Parashá de la semana

Parashat Eikev

עֵקֶב

Como recompensa · Deuteronomio · Devarim 7:12Devarim 11:25

Haftará Eikev · Ieshaiahu 49:14Ieshaiahu 51:3

14Pero Tzión dijo: «El Eterno me ha abandonado y mi Señor se ha olvidado de mí».

וַתֹּ֥אמֶר צִיּ֖וֹן עֲזָבַ֣נִי יְהֹוָ֑ה וַאדֹנָ֖י שְׁכֵחָֽנִי׃

15¿Puede una mujer olvidar a su niño de pecho y dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque ellas pudieran olvidarse, Yo no me olvidaré de ti.

הֲתִשְׁכַּ֤ח אִשָּׁה֙ עוּלָ֔הּ מֵרַחֵ֖ם בֶּן־בִּטְנָ֑הּ גַּם־אֵ֣לֶּה תִשְׁכַּ֔חְנָה וְאָנֹכִ֖י לֹ֥א אֶשְׁכָּחֵֽךְ׃

16He aquí, te he grabado sobre las palmas de Mis manos; tus murallas están siempre delante de Mí.

הֵ֥ן עַל־כַּפַּ֖יִם חַקֹּתִ֑יךְ חוֹמֹתַ֥יִךְ נֶגְדִּ֖י תָּמִֽיד׃

17Tus hijos se apresuran a regresar; quienes te destruían y devastaban se marcharán de ti.

מִהֲר֖וּ בָּנָ֑יִךְ מְהָֽרְסַ֥יִךְ וּמַחֲרִיבַ֖יִךְ מִמֵּ֥ךְ יֵצֵֽאוּ׃

18Alza tus ojos alrededor y mira: todos ellos se han reunido y vienen hacia ti. «Vivo Yo», declara el Eterno, «que te vestirás con todos ellos como con un adorno y te los ceñirás como una novia.

שְׂאִֽי־סָבִ֤יב עֵינַ֙יִךְ֙ וּרְאִ֔י כֻּלָּ֖ם נִקְבְּצ֣וּ בָֽאוּ־לָ֑ךְ חַי־אָ֣נִי נְאֻם־יְהֹוָ֗ה כִּ֤י כֻלָּם֙ כָּעֲדִ֣י תִלְבָּ֔שִׁי וּֽתְקַשְּׁרִ֖ים כַּכַּלָּֽה׃

19Porque tus ruinas, tus lugares desolados y tu tierra destruida serán ahora demasiado estrechos para sus habitantes, y quienes te devoraban estarán lejos.

כִּ֤י חׇרְבֹתַ֙יִךְ֙ וְשֹׁ֣מְמֹתַ֔יִךְ וְאֶ֖רֶץ הֲרִסֻתֵ֑ךְ כִּ֤י עַתָּה֙ תֵּצְרִ֣י מִיּוֹשֵׁ֔ב וְרָחֲק֖וּ מְבַלְּעָֽיִךְ׃

20Los hijos que nacieron durante tu privación todavía dirán a tus oídos: “Este lugar es demasiado estrecho para mí; hazme espacio para que pueda habitar”.

ע֚וֹד יֹאמְר֣וּ בְאׇזְנַ֔יִךְ בְּנֵ֖י שִׁכֻּלָ֑יִךְ צַר־לִ֥י הַמָּק֖וֹם גְּשָׁה־לִּ֥י וְאֵשֵֽׁבָה׃

21Entonces dirás en tu corazón: “¿Quién me dio a luz a estos? Yo estaba privada de hijos y sola, desterrada y apartada. ¿Quién crió a estos? He aquí, yo había quedado sola; ¿dónde estaban estos?”».

וְאָמַ֣רְתְּ בִּלְבָבֵ֗ךְ מִ֤י יָֽלַד־לִי֙ אֶת־אֵ֔לֶּה וַאֲנִ֥י שְׁכוּלָ֖ה וְגַלְמוּדָ֑ה גֹּלָ֣ה ׀ וְסוּרָ֗ה וְאֵ֙לֶּה֙ מִ֣י גִדֵּ֔ל הֵ֤ן אֲנִי֙ נִשְׁאַ֣רְתִּי לְבַדִּ֔י אֵ֖לֶּה אֵיפֹ֥ה הֵֽם׃

22Así dice el Señor, el Eterno: «He aquí, levantaré Mi mano hacia las naciones y alzaré Mi estandarte hacia los pueblos. Traerán a tus hijos en brazos y tus hijas serán llevadas sobre los hombros.

כֹּה־אָמַ֞ר אֲדֹנָ֣י יֱהֹוִ֗ה הִנֵּ֨ה אֶשָּׂ֤א אֶל־גּוֹיִם֙ יָדִ֔י וְאֶל־עַמִּ֖ים אָרִ֣ים נִסִּ֑י וְהֵבִ֤יאוּ בָנַ֙יִךְ֙ בְּחֹ֔צֶן וּבְנֹתַ֖יִךְ עַל־כָּתֵ֥ף תִּנָּשֶֽׂאנָה׃

23Reyes serán tus tutores y sus princesas tus nodrizas. Se postrarán ante ti rostro en tierra y lamerán el polvo de tus pies. Entonces sabrás que Yo soy el Eterno y que quienes esperan en Mí no serán avergonzados».

וְהָי֨וּ מְלָכִ֜ים אֹמְנַ֗יִךְ וְשָׂרֽוֹתֵיהֶם֙ מֵינִ֣יקֹתַ֔יִךְ אַפַּ֗יִם אֶ֚רֶץ יִשְׁתַּ֣חֲווּ לָ֔ךְ וַעֲפַ֥ר רַגְלַ֖יִךְ יְלַחֵ֑כוּ וְיָדַ֙עַתְּ֙ כִּי־אֲנִ֣י יְהֹוָ֔ה אֲשֶׁ֥ר לֹא־יֵבֹ֖שׁוּ קֹוָֽי׃

24¿Puede arrebatársele el botín a un guerrero? ¿Puede escapar el cautivo de un hombre justo?

הֲיֻקַּ֥ח מִגִּבּ֖וֹר מַלְק֑וֹחַ וְאִם־שְׁבִ֥י צַדִּ֖יק יִמָּלֵֽט׃

25Pero así dice el Eterno: «También el cautivo del guerrero será arrebatado y el botín del tirano escapará. Yo contenderé con quien contienda contigo y salvaré a tus hijos.

כִּי־כֹ֣ה ׀ אָמַ֣ר יְהֹוָ֗ה גַּם־שְׁבִ֤י גִבּוֹר֙ יֻקָּ֔ח וּמַלְק֥וֹחַ עָרִ֖יץ יִמָּלֵ֑ט וְאֶת־יְרִיבֵךְ֙ אָנֹכִ֣י אָרִ֔יב וְאֶת־בָּנַ֖יִךְ אָנֹכִ֥י אוֹשִֽׁיעַ׃

26Haré que quienes te oprimen coman su propia carne y se embriaguen con su propia sangre como con vino dulce. Entonces toda carne sabrá que Yo soy el Eterno, tu Salvador y tu Redentor, el Poderoso de Jacob».

וְהַאֲכַלְתִּ֤י אֶת־מוֹנַ֙יִךְ֙ אֶת־בְּשָׂרָ֔ם וְכֶעָסִ֖יס דָּמָ֣ם יִשְׁכָּר֑וּן וְיָדְע֣וּ כׇל־בָּשָׂ֗ר כִּ֣י אֲנִ֤י יְהֹוָה֙ מֽוֹשִׁיעֵ֔ךְ וְגֹאֲלֵ֖ךְ אֲבִ֥יר יַעֲקֹֽב׃

1Así dice el Eterno: «¿Dónde está el documento de divorcio de vuestra madre, con el cual Yo la despedí? ¿O a cuál de Mis acreedores os vendí? He aquí, por vuestras iniquidades fuisteis vendidos y por vuestras rebeliones fue despedida vuestra madre.

כֹּ֣ה ׀ אָמַ֣ר יְהֹוָ֗ה אֵ֣י זֶ֠ה סֵ֣פֶר כְּרִית֤וּת אִמְּכֶם֙ אֲשֶׁ֣ר שִׁלַּחְתִּ֔יהָ א֚וֹ מִ֣י מִנּוֹשַׁ֔י אֲשֶׁר־מָכַ֥רְתִּי אֶתְכֶ֖ם ל֑וֹ הֵ֤ן בַּעֲוֺנֹֽתֵיכֶם֙ נִמְכַּרְתֶּ֔ם וּבְפִשְׁעֵיכֶ֖ם שֻׁלְּחָ֥ה אִמְּכֶֽם׃

2¿Por qué vine y no había nadie? ¿Por qué llamé y nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado Mi mano para redimir? ¿No hay en Mí poder para salvar? He aquí, con Mi reprensión seco el mar y convierto los ríos en desierto. Sus peces se corrompen por falta de agua y mueren de sed.

מַדּ֨וּעַ בָּ֜אתִי וְאֵ֣ין אִ֗ישׁ קָרָ֘אתִי֮ וְאֵ֣ין עוֹנֶה֒ הֲקָצ֨וֹר קָצְרָ֤ה יָדִי֙ מִפְּד֔וּת וְאִם־אֵֽין־בִּ֥י כֹ֖חַ לְהַצִּ֑יל הֵ֣ן בְּגַעֲרָתִ֞י אַחֲרִ֣יב יָ֗ם אָשִׂ֤ים נְהָרוֹת֙ מִדְבָּ֔ר תִּבְאַ֤שׁ דְּגָתָם֙ מֵאֵ֣ין מַ֔יִם וְתָמֹ֖ת בַּצָּמָֽא׃

3Visto los cielos de oscuridad y pongo tela de duelo como su cubierta».

אַלְבִּ֥ישׁ שָׁמַ֖יִם קַדְר֑וּת וְשַׂ֖ק אָשִׂ֥ים כְּסוּתָֽם׃

4El Señor, el Eterno, me dio una lengua instruida, para saber sostener con palabras al fatigado. Mañana tras mañana despierta mi oído para escuchar como los discípulos.

אֲדֹנָ֣י יֱהֹוִ֗ה נָ֤תַן לִי֙ לְשׁ֣וֹן לִמּוּדִ֔ים לָדַ֛עַת לָע֥וּת אֶת־יָעֵ֖ף דָּבָ֑ר יָעִ֣יר ׀ בַּבֹּ֣קֶר בַּבֹּ֗קֶר יָעִ֥יר לִי֙ אֹ֔זֶן לִשְׁמֹ֖עַ כַּלִּמּוּדִֽים׃

5El Señor, el Eterno, abrió mi oído, y yo no fui rebelde ni retrocedí.

אֲדֹנָ֤י יֱהֹוִה֙ פָּתַֽח־לִ֣י אֹ֔זֶן וְאָנֹכִ֖י לֹ֣א מָרִ֑יתִי אָח֖וֹר לֹ֥א נְסוּגֹֽתִי׃

6Entregué mi espalda a quienes me golpeaban y mis mejillas a quienes arrancaban mi barba. No escondí mi rostro de la humillación ni de los escupitajos.

גֵּוִי֙ נָתַ֣תִּי לְמַכִּ֔ים וּלְחָיַ֖י לְמֹֽרְטִ֑ים פָּנַי֙ לֹ֣א הִסְתַּ֔רְתִּי מִכְּלִמּ֖וֹת וָרֹֽק׃

7Pero el Señor, el Eterno, me ayudará; por eso no fui avergonzado. Por eso puse mi rostro como pedernal, pues sé que no seré avergonzado.

וַאדֹנָ֤י יֱהֹוִה֙ יַֽעֲזׇר־לִ֔י עַל־כֵּ֖ן לֹ֣א נִכְלָ֑מְתִּי עַל־כֵּ֞ן שַׂ֤מְתִּי פָנַי֙ כַּחַלָּמִ֔ישׁ וָאֵדַ֖ע כִּי־לֹ֥א אֵבֽוֹשׁ׃

8Cerca está quien me declara justo. ¿Quién contenderá conmigo? Presentémonos juntos. ¿Quién es mi adversario judicial? Que se acerque a mí.

קָרוֹב֙ מַצְדִּיקִ֔י מִֽי־יָרִ֥יב אִתִּ֖י נַ֣עַמְדָה יָּ֑חַד מִי־בַ֥עַל מִשְׁפָּטִ֖י יִגַּ֥שׁ אֵלָֽי׃

9He aquí, el Señor, el Eterno, me ayudará. ¿Quién podrá condenarme? He aquí, todos ellos se desgastarán como una vestidura; la polilla los devorará.

הֵ֣ן אֲדֹנָ֤י יֱהֹוִה֙ יַעֲזׇר־לִ֔י מִי־ה֖וּא יַרְשִׁיעֵ֑נִי הֵ֤ן כֻּלָּם֙ כַּבֶּ֣גֶד יִבְל֔וּ עָ֖שׁ יֹאכְלֵֽם׃

10¿Quién de vosotros teme al Eterno y escucha la voz de Su siervo? Quien ande en oscuridad y no tenga luz, que confíe en el nombre del Eterno y se apoye en su Dios.

מִ֤י בָכֶם֙ יְרֵ֣א יְהֹוָ֔ה שֹׁמֵ֖עַ בְּק֣וֹל עַבְדּ֑וֹ אֲשֶׁ֣ר ׀ הָלַ֣ךְ חֲשֵׁכִ֗ים וְאֵ֥ין נֹ֙גַהּ֙ ל֔וֹ יִבְטַח֙ בְּשֵׁ֣ם יְהֹוָ֔ה וְיִשָּׁעֵ֖ן בֵּאלֹהָֽיו׃

11He aquí, todos vosotros que encendéis fuego y os rodeáis de chispas, caminad a la luz de vuestro fuego y entre las chispas que habéis encendido. Esto recibiréis de Mi mano: yaceréis en tormento.

הֵ֧ן כֻּלְּכֶ֛ם קֹ֥דְחֵי אֵ֖שׁ מְאַזְּרֵ֣י זִיק֑וֹת לְכ֣וּ ׀ בְּא֣וּר אֶשְׁכֶ֗ם וּבְזִיקוֹת֙ בִּֽעַרְתֶּ֔ם מִיָּדִי֙ הָיְתָה־זֹּ֣את לָכֶ֔ם לְמַעֲצֵבָ֖ה תִּשְׁכָּבֽוּן׃

1Escuchadme, quienes perseguís la justicia y buscáis al Eterno. Mirad la roca de la cual fuisteis tallados y la cavidad del pozo de la cual fuisteis extraídos.

שִׁמְע֥וּ אֵלַ֛י רֹ֥דְפֵי צֶ֖דֶק מְבַקְשֵׁ֣י יְהֹוָ֑ה הַבִּ֙יטוּ֙ אֶל־צ֣וּר חֻצַּבְתֶּ֔ם וְאֶל־מַקֶּ֥בֶת בּ֖וֹר נֻקַּרְתֶּֽם׃

2Mirad a Abraham, vuestro padre, y a Sara, que os dio a luz. Porque él era uno solo cuando lo llamé, pero lo bendije y lo multipliqué.

הַבִּ֙יטוּ֙ אֶל־אַבְרָהָ֣ם אֲבִיכֶ֔ם וְאֶל־שָׂרָ֖ה תְּחוֹלֶלְכֶ֑ם כִּֽי־אֶחָ֣ד קְרָאתִ֔יו וַאֲבָרְכֵ֖הוּ וְאַרְבֵּֽהוּ׃

3Porque el Eterno consolará a Tzión; consolará todas sus ruinas. Convertirá su desierto en Edén y su región árida en el jardín del Eterno. Alegría y regocijo se hallarán en ella, acción de gracias y sonido de cantos.

כִּי־נִחַ֨ם יְהֹוָ֜ה צִיּ֗וֹן נִחַם֙ כׇּל־חׇרְבֹתֶ֔יהָ וַיָּ֤שֶׂם מִדְבָּרָהּ֙ כְּעֵ֔דֶן וְעַרְבָתָ֖הּ כְּגַן־יְהֹוָ֑ה שָׂשׂ֤וֹן וְשִׂמְחָה֙ יִמָּ֣צֵא בָ֔הּ תּוֹדָ֖ה וְק֥וֹל זִמְרָֽה׃

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