Shulján Aruj, Óraj Jaim 579:1
סדר תפלו' באלו תעניו' ובו ג סעיפים: בכל יום משבעה תעניו' אחרונו' של גשמים מתפללין על סדר זה מוציאין את התיבה לרחובה של עיר וכל העם מתקבצים ומתכסים בשקים ונותנים אפר מקלה (פי' אפר של דבר שנשרף לאפוקי עפר בעלמא שגם הוא נקרא אפר) על גבי התיבה ועל גבי ספר תורה כדי להגדיל הבכיה ולהכניע לבם ואחד מן העם נוטל האפר ונותן בראש הנשיא ובראש אב בית דין במקום הנחת תפילין כדי שיכלמו וישובו וכל א' וא' נוטל ונותן בראשו ואח"כ מעמידים ביניהם זקן חכם והם יושבים לא היה שם זקן חכם מעמידים חכם לא היה שם לא זקן ולא חכם מעמידין אדם של צורה ואומר לפניהם דברי כבושים (פי' שכובשין ומעוררין הלב לתשובה) אחינו לא שק ולא תעני' גורמים אלא תשובה ומעשים טובים שכן מצינו שלא נאמר באנשי נינוה וירא אלהים את שקם ואת תעניתם אלא וירא אלהים את מעשיהם ובקבלה הוא אומר קרעו לבבכם ואל בגדיכם ומוסיף בענינים אלו כפי כוחו עד שיכניע לבם וישובו תשובה גמורה ואחר שגומר זה דברי כבושים עומדים בתפלה ומעמידים שליח צבור הראוי להתפלל בתעניו' אלו ואם היה אותו שאומר דברי כיבושי' ראוי להתפלל מתפלל ואם לאו מורידין אחר ומי הוא הראוי להתפלל בתעניו' אלו איש שהוא רגיל בתפלה ורגיל לקרו' בתורה נביאים וכתובים ומטופל ואין לו ויש לו יגיעה בשדה ולא יהי' בבניו ובני ביתו וכל קרוביו והנלוים אליו בעל עבירה אלא יהי' ביתו ריקן מן העבירו' ולא יצא עליו שם רע בילדותו שפל ברך ומרוצה לעם ויש לו נעימה וקולו ערב ואם היה זקן עם כל המדו' האלו הרי זה מפואר ואם אינו זקן הואיל ויש בו כל המדות האלו יתפלל:
Orden de las oraciones en estos ayunos. Contiene tres apartados: En cada uno de los últimos siete ayunos por las lluvias se reza según el siguiente orden: se saca el arca a la plaza de la ciudad; todo el pueblo se reúne, se cubre con sacos y pone cenizas de algo quemado (es decir, cenizas de un objeto consumido por el fuego, no simple tierra, que también puede llamarse ceniza) sobre el arca y sobre el rollo de la Torá para intensificar el llanto y humillar sus corazones. Uno del pueblo toma las cenizas y las pone en la cabeza del dirigente y en la cabeza del presidente del tribunal, en el lugar de los tefilín, para que se avergüencen y se arrepientan. Luego cada uno toma ceniza y se la coloca sobre la cabeza. Después hacen levantarse a un anciano sabio mientras los demás están sentados. Si no hay un anciano sabio, eligen a un sabio; si no hay anciano ni sabio, a una persona respetable. Este les dirige palabras de amonestación (es decir, palabras que subyugan el corazón y lo despiertan al arrepentimiento): «Hermanos, no son el saco ni el ayuno los que producen el resultado, sino el arrepentimiento y las buenas acciones. Así encontramos que no se dijo de los habitantes de Nínive “Dios vio sus sacos y su ayuno”, sino “Dios vio sus acciones”, y en los Profetas se dice: “Rasgad vuestros corazones y no vuestras vestiduras”». Continúa con estos temas en la medida de su capacidad hasta que los corazones se humillen y hagan un arrepentimiento completo. Después de terminar la amonestación, se disponen a rezar y nombran a un oficiante apto para dirigir las oraciones de estos ayunos. Si quien pronunció las palabras de amonestación es apto para rezar, las dirige; si no lo es, se designa a otro. ¿Quién es apto para dirigir estas oraciones? Un hombre habituado a rezar y a leer la Torá, los Profetas y los Escritos, con hijos y necesidades económicas, que se esfuerza en su campo y entre cuyos hijos, familiares, miembros de su hogar y allegados no haya nadie que cometa transgresiones, de modo que su hogar esté libre de faltas. No debe haber tenido mala fama en su juventud; debe ser humilde, aceptado por el pueblo, tener buena entonación y voz agradable. Si además es anciano y reúne todas estas cualidades, es especialmente digno; si no es anciano, pero reúne todas las cualidades, puede dirigir la oración.
