Tania, Parte I; Likutéi Amarim 1:1
Se enseñó: “Se le hace jurar: sé tzadik y no seas rashá. Y aun si todo el mundo entero te dice: ‘Eres tzadik’, sé ante tus propios ojos como un rashá”.
Se enseñó: “Se le hace jurar: sé tzadik y no seas rashá. Y aun si todo el mundo entero te dice: ‘Eres tzadik’, sé ante tus propios ojos como un rashá”.
Y es necesario entender, pues hemos estudiado en la Mishná: “No seas rashá ante ti mismo”.
Además, si se considera ante sus propios ojos como un rashá, su corazón se afligirá y estará triste, y no podrá servir a Hashem con alegría y buen corazón. Y si su corazón no se aflige en absoluto por esto, puede llegar a la ligereza, jas veshalom.
Pero el asunto es así: encontramos en la Guemará cinco categorías: tzadik que tiene bien, tzadik que tiene mal, rashá que tiene bien, rashá que tiene mal, y beinoní.
Y explicaron en la Guemará: “Tzadik que tiene bien: tzadik completo. Tzadik que tiene mal: tzadik que no es completo”. Y en el Raayá Mehemná, sección Mishpatim, explicó: “Tzadik que tiene mal”: que el mal que hay en él está sometido al bien, etc. Y en la Guemará, al final del capítulo noveno de Berajot: “Los tzadikim: el yetzer tov los juzga, etc.; los reshaim: el yetzer hará los juzga; los beinonim: este y aquel los juzgan, etc. Rabá dijo: como yo, soy beinoní. Abayé le dijo: el maestro no deja vida para ninguna criatura, etc.”.
Para entender todo esto con claridad, y también para entender lo que dijo Iyov: “Soberano del mundo, Tú creaste tzadikim, Tú creaste reshaim, etc.”, cuando en realidad no se dice que Él decrete que alguien sea tzadik o rashá.
También hay que entender la esencia del nivel de beinoní, que ciertamente no significa mitad méritos y mitad pecados. Porque si así fuera, ¿cómo se equivocó Rabá respecto de sí mismo al decir que era beinoní? Es sabido que su boca no cesaba de estudiar, hasta el punto de que incluso el Ángel de la Muerte no podía dominarlo. ¿Cómo habría podido equivocarse pensando que tenía mitad pecados, jas veshalom?
Además, en el momento en que alguien comete pecados es llamado rashá completo; incluso quien transgrede una prohibición ligera de las palabras de los Sabios es llamado rashá, como se dice en el segundo capítulo de Yevamot y en el primer capítulo de Nidá.
E incluso quien tiene posibilidad de protestar y no protesta es llamado rashá.
Y con mucha más razón, por kal vajómer, quien anula algún mandamiento positivo que podía cumplir, como todo aquel que puede ocuparse en la Torá y no se ocupa, sobre quien nuestros Sabios, de bendita memoria, interpretaron: “Porque despreció la palabra de Hashem, etc.; será ciertamente cortado, etc.”. Y es evidente que se le llama rashá más aún que a quien transgrede una prohibición rabínica.
Si es así, necesariamente el beinoní no tiene siquiera el pecado de anular el estudio de la Torá. Por eso Rabá pudo equivocarse respecto de sí mismo y decir que era beinoní.
Nota: Y lo que está escrito en el Zóhar, parte III, folio 231, que todo aquel cuyos pecados son pocos, etc., es la pregunta de Rav Hamnuná a Eliyahu. Pero según la respuesta de Eliyahu allí, la explicación de “tzadik que tiene mal” es como está escrito en el Raayá Mehemná, sección Mishpatim, citado arriba. Y la Torá tiene setenta rostros.
Y lo que se dice comúnmente, que quien tiene mitad y mitad es llamado beinoní, y quien tiene mayoría de méritos es llamado tzadik, es un nombre prestado para el asunto de recompensa y castigo, porque la persona es juzgada según la mayoría, y se le llama tzadik en su juicio puesto que sale inocente en el juicio. Pero respecto de la verdad del nombre descriptivo y del nivel espiritual de las distintas categorías de tzadikim y beinonim, nuestros Sabios, de bendita memoria, dijeron: “Los tzadikim: el yetzer tov los juzga, como se dijo: ‘y mi corazón está vacío dentro de mí’”, es decir, no tiene yetzer hará, porque lo mató mediante el ayuno. Pero todo aquel que no ha llegado a este nivel, aunque sus méritos sean más numerosos que sus pecados, no está en absoluto en el nivel ni categoría de tzadik.
Por eso dijeron nuestros Sabios, de bendita memoria, en el Midrash: “Vio el Santo, bendito sea, que los tzadikim eran pocos; se levantó y los plantó en cada generación, etc.”, como está escrito: “el tzadik es fundamento del mundo”.
Pero la explicación del asunto es según lo que escribió Rabí Jaim Vital, de bendita memoria, en Shaar HaKedushá: que todo hombre de Israel, tanto tzadik como rashá, tiene dos almas, como está escrito: “Y las almas Yo hice”, que son dos nefashot. Una nefesh proviene del lado de la kelipá y sitrá ajará, y es la que se reviste en la sangre del ser humano para dar vida al cuerpo, como está escrito: “Porque la nefesh de la carne está en la sangre”. De ella provienen todas las malas cualidades, de sus cuatro elementos malos, es decir: ira y orgullo, del elemento fuego, que se eleva hacia arriba; deseo de placeres, del elemento agua, porque el agua hace crecer toda clase de placeres; frivolidad, burla, vanagloria y palabras vanas, del elemento viento; y pereza y tristeza, del elemento tierra.
También las buenas cualidades que están por naturaleza en todo Israel desde su nacimiento, como la compasión y la práctica de bondad, provienen de ella.
Porque en Israel, esta nefesh de kelipá proviene de kelipat noga, que también contiene bien, y pertenece al misterio del “árbol del conocimiento del bien y del mal”.
En cambio, las almas de las naciones del mundo provienen de las demás kelipot impuras, que no contienen bien en absoluto, como está escrito en Etz Jaim, portal 49, capítulo 3. Y todo el bien que hacen las naciones lo hacen para sí mismas. Así se enseña en la Guemará sobre el versículo: “y la bondad de las naciones es pecado”: que toda caridad y bondad que hacen las naciones del mundo no es sino para enorgullecerse, etc.
Tania, Parte I; Likutéi Amarim 1
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Estado de la traducción: Traducción española revisada y publicada.
Última revisión editorial: 16 de julio de 2026.