Mishná Meguilá 4
Mishná Meguilá 4:1
הַקּוֹרֵא אֶת הַמְּגִלָּה עוֹמֵד וְיוֹשֵׁב. קְרָאָהּ אֶחָד, קְרָאוּהָ שְׁנַיִם, יָצְאוּ. מְקוֹם שֶׁנָּהֲגוּ לְבָרֵךְ, יְבָרֵךְ. וְשֶׁלֹּא לְבָרֵךְ, לֹא יְבָרֵךְ. בְּשֵׁנִי וּבַחֲמִישִׁי וּבְשַׁבָּת בַּמִּנְחָה, קוֹרִין שְׁלֹשָׁה, אֵין פּוֹחֲתִין וְאֵין מוֹסִיפִין עֲלֵיהֶן, וְאֵין מַפְטִירִין בַּנָּבִיא. הַפּוֹתֵחַ וְהַחוֹתֵם בַּתּוֹרָה, מְבָרֵךְ לְפָנֶיהָ וּלְאַחֲרֶיהָ:
Quien lee la Meguilá puede hacerlo de pie o sentado. Si la leyó una persona, o incluso dos al mismo tiempo, cumplieron con la obligación. En un lugar donde se acostumbra recitar una bendición, se recita; donde no se acostumbra, no se recita. Los lunes, los jueves y durante Minjá de Shabat leen tres personas. No se disminuye ni se aumenta ese número, y no se lee la haftará de los Profetas. Quien inicia y quien concluye la lectura de la Torá recitan, respectivamente, la bendición anterior y la bendición posterior:
Mishná Meguilá 4:2
בְּרָאשֵׁי חֳדָשִׁים וּבְחֻלּוֹ שֶׁל מוֹעֵד, קוֹרִין אַרְבָּעָה, אֵין פּוֹחֲתִין מֵהֶן וְאֵין מוֹסִיפִין עֲלֵיהֶן, וְאֵין מַפְטִירִין בַּנָּבִיא. הַפּוֹתֵחַ וְהַחוֹתֵם בַּתּוֹרָה, מְבָרֵךְ לְפָנֶיהָ וּלְאַחֲרֶיהָ. זֶה הַכְּלָל, כָּל שֶׁיֵּשׁ בּוֹ מוּסָף וְאֵינוֹ יוֹם טוֹב, קוֹרִין אַרְבָּעָה. בְּיוֹם טוֹב, חֲמִשָּׁה. בְּיוֹם הַכִּפּוּרִים, שִׁשָּׁה. בְּשַׁבָּת, שִׁבְעָה. אֵין פּוֹחֲתִין מֵהֶן, אֲבָל מוֹסִיפִין עֲלֵיהֶן, וּמַפְטִירִין בַּנָּבִיא. הַפּוֹתֵחַ וְהַחוֹתֵם בַּתּוֹרָה, מְבָרֵךְ לְפָנֶיהָ וּלְאַחֲרֶיהָ:
En Rosh Jódesh y durante Jol Hamoed leen cuatro personas. No se disminuye ni se aumenta ese número, y no se lee la haftará de los Profetas. Quien inicia y quien concluye la lectura de la Torá recitan, respectivamente, la bendición anterior y la bendición posterior. Esta es la regla general: en todo día que tiene una ofrenda adicional pero no es Yom Tov leen cuatro personas. En Yom Tov leen cinco; en Yom Kipur, seis; y en Shabat, siete. No se disminuyen esos números, pero se puede aumentar sobre ellos, y se lee la haftará de los Profetas. Quien inicia y quien concluye la lectura de la Torá recitan, respectivamente, la bendición anterior y la bendición posterior:
Mishná Meguilá 4:3
אֵין פּוֹרְסִין אֶת שְׁמַע, וְאֵין עוֹבְרִין לִפְנֵי הַתֵּבָה, וְאֵין נוֹשְׂאִין אֶת כַּפֵּיהֶם, וְאֵין קוֹרִין בַּתּוֹרָה, וְאֵין מַפְטִירִין בַּנָּבִיא, וְאֵין עוֹשִׂין מַעֲמָד וּמוֹשָׁב, וְאֵין אוֹמְרִים בִּרְכַּת אֲבֵלִים וְתַנְחוּמֵי אֲבֵלִים וּבִרְכַּת חֲתָנִים, וְאֵין מְזַמְּנִין בַּשֵּׁם, פָּחוֹת מֵעֲשָׂרָה. וּבַקַּרְקָעוֹת, תִּשְׁעָה וְכֹהֵן. וְאָדָם, כַּיּוֹצֵא בָּהֶן:
No se recita públicamente la sección del Shemá y sus bendiciones, no se pasa delante del arca para dirigir la oración, los kohanim no elevan sus manos para bendecir al pueblo, no se lee la Torá, no se lee la haftará de los Profetas, no se realiza la ceremonia de detenerse y sentarse alrededor de un difunto, no se pronuncian la bendición de los dolientes, las palabras de consuelo a los dolientes ni las bendiciones de los novios, y no se recita el zimún con el Nombre de Dios con menos de diez personas. Para valorar terrenos consagrados se requieren nueve personas y un kohén. La valoración de una persona sigue la misma regla:
Mishná Meguilá 4:4
הַקּוֹרֵא בַּתּוֹרָה לֹא יִפְחֹת מִשְּׁלֹשָׁה פְסוּקִים. לֹא יִקְרָא לַמְּתֻרְגְּמָן יוֹתֵר מִפָּסוּק אֶחָד, וּבַנָּבִיא שְׁלֹשָׁה. הָיוּ שְׁלָשְׁתָּן שָׁלֹשׁ פָּרָשִׁיּוֹת, קוֹרִין אֶחָד אֶחָד. מְדַלְּגִין בַּנָּבִיא וְאֵין מְדַלְּגִין בַּתּוֹרָה. וְעַד כַּמָּה הוּא מְדַלֵּג, עַד כְּדֵי שֶׁלֹּא יִפְסֹק הַמְּתֻרְגְּמָן:
Quien lee la Torá no debe leer menos de tres versículos. No debe leer al traductor más de un versículo de la Torá cada vez, ni más de tres versículos de los Profetas. Si los tres versículos de los Profetas pertenecen a tres secciones diferentes, se lee uno por uno. Se puede saltar de una sección a otra dentro de los Profetas, pero no dentro de la Torá. ¿Hasta qué distancia puede saltarse? Hasta una distancia que permita encontrar el nuevo lugar antes de que el traductor termine su traducción:
Mishná Meguilá 4:5
הַמַּפְטִיר בַּנָּבִיא, הוּא פּוֹרֵס עַל שְׁמַע, וְהוּא עוֹבֵר לִפְנֵי הַתֵּבָה, וְהוּא נוֹשֵׂא אֶת כַּפָּיו. וְאִם הָיָה קָטָן, אָבִיו אוֹ רַבּוֹ עוֹבְרִין עַל יָדוֹ:
Quien lee la haftará de los Profetas es también quien dirige la recitación pública del Shemá, pasa delante del arca para dirigir la oración y eleva sus manos para bendecir al pueblo si es kohén. Si quien lee la haftará es menor, su padre o su maestro realiza esas funciones en su lugar:
Mishná Meguilá 4:6
קָטָן קוֹרֵא בַּתּוֹרָה וּמְתַרְגֵּם, אֲבָל אֵינוֹ פּוֹרֵס עַל שְׁמַע, וְאֵינוֹ עוֹבֵר לִפְנֵי הַתֵּיבָה, וְאֵינוֹ נוֹשֵׂא אֶת כַּפָּיו. פּוֹחֵחַ פּוֹרֵס אֶת שְׁמַע וּמְתַרְגֵּם, אֲבָל אֵינוֹ קוֹרֵא בַתּוֹרָה וְאֵינוֹ עוֹבֵר לִפְנֵי הַתֵּבָה וְאֵינוֹ נוֹשֵׂא אֶת כַּפָּיו. סוּמָא פּוֹרֵס אֶת שְׁמַע וּמְתַרְגֵּם. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, כֹּל שֶׁלֹּא רָאָה מְאוֹרוֹת מִיָּמָיו, אֵינוֹ פּוֹרֵס עַל שְׁמַע:
Un menor puede leer la Torá y traducirla, pero no puede dirigir la recitación pública del Shemá, pasar delante del arca ni elevar sus manos para bendecir al pueblo. Una persona con la ropa rasgada y el pecho descubierto puede dirigir la recitación pública del Shemá y traducir, pero no puede leer la Torá, pasar delante del arca ni elevar sus manos. Una persona ciega puede dirigir la recitación pública del Shemá y traducir. Rabí Yehudá dice: Quien nunca vio las luminarias en toda su vida no puede dirigir la recitación pública del Shemá:
Mishná Meguilá 4:7
כֹּהֵן שֶׁיֵּשׁ בְּיָדָיו מוּמִין, לֹא יִשָּׂא אֶת כַּפָּיו. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אַף מִי שֶׁהָיוּ יָדָיו צְבוּעוֹת אִסְטִיס וּפוּאָה, לֹא יִשָּׂא אֶת כַּפָּיו, מִפְּנֵי שֶׁהָעָם מִסְתַּכְּלִין בּוֹ:
Un kohén que tiene defectos visibles en las manos no debe elevarlas para bendecir al pueblo. Rabí Yehudá dice: Tampoco debe hacerlo quien tiene las manos teñidas con índigo o rubia, porque la gente fijará la mirada en él:
Mishná Meguilá 4:8
הָאוֹמֵר אֵינִי עוֹבֵר לִפְנֵי הַתֵּבָה בִצְבוּעִין, אַף בִּלְבָנִים לֹא יַעֲבֹר. בְּסַנְדָּל אֵינִי עוֹבֵר, אַף יָחֵף לֹא יַעֲבֹר. הָעוֹשֶׂה תְפִלָּתוֹ עֲגֻלָּה, סַכָּנָה וְאֵין בָּהּ מִצְוָה. נְתָנָהּ עַל מִצְחוֹ אוֹ עַל פַּס יָדוֹ, הֲרֵי זוֹ דֶּרֶךְ הַמִּינוּת. צִפָּן זָהָב, וּנְתָנָהּ עַל בֵּית אֻנְקְלִי שֶׁלּוֹ, הֲרֵי זוֹ דֶּרֶךְ הַחִיצוֹנִים:
Quien dice: «No pasaré delante del arca vestido con prendas de colores», tampoco debe hacerlo vestido de blanco. Quien dice: «No pasaré delante del arca con sandalias», tampoco debe hacerlo descalzo. Quien fabrica sus tefilín con forma redonda se pone en peligro y no cumple con la mitzvá. Quien los coloca sobre la frente o sobre la palma de la mano actúa conforme a la práctica de los herejes. Quien los recubre de oro o los coloca sobre la manga de su túnica actúa conforme a la práctica de los grupos externos:
Mishná Meguilá 4:9
הָאוֹמֵר יְבָרְכוּךָ טוֹבִים, הֲרֵי זוֹ דֶּרֶךְ הַמִּינוּת. עַל קַן צִפּוֹר יַגִּיעוּ רַחֲמֶיךָ, וְעַל טוֹב יִזָּכֵר שְׁמֶךָ, מוֹדִים מוֹדִים, מְשַׁתְּקִין אוֹתוֹ. הַמְכַנֶּה בָעֲרָיוֹת, מְשַׁתְּקִין אוֹתוֹ. הָאוֹמֵר, וּמִזַּרְעֲךָ לֹא תִתֵּן לְהַעֲבִיר לַמֹּלֶךְ (ויקרא יח), וּמִזַרְעָךְ לֹא תִתֵּן לְאַעְבָּרָא בְּאַרְמָיוּתָא, מְשַׁתְּקִין אוֹתוֹ בִנְזִיפָה:
Quien dice: «Que los buenos Te bendigan» actúa conforme a la práctica de los herejes. A quien dice: «Que Tu misericordia se extienda hasta el nido del pájaro», «Que Tu Nombre sea recordado por el bien» o repite «Modim, Modim», se lo hace callar. A quien altera el significado de la sección de las relaciones sexuales prohibidas se lo hace callar. A quien traduce el versículo «No entregarás a ninguno de tus descendientes para hacerlo pasar ante Molej» (Vayikrá 18) como «No entregarás a tu descendencia para dejarla embarazada de un gentil», se lo hace callar con una reprimenda:
Mishná Meguilá 4:10
מַעֲשֵׂה רְאוּבֵן (בראשית לה), נִקְרָא וְלֹא מִתַּרְגֵּם. מַעֲשֵׂה תָמָר (בראשית לח), נִקְרָא וּמִתַּרְגֵּם. מַעֲשֵׂה עֵגֶל הָרִאשׁוֹן (שמות לב), נִקְרָא וּמִתַּרְגֵּם. וְהַשֵּׁנִי (שם), נִקְרָא וְלֹא מִתַּרְגֵּם. בִּרְכַּת כֹּהֲנִים (במדבר ו), מַעֲשֵׂה דָּוִד (שמואל ב י״א:כ״ז) וְאַמְנוֹן (שמואל ב יג), לֹא נִקְרָאִין וְלֹא מִתַּרְגְּמִין. אֵין מַפְטִירִין בַּמֶּרְכָּבָה (יחזקאל א), וְרַבִּי יְהוּדָה מַתִּיר. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר, אֵין מַפְטִירִין בְּהוֹדַע אֶת יְרוּשָׁלַיִם (יחזקאל ט״ז:ב׳):
El episodio de Reuvén (Bereshit 35) se lee, pero no se traduce públicamente. El episodio de Tamar (Bereshit 38) se lee y se traduce. La primera parte del episodio del becerro de oro (Shemot 32) se lee y se traduce; la segunda parte se lee, pero no se traduce. La bendición de los kohanim (Bamidbar 6), el episodio de David (Shemuel II 11:27) y el episodio de Amnón (Shemuel II 13) no se leen ni se traducen públicamente. No se lee como haftará la visión de la Carroza Divina (Yejezkel 1), pero Rabí Yehudá lo permite. Rabí Eliézer dice: No se lee como haftará «Da a conocer a Yerushaláim sus abominaciones» (Yejezkel 16:2):
Ficha editorial de este texto