Mishnah Kelim 25
Mishnah Kelim 25:1
כָּל הַכֵּלִים יֵשׁ לָהֶם אֲחוֹרַיִם וָתוֹךְ, כְּגוֹן הַכָּרִים וְהַכְּסָתוֹת וְהַשַּׂקִּין וְהַמַּרְצוּפִין, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה. רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר, כֹּל שֶׁיֶּשׁ לוֹ תוֹבְרוֹת, יֶשׁ לוֹ אֲחוֹרַיִם וָתוֹךְ. וְכֹל שֶׁאֵין לוֹ תוֹבְרוֹת, אֵין לוֹ אֲחוֹרַיִם וָתוֹךְ. הַשֻּׁלְחָן וְהַדְּלֻפְקִי, יֵשׁ לָהֶם אֲחוֹרַיִם וָתוֹךְ, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה. רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר, אֵין לָהֶם אֲחוֹרָיִם. וְכֵן טַבְלָא שֶׁאֵין לָהּ לִזְבֵּז:
Todos los utensilios poseen una parte posterior y una parte interior diferenciadas respecto de la impureza, como las almohadas, los cojines, los sacos y los fardos; estas son palabras de Rabí Yehudá. Rabí Meír dice: todo utensilio que posee costuras o uniones que delimitan su abertura tiene una parte posterior y una parte interior; el que no las posee no tiene esa diferenciación. La mesa y el aparador poseen parte posterior y parte interior, según Rabí Yehudá. Rabí Meír dice que no poseen una parte posterior diferenciada. La misma regla se aplica a una tabla que no posee borde elevado.
Mishnah Kelim 25:2
הַמַּרְדֵּעַ יֶשׁ לוֹ אֲחוֹרַיִם וָתוֹךְ, מִשִּׁבְעָה לַחַרְחוּר, מֵאַרְבָּעָה לַדָּרְבָן, דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה. רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר, אֵין לָהֶם, לֹא הֻזְכְּרוּ אַרְבָּעָה וְשִׁבְעָה אֶלָּא לַשְּׁיָרִים:
La vara de arado posee una parte posterior y una parte interior: desde una distancia de siete tefajim del extremo denominado jarjur y desde una distancia de cuatro tefajim del aguijón; estas son palabras de Rabí Yehudá. Rabí Meír dice que no existe en ellos esa diferenciación. Las medidas de cuatro y siete tefajim únicamente fueron mencionadas con relación a los restos de una vara que todavía se consideran parte del utensilio.
Mishnah Kelim 25:3
מִדּוֹת יַיִן וָשֶׁמֶן, וְזוֹמָא לִסְטְרָא, וּמְסַנֶּנֶת שֶׁל חַרְדָּל, וּמְשַׁמֶּרֶת שֶׁל יַיִן, יֶשׁ לָהֶן אֲחוֹרַיִם וָתוֹךְ, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אֵין לָהֶם. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר, יֶשׁ לָהֶם. נִטְמְאוּ מֵאֲחוֹרֵיהֶן, מַה שֶּׁבְּתוֹכָן טָהוֹר, וְצָרִיךְ לְהַטְבִּיל:
Las medidas para vino y aceite, el utensilio llamado zoma listará, el colador para mostaza y el filtro para vino poseen parte posterior y parte interior, según Rabí Meír. Rabí Yehudá dice que no poseen esa diferenciación. Rabí Shimón dice que sí la poseen. Si se impurificaron por su parte posterior, lo que contienen permanece puro, aunque el utensilio debe ser sumergido en una mikvé.
Mishnah Kelim 25:4
הָרֹבַע וַחֲצִי הָרֹבַע, נִטְמָא הָרֹבַע, לֹא נִטְמָא חֲצִי הָרֹבַע. נִטְמָא חֲצִי הָרֹבַע, לֹא נִטְמָא הָרֹבַע. אָמְרוּ לִפְנֵי רַבִּי עֲקִיבָא, הוֹאִיל וַחֲצִי הָרֹבַע אֲחוֹרַיִם לָרֹבַע, כְּלִי שֶׁנִּטְמָא תוֹכוֹ לֹא נִטְמְאוּ אֲחוֹרָיו. אָמַר לָהֶן, שֶׁל כַּת קוֹדְמִין הִיא, אוֹ שֶׁמָּא הָרֹבַע אֲחוֹרַיִם לַחֲצִי הָרֹבַע, כְּלִי שֶׁנִּטְמְאוּ אֲחוֹרָיו, לֹא נִטְמָא תוֹכוֹ:
Respecto de un recipiente que contiene una medida de un cuarto y otro compartimento que contiene medio cuarto: si se impurificó el cuarto, no se impurificó el medio cuarto; y si se impurificó el medio cuarto, no se impurificó el cuarto. Dijeron delante de Rabí Akivá: puesto que el medio cuarto constituye la parte posterior del cuarto, y cuando se impurifica el interior de un utensilio también se impurifica su parte posterior, ¿no debería impurificarse también el medio cuarto? Él les respondió: ese es un argumento perteneciente a la escuela de los primeros Sabios. Tal vez, por el contrario, el cuarto constituye la parte posterior del medio cuarto, y cuando se impurifica la parte posterior de un utensilio no se impurifica su interior.
Mishnah Kelim 25:5
נִטְמָא הָרֹבַע, הָרֹבַע וַאֲחוֹרָיו טְמֵאִין, חֲצִי הָרֹבַע וַאֲחוֹרָיו טְהוֹרִין. נִטְמָא חֲצִי הָרֹבַע, חֲצִי הָרֹבַע וַאֲחוֹרָיו טְמֵאִין, הָרֹבַע וַאֲחוֹרָיו טְהוֹרִין. נִטְמְאוּ אֲחוֹרֵי הָרֹבַע, אֲחוֹרֵי חֲצִי הָרֹבַע טְהוֹרִין, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים, אֵין חוֹלְקִין אֶת הַגַּבָּיִין. וּכְשֶׁהוּא מַטְבִּיל, מַטְבִּיל אֶת כֻּלּוֹ:
Si se impurificó el compartimento de un cuarto, tanto ese compartimento como su parte posterior son impuros, mientras que el compartimento de medio cuarto y su parte posterior permanecen puros. Si se impurificó el compartimento de medio cuarto, tanto este como su parte posterior son impuros, mientras que el cuarto y su parte posterior permanecen puros. Si se impurificó la parte posterior del cuarto, la parte posterior del medio cuarto permanece pura, según Rabí Meír. Los Sabios dicen: no se divide la parte posterior del utensilio en secciones diferentes. Cuando se sumerge el utensilio, debe sumergirse en su totalidad.
Mishnah Kelim 25:6
כַּנֵּי כֵלִים, וְאֹגְנֵיהֶם, וְאָזְנֵיהֶם, וִידוֹת הַכֵּלִים הַמְקַבְּלִים, שֶׁנָּפְלוּ עֲלֵיהֶן מַשְׁקִין, מְנַגְּבָן וְהֵם טְהוֹרִים. וּשְׁאָר כָּל הַכֵּלִים (שֶׁאֵינָם יְכוֹלִין לְקַבֵּל רִמּוֹנִים), שֶׁאֵין לָהֶם אֲחוֹרַיִם וָתוֹךְ, שֶׁנָּפְלוּ מַשְׁקִין עַל מִקְצָתוֹ, כֻּלּוֹ טָמֵא. כְּלִי שֶׁנִּטְמְאוּ אֲחוֹרָיו בְּמַשְׁקִין, אֲחוֹרָיו טְמֵאִים, תּוֹכוֹ וְאֹגְנוֹ וְאָזְנוֹ וְיָדָיו טְהוֹרִין. נִטְמָא תוֹכוֹ, כֻּלּוֹ טָמֵא:
Las bases de los utensilios, sus bordes, sus asas y los mangos de los utensilios receptores sobre los cuales cayeron líquidos impuros pueden secarse, y quedan puros. En cambio, en los demás utensilios que no poseen una parte posterior y una parte interior diferenciadas, si cayeron líquidos impuros sobre una parte, todo el utensilio se vuelve impuro. Si la parte posterior de un utensilio se impurificó por líquidos, solamente su parte posterior queda impura; su interior, su borde, su asa y sus mangos permanecen puros. Si se impurificó su interior, todo el utensilio queda impuro.
Mishnah Kelim 25:7
כָּל הַכֵּלִים יֶשׁ לָהֶן אֲחוֹרַיִם וָתוֹךְ, וְיֶשׁ לָהֶם בֵּית צְבִיעָה. רַבִּי טַרְפוֹן אוֹמֵר, לַעֲרֵבָה גְדוֹלָה שֶׁל עֵץ. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר, לְכוֹסוֹת. רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר, לְיָדַיִם הַטְּמֵאוֹת וְהַטְּהוֹרוֹת. אָמַר רַבִּי יוֹסֵי, לֹא אָמְרוּ אֶלָּא לְיָדַיִם הַטְּהוֹרוֹת בִּלְבָד:
Todos los utensilios poseen parte posterior, parte interior y una zona especial de agarre. Rabí Tarfón dice que esta zona fue establecida para una gran artesa de madera. Rabí Akivá dice que fue establecida para las copas. Rabí Meír dice que se relaciona tanto con manos impuras como con manos puras. Rabí Yose dijo: únicamente fue establecida en beneficio de manos puras.
Mishnah Kelim 25:8
כֵּיצַד. הָיוּ יָדָיו טְהוֹרוֹת וַאֲחוֹרֵי הַכּוֹס טְמֵאִים, אֲחָזוֹ בְּבֵית צְבִיעָתוֹ, אֵינוֹ חוֹשֵׁשׁ שֶׁמָּא נִטְמְאוּ יָדָיו בַּאֲחוֹרֵי הַכּוֹס. הָיָה שׁוֹתֶה בְכוֹס שֶׁאֲחוֹרָיו טְמֵאִים, אֵינוֹ חוֹשֵׁשׁ שֶׁמָּא נִטְמָא הַמַּשְׁקֶה שֶׁבְּפִיו בַּאֲחוֹרֵי הַכּוֹס וְחָזַר וְטִמֵּא הַכּוֹס. קֻמְקוּם שֶׁהוּא מַרְתִּיחַ, אֵינוֹ חוֹשֵׁשׁ שֶׁמָּא יָצְאוּ מַשְׁקִין מִתּוֹכוֹ וְנָגְעוּ בַאֲחוֹרָיו וְחָזְרוּ לְתוֹכוֹ:
¿Cómo se aplica esta ley? Si las manos de una persona están puras y la parte posterior de una copa está impura, puede sostenerla por su zona de agarre sin temer que sus manos toquen la parte posterior y se impurifiquen. Quien bebe de una copa cuya parte posterior está impura no debe temer que el líquido que se encuentra en su boca toque la parte posterior de la copa, se impurifique y posteriormente vuelva a impurificar su interior. Respecto de una caldera que está hirviendo, no es necesario temer que salgan líquidos de su interior, toquen su parte posterior impura y luego regresen al interior.
Mishnah Kelim 25:9
כְּלֵי הַקֹּדֶשׁ אֵין לָהֶם אֲחוֹרַיִם וָתוֹךְ, וְאֵין לָהֶם בֵּית צְבִיעָה. וְאֵין מַטְבִּילִים כֵּלִים בְתוֹךְ כֵּלִים לְקֹדֶשׁ. כָּל הַכֵּלִים יוֹרְדִין לִידֵי טֻמְאָתָן בְּמַחֲשָׁבָה, וְאֵינָן עוֹלִים מִידֵי טֻמְאָתָן אֶלָּא בְשִׁנּוּי מַעֲשֶׂה, שֶׁהַמַּעֲשֶׂה מְבַטֵּל מִיַּד הַמַּעֲשֶׂה וּמִיַּד מַחֲשָׁבָה, וּמַחֲשָׁבָה אֵינָהּ מְבַטֶּלֶת לֹא מִיַּד מַעֲשֶׂה וְלֹא מִיַּד מַחֲשָׁבָה:
Los utensilios destinados a alimentos consagrados no poseen diferenciación entre parte posterior e interior, ni poseen una zona de agarre independiente. Tampoco se sumergen utensilios dentro de otros utensilios para utilizarlos con alimentos consagrados. Todos los objetos adquieren susceptibilidad a la impureza mediante la intención de utilizarlos como utensilios, pero no pierden esa susceptibilidad sino mediante un cambio físico. Una acción material anula tanto una condición producida por una acción anterior como una producida por el pensamiento; en cambio, el pensamiento no anula ni lo producido por una acción ni lo producido por otro pensamiento.
Ficha editorial de este texto