En el sexto día hizo salir de la tierra toda clase de animales domésticos: machos y hembras, puros e impuros. Y se reconocen como puros por dos señales: rumiar y tener la pezuña hendida. Y tres especies de animales domésticos fueron elegidas para el sacrificio de holocausto, y son estas: el toro, el cordero y la cabra. Y está permitido comer cualquier especie de animal doméstico puro que no sea carroña ni haya sido despedazado en el campo, excepto tres cosas, que son estas: la grasa prohibida, la sangre y el nervio ciático, como está dicho: «Como la hierba verde, os he dado todo».
En el sexto día hizo salir de la tierra siete especies de animales salvajes puros, cuya degollación ritual y consumo son como los de las aves; y estas son: el carnero salvaje, la gacela, el gamo, etc. Y la degollación ritual y el consumo de todos ellos son como los de las aves. Todos los demás animales salvajes del campo son impuros.
E hizo salir de la tierra especies de criaturas abominables y reptiles, todos impuros. Y aquellos que fueron creados de la tierra, su alma y su cuerpo proceden de la tierra; y cuando regresan y llegan a su polvo, al lugar donde fueron creados, como está dicho: «Les retiras su aliento, expiran»; y está escrito: «Y el espíritu del animal desciende abajo, a la tierra».
En el sexto día hizo salir de la tierra a Behemot, que yace en los montes de mil. Cada día, en mil montañas está su pasto, y por la noche vuelven a crecer por sí mismas, como si no las hubiera tocado, como está dicho: «Porque los montes le producen alimento». Las aguas del Jordán sirven para darle de beber, pues las aguas del Jordán rodean toda la tierra, la mitad por encima de la tierra y la otra mitad por debajo de ella, como está dicho: «Aunque el Jordán irrumpa en su boca». Y está destinado al día del sacrificio y del gran banquete de los justos, como está dicho: «Su Hacedor acercará su espada».
Dijo el Santo, bendito sea, a la Torá: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza». Ella dijo ante Él: «Señor de todos los mundos, el hombre que Tú vas a hacer tendrá pocos días y estará lleno de inquietudes, y llegará a pecar. Si no eres paciente con él, sería como si nunca hubiera venido al mundo». Él le dijo: «¿Acaso en vano me llaman lento para la ira y abundante en misericordia?». Comenzó a reunir el polvo de Adam, el primer hombre, de los cuatro extremos del mundo: rojo, negro, blanco y verde. Rojo: esta es la sangre; negro: estas son las entrañas; blanco: estos son los huesos y los tendones; verde: este es el cuerpo.
¿Y por qué reunió su polvo de los cuatro extremos del mundo? Porque el Santo, bendito sea, dijo: «Si un hombre llega del oriente al occidente, o del occidente al oriente, y le llega el momento de partir del mundo, que la tierra no diga: “El polvo de tu cuerpo no procede de mí; regresa al lugar donde fuiste creado”». Más bien, esto te enseña que, en cualquier lugar al que un hombre vaya o llegue y le alcance el momento de partir de este mundo, de allí procede el polvo de su cuerpo y allí vuelve al polvo, como está dicho: «Porque polvo eres y al polvo volverás».
Y el día tiene doce horas. En la primera hora se reunió el polvo de Adam; en la segunda, fue amasado; en la tercera, fue formado; en la cuarta, se introdujo en él un alma; en la quinta, se puso de pie; en la sexta, puso nombres; en la séptima, Javá fue presentada ante él; en la octava, recibieron el mandamiento acerca de los frutos; en la novena, subieron dos al lecho y bajaron cuatro; en la décima, transgredió Su mandato; en la undécima, fue juzgado; en la duodécima, fue expulsado, como está dicho: «Y expulsó al hombre».
Y amasó la masa de polvo de Adam, el primer hombre, en un lugar puro, en el ombligo de la tierra. Le dio forma y estructura, pero todavía no había en él espíritu ni alma. ¿Qué hizo el Santo, bendito sea? Sopló en él el aliento del alma de vida.
Adam se puso de pie y miró hacia arriba y hacia abajo, y vio todas las criaturas que el Santo, bendito sea, había creado, y quedó maravillado en su corazón. Comenzó a alabar y glorificar a su Creador y dijo: «¡Cuán numerosas son Tus obras, Hashem!». Se puso de pie y tenía una apariencia semejante a la imagen de Dios, y su estatura se extendía del oriente al occidente, como está dicho: «Por detrás y por delante me has formado». «Por detrás»: este es el occidente; «por delante»: esto es hacia el oriente. Todas las criaturas lo vieron y sintieron temor ante él, pues pensaban que era su creador, y acudieron para postrarse ante él.
Adam les dijo: «¿Por qué habéis venido a postraros? Venid, vosotros y yo, vayamos a revestir de majestad y poder y coronemos sobre nosotros a Quien nos creó. Pues si no hay un pueblo que corone al rey, él se corona a sí mismo; y si no hay un pueblo que alabe al rey, el rey se alaba a sí mismo». En aquel momento Adam abrió su boca y todas las criaturas respondieron tras él; revistieron de majestad y poder y coronaron sobre sí a su Creador, y dijeron: «Hashem reina; se ha revestido de majestad».
Diez reyes gobernaron de un extremo del mundo al otro. El primer Rey es el Santo, bendito sea, que gobierna en el cielo y en la tierra; y surgió en Su pensamiento establecer reyes sobre la tierra, como está dicho: «Él cambia los tiempos y las épocas, [quita reyes y establece reyes]».
El segundo es Nimrod, que gobernó de un extremo del mundo al otro, pues todas las criaturas vivían en un mismo lugar, temerosas de las aguas del Diluvio, y Nimrod era rey sobre ellas, como está dicho: «Y el comienzo de su reino fue Babel», etc., el rey.
El tercero es Yosef, que gobernó de un extremo del mundo al otro, como está dicho: «Y toda la tierra vino a Egipto». No está escrito aquí «vinieron a Egipto», sino «hacia Egipto». Llevaban sus tributos y sus presentes para comprar grano a Yosef, pues durante cuarenta años fue segundo del rey y durante cuarenta años reinó por sí mismo, como está dicho: «Y se levantó un nuevo rey sobre Egipto».
El cuarto rey es Shelomó, que gobernó de un extremo del mundo al otro, como está dicho: «Y Shelomó dominaba sobre todos los reinos»; y también dice: «Y ellos traían, cada uno, su presente».
El quinto rey es Ajav, que reinó de un extremo del mundo al otro, como está dicho: «Vive Hashem, tu Dios, que no hay nación ni reino», etc. Todos los gobernadores de las provincias estaban sometidos a él y le enviaban sus tributos y sus presentes. Y todos los gobernadores de las provincias del mundo no eran sino doscientos treinta y dos, como está dicho: «Pasó revista a los jóvenes de los jefes de las provincias, y fueron doscientos treinta y dos».
El sexto rey es Nevujadnetsar, que gobernó de un extremo del mundo al otro. Y no solo eso, sino que gobernó incluso sobre las fieras del campo y las aves del cielo, y no podían abrir la boca sin el permiso de Nevujadnetsar, como está dicho: «Y en todo lugar donde habitan los hijos de los hombres, las bestias del campo y las aves del cielo, Él los ha puesto en tu mano», etc.
El séptimo rey es Koresh, que gobernó de un extremo del mundo al otro, como está dicho: «Así dijo el rey de Persia». Y Ajashverosh reinó sobre la mitad del mundo. ¿Acaso la mitad del mundo no comprende sino ciento dieciséis provincias? Y por el mérito de Ester se añadieron once provincias, como está dicho: «El que reinaba desde Hodú hasta Kush, sobre ciento veintisiete provincias».
El octavo rey es Alejandro de Macedonia, que reinó de un extremo del mundo al otro, como está dicho: «Mientras yo observaba, he aquí que un macho cabrío venía del occidente sobre la superficie de toda la tierra». Aquí no está escrito «sobre la superficie de la tierra», sino «sobre la superficie de toda la tierra». Y no solo eso, sino que quiso subir al cielo para saber lo que había en el cielo, y descender a los abismos para saber lo que había en los abismos. Y no solo eso, sino que quiso ir a los confines de la tierra para saber lo que había en los confines de la tierra. Y el Santo, bendito sea, dividió su reino hacia los cuatro puntos cardinales del mundo.
El noveno rey es el Rey Mashíaj, que en el futuro gobernará de un extremo del mundo al otro, como está dicho: «Y dominará de mar a mar»; y otro versículo dice: «Y la piedra que golpeó la estatua se convirtió en un gran monte y llenó toda la tierra».
El décimo rey: la realeza volverá a su Dueño. Quien fue el primer Rey será el último Rey, como está dicho: «Yo soy el primero y Yo soy el último, y fuera de Mí no hay Dios»; y está escrito: «Y Hashem será Rey sobre toda la tierra». Y el reino volverá a sus herederos; entonces los ídolos desaparecerán por completo y solo Hashem será exaltado en aquel día. Apacentará a Su rebaño y lo hará descansar, como está escrito: «Yo apacentaré a Mis ovejas y Yo las haré descansar». Y se verá cara a cara, como está escrito: «Ojo a ojo verán cuando Hashem regrese a Sion». Amén.
Capítulo 11
Pirkei de Rabí Eliezer 11
פרקי דרבי אליעזר י״א
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1En el sexto día hizo salir de la tierra toda clase de animales domésticos: machos y hembras, puros e impuros. Y se reconocen como puros por dos señales: rumiar y tener la pezuña hendida. Y tres especies de animales domésticos fueron elegidas para el sacrificio de holocausto, y son estas: el toro, el cordero y la cabra. Y está permitido comer cualquier especie de animal doméstico puro que no sea carroña ni haya sido despedazado en el campo, excepto tres cosas, que son estas: la grasa prohibida, la sangre y el nervio ciático, como está dicho: «Como la hierba verde, os he dado todo».1בַּשִּׁשִּׁי הוֹצִיא מִן הָאָרֶץ כָּל בְּהֵמוֹת: זְכָרִים וּנְקֵבוֹת, טְהוֹרִים וּטְמֵאִים. וּבִשְׁנֵי סִימָנִים הֵן מִטַּהֲרִים: בְּמַעֲלֵה גֵרָה וּבְמַפְרִיסֵי פַּרְסָה. וּשְׁלֹשָׁה מִינֵי בְהֵמָה נִבְחֲרוּ לְקָרְבַּן עוֹלָה, וְאֵלּוּ הֵן: שׁוֹר וְכֶשֶׂב וָעֵז. וְכָל מִין בְּהֵמָה טְהוֹרָה שֶׁאֵינָהּ נְבֵלָה וּטְרֵפָה בַּשָּׂדֶה מֻתָּר לְאָכְלוֹ, חוּץ מִשְּׁלֹשָׁה דְבָרִים, וְאֵלּוּ הֵן: הַחֵלֶב וְהַדָּם וְגִיד הַנָּשֶׁה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כְּיֶרֶק עֵשֶׂב נָתַתִּי לָכֶם אֶת כֹּל״.2En el sexto día hizo salir de la tierra siete especies de animales salvajes puros, cuya degollación ritual y consumo son como los de las aves; y estas son: el carnero salvaje, la gacela, el gamo, etc. Y la degollación ritual y el consumo de todos ellos son como los de las aves. Todos los demás animales salvajes del campo son impuros.2בַּשִּׁשִּׁי הוֹצִיא מִן הָאָרֶץ שִׁבְעָה חַיּוֹת טְהוֹרוֹת, שְׁחִיטָתָן וַאֲכִילָתָן כְּעוֹף, וְאֵלּוּ הֵן: אַיִל וּצְבִי וְיַחְמוּר וְכוּ', וְכֻלָּן שְׁחִיטָתָן וַאֲכִילָתָן כְּעוֹף. וּשְׁאָר כָּל הַחַיּוֹת שֶׁבַּשָּׂדֶה כֻּלָּן טְמֵאִין.3E hizo salir de la tierra especies de criaturas abominables y reptiles, todos impuros. Y aquellos que fueron creados de la tierra, su alma y su cuerpo proceden de la tierra; y cuando regresan y llegan a su polvo, al lugar donde fueron creados, como está dicho: «Les retiras su aliento, expiran»; y está escrito: «Y el espíritu del animal desciende abajo, a la tierra».3וְהוֹצִיא מִן הָאָרֶץ מִין שְׁקָצִים וּרְמָשִׂים, כֻּלָּם טְמֵאִים. וְאֵלּוּ שֶׁנִּבְרְאוּ מִן הָאָרֶץ, נַפְשָׁם וְגוּפָם מִן הָאָרֶץ, וּכְשֶׁהֵם חוֹזְרִין וּמַגִּיעִים לַעֲפָרָם לְמָקוֹם שֶׁנִּבְרְאוּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״תֹּסֵף רוּחָם יִגְוָעוּן״, וְכָתוּב: ״וְרוּחַ הַבְּהֵמָה הַיֹּרֶדֶת הִיא לְמַטָּה לָאָרֶץ״.4En el sexto día hizo salir de la tierra a Behemot, que yace en los montes de mil. Cada día, en mil montañas está su pasto, y por la noche vuelven a crecer por sí mismas, como si no las hubiera tocado, como está dicho: «Porque los montes le producen alimento». Las aguas del Jordán sirven para darle de beber, pues las aguas del Jordán rodean toda la tierra, la mitad por encima de la tierra y la otra mitad por debajo de ella, como está dicho: «Aunque el Jordán irrumpa en su boca». Y está destinado al día del sacrificio y del gran banquete de los justos, como está dicho: «Su Hacedor acercará su espada».4בַּשִּׁשִּׁי הוֹצִיא מִן הָאָרֶץ בְּהֵמוֹת שֶׁהוּא רָבוּץ בְּהַרְרֵי אֶלֶף, וּבְכָל יוֹם וָיוֹם בְּאֶלֶף הָרִים מַרְעִיתוֹ, וּבַלַּיְלָה הֵן נִצְמָחִין מֵאֲלֵיהֶן כְּאִלּוּ לֹא נָגַע בָּם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כִּי בוּל הָרִים יִשְׂאוּ לוֹ״. וּמֵימֵי הַיַּרְדֵּן לְהַשְׁקוֹתוֹ, שֶׁמֵּימֵי הַיַּרְדֵּן סוֹבְבִין לְכָל הָאָרֶץ, חֶצְיָן לְמַעְלָה מִן הָאָרֶץ וְחֶצְיָן לְמַטָּה מִן הָאָרֶץ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כִּי יָגִיחַ יַרְדֵּן אֶל פִּיהוּ״. וְהוּא מוּכָן לְיוֹם זֶבַח וּסְעוּדָה גְּדוֹלָה שֶׁל צַדִּיקִים, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הָעֹשׂוֹ יַגֵּשׁ חַרְבּוֹ״.5Dijo el Santo, bendito sea, a la Torá: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza». Ella dijo ante Él: «Señor de todos los mundos, el hombre que Tú vas a hacer tendrá pocos días y estará lleno de inquietudes, y llegará a pecar. Si no eres paciente con él, sería como si nunca hubiera venido al mundo». Él le dijo: «¿Acaso en vano me llaman lento para la ira y abundante en misericordia?». Comenzó a reunir el polvo de Adam, el primer hombre, de los cuatro extremos del mundo: rojo, negro, blanco y verde. Rojo: esta es la sangre; negro: estas son las entrañas; blanco: estos son los huesos y los tendones; verde: este es el cuerpo.5אָמַר הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לַתּוֹרָה: ״נַעֲשֶׂה אָדָם בְּצַלְמֵנוּ כִּדְמוּתֵנוּ״. אָמְרָה לְפָנָיו: ״רִבּוֹן כָּל הָעוֹלָמִים, הָאָדָם שֶׁלְּךָ לַעֲשׂוֹת קְצַר יָמִים וּשְׂבַע רֹגֶז, וּבָא לִידֵי חֵטְא. וְאִם אֵין אַתָּה מַאֲרִיךְ אֶת אַפְּךָ עִמּוֹ, רָאוּי הוּא כְּאִלּוּ לֹא בָּא לָעוֹלָם״. אָמַר לָהּ: ״וְעַל חִנָּם נִקְרֵאתִי אֶרֶךְ אַפַּיִם וְרַב חֶסֶד?״ הִתְחִיל מְקַבֵּץ עֲפָרוֹ שֶׁל אָדָם הָרִאשׁוֹן מֵאַרְבַּע פִּנּוֹת הָעוֹלָם: אָדֹם, שָׁחֹר, לָבָן, יָרֹק. אָדֹם – זֶה הַדָּם, שָׁחֹר – אֵלּוּ הַקְּרָבַיִם, לָבָן – אֵלּוּ עֲצָמוֹת וְגִידִין, יָרֹק – זֶה הַגּוּף.6¿Y por qué reunió su polvo de los cuatro extremos del mundo? Porque el Santo, bendito sea, dijo: «Si un hombre llega del oriente al occidente, o del occidente al oriente, y le llega el momento de partir del mundo, que la tierra no diga: “El polvo de tu cuerpo no procede de mí; regresa al lugar donde fuiste creado”». Más bien, esto te enseña que, en cualquier lugar al que un hombre vaya o llegue y le alcance el momento de partir de este mundo, de allí procede el polvo de su cuerpo y allí vuelve al polvo, como está dicho: «Porque polvo eres y al polvo volverás».6וְלָמָּה כִּנֵּס אֶת עֲפָרוֹ מֵאַרְבַּע פִּנּוֹת הָעוֹלָם? אֶלָּא אָמַר הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא שֶׁאִם יָבֹא אָדָם מִן הַמִּזְרָח לַמַּעֲרָב אוֹ מִן הַמַּעֲרָב לַמִּזְרָח וְיַגִּיעַ קִצּוֹ לְהִפָּטֵר מִן הָעוֹלָם, שֶׁלֹּא תֹאמַר הָאָרֶץ ״אֵין עֲפַר גּוּפְךָ מִשֶּׁלִּי, חֲזֹר לַמָּקוֹם שֶׁנִּבְרֵאתָ״. אֶלָּא לְלַמֶּדְךָ שֶׁבְּכָל מָקוֹם וּמָקוֹם שֶׁאָדָם הוֹלֵךְ וּבָא וְהִגִּיעַ קִצּוֹ לְהִפָּטֵר מִן הָעוֹלָם, מִשָּׁם הוּא עֲפַר גּוּפוֹ, לְשָׁם הוּא חוֹזֵר לֶעָפָר, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כִּי עָפָר אַתָּה וְאֶל עָפָר תָּשׁוּב״.7Y el día tiene doce horas. En la primera hora se reunió el polvo de Adam; en la segunda, fue amasado; en la tercera, fue formado; en la cuarta, se introdujo en él un alma; en la quinta, se puso de pie; en la sexta, puso nombres; en la séptima, Javá fue presentada ante él; en la octava, recibieron el mandamiento acerca de los frutos; en la novena, subieron dos al lecho y bajaron cuatro; en la décima, transgredió Su mandato; en la undécima, fue juzgado; en la duodécima, fue expulsado, como está dicho: «Y expulsó al hombre».7וּשְׁנֵים עָשָׂר שָׁעוֹת הַיּוֹם. בְּשָׁעָה רִאשׁוֹנָה הוּצְבַּר עֲפָרוֹ שֶׁל אָדָם, בַּשְּׁנִיָּה גִּבְּלוֹ, בַּשְּׁלִישִׁית רִקְּמוֹ, בָּרְבִיעִית נִזְרְקָה בּוֹ נְשָׁמָה, בַּחֲמִישִׁית קָם עַל רַגְלָיו, בַּשִּׁשִּׁית קָרָא שֵׁמוֹת, בַּשְּׁבִיעִית נִזְדַּמְּנָה לוֹ חַוָּה, בַּשְּׁמִינִית נִצְטַוּוּ עַל פֵּרוֹת, בַּתְּשִׁיעִית עָלוּ לַמִּטָּה שְׁנַיִם וְיָרְדוּ אַרְבָּעָה, בָּעֲשִׂירִית עָבַר עַל צִוּוּיוֹ, בְּאַחַד עָשָׂר נִדּוֹן, בִּשְׁנֵים עָשָׂר נִתְגָּרַשׁ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיְגָרֶשׁ אֶת הָאָדָם״.8Y amasó la masa de polvo de Adam, el primer hombre, en un lugar puro, en el ombligo de la tierra. Le dio forma y estructura, pero todavía no había en él espíritu ni alma. ¿Qué hizo el Santo, bendito sea? Sopló en él el aliento del alma de vida.8וְגִבֵּל גּוּשׁ עֲפָרוֹ שֶׁל אָדָם הָרִאשׁוֹן בְּמָקוֹם טָהוֹר בְּטַבּוּר הָאָרֶץ. רְקָמוֹ וְתִכְּנוֹ, וְרוּחַ נְשָׁמָה לֹא הָיְתָה בּוֹ. מֶה עָשָׂה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא? נָפַח בּוֹ רוּחַ נִשְׁמַת חַיִּים.9Adam se puso de pie y miró hacia arriba y hacia abajo, y vio todas las criaturas que el Santo, bendito sea, había creado, y quedó maravillado en su corazón. Comenzó a alabar y glorificar a su Creador y dijo: «¡Cuán numerosas son Tus obras, Hashem!». Se puso de pie y tenía una apariencia semejante a la imagen de Dios, y su estatura se extendía del oriente al occidente, como está dicho: «Por detrás y por delante me has formado». «Por detrás»: este es el occidente; «por delante»: esto es hacia el oriente. Todas las criaturas lo vieron y sintieron temor ante él, pues pensaban que era su creador, y acudieron para postrarse ante él.9וְעָמַד אָדָם וְהָיָה מִסְתַּכֵּל כְּלַפֵּי מַעְלָה וּמַטָּה, וְרָאָה כָּל הַבְּרִיּוֹת שֶׁבָּרָא הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, וְהָיָה תָּמֵהַּ בְּלִבּוֹ. הִתְחִיל מְשַׁבֵּחַ וּמְפָאֵר לְיוֹצְרוֹ וְאָמַר: ״מָה רַבּוּ מַעֲשֶׂיךָ ה'!״ קָם עַל רַגְלָיו וְהָיָה בְּתֹאַר כִּדְמוּת אֱלֹהִים, וְהָיְתָה קוֹמָתוֹ מִן הַמִּזְרָח לַמַּעֲרָב, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אָחוֹר וָקֶדֶם צַרְתָּנִי״. אָחוֹר – זֶה מַעֲרָב, וָקֶדֶם – זֶה קִדְמָה מִזְרָחָה. וְרָאוּ אוֹתוֹ כָּל הַבְּרִיּוֹת וְנִתְיָּרְאוּ מִלְּפָנָיו, סְבוּרִין שֶׁהוּא בּוֹרְאָן, וּבָאוּ לְהִשְׁתַּחֲווֹת לְפָנָיו.10Adam les dijo: «¿Por qué habéis venido a postraros? Venid, vosotros y yo, vayamos a revestir de majestad y poder y coronemos sobre nosotros a Quien nos creó. Pues si no hay un pueblo que corone al rey, él se corona a sí mismo; y si no hay un pueblo que alabe al rey, el rey se alaba a sí mismo». En aquel momento Adam abrió su boca y todas las criaturas respondieron tras él; revistieron de majestad y poder y coronaron sobre sí a su Creador, y dijeron: «Hashem reina; se ha revestido de majestad».10אָמַר לָהֶם אָדָם: ״לָמָּה בָּאתֶם לְהִשְׁתַּחֲווֹת? בּוֹאוּ, אֲנִי וְאַתֶּם, וְנֵלֵךְ וְנַלְבִּישׁ גֵּאוּת וָעֹז, וְנַמְלִיךְ עָלֵינוּ לְמִי שֶׁבְּרָאָנוּ. וְאִם אֵין עַם מַמְלִיכִים אֶת הַמֶּלֶךְ, הוּא מַמְלִיךְ עַצְמוֹ, וְאִם אֵין עַם מְקַלְּסִים אֶת הַמֶּלֶךְ, הַמֶּלֶךְ מְקַלֵּס אֶת עַצְמוֹ״. בְּאוֹתָהּ שָׁעָה פָּתַח אָדָם אֶת פִּיו וְעָנוּ כָּל הַבְּרִיּוֹת אַחֲרָיו, וְהִלְבִּישׁוּ גֵּאוּת וָעֹז וְהִמְלִיכוּ עֲלֵיהֶן לְיוֹצְרָן, וְאָמְרוּ: ״ה' מָלָךְ גֵּאוּת לָבֵשׁ״.11Diez reyes gobernaron de un extremo del mundo al otro. El primer Rey es el Santo, bendito sea, que gobierna en el cielo y en la tierra; y surgió en Su pensamiento establecer reyes sobre la tierra, como está dicho: «Él cambia los tiempos y las épocas, [quita reyes y establece reyes]».11עֲשָׂרָה מְלָכִים מָשְׁלוּ מִסּוֹף הָעוֹלָם וְעַד סוֹפוֹ. מֶלֶךְ רִאשׁוֹן זֶה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, שֶׁהוּא מוֹשֵׁל בַּשָּׁמַיִם וּבָאָרֶץ, וְעָלָה בְמַחֲשַׁבְתּוֹ לְהָקִים מְלָכִים עַל הָאָרֶץ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הוּא מְהַשְׁנֵא עִדָּנַיָּא וְזִמְנַיָּא, [מְהַעְדֵּה מַלְכִין וּמְהָקֵים מַלְכִין]״.12El segundo es Nimrod, que gobernó de un extremo del mundo al otro, pues todas las criaturas vivían en un mismo lugar, temerosas de las aguas del Diluvio, y Nimrod era rey sobre ellas, como está dicho: «Y el comienzo de su reino fue Babel», etc., el rey.12הַשֵּׁנִי זֶה נִמְרוֹד שֶׁמָּשַׁל מִסּוֹף הָעוֹלָם וְעַד סוֹפוֹ, שֶׁהָיוּ כָּל הַבְּרִיּוֹת יוֹשְׁבִין בְּמָקוֹם אֶחָד יְרֵאִים מִמֵּי הַמַּבּוּל, וְנִמְרוֹד הָיָה עֲלֵיהֶם מֶלֶךְ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַתְּהִי רֵאשִׁית מַמְלַכְתּוֹ בָּבֶל״ וְכוּ' הַמֶּלֶךְ.13El tercero es Yosef, que gobernó de un extremo del mundo al otro, como está dicho: «Y toda la tierra vino a Egipto». No está escrito aquí «vinieron a Egipto», sino «hacia Egipto». Llevaban sus tributos y sus presentes para comprar grano a Yosef, pues durante cuarenta años fue segundo del rey y durante cuarenta años reinó por sí mismo, como está dicho: «Y se levantó un nuevo rey sobre Egipto».13הַשְּׁלִישִׁי זֶה יוֹסֵף שֶׁמָּשַׁל מִסּוֹף הָעוֹלָם וְעַד סוֹפוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְכָל הָאָרֶץ בָּאוּ מִצְרַיְמָה״. ״בָּאוּ מִצְרַיִם״ אֵין כְּתִיב כָּאן, אֶלָּא ״מִצְרַיְמָה״. הָיוּ הַמַּס שֶׁלָּהֶם וּמִנְחוֹתֵיהֶם לִשְׁבֹּר בַּר מִיּוֹסֵף, שֶׁאַרְבָּעִים שָׁנָה הָיָה מִשְׁנֶה לַמֶּלֶךְ וְאַרְבָּעִים שָׁנָה מָלַךְ לְעַצְמוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיָּקָם מֶלֶךְ חָדָשׁ עַל מִצְרָיִם״.14El cuarto rey es Shelomó, que gobernó de un extremo del mundo al otro, como está dicho: «Y Shelomó dominaba sobre todos los reinos»; y también dice: «Y ellos traían, cada uno, su presente».14הַמֶּלֶךְ הָרְבִיעִי זֶה שְׁלֹמֹה, שֶׁמָּשַׁל מִסּוֹף הָעוֹלָם וְעַד סוֹפוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּשְׁלֹמֹה הָיָה מוֹשֵׁל בְּכָל הַמַּמְלָכוֹת״, וְאוֹמֵר: ״וְהֵמָּה מְבִיאִים אִישׁ מִנְחָתוֹ״.15El quinto rey es Ajav, que reinó de un extremo del mundo al otro, como está dicho: «Vive Hashem, tu Dios, que no hay nación ni reino», etc. Todos los gobernadores de las provincias estaban sometidos a él y le enviaban sus tributos y sus presentes. Y todos los gobernadores de las provincias del mundo no eran sino doscientos treinta y dos, como está dicho: «Pasó revista a los jóvenes de los jefes de las provincias, y fueron doscientos treinta y dos».15הַמֶּלֶךְ הַחֲמִישִׁי זֶה אַחְאָב, שֶׁמָּלַךְ מִסּוֹף הָעוֹלָם וְעַד סוֹפוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״חַי ה' אֱלֹהֶיךָ אִם יֵשׁ גּוֹי וּמַמְלָכָה״ וְכוּ'. וְהָיוּ כָּל שָׂרֵי אִפַּרְכִיּוֹת כְּבוּשִׁים תַּחְתָּיו, וְהָיוּ מְשַׁלְּחִין וּמְבִיאִין הַמַּס שֶׁלָּהֶם וּמִנְחוֹתֵיהֶם לְאַחְאָב. וְהָיוּ כָּל שָׂרֵי אִפַּרְכִיּוֹת שֶׁל עוֹלָם אֵינָם אֶלָּא מָאתַיִם וּשְׁנַיִם וּשְׁלֹשִׁים, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיִּפְקֹד אֶת נַעֲרֵי שָׂרֵי הַמְּדִינוֹת וַיִּהְיוּ מָאתַיִם שְׁנַיִם וּשְׁלֹשִׁים״.16El sexto rey es Nevujadnetsar, que gobernó de un extremo del mundo al otro. Y no solo eso, sino que gobernó incluso sobre las fieras del campo y las aves del cielo, y no podían abrir la boca sin el permiso de Nevujadnetsar, como está dicho: «Y en todo lugar donde habitan los hijos de los hombres, las bestias del campo y las aves del cielo, Él los ha puesto en tu mano», etc.16הַמֶּלֶךְ הַשִּׁשִּׁי זֶה נְבוּכַדְנֶצַּר, שֶׁמָּשַׁל מִסּוֹף הָעוֹלָם וְעַד סוֹפוֹ. וְלֹא עוֹד, אֶלָּא שֶׁמָּשַׁל אֲפִלּוּ עַל חַיּוֹת הַשָּׂדֶה וּבְעוֹף הַשָּׁמַיִם, וְלֹא הָיוּ יְכוֹלִין לִפְתֹּחַ אֶת פִּיהֶם חוּץ מֵרְשׁוּתוֹ שֶׁל נְבוּכַדְנֶצַּר, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּבְכָל דִּי דָיְרִין בְּנֵי אֲנָשָׁא חֵיוַת בָּרָא וְעוֹף שְׁמַיָּא יְהַב בִּידָךְ״ וְכוּ'.17El séptimo rey es Koresh, que gobernó de un extremo del mundo al otro, como está dicho: «Así dijo el rey de Persia». Y Ajashverosh reinó sobre la mitad del mundo. ¿Acaso la mitad del mundo no comprende sino ciento dieciséis provincias? Y por el mérito de Ester se añadieron once provincias, como está dicho: «El que reinaba desde Hodú hasta Kush, sobre ciento veintisiete provincias».17הַמֶּלֶךְ הַשְּׁבִיעִי זֶה כּוֹרֶשׁ שֶׁמָּשַׁל מִסּוֹף הָעוֹלָם וְעַד סוֹפוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כֹּה אָמַר מֶלֶךְ פָּרַס״. וַאֲחַשְׁוֵרוֹשׁ מָלַךְ בְּחֶצְיוֹ שֶׁל עוֹלָם. וַהֲלֹא אֵין חֶצְיוֹ שֶׁל עוֹלָם אֶלָּא מֵאָה וְשֵׁשׁ עֶשְׂרֵה אִפַּרְכִיּוֹת, וּבִזְכוּתָהּ שֶׁל אֶסְתֵּר נִתּוֹסְפוּ אַחַת עֶשְׂרֵה אִפַּרְכִיּוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הַמּוֹלֵךְ מֵהֹדּוּ וְעַד כּוּשׁ שֶׁבַע וְעֶשְׂרִים וּמֵאָה מְדִינָה״.18El octavo rey es Alejandro de Macedonia, que reinó de un extremo del mundo al otro, como está dicho: «Mientras yo observaba, he aquí que un macho cabrío venía del occidente sobre la superficie de toda la tierra». Aquí no está escrito «sobre la superficie de la tierra», sino «sobre la superficie de toda la tierra». Y no solo eso, sino que quiso subir al cielo para saber lo que había en el cielo, y descender a los abismos para saber lo que había en los abismos. Y no solo eso, sino que quiso ir a los confines de la tierra para saber lo que había en los confines de la tierra. Y el Santo, bendito sea, dividió su reino hacia los cuatro puntos cardinales del mundo.18הַמֶּלֶךְ הַשְּׁמִינִי הוּא אֲלֶכְּסַנְדֶּר מוּקְדּוֹן שֶׁמָּלַךְ מִסּוֹף הָעוֹלָם וְעַד סוֹפוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַאֲנִי הָיִיתִי מֵבִין וְהִנֵּה צְפִיר הָעִזִּים בָּא מִן הַמַּעֲרָב עַל פְּנֵי כָל הָאָרֶץ״. ״עַל פְּנֵי הָאָרֶץ״ אֵין כְּתִיב כָּאן, אֶלָּא ״עַל פְּנֵי כָל הָאָרֶץ״. וְלֹא עוֹד, אֶלָּא שֶׁרָצָה לַעֲלוֹת לַשָּׁמַיִם וְלֵידַע מַה בַּשָּׁמַיִם, וְלֵירֵד בַּתְּהוֹמוֹת וְלֵידַע מַה שֶׁבַּתְּהוֹמוֹת. וְלֹא עוֹד, אֶלָּא שֶׁבִּקֵּשׁ לֵילֵךְ לִקְצוֹת הָאָרֶץ וְלֵידַע מַה שֶׁבִּקְצוֹת הָאָרֶץ. וְחָצָה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא אֶת מַלְכוּתוֹ לְאַרְבַּע רוּחוֹת הָעוֹלָם.19El noveno rey es el Rey Mashíaj, que en el futuro gobernará de un extremo del mundo al otro, como está dicho: «Y dominará de mar a mar»; y otro versículo dice: «Y la piedra que golpeó la estatua se convirtió en un gran monte y llenó toda la tierra».19הַמֶּלֶךְ הַתְּשִׁיעִי זֶה מֶלֶךְ הַמָּשִׁיחַ, שֶׁהוּא עָתִיד לִמְשֹׁל מִסּוֹף הָעוֹלָם וְעַד סוֹפוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְיֵרְדְּ מִיָּם עַד יָם״, וְכָתוּב אַחֵר אוֹמֵר: ״וְאַבְנָא דִּי מְחָת לְצַלְמָא הֲוָת לְטוּר רַב וּמְלָאת כָּל אַרְעָא״.20El décimo rey: la realeza volverá a su Dueño. Quien fue el primer Rey será el último Rey, como está dicho: «Yo soy el primero y Yo soy el último, y fuera de Mí no hay Dios»; y está escrito: «Y Hashem será Rey sobre toda la tierra». Y el reino volverá a sus herederos; entonces los ídolos desaparecerán por completo y solo Hashem será exaltado en aquel día. Apacentará a Su rebaño y lo hará descansar, como está escrito: «Yo apacentaré a Mis ovejas y Yo las haré descansar». Y se verá cara a cara, como está escrito: «Ojo a ojo verán cuando Hashem regrese a Sion». Amén.20הַמֶּלֶךְ הָעֲשִׂירִי חוֹזֶרֶת הַמְּלוּכָה לִבְעָלֶיהָ. מִי שֶׁהָיָה רִאשׁוֹן מֶלֶךְ הוּא יִהְיֶה אַחֲרוֹן מֶלֶךְ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אֲנִי רִאשׁוֹן וַאֲנִי אַחֲרוֹן וּמִבַּלְעָדַי אֵין אֱלֹהִים״, וְכָתוּב: ״וְהָיָה ה' לְמֶלֶךְ עַל כָּל הָאָרֶץ״. וְתַחֲזֹר הַמְּלוּכָה לְיוֹרְשֶׁיהָ, וְאָז הָאֱלִילִים כָּלִיל יַחֲלֹף וְנִשְׂגָּב ה' לְבַדּוֹ בַּיּוֹם הַהוּא. וְיִרְעֶה אֶת צֹאנוֹ וְיַרְבִּיצֵם, כְּדִכְתִיב: ״אֲנִי אֶרְעֶה צֹאנִי וַאֲנִי אַרְבִּיצֵם״. וְנִרְאֶה עַיִן בְּעַיִן כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב: ״עַיִן בְּעַיִן יִרְאוּ בְּשׁוּב ה' צִיּוֹן״. אָמֵן.
Ficha editorial de este texto
Estado de la traducción: Traducción española revisada y publicada.
Última revisión editorial: 8 de noviembre de 2026.