Mishnah Kelim 23:1
הַכַּדּוּר וְהָאִמּוּם וְהַקָּמֵעַ וְהַתְּפִלִּין שֶׁנִּקְרְעוּ, הַנּוֹגֵעַ בָּהֶן, טָמֵא. וּבְמַה שֶּׁבְּתוֹכָן, טָהוֹר. הָאֻכָּף שֶׁנִּקְרַע, הַנּוֹגֵעַ בְּמַה שֶּׁבְּתוֹכוֹ, טָמֵא, מִפְּנֵי שֶׁהַתֶּפֶר מְחַבְּרוֹ:
Una pelota, una horma, un amuleto y unos tefilín que se rasgaron: quien toque sus cubiertas se vuelve impuro, pero lo que se encuentra dentro de ellas permanece puro. Si una silla de montar se rasgó, quien toque su relleno interior se vuelve impuro, porque la costura mantiene unidas sus partes.
