunos anteriormente mencionado se aplica cuando no ha descendido la primera lluvia de la temporada. Pero si las plantas comenzaron a deteriorarse, se hace sonar el shofar y se decreta ayuno inmediatamente. Del mismo modo, si transcurren cuarenta días entre una lluvia y otra, se clama de inmediato, porque se trata de una calamidad de sequía:
Mishnah Ta'anit 3:2
יָרְדוּ לַצְּמָחִין אֲבָל לֹא יָרְדוּ לָאִילָן, לָאִילָן וְלֹא לַצְּמָחִים, לָזֶה וְלָזֶה אֲבָל לֹא לַבּוֹרוֹת לַשִּׁיחִין וְלַמְּעָרוֹת, מַתְרִיעִין עֲלֵיהֶן מִיָּד:
Si descendieron lluvias suficientes para las plantas, pero no para los árboles; para los árboles, pero no para las plantas; o para ambos, pero no para llenar los pozos, cisternas y cavernas, se clama y se ayuna inmediatamente:
Mishnah Ta'anit 3:3
וְכֵן עִיר שֶׁלֹּא יָרְדוּ עָלֶיהָ גְשָׁמִים, דִּכְתִיב (עמוס ד) וְהִמְטַרְתִּי עַל עִיר אֶחָת וְעַל עִיר אַחַת לֹא אַמְטִיר, חֶלְקָה אַחַת תִּמָּטֵר וְגוֹ', אוֹתָהּ הָעִיר מִתְעַנָּה וּמַתְרַעַת, וְכָל סְבִיבוֹתֶיהָ, מִתְעַנּוֹת וְלֹא מַתְרִיעוֹת. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר, מַתְרִיעוֹת וְלֹא מִתְעַנּוֹת:
Del mismo modo, si sobre una ciudad no descendieron lluvias, como está escrito: «Hice llover sobre una ciudad y sobre otra ciudad no hice llover; una parcela recibió lluvia...» (Amós 4), aquella ciudad ayuna y hace sonar el shofar. Las ciudades de sus alrededores ayunan, pero no hacen sonar el shofar. Rabí Akivá dice: hacen sonar el shofar, pero no ayunan:
Mishnah Ta'anit 3:4
וְכֵן עִיר שֶׁיֶּשׁ בָּהּ דֶּבֶר אוֹ מַפֹּלֶת, אוֹתָהּ הָעִיר מִתְעַנָּה וּמַתְרַעַת, וְכָל סְבִיבוֹתֶיהָ מִתְעַנּוֹת וְלֹא מַתְרִיעוֹת. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר, מַתְרִיעוֹת וְלֹא מִתְעַנּוֹת. אֵיזֶהוּ דֶבֶר, עִיר הַמּוֹצִיאָה חֲמֵשׁ מֵאוֹת רַגְלִי, וְיָצְאוּ מִמֶּנָּה שְׁלשָׁה מֵתִים בִּשְׁלשָׁה יָמִים זֶה אַחַר זֶה, הֲרֵי זֶה דֶבֶר. פָּחוֹת מִכָּאן, אֵין זֶה דֶבֶר:
Del mismo modo, si en una ciudad hay una epidemia o derrumbamientos, aquella ciudad ayuna y hace sonar el shofar, mientras que las ciudades de sus alrededores ayunan, pero no hacen sonar el shofar. Rabí Akivá dice: hacen sonar el shofar, pero no ayunan.
¿Qué se considera una epidemia? En una ciudad capaz de proporcionar quinientos hombres de infantería, si mueren tres personas durante tres días consecutivos, una cada día, se considera epidemia. Si las muertes son menos frecuentes, no se considera epidemia:
Mishnah Ta'anit 3:5
עַל אֵלּוּ מַתְרִיעִין בְּכָל מָקוֹם, עַל הַשִּׁדָּפוֹן וְעַל הַיֵּרָקוֹן, עַל הָאַרְבֶּה וְעַל הֶחָסִיל, וְעַל הַחַיָּה רָעָה וְעַל הַחֶרֶב, מַתְרִיעִין עָלֶיהָ, מִפְּנֵי שֶׁהִיא מַכָּה מְהַלֶּכֶת:
Por las siguientes calamidades se hace sonar el shofar en todos los lugares: por el tizón de los cultivos, por la enfermedad que vuelve amarillentas las plantas, por las langostas, por otras especies destructoras de langosta, por animales salvajes peligrosos y por ejércitos armados. Se clama por ellas porque son calamidades que se desplazan de un lugar a otro:
Mishnah Ta'anit 3:6
מַעֲשֶׂה שֶׁיָּרְדוּ זְקֵנִים מִירוּשָׁלַיִם לְעָרֵיהֶם, וְגָזְרוּ תַעֲנִית עַל שֶׁנִּרְאָה כִמְלֹא פִי תַנּוּר שִׁדָּפוֹן בְּאַשְׁקְלוֹן. וְעוֹד גָּזְרוּ תַעֲנִית עַל שֶׁאָכְלוּ זְאֵבִים שְׁנֵי תִינוֹקוֹת בְּעֵבֶר הַיַּרְדֵּן. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר, לֹא עַל שֶׁאָכְלוּ, אֶלָּא עַל שֶׁנִּרְאָה:
Ocurrió que unos ancianos descendieron de Jerusalén hacia sus ciudades y decretaron un ayuno porque se había visto en Ashkelón una extensión de cultivo afectado por tizón del tamaño de la boca de un horno.
También decretaron un ayuno porque unos lobos habían devorado a dos niños al otro lado del Jordán. Rabí Yose dice: no fue porque los devoraron, sino porque los lobos simplemente habían sido vistos en la zona:
Mishnah Ta'anit 3:7
עַל אֵלּוּ מַתְרִיעִין בְּשַׁבָּת, עַל עִיר שֶׁהִקִּיפוּהָ גוֹיִם אוֹ נָהָר, וְעַל הַסְּפִינָה הַמִּטָּרֶפֶת בַּיָּם. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר, לְעֶזְרָה וְלֹא לִצְעָקָה. שִׁמְעוֹן הַתִּמְנִי אוֹמֵר, אַף עַל הַדֶּבֶר, וְלֹא הוֹדוּ לוֹ חֲכָמִים:
Por las siguientes calamidades se clama incluso en Shabat: por una ciudad rodeada por no judíos o por un río desbordado, y por una embarcación que corre peligro de naufragar en el mar. Rabí Yose dice: se grita para convocar ayuda, pero no se recitan clamores de oración. Shimón HaTimní dice: también se clama por una epidemia, pero los Sabios no estuvieron de acuerdo con él:
Mishnah Ta'anit 3:8
עַל כָּל צָרָה שֶׁלֹּא תָבֹא עַל הַצִּבּוּר, מַתְרִיעִין עֲלֵיהֶן, חוּץ מֵרוֹב גְּשָׁמִים. מַעֲשֶׂה שֶׁאָמְרוּ לוֹ לְחוֹנִי הַמְעַגֵּל, הִתְפַּלֵּל שֶׁיֵּרְדוּ גְשָׁמִים. אָמַר לָהֶם, צְאוּ וְהַכְנִיסוּ תַנּוּרֵי פְסָחִים, בִּשְׁבִיל שֶׁלֹּא יִמּוֹקוּ. הִתְפַּלֵּל, וְלֹא יָרְדוּ גְשָׁמִים. מֶה עָשָׂה, עָג עוּגָה וְעָמַד בְּתוֹכָהּ, וְאָמַר לְפָנָיו, רִבּוֹנוֹ שֶׁל עוֹלָם, בָּנֶיךָ שָׂמוּ פְנֵיהֶם עָלַי, שֶׁאֲנִי כְבֶן בַּיִת לְפָנֶיךָ. נִשְׁבָּע אֲנִי בְשִׁמְךָ הַגָּדוֹל שֶׁאֵינִי זָז מִכָּאן, עַד שֶׁתְּרַחֵם עַל בָּנֶיךָ. הִתְחִילוּ גְּשָׁמִים מְנַטְּפִין. אָמַר, לֹא כָךְ שָׁאַלְתִּי, אֶלָּא גִּשְׁמֵי בוֹרוֹת שִׁיחִין וּמְעָרוֹת. הִתְחִילוּ לֵירֵד בְּזָעַף. אָמַר, לֹא כָךְ שָׁאַלְתִּי, אֶלָּא גִּשְׁמֵי רָצוֹן, בְּרָכָה וּנְדָבָה. יָרְדוּ כְתִקְנָן, עַד שֶׁיָּצְאוּ יִשְׂרָאֵל מִירוּשָׁלַיִם לְהַר הַבַּיִת מִפְּנֵי הַגְּשָׁמִים. בָּאוּ וְאָמְרוּ לוֹ, כְּשֵׁם שֶׁהִתְפַּלַלְתָּ עֲלֵיהֶם שֶׁיֵּרְדוּ כָּךְ הִתְפַּלֵּל שֶׁיֵּלְכוּ לָהֶן. אָמַר לָהֶן, צְאוּ וּרְאוּ אִם נִמְחֵת אֶבֶן הַטּוֹעִים. שָׁלַח לוֹ שִׁמְעוֹן בֶּן שָׁטָח, אִלְמָלֵא חוֹנִי אַתָּה, גּוֹזְרַנִי עָלֶיךָ נִדּוּי. אֲבָל מָה אֶעֱשֶׂה לְּךָ, שֶׁאַתָּה מִתְחַטֵּא לִפְנֵי הַמָּקוֹם וְעוֹשֶׂה לְךָ רְצוֹנְךָ כְּבֵן שֶׁהוּא מִתְחַטֵּא עַל אָבִיו וְעוֹשֶׂה לוֹ רְצוֹנוֹ. וְעָלֶיךָ הַכָּתוּב אוֹמֵר (משלי כג), יִשְׂמַח אָבִיךָ וְאִמֶּךָ וְתָגֵל יוֹלַדְתֶּךָ:
Por toda calamidad que no sobrevenga sobre la comunidad se clama, excepto por el exceso de lluvia.
Ocurrió que dijeron a Joní HaMeaguel: «Reza para que desciendan lluvias». Él les dijo: «Salgan y guarden los hornos de barro preparados para los sacrificios de Pésaj, para que no se deshagan con la lluvia». Rezó, pero no descendieron lluvias.
¿Qué hizo? Trazó un círculo, se colocó dentro y dijo ante Dios: «Amo del universo, Tus hijos han acudido a mí porque soy ante Ti como un miembro de Tu casa. Juro por Tu gran Nombre que no me moveré de aquí hasta que tengas misericordia de Tus hijos».
Comenzaron a caer unas gotas. Él dijo: «No pedí esta clase de lluvia, sino lluvias suficientes para llenar pozos, cisternas y cavernas». Comenzaron entonces a caer violentamente. Dijo: «Tampoco pedí esta clase de lluvia, sino lluvias de buena voluntad, bendición y generosidad».
Las lluvias descendieron correctamente, hasta que los habitantes de Jerusalén tuvieron que subir al Monte del Templo para protegerse de las inundaciones. Acudieron a él y le dijeron: «Así como rezaste para que descendieran, reza ahora para que cesen». Él respondió: «Salgan y comprueben si la Piedra de los Objetos Perdidos ha quedado cubierta por el agua».
Shimón ben Shétaj le envió el siguiente mensaje: «Si no fueras Joní, decretaría sobre ti excomunión. Pero ¿qué puedo hacer contigo? Tú te conduces caprichosamente ante el Omnipresente y Él cumple tu voluntad, como un hijo que se comporta caprichosamente con su padre y este cumple sus deseos. Sobre ti dice el versículo: “Que se alegren tu padre y tu madre, y se regocije quien te dio a luz” (Proverbios 23)»:
Mishnah Ta'anit 3:9
הָיוּ מִתְעַנִּין וְיָרְדוּ לָהֶם גְּשָׁמִים קֹדֶם הָנֵץ הַחַמָּה, לֹא יַשְׁלִימוּ. לְאַחַר הָנֵץ הַחַמָּה, יַשְׁלִימוּ. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר, קֹדֶם חֲצוֹת לֹא יַשְׁלִימוּ, לְאַחַר חֲצוֹת יַשְׁלִימוּ. מַעֲשֶׂה שֶׁגָּזְרוּ תַעֲנִית בְּלוֹד, וְיָרְדוּ לָהֶם גְּשָׁמִים קֹדֶם חֲצוֹת. אָמַר לָהֶם רַבִּי טַרְפוֹן, צְאוּ וְאִכְלוּ וּשְׁתוּ וַעֲשׂוּ יוֹם טוֹב. וְיָצְאוּ וְאָכְלוּ וְשָׁתוּ וְעָשׂוּ יוֹם טוֹב, וּבָאוּ בֵּין הָעַרְבַּיִם וְקָרְאוּ הַלֵּל הַגָּדוֹל:
Si la comunidad estaba ayunando y descendieron lluvias antes de la salida del sol, no completa el ayuno. Si descendieron después de la salida del sol, lo completa. Rabí Eliezer dice: si descendieron antes del mediodía, no lo completan; si descendieron después del mediodía, lo completan.
Ocurrió que decretaron un ayuno en Lod y descendieron lluvias antes del mediodía. Rabí Tarfón les dijo: «Salgan, coman, beban y celebren un día festivo». Salieron, comieron, bebieron y celebraron; al atardecer regresaron y recitaron el Gran Halel:
Ficha editorial de este texto