Talmud Eser HaSefirot, Sección I, Histaklut Penimit 10:1
כל החומר המיוחס לנאצל, הוא הרצון לקבל, ומה שיש בו יותר מזה מיוחס למאציל. ודע, כי בחינת הרצון לקבל שבנאצל, שנתבאר היטב, שהוא הכלי שבו, תדע, שהוא ג"כ כל החומר הכללי, המיוחס לנאצל. באפן שכל הישות זולתו, מיוחסת למאציל.
**Toda la materia atribuida al ser emanado es la voluntad de recibir; todo lo que existe en él además de ella se atribuye al Emanador.**
Debes saber que la voluntad de recibir existente en el ser emanado, que ya fue ampliamente explicada como su kli, constituye también toda la materia general atribuida al ser emanado.
Toda la existencia que hay en él fuera de esta voluntad se atribuye al Emanador.
Talmud Eser HaSefirot, Sección I, Histaklut Penimit 10:2
הרצון לקבל, הוא צורה ראשונה של כל מהות, וצורה ראשונה אנו מגדירים בשם חומר, משום שאין לנו השגה במהות. אע"פ שבחינת "הרצון לקבל" מובן לכאורה למקרה ולצורה במהות, ואיך תופסים אותו לחומר המהות? אמנם כן הוא גם במהויות הסמוכות לנו, שדרכינו לכנות הצורה הראשונה שבמהות בשם החומר הראשון שבמהות, משום שאין לנו השגה ותפיסא כלל וכלל בשום חומר, כי כל ה' החושים שלנו אינם מוכנים לזה, להיות המראה והשמיעה והריח והטעם והמישוש מציעים לשכל העיוני, רק צורות בעלמא של מקרי המהות, המצטיירים על ידי שיתוף פעולה עם החושים שלנו. ולמשל, אם נקח אפילו את האטומים הקטנים המיקרוסקופיים אשר ביסודות הראשונים שבאיזו מהות, הנפרדים על ידי מלאכת החמיא, הלא גם המה אינם אלא צורות בעלמא שמצטיירות כן לעינים, או ביתר דיוק, שהמה ניכרות ונבחנות לנו על ידי דרכי "הרצון לקבל ולהתקבל", שאנו מוצאים בהם, אשר על פי משפט הפעולות הללו אפשר להבחין בהם ולבודד האטומים האלו למיניהם, עד לבחינת החומר הראשון של המהות ההיא, והרי גם אז, המה רק כחות שבמהות, ולא חומר. והנך מוצא, אשר גם בגשמיות, אין לנו מוצא אחר להבין את החומר הראשון, זולת בהנחה, שהצורה הראשונה היא החומר הראשון הנושא כל שאר המקרים והצורות הבאים אחריה, ואין צריך לומר בעולמות העליונים, אשר כל מוחשי ומדומה אינו נוהג שמה.
**La voluntad de recibir es la primera forma de toda esencia. A la primera forma la definimos como materia, porque no alcanzamos la esencia en sí misma.**
Aunque la «voluntad de recibir» parece ser un accidente o una forma dentro de una esencia, ¿cómo puede ser considerada la materia de esa esencia?
Sin embargo, lo mismo sucede con las esencias cercanas a nosotros.
Acostumbramos llamar a la primera forma existente en una esencia «la materia primera de la esencia», porque carecemos completamente de alcance y percepción de cualquier materia en sí misma.
Nuestros cinco sentidos no están preparados para alcanzarla.
La vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto solamente presentan al intelecto formas de los accidentes de una esencia, que aparecen mediante su interacción con nuestros sentidos.
Por ejemplo, incluso si tomamos los átomos microscópicos más pequeños existentes en los elementos primarios de una esencia, separados mediante procedimientos químicos, también estos son solamente formas que así aparecen ante nuestros ojos.
Más exactamente, son reconocidos y distinguidos por nosotros mediante las formas de su «voluntad de recibir y ser recibidos» que encontramos en ellos.
De acuerdo con las leyes de estas acciones, podemos distinguirlos y separar esos átomos según sus clases hasta alcanzar lo que denominamos la materia primera de aquella esencia.
Pero incluso entonces solamente se trata de fuerzas existentes en la esencia, no de la propia materia.
Así, incluso en la materialidad no tenemos otro medio para comprender la materia primera que asumir que la primera forma es la materia primera que porta todos los demás accidentes y formas que aparecen después de ella.
Con mayor razón esto se aplica a los mundos superiores, donde no rige nada perceptible ni imaginable.