Sforno on Numbers 19
זאת חקת התורה אשר צוה ה'. באמרו הזה עליהם מי חטאת. והנה כבר אמרו ז"ל לכך כתב בה חוקה גזרה היא מלפני ואין לך רשות להרהר אחריה וששלמה אמר עליה אמרתי אחכמה והיא רחוקה ממני ומעיקרי ההעלם בזה הוא שהיא מטמאה את הטהורים ומטהרת את הטמאים. אמנם בהביננו אל כל המצוה אולי דבר יגונב ונקח שמץ מנהו. וזה כי מצאנו ראשונה שכל העוסקים בה מעת שריפתה ואילך טמאים והם השורף והמשליך עץ ארז ואזוב ושני תולעת בשרפתה והאוסף והנוגע והנושא. אמנם המזה והמקדש הם טהורים. שנית שמעקרי הפרה הוא שתהיה אדומה בשלמות. וכבר ביאר הנביא שהחטא נמשל לאדום באמרו אם יהיו חטאיכם כשנים כשלג ילבינו. ולכן אמרו ז"ל (יומא סז, א) שהיו קושרים לשון זהורית על פתחו של היכל הלבין היו שמחים לא הלבין היו עצבים. שלישית ראוי להתבונן שבהיות כל אמרת אלוה צרופה היא בלי ספק מישרת המעשים אל המצוע כי כל אחד משני הקצוות נמאס כאמרו ונעקש דרכים יפול באחת. רביעית ראוי להתבונן שאין דרך נאות להישיר את הנעקש דרכים ולהשיבו אל המצוע זולתי בהטותו אל קצה הפכו כמו שיקרה בחליי הגוף כאמרו חבורות פצע תמרוק ברע אף על פי שאותה ההטיה אל הקצה היא בעצמה נמאסת ותשחית ענין מי שתהיה דרכו ממוצעת כענין התרופה המשלשלת שתועיל לחולה ותזיק לבריא. חמשית ראוי להתבונן שאין ענין לאפר הפרה בטהרת שום מין ממיני הטומאות זולתי בטהרה מטומאת מת. וכבר נודע שענין התורה והמצות חיים הם למוצאיהם (שם ד, כב) ולעוסקים בם כאמרו כי היא חייכם והנוטה מהם אל הבלי הנפסדות הולך למות או הוא מת גמור, כאמרם (ברכות פרק מי שמתו) רשעים אפילו בחייהם קרויים מתים. ששית ראוי להתבונן מה שאמרו ז"ל שעץ ארז יורה על הגאוה והאזוב יורה על הפכה ובהיות שני התולעת עם שניהם יורה ששניהם חטא כאמרם בשמתא דאית ביה ובשמתא דלית ביה בפרט למי שיצטרך לנהוג נשיאות לתועלת הרבים. וכבר אמרו ז"ל (פרק קמא דיומא) שנענש שאול על שלא הקפיד על כבודו כאמרו ויבזוהו ולא הביאו לו מנחה ויהי כמחריש וכן תפש עליו הנביא באמרו הלא אם קטן אתה בעיניך ראש שבטי ישראל אתה. נאמר אם כן שעם היות המצוה חוקה ואין להרהר אחריה ולא להיות מסופק אם היא הגונה ואם לאו כי כל אמרת אלוה צרופה ולה טעם נשגב בלי ספק נודע למלך שצוה אותה ואולי גם למשה רבינו והדומים לו. הנה יש בה איזה רמז לדרך התשובה הצריכה לכל חוטא שהיא אמנם שיטה אל קצה הפך מעשיו המטמאים כל לב טהור למען ישיג דרך המצוע ויטהר וזה הדרך עם היותו טוב ומטהר לחוטא הוא אמנם מגונה ורע ומטמא כל לב טהור כאמרם וכי באיזה נפש חטא זה אלא שציער עצמו מן היין. אמנם מי חטאת המורכבים מעפר שרפה וממים שהם שני קצוות אשר מהם יתחדש מצוע יורה שבמצוע תהיה תקנת החוטא הנקראת טהרה כאמרו מכל חטאתיכם לפני ה' תטהרו וממה שראוי להתבונן מה שגזר אומר שהנוגע במת מטמא את משכן ה' והבא אל האוהל מטמא את מקדש ה' וזה כי אמנם כל הקרב הקרב אל הבלי הנפסדות אין ספק שהוא מטמא לב טהור שהוא משכנו של מקדש ה' שהוא הנקרא צלם אלהים ותהיה טומאתו בטעות העדרי. והבא אל אהל המת כענין שוכני בתי חומר אשר אין לפניהם בלתי אם גוייתם לחיי שעה רעועה רגליה יורדות מות הוא בלי ספק מטמא את מקדש ה' הנזכר אשר בו יהיה העם והאיש קדוש לאלהיו כאמרו ולהיותך עם קדוש לה' אלהיך ואז מטמא בטעות קניני הפכי למכוון. ולזה אין ראוי שיטמא באוהל זולתי המת הישראלי כי אמנם חומרו בלבד הוא הנבחר ומוכן מכל זולתו לעבודת האל יתברך הוא לבדו החוטא בנכבד. אמנם החכמים המורים חטאים בדרך שהם כמו המזה והמקדש לא תחול עליהם בזה טומאה כלל. ובכן יהיה בפרטי שמירת המצוה הזאת בכתבה וכמו שבא בקבלה רמז לכל אלה שהם מכונות התורה בלי ספק:
«Este es el estatuto de la Torá que el Eterno ordenó». Se refiere a lo que había dicho: «Rocía sobre ellos las aguas purificadoras». Nuestros Sabios explicaron que la Torá la llama «estatuto» porque es un decreto pronunciado delante de Dios y no se tiene autoridad para cuestionarlo. Shelomó dijo acerca de ella: «Dije: Alcanzaré sabiduría, pero estaba lejos de mí». Uno de los aspectos principalmente ocultos de esta mitzvá es que vuelve impuros a quienes estaban puros y purifica a quienes estaban impuros. Sin embargo, si comprendemos el conjunto de la mitzvá, tal vez podamos obtener discretamente alguna idea y percibir una pequeña parte de su significado. En primer lugar, encontramos que todos aquellos que participan en ella desde el momento de su quema en adelante se vuelven impuros: quien la quema, quien arroja madera de cedro, hisopo y lana teñida de escarlata en el fuego, quien recoge las cenizas, quien las toca y quien las transporta. Sin embargo, quien realiza la aspersión y quien mezcla las cenizas con el agua permanecen puros. En segundo lugar, una condición esencial de la vaca consiste en que sea completamente roja. El profeta ya explicó que el pecado es comparado con el color rojo al decir: «Aunque vuestros pecados sean como la escarlata, se volverán blancos como la nieve». Por ello nuestros Sabios dijeron que colocaban una cinta escarlata en la entrada del Santuario; si se volvía blanca, se alegraban, y si no se volvía blanca, se entristecían. En tercer lugar, corresponde considerar que, puesto que «toda palabra de Dios es refinada», indudablemente dirige las acciones hacia el término medio, porque cada uno de los dos extremos es despreciable, como está escrito: «Quien se pervierte entre dos caminos caerá en uno de ellos». En cuarto lugar, debe considerarse que no existe un camino apropiado para enderezar a quien se ha desviado y devolverlo al término medio sino inclinarlo temporalmente hacia el extremo opuesto. Esto sucede también en las enfermedades del cuerpo, como está escrito: «Las heridas y los golpes limpian el mal». Aunque aquella inclinación hacia un extremo sea en sí misma negativa y perjudique a quien ya se conduce equilibradamente, resulta útil para quien está enfermo, como un medicamento laxante que beneficia al enfermo pero perjudica a la persona sana. En quinto lugar, las cenizas de la vaca no intervienen en la purificación de ninguna otra clase de impureza, sino únicamente en la impureza producida por un muerto. Es conocido que la Torá y los mandamientos son vida para quienes los encuentran y se ocupan de ellos, como está escrito: «Porque ella es vuestra vida». Quien se aparta de ellos para seguir las vanidades de las cosas perecederas avanza hacia la muerte o ya está completamente muerto, como dijeron nuestros Sabios: «Los malvados, incluso durante sus vidas, son llamados muertos». En sexto lugar, debe considerarse lo que dijeron nuestros Sabios: la madera de cedro representa la arrogancia y el hisopo representa su extremo opuesto. La lana escarlata colocada junto con ambos enseña que los dos extremos pueden constituir pecado, como dijeron: «Excomulgado sea quien posee arrogancia y excomulgado quien carece completamente de ella», especialmente cuando se trata de alguien que necesita ejercer autoridad para beneficio del público. Nuestros Sabios dijeron que Shaúl fue castigado por no proteger suficientemente su honor, como está escrito: «Lo despreciaron y no le llevaron presente alguno, pero él permaneció como si callara». El profeta también lo reprendió al decir: «Aunque seas pequeño ante tus propios ojos, eres la cabeza de las tribus de Israel». Podemos decir, por tanto, que aunque la mitzvá sea un estatuto que no debe cuestionarse, ni debe dudarse si es apropiada o no —porque toda palabra de Dios es refinada y posee indudablemente una razón sublime conocida por el Rey que la ordenó, y posiblemente también por Moshé Rabenu y quienes se asemejan a él—, contiene una alusión al camino de teshuvá necesario para todo pecador. La teshuvá consiste inicialmente en inclinarse hacia el extremo opuesto a sus acciones pecaminosas, aunque aquella conducta extrema volvería impuro a un corazón que ya fuera puro, con el propósito de que finalmente alcance el camino intermedio y sea purificado. Este camino, aunque es bueno y purificador para el pecador, es negativo, perjudicial e impurificador para un corazón puro, como dijeron nuestros Sabios respecto al nazir: «¿Contra qué alma pecó? Contra sí mismo, por haberse privado del vino». Las aguas purificadoras están compuestas por cenizas producidas por el fuego y por agua, dos extremos de cuya combinación surge una condición intermedia. Esto enseña que la reparación del pecador, llamada pureza, se encuentra en el término medio, como está escrito: «De todos vuestros pecados seréis purificados delante del Eterno». También corresponde considerar que la Torá decretó que quien toca un muerto impurifica el Mishkán del Eterno y quien entra en la tienda del muerto impurifica el Santuario del Eterno. Quien se acerca a las vanidades de las cosas perecederas vuelve indudablemente impuro un corazón puro, que es la morada del Santuario del Eterno y es llamado «imagen de Dios». Su impureza consiste en un error producido por la ausencia de la verdad. Quien entra en la tienda del muerto, semejante a «quienes habitan en casas de barro» y no poseen delante de sí más que sus cuerpos y la frágil vida temporal —«sus pies descienden hacia la muerte»—, impurifica indudablemente el Santuario del Eterno mencionado, mediante el cual el pueblo y el individuo pueden ser santos para su Dios, como está escrito: «Para hacerte un pueblo santo para el Eterno, tu Dios». En este caso se impurifica mediante una creencia adquirida que contradice directamente la finalidad deseada. Por esta razón, solamente el cadáver de un israelita transmite impureza mediante una tienda. Su materia corporal fue escogida y preparada, más que la de cualquier otro, para el servicio del Dios bendito, y únicamente él puede pecar contra algo tan elevado. Sin embargo, los sabios que enseñan a los pecadores el camino correcto, semejantes a quien realiza la aspersión y a quien prepara las aguas, no adquieren por ello impureza alguna. De esta manera, los detalles de la observancia de esta mitzvá, tanto en la Escritura como en la tradición recibida, contienen alusiones a todas estas ideas, que indudablemente forman parte de las finalidades de la Torá.
