Parashá de la semana

Parashat Vaetchanan

וָאֶתְחַנַּן

Y supliqué · Deuteronomio · Devarim 3:23Devarim 7:11

Haftará Vaetchanan · Ieshaiahu 40:1Ieshaiahu 40:26

1«Consolad, consolad a Mi pueblo», dice vuestro Dios.

נַחֲמ֥וּ נַחֲמ֖וּ עַמִּ֑י יֹאמַ֖ר אֱלֹהֵיכֶֽם׃

2Hablad al corazón de Yerushaláim y proclamadle que su tiempo de servicio ha terminado, que su iniquidad ha sido perdonada y que ha recibido de manos de Hashem el doble por todos sus pecados.

דַּבְּר֞וּ עַל־לֵ֤ב יְרוּשָׁלַ֙͏ִם֙ וְקִרְא֣וּ אֵלֶ֔יהָ כִּ֤י מָֽלְאָה֙ צְבָאָ֔הּ כִּ֥י נִרְצָ֖ה עֲוֺנָ֑הּ כִּ֤י לָֽקְחָה֙ מִיַּ֣ד יְהֹוָ֔ה כִּפְלַ֖יִם בְּכׇל־חַטֹּאתֶֽיהָ׃

3Una voz proclama: «En el desierto preparad el camino de Hashem; enderezad en la llanura una calzada para nuestro Dios.

ק֣וֹל קוֹרֵ֔א בַּמִּדְבָּ֕ר פַּנּ֖וּ דֶּ֣רֶךְ יְהֹוָ֑ה יַשְּׁרוּ֙ בָּעֲרָבָ֔ה מְסִלָּ֖ה לֵאלֹהֵֽינוּ׃

4Todo valle será elevado, y toda montaña y colina serán rebajadas. Lo torcido se convertirá en terreno llano, y las zonas escarpadas, en una llanura.

כׇּל־גֶּיא֙ יִנָּשֵׂ֔א וְכׇל־הַ֥ר וְגִבְעָ֖ה יִשְׁפָּ֑לוּ וְהָיָ֤ה הֶֽעָקֹב֙ לְמִישׁ֔וֹר וְהָרְכָסִ֖ים לְבִקְעָֽה׃

5Entonces será revelada la gloria de Hashem y toda carne la verá juntamente, porque la boca de Hashem ha hablado».

וְנִגְלָ֖ה כְּב֣וֹד יְהֹוָ֑ה וְרָא֤וּ כׇל־בָּשָׂר֙ יַחְדָּ֔ו כִּ֛י פִּ֥י יְהֹוָ֖ה דִּבֵּֽר׃

6Una voz dice: «¡Proclama!». Y alguien responde: «¿Qué proclamaré?». Toda carne es como hierba, y toda su bondad, como la flor del campo.

ק֚וֹל אֹמֵ֣ר קְרָ֔א וְאָמַ֖ר מָ֣ה אֶקְרָ֑א כׇּל־הַבָּשָׂ֣ר חָצִ֔יר וְכׇל־חַסְדּ֖וֹ כְּצִ֥יץ הַשָּׂדֶֽה׃

7La hierba se seca y la flor se marchita cuando el aliento de Hashem sopla sobre ella. Ciertamente, el pueblo es hierba.

יָבֵ֤שׁ חָצִיר֙ נָ֣בֵֽל־צִ֔יץ כִּ֛י ר֥וּחַ יְהֹוָ֖ה נָ֣שְׁבָה בּ֑וֹ אָכֵ֥ן חָצִ֖יר הָעָֽם׃

8La hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanecerá para siempre.

יָבֵ֥שׁ חָצִ֖יר נָ֣בֵֽל צִ֑יץ וּדְבַר־אֱלֹהֵ֖ינוּ יָק֥וּם לְעוֹלָֽם׃

9Sube sobre una montaña elevada, tú que anuncias buenas noticias a Tzión. Levanta con fuerza tu voz, tú que anuncias buenas noticias a Yerushaláim. Levántala, no temas. Di a las ciudades de Yehudá: «¡Aquí está vuestro Dios!».

עַ֣ל הַר־גָּבֹ֤הַּ עֲלִי־לָךְ֙ מְבַשֶּׂ֣רֶת צִיּ֔וֹן הָרִ֤ימִי בַכֹּ֙חַ֙ קוֹלֵ֔ךְ מְבַשֶּׂ֖רֶת יְרוּשָׁלָ֑͏ִם הָרִ֙ימִי֙ אַל־תִּירָ֔אִי אִמְרִי֙ לְעָרֵ֣י יְהוּדָ֔ה הִנֵּ֖ה אֱלֹהֵיכֶֽם׃

10He aquí que el Señor Hashem vendrá con poder, y Su brazo gobernará para Él. He aquí que Su recompensa está con Él y Su retribución delante de Él.

הִנֵּ֨ה אֲדֹנָ֤י יֱהֹוִה֙ בְּחָזָ֣ק יָב֔וֹא וּזְרֹע֖וֹ מֹ֣שְׁלָה ל֑וֹ הִנֵּ֤ה שְׂכָרוֹ֙ אִתּ֔וֹ וּפְעֻלָּת֖וֹ לְפָנָֽיו׃

11Como un pastor apacentará Su rebaño; con Su brazo reunirá los corderos, los llevará en Su regazo y guiará suavemente a las que amamantan.

כְּרֹעֶה֙ עֶדְר֣וֹ יִרְעֶ֔ה בִּזְרֹעוֹ֙ יְקַבֵּ֣ץ טְלָאִ֔ים וּבְחֵיק֖וֹ יִשָּׂ֑א עָל֖וֹת יְנַהֵֽל׃

12¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano, calculó los cielos con un palmo, reunió en una medida el polvo de la tierra, pesó las montañas con balanza y las colinas con pesas?

מִי־מָדַ֨ד בְּשׇׁעֳל֜וֹ מַ֗יִם וְשָׁמַ֙יִם֙ בַּזֶּ֣רֶת תִּכֵּ֔ן וְכָ֥ל בַּשָּׁלִ֖שׁ עֲפַ֣ר הָאָ֑רֶץ וְשָׁקַ֤ל בַּפֶּ֙לֶס֙ הָרִ֔ים וּגְבָע֖וֹת בְּמֹאזְנָֽיִם׃

13¿Quién determinó el espíritu de Hashem? ¿Qué hombre puede darle a conocer su consejo?

מִֽי־תִכֵּ֥ן אֶת־ר֖וּחַ יְהֹוָ֑ה וְאִ֖ישׁ עֲצָת֥וֹ יוֹדִיעֶֽנּוּ׃

14¿Con quién consultó Él para que le diera entendimiento? ¿Quién le enseñó la senda de la justicia, le impartió conocimiento o le mostró el camino de la comprensión?

אֶת־מִ֤י נוֹעָץ֙ וַיְבִינֵ֔הוּ וַֽיְלַמְּדֵ֖הוּ בְּאֹ֣רַח מִשְׁפָּ֑ט וַיְלַמְּדֵ֣הוּ דַ֔עַת וְדֶ֥רֶךְ תְּבוּנ֖וֹת יוֹדִיעֶֽנּוּ׃

15He aquí que las naciones son como una gota que cae de un cubo y son consideradas como polvo fino sobre una balanza. He aquí que Él levanta las islas como si fueran una partícula.

הֵ֤ן גּוֹיִם֙ כְּמַ֣ר מִדְּלִ֔י וּכְשַׁ֥חַק מֹאזְנַ֖יִם נֶחְשָׁ֑בוּ הֵ֥ן אִיִּ֖ים כַּדַּ֥ק יִטּֽוֹל׃

16El Levanón no bastaría para mantener el fuego, ni sus animales serían suficientes como ofrenda.

וּלְבָנ֕וֹן אֵ֥ין דֵּ֖י בָּעֵ֑ר וְחַ֨יָּת֔וֹ אֵ֥ין דֵּ֖י עוֹלָֽה׃

17Todas las naciones son como nada delante de Él; son consideradas por Él menos que la nada y el vacío.

כׇּל־הַגּוֹיִ֖ם כְּאַ֣יִן נֶגְדּ֑וֹ מֵאֶ֥פֶס וָתֹ֖הוּ נֶחְשְׁבוּ־לֽוֹ׃

18¿Con quién compararéis a Dios? ¿Qué semejanza podréis colocar junto a Él?

וְאֶל־מִ֖י תְּדַמְּי֣וּן אֵ֑ל וּמַה־דְּמ֖וּת תַּ֥עַרְכוּ לֽוֹ׃

19El artesano funde una estatua; el orfebre la recubre de oro y fabrica para ella cadenas de plata.

הַפֶּ֙סֶל֙ נָסַ֣ךְ חָרָ֔שׁ וְצֹרֵ֖ף בַּזָּהָ֣ב יְרַקְּעֶ֑נּוּ וּרְתֻק֥וֹת כֶּ֖סֶף צוֹרֵֽף׃

20Quien es demasiado pobre para ofrecer semejante don escoge una madera que no se pudra y busca un artesano experto para preparar una estatua que no se tambalee.

הַֽמְסֻכָּ֣ן תְּרוּמָ֔ה עֵ֥ץ לֹא־יִרְקַ֖ב יִבְחָ֑ר חָרָ֤שׁ חָכָם֙ יְבַקֶּשׁ־ל֔וֹ לְהָכִ֥ין פֶּ֖סֶל לֹ֥א יִמּֽוֹט׃

21¿Acaso no sabéis? ¿Acaso no habéis escuchado? ¿No os fue anunciado desde el principio? ¿No habéis comprendido los fundamentos de la tierra?

הֲל֤וֹא תֵֽדְעוּ֙ הֲל֣וֹא תִשְׁמָ֔עוּ הֲל֛וֹא הֻגַּ֥ד מֵרֹ֖אשׁ לָכֶ֑ם הֲלוֹא֙ הֲבִ֣ינוֹתֶ֔ם מוֹסְד֖וֹת הָאָֽרֶץ׃

22Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos habitantes parecen saltamontes. Él extiende los cielos como una cortina fina y los despliega como una tienda para habitar.

הַיֹּשֵׁב֙ עַל־ח֣וּג הָאָ֔רֶץ וְיֹשְׁבֶ֖יהָ כַּחֲגָבִ֑ים הַנּוֹטֶ֤ה כַדֹּק֙ שָׁמַ֔יִם וַיִּמְתָּחֵ֥ם כָּאֹ֖הֶל לָשָֽׁבֶת׃

23Él reduce a la nada a los gobernantes y convierte en vacío a los jueces de la tierra.

הַנּוֹתֵ֥ן רוֹזְנִ֖ים לְאָ֑יִן שֹׁ֥פְטֵי אֶ֖רֶץ כַּתֹּ֥הוּ עָשָֽׂה׃

24Apenas fueron plantados, apenas fueron sembrados, apenas echó raíces su tronco en la tierra, cuando Él sopló sobre ellos y se secaron, y la tempestad se los llevó como paja.

אַ֣ף בַּל־נִטָּ֗עוּ אַ֚ף בַּל־זֹרָ֔עוּ אַ֛ף בַּל־שֹׁרֵ֥שׁ בָּאָ֖רֶץ גִּזְעָ֑ם וְגַם־נָשַׁ֤ף בָּהֶם֙ וַיִּבָ֔שׁוּ וּסְעָרָ֖ה כַּקַּ֥שׁ תִּשָּׂאֵֽם׃

25«¿Con quién, pues, Me compararéis para que Yo sea semejante?», dice el Santo.

וְאֶל־מִ֥י תְדַמְּי֖וּנִי וְאֶשְׁוֶ֑ה יֹאמַ֖ר קָדֽוֹשׁ׃

26Levantad vuestros ojos hacia lo alto y mirad: ¿Quién creó todo esto? Él hace salir a su ejército por número y llama a todos por nombre. Por la grandeza de Su fuerza y la fortaleza de Su poder, ninguno falta.

שְׂאוּ־מָר֨וֹם עֵינֵיכֶ֤ם וּרְאוּ֙ מִֽי־בָרָ֣א אֵ֔לֶּה הַמּוֹצִ֥יא בְמִסְפָּ֖ר צְבָאָ֑ם לְכֻלָּם֙ בְּשֵׁ֣ם יִקְרָ֔א מֵרֹ֤ב אוֹנִים֙ וְאַמִּ֣יץ כֹּ֔חַ אִ֖ישׁ לֹ֥א נֶעְדָּֽר׃

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