Shulján Aruj, Óraj Jaim 391:1
דיני ביטול רשות למי ששכחו לערב. ובו ב סעיפים: ככל משפטי ביטול למי ששכח ולא עירב בחצירו כן היא במבוי שאם שכחה חצר אחת ולא נשתתפה מבטלת רשותה לשאר בני המבוי או הם לה אע"פ שהם רבי' שבני החצר גבי מבוי חשובי' כיחיד בחצר וככל משפטי ישראל בחצר עם העכו"ם כן הוא במבוי או בעיר שאין אסור לטלטל במבוי או בעיר המוקפת חומה עד שיהיו שני חצרות של בתי ישראל בעיר אבל חצר אחת לא אפילו אם הרבה בתי' של ישראל פתוחי' לתוכה והוא שתהא העיר מוקפת חומה לדירה וסתם עיירות הן מוקפות לדירה וסתם מבצרי' אינם מוקפי' לדירה וכשיש ב' חצרו' של בתי ישראל בעיר צריכי' לשכור מכל חצר וחצר של עכו"ם ואין מספיק במה שישכור משר העיר: הגה ויש אומרים דדוקא לענין להוציא ולהכניס לרשות העכו"ם אבל לטלטל במבוי יכול לשכור מן השר שהרי דרך המבוי הוא של השר ויכול לסלק כל העכו"ם משם: (ריב"ש סי' תש"י) במה דברי' אמורי' בשר שאין הבתי' שלו וגם אין לו רשות להשתמש בבתי בני העיר כלל אפי' בשעת מלחמה אבל במקו' שכל צרכי העיר אינם נעשי' אלא על פי השר או הממונה שלו ודאי ששכירו' מהשר ההוא או משכירו ולקיטו מהני שהרי יש לו רשות להושיב אנשיו וכלי מלחמתו בבתי בני העיר בשעת מלחמה שלא מדעתם:
Leyes de la renuncia al derecho por parte de quienes olvidaron hacer eruv. Contiene dos apartados: Todas las normas de la renuncia al derecho de quien olvidó hacer eruv en su patio se aplican también a un callejón. Si uno de los patios olvidó asociarse, puede renunciar a su derecho en favor de los demás habitantes del callejón, o estos en favor de ese patio, aunque sean muchos, porque en relación con el callejón todos los habitantes de un patio se consideran como una sola persona dentro de un patio. Todas las normas relativas a un israelita en un patio con un no judío se aplican también a un callejón o una ciudad: no está prohibido transportar en el callejón o en una ciudad amurallada hasta que existan dos patios con casas de israelitas dentro de la ciudad; un solo patio no basta, aunque se abran a él muchas casas de israelitas. Esto se aplica cuando la ciudad está rodeada de murallas destinadas a vivienda; en general, se presume que las ciudades están cercadas para vivienda, pero las fortalezas no. Cuando existen dos patios con casas de israelitas en una ciudad, se necesita alquilar el derecho de cada patio perteneciente a un no judío; no basta alquilarlo del gobernador de la ciudad: Nota: Algunos dicen que esto se aplica solamente a introducir y sacar objetos del dominio del no judío, pero para transportar en el callejón se puede alquilar al gobernador, porque el paso del callejón le pertenece y puede expulsar de él a todos los no judíos (Ribash, capítulo 710). Lo anterior se aplica a un gobernador que no es propietario de las casas ni tiene derecho a utilizar las casas de los habitantes, siquiera en tiempo de guerra. Pero cuando todas las necesidades de la ciudad están sometidas a las órdenes del gobernador o de su representante, el alquiler al gobernador o a su empleado o administrador ciertamente sirve, pues tiene derecho a alojar hombres y material militar en las casas de los habitantes en tiempo de guerra sin su consentimiento.
