Shulján Aruj, Óraj Jaim 1:1
דין השכמת הבוקר. ובו ט סעיפים: יתגבר כארי לעמוד בבוקר לעבודת בוראו שיהא הוא מעורר השחר: הגה ועכ"פ לא יאחר זמן התפלה שהצבור מתפללין (טור). הגה שויתי ה' לנגדי תמיד הוא כלל גדול בתורה ובמעלות הצדיקים אשר הולכים לפני האלהים כי אין ישיבת האדם ותנועותיו ועסקיו והוא לבדו בביתו כישיבתו ותנועותיו ועסקיו והוא לפני מלך גדול ולא דבורו והרחבת פיו כרצונו והוא עם אנשי ביתו וקרוביו כדבורו במושב המלך כ"ש כשישים האדם אל לבו שהמלך הגדול הקב"ה אשר מלא כל הארץ כבודו עומד עליו ורואה במעשיו כמו שנאמר אם יסתר איש במסתרים ואני לא אראנו נאום ה' מיד יגיע אליו הירא' וההכנעה בפחד הש"י ובושתו ממנו תמיד (מורה נבוכים ח"ג פ' נ"ב) ולא יתבייש מפני בני אדם המלעיגים עליו בעבודת הש"י גם בהצנע לכת ובשכבו על משכבו ידע לפני מי הוא שוכב ומיד כשיעור משנתו יקום בזריזות לעבודת בוראו יתברך ויתעלה (טור):
Leyes sobre levantarse por la mañana. Contiene nueve apartados: Que se fortalezca como un león para levantarse por la mañana al servicio de su Creador, de modo que sea él quien despierte al alba. Glosa: En cualquier caso, no debe retrasarse más allá de la hora de oración en que reza la congregación (Tur). Glosa: «He puesto al Eterno siempre delante de mí» es un gran principio de la Torá y de las virtudes de los justos que caminan ante Dios. Pues la manera de sentarse, moverse y ocuparse de sus asuntos una persona cuando se halla sola en casa no es como cuando está ante un gran rey; tampoco habla y abre la boca a su antojo con su familia y allegados como hablaría en presencia del rey. Con mayor razón, cuando pone en su corazón que el gran Rey, el Santo, bendito sea, cuya gloria llena toda la tierra, está ante él y observa sus actos, como está dicho: «¿Puede alguien ocultarse en lugares secretos sin que Yo lo vea? —declara el Eterno—», de inmediato le sobrevienen el temor, la sumisión y la vergüenza ante el bendito Dios en todo momento (Guía de los Perplejos, parte III, cap. 52). No se avergüence ante las personas que se burlan de él por servir al Eterno. También cuando anda discretamente y cuando se acuesta, sepa ante Quién yace; y en cuanto despierte del sueño, levántese con diligencia para servir a su Creador, bendito y exaltado (Tur).
