Mishnah Makhshirin 6
Mishnah Makhshirin 6:1
הַמַּעֲלֶה פֵרוֹתָיו לַגַּג מִפְּנֵי הַכְּנִימָה, וְיָרַד עֲלֵיהֶם טַל, אֵינָם בְּכִי יֻתַּן. אִם נִתְכַּוֵּן לְכָךְ, הֲרֵי זֶה בְכִי יֻתַּן. הֶעֱלָן חֵרֵשׁ, שׁוֹטֶה וְקָטָן, אַף עַל פִּי שֶׁחִשַּׁב שֶׁיֵּרֵד עֲלֵיהֶן הַטַּל, אֵינָן בְּכִי יֻתַּן, שֶׁיֶּשׁ לָהֶן מַעֲשֶׂה וְאֵין לָהֶן מַחֲשָׁבָה:
Quien lleva sus frutas al tejado para protegerlas de los insectos y el rocío cae sobre ellas no hace que queden comprendidas en la regla de «cuando se ponga agua». Si las llevó con la intención de que recibieran el rocío, sí quedan comprendidas. Si fueron llevadas por un sordomudo, una persona sin capacidad mental o un menor, aunque alguno de ellos pensara que el rocío caería sobre ellas, no quedan comprendidas en la regla, porque sus acciones tienen validez, pero su intención no tiene validez jurídica.
Mishnah Makhshirin 6:2
הַמַּעֲלֶה אֶת הָאֲגֻדּוֹת וְאֶת הַקְּצִיעוֹת וְאֶת הַשּׁוּם לַגַּג בִּשְׁבִיל שֶׁיַּמְתִּינוּ, אֵינָן בְּכִי יֻתַּן. כָּל הָאֲגֻדּוֹת שֶׁל בֵּית הַשְּׁוָקִים, טְמֵאִין. רַבִּי יְהוּדָה מְטַהֵר בַּלַּחִים. אָמַר רַבִּי מֵאִיר, וְכִי מִפְּנֵי מָה טִמְּאוּ, אֶלָּא מִפְּנֵי מַשְׁקֵה הַפֶּה. כָּל הַקְּמָחִין וְהַסְּלָתוֹת שֶׁל בֵּית הַשְּׁוָקִים, טְמֵאִים. הַחִילְקָה, הַטְּרָגִיס וְהַטִּסְגִי, טְמֵאִים בְּכָל מָקוֹם:
Quien lleva al tejado manojos de verduras, tortas de higos secos o ajos para que permanezcan allí algún tiempo no hace que queden comprendidos en la regla de «cuando se ponga agua». Todos los manojos de verduras vendidos en los mercados se consideran impuros. Rabí Yehudá declara puros los manojos húmedos. Rabí Meír dijo: ¿por qué fueron declarados impuros? Únicamente a causa de la humedad de la boca de quienes los prueban o preparan. Todas las harinas y sémolas vendidas en los mercados se consideran impuras. Los granos preparados denominados jilká, tragís y tisgí se consideran impuros en cualquier lugar.
Mishnah Makhshirin 6:3
כָּל הַבֵּיצִים בְּחֶזְקַת טָהֳרָה, חוּץ מִשֶּׁל מוֹכְרֵי מַשְׁקֶה. וְאִם הָיוּ מוֹכְרִין עִמָּהֶן פֵּרוֹת יְבֵשִׁים, טְהוֹרוֹת. כָּל הַדָּגִים בְּחֶזְקַת טֻמְאָה. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, חֲתִיכַת אִלְתִּית וְדָג הַמִּצְרִי הַבָּא בְקֻפָּה וְקוּלְיָס הָאִסְפָּנִין, הֲרֵי אֵלּוּ בְחֶזְקַת טָהֳרָה. כָּל הַצִּיר בְּחֶזְקַת טֻמְאָה. וְעַל כֻּלָּם, עַם הָאָרֶץ נֶאֱמָן לוֹמַר טְהוֹרִים הֵן, חוּץ מִשֶּׁל דָּגָה, מִפְּנֵי שֶׁהֵן מַפְקִידִין אוֹתָהּ אֵצֶל עַם הָאָרֶץ. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב אוֹמֵר, צִיר טָהוֹר שֶׁנָּפַל לְתוֹכוֹ מַיִם כָּל שֶׁהֵן, טָמֵא:
Todos los huevos tienen presunción de pureza, excepto los vendidos por comerciantes de líquidos. Si estos comerciantes venden junto con ellos frutas secas, los huevos se consideran puros. Todos los pescados tienen presunción de impureza. Rabí Yehudá dice: un trozo del pescado denominado iltit, el pescado egipcio transportado dentro de una cesta y el pescado llamado kolias de Hispania tienen presunción de pureza. Toda salmuera de pescado tiene presunción de impureza. Respecto de todos estos productos, una persona ignorante de las leyes de pureza es considerada digna de confianza cuando afirma que son puros, excepto en el caso de la salmuera de pescado, porque las personas acostumbran confiar su preparación a quienes no observan las leyes de pureza. Rabí Eliezer ben Yaakov dice: una salmuera pura dentro de la cual cayó cualquier cantidad de agua se vuelve susceptible de impureza.
Mishnah Makhshirin 6:4
שִׁבְעָה מַשְׁקִין הֵן. הַטַּל וְהַמַּיִם, הַיַּיִן וְהַשֶּׁמֶן, וְהַדָּם, וְהֶחָלָב, וּדְבַשׁ דְּבוֹרִים. דְּבַשׁ צְרָעִים, טָהוֹר, וּמֻתָּר בַּאֲכִילָה:
Existen siete líquidos que preparan los alimentos para recibir impureza: el rocío, el agua, el vino, el aceite, la sangre, la leche y la miel de abejas. La miel producida por avispas es pura y está permitida para el consumo.
Mishnah Makhshirin 6:5
תּוֹלָדוֹת לַמַּיִם, הַיּוֹצְאִין מִן הָעַיִן, מִן הָאֹזֶן, מִן הַחֹטֶם, מִן הַפֶּה, מֵי רַגְלַיִם, בֵּין גְּדוֹלִים בֵּין קְטַנִּים, לְדַעְתּוֹ וְשֶׁלֹּא לְדַעְתּוֹ. תּוֹלָדוֹת לַדָּם, דַּם שְׁחִיטָה. בַּבְּהֵמָה וּבַחַיָּה וּבָעוֹפוֹת הַטְּהוֹרִים, וְדַם הַקָּזָה לִשְׁתִיָּה. מֵי חָלָב, כֶּחָלָב. וְהַמֹּחַל, כַּשֶּׁמֶן, שֶׁאֵין הַמֹּחַל יוֹצֵא מִידֵי שֶׁמֶן, דִּבְרֵי רַבִּי שִׁמְעוֹן. רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר, אַף עַל פִּי שֶׁאֵין עִמּוֹ שָׁמֶן. דַּם הַשֶּׁרֶץ, כִּבְשָׂרוֹ, מְטַמֵּא וְאֵינוֹ מַכְשִׁיר, וְאֵין לָנוּ כַּיּוֹצֵא בוֹ:
Los siguientes líquidos se consideran derivados del agua: las secreciones que salen de los ojos, los oídos, la nariz y la boca, y la orina, tanto de adultos como de niños, ya sea que salgan voluntariamente o involuntariamente. Son derivados de la sangre: la sangre de la shejitá de animales domésticos, animales silvestres y aves permitidos para el consumo, y la sangre extraída de una persona con la intención de beberla. El suero de la leche tiene la misma condición que la leche. El líquido que sale de las aceitunas tiene la misma condición que el aceite, porque ese líquido nunca pierde por completo su condición de aceite; estas son palabras de Rabí Shimón. Rabí Meír dice que tiene condición de aceite incluso cuando no contiene nada de aceite visible. La sangre de un shéretz tiene la misma condición que su carne: transmite impureza, pero no prepara los alimentos para recibir impureza. No existe otro líquido semejante a este.
Mishnah Makhshirin 6:6
אֵלּוּ מְטַמְּאִין וּמַכְשִׁירִין. זוֹבוֹ שֶׁל זָב, וְרֻקּוֹ, וְשִׁכְבַת זַרְעוֹ, וּמֵימֵי רַגְלָיו, וּרְבִיעִית מִן הַמֵּת, וְדַם הַנִּדָּה. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר, שִׁכְבַת זֶרַע אֵינָהּ מַכְשֶׁרֶת. רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה אוֹמֵר, דַּם הַנִּדָּה אֵינוֹ מַכְשִׁיר. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר, דַּם הַמֵּת אֵינוֹ מַכְשִׁיר. וְאִם נָפַל עַל הַדְּלַעַת, גּוֹרְדָהּ וְהִיא טְהוֹרָה:
Los siguientes líquidos transmiten impureza y también preparan los alimentos para recibirla: el flujo de un zav, su saliva, su emisión seminal, su orina, un reviít de sangre procedente de un muerto y la sangre de una nidá. Rabí Eliezer dice que la emisión seminal no prepara los alimentos para recibir impureza. Rabí Elazar ben Azaryá dice que la sangre de una nidá no los prepara. Rabí Shimón dice que la sangre de un muerto no los prepara. Si alguno de estos líquidos cae sobre una calabaza, se raspa la parte afectada y la calabaza queda pura.
Mishnah Makhshirin 6:7
אֵלּוּ לֹא מְטַמְּאִין וְלֹא מַכְשִׁירִין. הַזֵּעָה, וְהַלֵּחָה סְרוּחָה, וְהָרְאִי, וְהַדָּם הַיּוֹצֵא עִמָּהֶם, וּמַשְׁקֵה בֶן שְׁמֹנָה. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר, חוּץ מִדָּמוֹ. וְהַשּׁוֹתֶה מֵי טְבֶרְיָה, אַף עַל פִּי שֶׁיּוֹצְאִין נְקִיִּים. דַּם שְׁחִיטָה בַּבְּהֵמָה, בַּחַיָּה וּבָעוֹפוֹת הַטְּמֵאִים, וְדַם הַקָּזָה לִרְפוּאָה. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר מְטַמֵּא בָאֵלּוּ. רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְעָזָר אוֹמֵר, חֲלֵב הַזָּכָר, טָהוֹר:
Los siguientes líquidos ni transmiten impureza ni preparan los alimentos para recibirla: el sudor, la mucosidad putrefacta, los excrementos, la sangre que sale junto con ellos y los líquidos de un feto nacido en el octavo mes y que no es viable. Rabí Yose dice: excepto la sangre de ese feto. Tampoco se consideran líquidos aptos los que salen de una persona que bebió las aguas medicinales de Tiberíades, aunque salgan nuevamente transparentes; la sangre de la shejitá de animales domésticos, animales silvestres y aves prohibidos para el consumo; y la sangre extraída con fines medicinales. Rabí Eliezer considera que estos líquidos sí transmiten impureza. Rabí Shimón ben Elazar dice: la leche producida por un varón es pura.
Mishnah Makhshirin 6:8
חֲלֵב הָאִשָּׁה מְטַמֵּא לְרָצוֹן וְשֶׁלֹּא לְרָצוֹן, וַחֲלֵב הַבְּהֵמָה אֵינוֹ מְטַמֵּא אֶלָּא לְרָצוֹן. אָמַר רַבִּי עֲקִיבָא, קַל וָחֹמֶר הַדְּבָרִים. מָה אִם חֲלֵב הָאִשָּׁה שֶׁאֵינוֹ מְיֻחָד אֶלָּא לִקְטַנִּים, מְטַמֵּא לְרָצוֹן וְשֶׁלֹּא לְרָצוֹן, חֲלֵב הַבְּהֵמָה שֶׁהוּא מְיֻחָד לִקְטַנִּים וְלִגְדוֹלִים, אֵינוֹ דִין שֶׁיְּטַמֵּא לְרָצוֹן וְשֶׁלֹּא לְרָצוֹן. אָמְרוּ לוֹ, לֹא, אִם טִמֵּא חֲלֵב הָאִשָּׁה שֶׁלֹּא לְרָצוֹן, שֶׁדַּם מַגֵּפָתָהּ טָמֵא, יְטַמֵּא חֲלֵב הַבְּהֵמָה שֶׁלֹּא לְרָצוֹן, שֶׁדַּם מַגֵּפָתָהּ טָהוֹר. אָמַר לָהֶם, מַחְמִיר אֲנִי בְּחָלָב מִבְּדָם, שֶׁהַחוֹלֵב לִרְפוּאָה, טָמֵא, וְהַמַּקִּיז לִרְפוּאָה, טָהוֹר. אָמְרוּ לוֹ, סַלֵּי זֵיתִים וַעֲנָבִים יוֹכִיחוּ, שֶׁהַמַּשְׁקִים הַיּוֹצְאִין מֵהֶן לְרָצוֹן, טְמֵאִים, וְשֶׁלֹּא לְרָצוֹן, טְהוֹרִים. אָמַר לָהֶן, לֹא, אִם אֲמַרְתֶּם בְּסַלֵּי זֵיתִים וַעֲנָבִים, שֶׁתְּחִלָּתָן אֹכֶל וְסוֹפָן מַשְׁקֶה, תֹּאמְרוּ בְחָלָב שֶׁתְּחִלָּתוֹ וְסוֹפוֹ מַשְׁקֶה. עַד כָּאן הָיְתָה תְשׁוּבָה. אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן מִכָּאן וָאֵילָךְ הָיִינוּ מְשִׁיבִין לְפָנָיו, מֵי גְשָׁמִים יוֹכִיחוּ, שֶׁתְּחִלָּתָן וְסוֹפָן מַשְׁקֶה וְאֵינָן מְטַמְּאִין אֶלָּא לְרָצוֹן. אָמַר לָנוּ, לֹא, אִם אֲמַרְתֶּם בְּמֵי גְשָׁמִים, שֶׁאֵין רֻבָּן לָאָדָם, אֶלָּא לָאֲרָצוֹת וְלָאִילָנוֹת, וְרֹב הֶחָלָב, לָאָדָם:
La leche de una mujer transmite impureza tanto cuando salió voluntariamente como cuando salió involuntariamente. La leche de un animal solamente transmite impureza cuando salió conforme a la voluntad de la persona. Rabí Akivá dijo: esto puede deducirse mediante un razonamiento de kal vajómer. Si la leche de una mujer, destinada únicamente a los niños pequeños, transmite impureza tanto cuando salió voluntariamente como involuntariamente, con mayor razón la leche de un animal, destinada tanto a pequeños como a adultos, debería transmitir impureza en ambas circunstancias.
Los Sabios le respondieron: no. La leche de una mujer transmite impureza aunque haya salido involuntariamente porque la sangre que sale de una herida de su cuerpo es impura. No puede deducirse de ello que la leche de un animal transmita impureza cuando salió involuntariamente, pues la sangre que sale de una herida del animal es pura.
Rabí Akivá les dijo: encuentro una severidad mayor en la leche que en la sangre, porque quien ordeña leche con fines medicinales produce un líquido impuro, mientras que quien extrae sangre con fines medicinales produce un líquido puro.
Ellos le respondieron: las cestas de aceitunas y uvas demuestran lo contrario. Los líquidos que salen de ellas conforme a la voluntad de la persona son impuros, pero los que salen involuntariamente son puros.
Rabí Akivá les dijo: no puede establecerse una comparación. Las aceitunas y las uvas comienzan siendo alimentos sólidos y finalmente producen líquidos. La leche, en cambio, tanto al principio como al final es un líquido.
Hasta este punto llegó la respuesta original. Rabí Shimón dijo: a partir de aquí nosotros respondíamos delante de Rabí Akivá: el agua de lluvia demuestra lo contrario, pues tanto al principio como al final es un líquido y, sin embargo, solamente transmite impureza cuando fue recibida conforme a la voluntad de una persona.
Él nos respondió: no puede establecerse una comparación con el agua de lluvia, porque la mayor parte de esta no está destinada al ser humano, sino a la tierra y a los árboles, mientras que la mayor parte de la leche está destinada al consumo humano.