Pasaje seleccionado
Ramban on Leviticus 15:1
וְיָדָיו לֹא שָׁטַף בַּמָּיִם יִקְרָא הַכָּתוּב הַטְּבִילָה - שְׁטִיפָה בַּמַּיִם, שֶׁאָמַר בְּכָאן "וְכָל כְּלִי עֵץ יִשָּׁטֵף בַּמָּיִם", וְכֵן יִקְרָאֶנָּה בִּבְגָדִים כִּבּוּס, "וְכֻבַּס שֵׁנִית וְטָהֵר" (ויקרא י"ג:נ"ח). וְהַטַּעַם בַּעֲבוּר כִּי הַטְּבִילָה צְרִיכָה שֶׁלֹּא יִהְיֶה בָּהּ דָּבָר חוֹצֵץ אֶלָּא יִשְׁטֹף כָּל גּוּפוֹ בְּמַיִם, כִּלְשׁוֹן "וּמֹרַק וְשֻׁטַּף בַּמָּיִם" (ויקרא ו':כ"א), וְכֵן "נַחַל שׁוֹטֵף" (ירמיהו מז ב). וְעִנְיַן הַכָּתוּב, בַּעֲבוּר כִּי הַנְּגִיעָה בַּיָּדַיִם אָמַר כִּי אֲשֶׁר יִגַּע בּוֹ הַזָּב בְּיָדָיו וַעֲדַיִן לֹא שָׁטַף אוֹתָם בִּשְׁטִיפַת כָּל גּוּפוֹ בַּמַּיִם - יִהְיֶה טָמֵא, כְּאִלּוּ אָמַר, וְכֹל אֲשֶׁר יִגַּע בּוֹ הַזָּב בְּיָדָיו וַעֲדַיִן לֹא רָחַץ בַּמַּיִם בְּיוֹם טָהֳרָתוֹ - יְכַבֵּס בְּגָדָיו. וְהֻצְרַךְ לוֹמַר לְשׁוֹן שְׁטִיפָה לְלַמֵּד עַל הָרְחִיצָה שֶׁיַּזְכִּיר (ויקרא ט"ו:י"ג) "וְרָחַץ בְּשָׂרוֹ בְּמַיִם חַיִּים", שֶׁתִּהְיֶה בִּשְׁטִיפָה וְשִׁפְשׁוּף לְהָסִיר הַחֲצִיצָה כְּמוֹ שֶׁפֵּרַשְׁתִּי. וְאֵינֶנּוּ נָכוֹן שֶׁיֹּאמַר כִּי אֲשֶׁר יִגַּע בּוֹ הַזָּב אַחֲרֵי שֶׁיִּשְׁטֹף יָדָיו בַּמַּיִם לֹא יִטְמָא, שֶׁכְּבָר אָמַר כִּי כָל הַנֹּגֵעַ בִּבְשַׂר הַזָּב בְּאֵי זֶה מָקוֹם שֶׁיִּהְיֶה מִמֶּנּוּ יִטְמָא, וְכֵן בְּמִשְׁכָּבוֹ וּמֶרְכָּבוֹ וּבַכְּלִי אֲשֶׁר יֵשֵׁב עָלָיו, עַד אֲשֶׁר יִטְהַר מִזּוֹבוֹ וְרָחַץ בְּשָׂרוֹ בְּמַיִם חַיִּים וְטָהֵר. אֲבָל הַכָּתוּב יִרְמֹז לְטָהֳרָתוֹ בִּטְבִילָה גְּמוּרָה כְּמוֹ שֶׁפֵּרַשְׁתִּי. וְרַבּוֹתֵינוּ אָמְרוּ (תורת כהנים זבים פרק ד ה), שֶׁהוֹצִיא הַכָּתוּב טְבִילַת גּוּפוֹ שֶׁל זָב בִּלְשׁוֹן שְׁטִיפַת יָדַיִם לְלַמֶּדְךָ שֶׁאֵין בֵּית הַסְּתָרִים טָעוּן בִּיאַת מַיִם אֶלָּא אֵבָר הַגָּלוּי, כְּמוֹ הַיָּדַיִם. וְטַעַם טֻמְאַת הַזּוֹב בָּאִישׁ, מִפְּנֵי הֱיוֹתוֹ חֹלִי כָּבֵד מִן הֶחֳלָיִים הַנִּדְבָּקִים, וְצָרִיךְ קָרְבָּן לָתֵת הוֹדָאָה לַשֵּׁם שֶׁרִפֵּא אוֹתוֹ וְטִהֲרוֹ, וְצָרִיךְ חַטָּאת לְכַפֵּר עַל חֶטְאוֹ שֶׁלֹּא יִגְרֹם לוֹ עוֹד חֹלִי. וְטַעַם טֻמְאַת שִׁכְבַת זֶרַע (ויקרא ט"ו:ט"ז-י"ח), אע"פ שֶׁהוּא בְּטֶבַע הַתּוֹלָדָה, כְּטַעַם טֻמְאַת הַמֵּת, כִּי הַמָּקוֹר מָשְׁחָת, וְהַשּׁוֹכֵב לֹא יוֹדֵעַ אִם יִשָּׁחֵת זַרְעוֹ אוֹ יִהְיֶה מִמֶּנּוּ וָלָד נוֹצָר. וּבְזָכְרִי טֻמְאַת הַמֵּת בְּעֶזְרַת הַמֵּמִית וְהַמְּחַיֶּה יִתְבָּאֵר לְךָ הַקֶּרִי. וְעוֹד אַזְכִּיר בַּנִּדָּה (רמב"ן על ויקרא י"ח:י"ט) עִקָּרִים, הֵקֵל הַכָּתוּב בְּזוֹב הָאִשָּׁה בְּעֵת נִדָּתָהּ וְלֹא חִיֵּב בָּהּ קָרְבָּן, בַּעֲבוּר שֶׁהוּא בְּטִבְעָהּ וְלֹא נִתְרַפֵּאת מֵחֹלִי, וְטִמֵּא אֹתָהּ שִׁבְעַת יָמִים בֵּין שֶׁתִּרְאֶה יוֹם אֶחָד אוֹ כָּל הַשִּׁבְעָה, כִּי הַנָּשִׁים בְּטִבְעָן לֹא תִּהְיֶה בָּהֶן יוֹתֵר מִשִּׁבְעָה זוּלָתִי בִּהְיוֹת בָּהֶן שֶׁפַע יָתֵר בְּחֹלִי, אֲבָל כִּי יָזוּב זוֹב דָּמָהּ יָמִים רַבִּים בְּלֹא עֶת הַיָּדוּעַ לָהּ, אוֹ שֶׁתּוֹסִיף עַל הָעֵת וְיָזוּב זוֹב דָּמָהּ יָמִים רַבִּים אַחֲרֵי הַשִּׁבְעָה הָהֵם, הִנֵּה הוּא חֹלִי כְּזוֹב הָאִישׁ, וְהִצְרִיךְ אוֹתָהּ קָרְבָּן בְּהִתְרַפּאוֹתָהּ כְּדִין הַזָּב. וְלֹא הִזְכִּיר הַכָּתוּב טְבִילָה בָּאִשָּׁה כִּי הִזְכִּיר זוֹב הָאִישׁ וְטֻמְאָתוֹ וְאָמַר בַּסּוֹף (ויקרא ט"ו:י"ג) "וְרָחַץ בְּשָׂרוֹ בְּמַיִם חַיִּים וְטָהֵר", וְחָזַר וְאָמַר בָּאִשָּׁה (ויקרא ט"ו:י"ט) "וְאִשָּׁה כִּי תִהְיֶה זָבָה" כָּאִישׁ הַזָּב, דָּם יִהְיֶה הַזּוֹב שֶׁלָּהּ, לֹא לֹבֶן כָּאִישׁ, וְהִזְכִּיר הַטֻּמְאָה בְּנִדָּה וּבְזָבָה, וְאַחֲרֵי כֵן הִזְכִּיר בְּזָבָה (ויקרא ט"ו:כ"ח) "וְאִם טָהֲרָה מִזּוֹבָהּ" כַּאֲשֶׁר יִטְהַר הַזָּב מִזּוֹבוֹ, "וְסָפְרָה לָּהּ שִׁבְעַת יָמִים" כַּאֲשֶׁר יִסְפֹּר הַזָּב, "וְאַחַר תִּטְהָר", כְּטַהֲרַת הַזָּב. וְעַל דֶּרֶךְ הַפְּשָׁט שֶׁתִּהְיֶה צְרִיכָה רְחִיצָה בְּמַיִם חַיִּים כַּזָּב. אֲבָל רַבּוֹתֵינוּ הֵקֵלּוּ בְּטָהֳרַת הַזָּבָה שֶׁתִּטְהַר כְּדֶרֶךְ שְׁאָר הַנִּטְהָרִים מִטֻּמְאָתָם בְּמֵי מִקְוֶה (תוספתא מגילה פ"א הי"א). וְהַטַּעַם לָהֶם מִפְּנֵי שֶׁלֹּא הָיָה צָרִיךְ לְהַזְכִּיר כְּלָל "וְאַחַר תִּטְהָר", שֶׁבִּכְלַל הָאִישׁ הִיא, שֶׁלֹּא בָּא הַכָּתוּב אֶלָּא לְהַזְכִּיר הַחִלּוּק שֶׁבֵּין הַזָּכָר לַנְּקֵבָה, שֶׁיִּהְיֶה זֹבָהּ בְּדָם, וּלְחַלֵּק בֵּין עֵת נִדָּתָהּ וּבֵין בְּלֹא עִתָּהּ, וּלְפִיכָךְ סָבְרוּ שֶׁבָּא הַכָּתוּב לְרַבּוֹת לָהּ טַהֲרָה, לוֹמַר "וְאַחַר תִּטְהָר" כַּנִּטְהָרִים בַּתּוֹרָה, גַּם בְּלֹא מַיִם חַיִּים:
«Y no haya enjuagado sus manos con agua». La Escritura llama a la inmersión «enjuague con agua», pues aquí dice: «Todo utensilio de madera será enjuagado con agua».
Respecto a las prendas la denomina «lavado», como en: «Será lavado por segunda vez y quedará puro».
La razón es que la inmersión requiere que no exista ninguna sustancia que se interponga entre el agua y el cuerpo, sino que todo el cuerpo sea cubierto y lavado por las aguas.
Es semejante a: «Será fregado y enjuagado con agua»; y a la expresión «un torrente impetuoso».
El sentido del versículo es el siguiente:
Puesto que habla de un contacto realizado con las manos, dice que aquello que el zav toque con sus manos, antes de haberlas enjuagado mediante la inmersión de todo su cuerpo en el agua, quedará impuro.
Es como si dijera:
«Todo aquello que el zav toque con sus manos antes de haber lavado su cuerpo con agua durante el día de su purificación deberá lavar sus vestiduras».
Fue necesario utilizar la expresión «enjuague» para enseñar que el lavado mencionado después —«Lavará su carne con aguas vivas»— debe realizarse mediante un lavado y frotamiento destinados a eliminar toda sustancia interpuesta, como ya expliqué.
No es correcto interpretar que aquello que el zav toque después de lavarse únicamente las manos con agua no quedará impuro.
La Escritura ya dijo que todo el que toque la carne del zav, en cualquier parte de su cuerpo, quedará impuro.
Lo mismo se aplica a su lecho, su montura y todo utensilio sobre el que se siente, hasta que quede puro de su flujo, lave su carne con aguas vivas y quede puro.
El versículo alude a su purificación mediante una inmersión completa, conforme a lo que expliqué.
Nuestros Sabios dijeron que la Escritura expresó la inmersión de todo el cuerpo del zav mediante el lenguaje de «lavado de manos» para enseñar que las partes ocultas del cuerpo no necesitan que el agua llegue físicamente hasta ellas. Solo las partes exteriores, como las manos, deben entrar en contacto directo con el agua.
La razón de la impureza del flujo masculino es que se trata de una enfermedad grave entre las enfermedades contagiosas.
Cuando se cura, necesita traer un sacrificio para agradecer a Hashem que lo haya sanado y purificado.
También necesita una ofrenda por el pecado para expiar su transgresión, de modo que esta no vuelva a causarle una enfermedad.
La razón de la impureza producida por la emisión de semen, aunque forma parte del proceso natural de la reproducción, es semejante a la razón de la impureza del muerto.
La fuente puede corromperse, y quien mantiene la relación no sabe si su semilla se perderá o si de ella se formará un hijo.
Cuando trate acerca de la impureza del muerto, con la ayuda de Aquel que da muerte y vida, quedará explicado el asunto de la emisión seminal.
También mencionaré principios adicionales al tratar acerca de la nidá.
La Escritura fue más indulgente con el flujo de la mujer durante el tiempo de su menstruación y no le exigió un sacrificio, porque es un proceso natural y no representa la curación de una enfermedad.
La declaró impura durante siete días, tanto si ve sangre durante un solo día como si la ve durante los siete.
Por naturaleza, el flujo de las mujeres no se prolonga más de siete días, salvo cuando existe un exceso patológico.
Pero cuando el flujo de su sangre continúa durante muchos días fuera del tiempo conocido de su menstruación, o se prolonga más allá de ese período y sigue fluyendo durante muchos días después de los siete, se trata de una enfermedad semejante al flujo masculino.
Por eso, cuando se cura, la Escritura le exige un sacrificio como al zav.
La Escritura no menciona expresamente la inmersión de la mujer porque primero había descrito el flujo y la impureza del hombre, diciendo finalmente: «Lavará su carne con aguas vivas y quedará puro».
Después vuelve y dice respecto a la mujer: «Cuando una mujer tenga un flujo», de manera semejante al hombre que tiene flujo.
Su flujo será de sangre y no de una sustancia blanca como el del hombre.
Menciona la impureza tanto de la nidá como de la zavá.
Después dice respecto a la zavá: «Cuando quede pura de su flujo», de la misma manera que el zav queda puro de su flujo; «contará para sí siete días», como el zav cuenta siete días; «y después quedará pura», como la purificación del zav.
Según el sentido literal, necesitaría lavarse con aguas vivas como el zav.
Sin embargo, nuestros Sabios facilitaron la purificación de la zavá, estableciendo que se purifique como las demás personas que salen de su impureza, mediante las aguas de una mikve.
Su razón es que no era necesario decir en absoluto «y después quedará pura», pues la mujer ya estaba incluida en la ley del hombre.
La Escritura solo vino a mencionar la diferencia entre el varón y la mujer: que el flujo femenino es de sangre, y a distinguir entre el tiempo de la menstruación y el flujo que ocurre fuera de su período.
Por ello consideraron que la expresión «y después quedará pura» viene a añadirle una forma de purificación: quedará pura como las demás personas mencionadas en la Torá, incluso sin aguas vivas.
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