«Y sucedió cuando el Faraón dejó partir al pueblo». Esto es lo que dice la Escritura: «Tus renuevos son un jardín de granados». Así como este jardín está lleno de toda clase de árboles frutales, así también Israel salió de Egipto lleno de toda clase de bienes y bendiciones. Por eso está dicho: «Tus renuevos son un jardín de granados».
Rabán Gamliel dice: Los egipcios persiguieron a los hijos de Israel hasta el mar de Suf y acamparon detrás de ellos. Sus enemigos estaban detrás y el mar delante. Cuando Israel vio a los egipcios, sintió muchísimo miedo. Allí se despojaron de todas las abominaciones de Egipto, hicieron una gran teshuvá y clamaron a su Dios, como está dicho: «Y el Faraón se acercó, y los hijos de Israel alzaron sus ojos».
Moshé vio la angustia de Israel y se dispuso a orar por ellos. El Santo, bendito sea, le dijo: «¿Por qué clamas a Mí? Habla a los hijos de Israel y que avancen».
Moshé dijo ante el Santo, bendito sea: «Soberano de todos los mundos, los enemigos están detrás de ellos y el mar delante. ¿Por qué camino han de avanzar?».
¿Qué hizo el Santo, bendito sea? Envió al príncipe Mijael, quien se convirtió en una muralla de fuego entre los egipcios e Israel. Los egipcios querían avanzar detrás de Israel, pero no podían hacerlo debido al fuego.
Los seres celestiales contemplaron la angustia de Israel durante toda aquella noche y no ofrecieron alabanzas ni agradecimientos a su Dios, como está dicho: «Y no se acercó el uno al otro durante toda la noche».
El Santo, bendito sea, dijo a Moshé: «¡Moshé, extiende tu mano sobre el mar y divídelo!». Moshé extendió su mano sobre el mar, y las aguas vieron el rostro del Santo, bendito sea, se estremecieron, temblaron y descendieron a las profundidades, como está dicho: «Las aguas te vieron y temblaron».
Rabí Eliezer dice: El día en que el Santo, bendito sea, dijo: «Que se reúnan las aguas», ese mismo día quedaron congeladas las aguas y se dividieron en doce partes, correspondientes a las doce tribus. Se formaron muros de agua entre un sendero y otro, y podían verse los unos a los otros.
Vieron al Santo, bendito sea, caminando delante de ellos, pero no pudieron ver las huellas de Sus pies, como está dicho: «En el mar estaba Tu camino y Tu sendero en las muchas aguas, pero Tus huellas no fueron conocidas».
Rabí Akivá dice: Israel avanzó para entrar en el mar de Suf, pero retrocedió por temor a que las aguas regresaran sobre ellos. La tribu de Binyamín quiso entrar, como está dicho: «Binyamín, el más joven, los dirige».
Entonces los de la tribu de Yehudá comenzaron a arrojarles piedras, como está dicho: «Los príncipes de Yehudá, sus apedreadores». Najshón saltó primero y descendió al mar, santificando Su gran Nombre ante los ojos de todos.
Y bajo el poderoso liderazgo de Najshón, hijo de Yehudá, todos los israelitas entraron en el mar detrás de ellos, como está dicho: «Yehudá se convirtió en Su santuario e Israel en Sus dominios», los dominios de Yehudá.
Los egipcios querían correr detrás de Israel, pero retrocedían por temor a que las aguas regresaran sobre ellos.
¿Qué hizo el Santo, bendito sea? Se les apareció como un hombre montado sobre una yegua, como está dicho: «A mi yegua entre los carros del Faraón te he comparado, amada mía». El caballo que montaba el Faraón vio a la yegua, corrió detrás de ella y entró al mar tras ellos.
Cuando los egipcios vieron que el Faraón había entrado al mar, todos entraron detrás de él, como está dicho: «Y los egipcios los persiguieron y entraron detrás de ellos, todos los caballos del Faraón». Inmediatamente las aguas regresaron, se elevaron y los cubrieron, como está dicho: «Y regresaron las aguas y cubrieron los carros».
Ben Azai dice: Todo se realiza medida por medida. Así como los egipcios se ensoberbecieron contra Israel y arrojaron a sus niños al Nilo, así el Santo, bendito sea, los arrojó al mar, como está dicho: «Cantad a Hashem, porque se ha exaltado grandemente; al caballo y a su jinete arrojó al mar».
Rabí Shilá dice: Todos los niños que los egipcios arrojaron al Nilo no murieron. Por el contrario, el Nilo los expulsaba hacia el desierto de Egipto.
El Santo, bendito sea, hacía aparecer una roca junto a la boca de cada uno y otra roca a su lado. La roca situada junto a su boca los amamantaba, y la otra los ungía con aceite, como una nodriza que unge a su hijo, como está dicho: «Lo hizo mamar miel de la roca y aceite del pedernal».
Y cuando Israel llegó, aquellos niños vieron al Santo, bendito sea, lo reconocieron, lo alabaron y lo santificaron, como está dicho: «Este es mi Dios y lo glorificaré».
Rabí Leví bar Simón dice: El cuarto día, Israel acampó a la orilla del mar, frente a las aguas, y los egipcios flotaban como odres sobre la superficie.
Sopló un viento del norte que los arrojó y los llevó hasta la orilla. Entonces dijeron: «Estos son los oficiales del palacio del Faraón y estos son los capataces». Reconocían a cada uno de ellos, como está dicho: «E Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar».
Rabí Reuvén dice: Todo sigue a quien está a la cabeza. ¿Cuándo ocurre esto? Cuando el pastor se extravía, las ovejas se extravían detrás de él, como está dicho: «Por los pecados de Yarovam, hijo de Nevat, con los cuales pecó e hizo pecar a Israel».
¿Y cuándo sucede lo contrario? Cuando el pastor es bueno, las ovejas lo siguen y caminan por el camino recto.
Moshé Rabenu, sobre él sea la paz, fue un pastor fiel. Comenzó a cantar y entonar alabanzas ante el Santo, bendito sea, y todo Israel lo siguió, como está dicho: «Entonces cantaron Moshé y los hijos de Israel».
Miriam lo vio y comenzó a cantar y entonar alabanzas ante el Santo, bendito sea, y todas las mujeres la siguieron, como está dicho: «Y Miriam, la profetisa, hermana de Aharón, tomó el pandero en su mano».
¿Y de dónde obtuvieron los panderos y los instrumentos para las danzas? Porque los justos siempre saben, confían y tienen la certeza de que el Santo, bendito sea, realizará milagros y prodigios por ellos. Antes de salir de Egipto, ya habían preparado sus panderos e instrumentos para las danzas.
Israel dijo ante el Santo, bendito sea: «Soberano de todos los mundos, estos se levantaron contra nosotros para destruirnos de Tu mundo, y todos los que se levantan contra nosotros es como si se levantaran contra Ti. Destrúyelos con la grandeza de Tu poder y que el ardor de Tu ira los consuma como paja», como está dicho: «Los consumirá como paja».
Israel dijo ante el Santo, bendito sea: «Soberano de todos los mundos, no hay nadie como Tú entre los ángeles servidores, cuyos nombres también llevan la denominación de seres poderosos, como Mijael y Gavriel. "¿Quién como Tú entre los poderosos, Hashem?"».
Y el Faraón respondió después de ellos con un canto y alabanzas en lengua egipcia. No está escrito sino: «¿Quién como Tú, majestuoso en santidad, temible en alabanzas?». Porque los ángeles servidores lo alaban desde lo alto y las alabanzas de Israel ascienden desde abajo. Y así está dicho: «Pero Tú eres santo, entronizado sobre las alabanzas de Israel».
«Extendiste Tu diestra». El Santo, bendito sea, dijo a la tierra: «Recibe a estos muertos».
Ella respondió ante Él: «Soberano de todos los mundos, las aguas los mataron; ¡que las aguas los traguen!».
Él le dijo: «Esta vez, recibe a estos. En otra ocasión, a aquellos que sean muertos sobre ti, Yo los arrojaré al mar».
¿Y quiénes son estos? Cuando Siserá y todo su campamento fueron muertos, los arrojó al mar, como está dicho: «El torrente de Kishón los arrastró».
La tierra dijo ante Él: «Soberano de todos los mundos, cuando un ser de carne y hueso mató solamente a uno, fui maldecida por su causa. Si recibo a todas estas multitudes, ¡cuánto más aún!».
Le dijo: «Soberano de todos los mundos, dame el juramento de Tu diestra de que no me los reclamarás de mi mano».
El Santo, bendito sea, extendió Su diestra y juró que no se los reclamaría.
«Extendiste Tu diestra y la tierra los tragó». Y Su diestra no representa sino un juramento, como está dicho: «Hashem juró por Su diestra», etc.
Inmediatamente la tierra se abrió y los tragó.
Cuando todos los reyes de la tierra escucharon acerca de la salida de Egipto y la división del mar de Suf, se estremecieron, temblaron y huyeron de sus lugares, como está dicho: «Los pueblos oyeron y temblaron; el terror se apoderó de los habitantes de Peleshet».
Moshé dijo ante el Santo, bendito sea: «Soberano de todos los mundos, pon Tu terror y Tu temor sobre ellos, hasta que sus corazones sean como piedra mientras Israel cruza el torrente de Arnón. Y que sus corazones permanezcan como piedra hasta que Israel cruce el Yardén», como está dicho: «Hasta que pase Tu pueblo, Hashem», etc.
«Los traerás y los plantarás en el monte de Tu heredad».
El Santo, bendito sea, dijo a Moshé: «Moshé, no dijiste: "Nos traerás y nos plantarás", sino: "Los traerás y los plantarás". Y quien los hace salir es quien los hace entrar. Sin embargo, por tu vida, tal como lo has dicho, así será: en este mundo Yo los introduciré, y en el futuro venidero Yo los plantaré como una plantación verdadera, para que nunca más sean arrancados de su tierra».
Y dice: «Hashem reinará por siempre jamás».
Capítulo 42
Pirkei de Rabí Eliezer 42
פרקי דרבי אליעזר מ״ב
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1«Y sucedió cuando el Faraón dejó partir al pueblo». Esto es lo que dice la Escritura: «Tus renuevos son un jardín de granados». Así como este jardín está lleno de toda clase de árboles frutales, así también Israel salió de Egipto lleno de toda clase de bienes y bendiciones. Por eso está dicho: «Tus renuevos son un jardín de granados».1״וַיְהִי בְּשַׁלַּח פַּרְעֹה אֶת הָעָם״, זֶהוּ שֶׁאָמַר הַכָּתוּב ״שְׁלָחַיִךְ פַּרְדֵּס רִמּוֹנִים״. מָה הַפַּרְדֵּס הַזֶּה מָלֵא מִין עֵץ אִילָן עוֹשֶׂה פְּרִי, כָּךְ יָצְאוּ יִשְׂרָאֵל מִמִּצְרַיִם מְלֵאִים כָּל טוּב, מִין בְּרָכוֹת. לְכָךְ נֶאֱמַר ״שְׁלָחַיִךְ פַּרְדֵּס רִמּוֹנִים״.2Rabán Gamliel dice: Los egipcios persiguieron a los hijos de Israel hasta el mar de Suf y acamparon detrás de ellos. Sus enemigos estaban detrás y el mar delante. Cuando Israel vio a los egipcios, sintió muchísimo miedo. Allí se despojaron de todas las abominaciones de Egipto, hicieron una gran teshuvá y clamaron a su Dios, como está dicho: «Y el Faraón se acercó, y los hijos de Israel alzaron sus ojos».
Moshé vio la angustia de Israel y se dispuso a orar por ellos. El Santo, bendito sea, le dijo: «¿Por qué clamas a Mí? Habla a los hijos de Israel y que avancen».2רַבָּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: הַמִּצְרִיִּים רָדְפוּ אַחֲרֵי בְּנֵי יִשְׂרָאֵל עַד יַם סוּף וְחָנוּ אַחֲרֵיהֶם. הָאוֹיְבִים מֵאַחֲרֵיהֶם וְהַיָּם מִלִּפְנֵיהֶם, וְרָאוּ יִשְׂרָאֵל הַמִּצְרִיִּים וְנִתְיָּרְאוּ הַרְבֵּה מְאֹד. וְשָׁם הִשְׁלִיכוּ כָּל תּוֹעֲבוֹת מִצְרַיִם מֵעֲלֵיהֶם וְעָשׂוּ תְּשׁוּבָה גְּדוֹלָה וְקָרְאוּ לֵאלֹהֵיהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּפַרְעֹה הִקְרִיב וַיִּשְׂאוּ בְנֵי יִשְׂרָאֵל אֶת עֵינֵיהֶם״. רָאָה מֹשֶׁה בְּצָרָתָם שֶׁל יִשְׂרָאֵל, עָמַד לְהִתְפַּלֵּל עֲלֵיהֶם. אָמַר לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: ״מַה תִּצְעַק אֵלָי? דַּבֵּר אֶל בְּנֵי יִשְׂרָאֵל וְיִסָּעוּ״.3Moshé dijo ante el Santo, bendito sea: «Soberano de todos los mundos, los enemigos están detrás de ellos y el mar delante. ¿Por qué camino han de avanzar?».
¿Qué hizo el Santo, bendito sea? Envió al príncipe Mijael, quien se convirtió en una muralla de fuego entre los egipcios e Israel. Los egipcios querían avanzar detrás de Israel, pero no podían hacerlo debido al fuego.
Los seres celestiales contemplaron la angustia de Israel durante toda aquella noche y no ofrecieron alabanzas ni agradecimientos a su Dios, como está dicho: «Y no se acercó el uno al otro durante toda la noche».3אָמַר מֹשֶׁה לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: ״רִבּוֹן כָּל הָעוֹלָמִים, הָאוֹיְבִים אַחֲרֵיהֶם וְהַיָּם מִלִּפְנֵיהֶם, לְאֵי זֶה דֶּרֶךְ יִסְעוּ?״ מֶה עָשָׂה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא? שָׁלַח לְמִיכָאֵל הַשַּׂר, וְנַעֲשָׂה חוֹמַת שֶׁל אֵשׁ בֵּין הַמִּצְרִיִּים לְיִשְׂרָאֵל. וְהַמִּצְרִיִּים הָיוּ רוֹצִין לָבֹא אַחַר יִשְׂרָאֵל וְלֹא הָיוּ יְכוֹלִין לָבֹא מִפְּנֵי הָאֵשׁ. וְרָאוּ הָעֶלְיוֹנִים בְּצָרָתָן שֶׁל יִשְׂרָאֵל כָּל אוֹתָהּ הַלַּיְלָה, וְלֹא נָתְנוּ שֶׁבַח וְהוֹדָאָה לֵאלֹהֵיהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְלֹא קָרַב זֶה אֶל זֶה כָּל הַלָּיְלָה״.4El Santo, bendito sea, dijo a Moshé: «¡Moshé, extiende tu mano sobre el mar y divídelo!». Moshé extendió su mano sobre el mar, y las aguas vieron el rostro del Santo, bendito sea, se estremecieron, temblaron y descendieron a las profundidades, como está dicho: «Las aguas te vieron y temblaron».4אָמַר לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְמֹשֶׁה: ״מֹשֶׁה, נְטֵה יָדְךָ עַל הַיָּם וּבְקָעֵהוּ!״. וְנָטָה מֹשֶׁה אֶת יָדוֹ עַל הַיָּם, וְרָאוּ הַמַּיִם פָּנָיו שֶׁל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא וְרָגְזוּ וְחָלוּ וְיָרְדוּ לַתְּהוֹמוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר: ״רָאוּךָ מַּיִם יָחִילוּ״.5Rabí Eliezer dice: El día en que el Santo, bendito sea, dijo: «Que se reúnan las aguas», ese mismo día quedaron congeladas las aguas y se dividieron en doce partes, correspondientes a las doce tribus. Se formaron muros de agua entre un sendero y otro, y podían verse los unos a los otros.
Vieron al Santo, bendito sea, caminando delante de ellos, pero no pudieron ver las huellas de Sus pies, como está dicho: «En el mar estaba Tu camino y Tu sendero en las muchas aguas, pero Tus huellas no fueron conocidas».5רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: בַּיּוֹם שֶׁאָמַר הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא ״יִקָּווּ הַמַּיִם״, בּוֹ בַּיּוֹם נִקְפְּאוּ הַמַּיִם וְנַעֲשׂוּ שְׁנֵים עָשָׂר חֲלָקִים כְּנֶגֶד שְׁנֵים עָשָׂר שְׁבָטִים, וְעָשׂוּ חוֹמוֹת מַיִם בֵּין שְׁבִיל לִשְׁבִיל. וְהָיוּ רוֹאִין אֵלּוּ אֶת אֵלּוּ, וְרָאוּ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מְהַלֵּךְ לִפְנֵיהֶם, וְעִקְּבוֹת רַגְלָיו לֹא רָאוּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״בַּיָּם דַּרְכֶּךָ וּשְׁבִילְךָ בְּמַיִם רַבִּים וְעִקְּבוֹתֶיךָ לֹא נוֹדָעוּ״.6Rabí Akivá dice: Israel avanzó para entrar en el mar de Suf, pero retrocedió por temor a que las aguas regresaran sobre ellos. La tribu de Binyamín quiso entrar, como está dicho: «Binyamín, el más joven, los dirige».
Entonces los de la tribu de Yehudá comenzaron a arrojarles piedras, como está dicho: «Los príncipes de Yehudá, sus apedreadores». Najshón saltó primero y descendió al mar, santificando Su gran Nombre ante los ojos de todos.
Y bajo el poderoso liderazgo de Najshón, hijo de Yehudá, todos los israelitas entraron en el mar detrás de ellos, como está dicho: «Yehudá se convirtió en Su santuario e Israel en Sus dominios», los dominios de Yehudá.
Los egipcios querían correr detrás de Israel, pero retrocedían por temor a que las aguas regresaran sobre ellos.
¿Qué hizo el Santo, bendito sea? Se les apareció como un hombre montado sobre una yegua, como está dicho: «A mi yegua entre los carros del Faraón te he comparado, amada mía». El caballo que montaba el Faraón vio a la yegua, corrió detrás de ella y entró al mar tras ellos.6רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: הָלְכוּ יִשְׂרָאֵל לָבֹא אֶל יַם סוּף וְחָזְרוּ לַאֲחוֹרֵיהֶם יְרֵאִים שֶׁלֹּא יָשׁוּבוּ הַמַּיִם עֲלֵיהֶם. וְשִׁבְטוֹ שֶׁל בִּנְיָמִין רָצָה לִיכָּנֵס, שֶׁנֶּאֱמַר: ״בִּנְיָמִין צָעִיר רֹדֵם״. יוֹרְדִים הִתְחִילוּ שִׁבְטוֹ שֶׁל יְהוּדָה שֶׁרוֹגְמִין, שֶׁנֶּאֱמַר: ״שָׂרֵי יְהוּדָה רִגְמָתָם״. וְקָפַץ נַחְשׁוֹן תְּחִלָּה וְיָרַד לַיָּם וְקִדְּשׁוּ שְׁמוֹ הַגָּדוֹל לְעֵינֵי הַכֹּל. וּבְמֶמְשֶׁלֶת יַד בֶּן יְהוּדָה נַחְשׁוֹן נִכְנְסוּ כָּל יִשְׂרָאֵל אַחֲרֵיהֶם לַיָּם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הָיְתָה יְהוּדָה לְקָדְשׁוֹ יִשְׂרָאֵל מַמְשְׁלוֹתָיו״ שֶׁל יְהוּדָה. וְהָיוּ הַמִּצְרִיִּים רָצִים לָבֹא אַחַר יִשְׂרָאֵל וְחוֹזְרִין לַאֲחוֹרֵיהֶן יְרֵאִים שֶׁלֹּא יָשׁוּבוּ הַמַּיִם עֲלֵיהֶם. מֶה עָשָׂה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא? נִרְאָה לִפְנֵיהֶם כְּאִישׁ רוֹכֵב סוּסְיָא נְקֵבָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״לְסֻסָתִי בְּרִכְבֵי פַרְעֹה דִּמִּיתִיךְ רַעְיָתִי״. וְהַסּוּס שֶׁהָיָה רוֹכֵב פַּרְעֹה רָאָה סוּסְיָא נְקֵבָה וְרָץ אַחֲרֶיהָ וְנִכְנַס אַחֲרֵיהֶם בַּיָּם.7Cuando los egipcios vieron que el Faraón había entrado al mar, todos entraron detrás de él, como está dicho: «Y los egipcios los persiguieron y entraron detrás de ellos, todos los caballos del Faraón». Inmediatamente las aguas regresaron, se elevaron y los cubrieron, como está dicho: «Y regresaron las aguas y cubrieron los carros».7וּכְשֶׁרָאוּ הַמִּצְרִיִּים לְפַרְעֹה שֶׁנִּכְנַס לַיָּם, נִכְנְסוּ כֻּלָּם אֶל הַיָּם אַחֲרֵיהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיִּרְדְּפוּ מִצְרַיִם וַיָּבֹאוּ אַחֲרֵיהֶם כֹּל סוּס פַּרְעֹה״. מִיָּד שָׁבוּ הַמַּיִם וְעָלוּ וַיְכַסּוּם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיָּשֻׁבוּ הַמַּיִם וַיְכַסּוּ אֶת הָרֶכֶב״.8Ben Azai dice: Todo se realiza medida por medida. Así como los egipcios se ensoberbecieron contra Israel y arrojaron a sus niños al Nilo, así el Santo, bendito sea, los arrojó al mar, como está dicho: «Cantad a Hashem, porque se ha exaltado grandemente; al caballo y a su jinete arrojó al mar».8בֶּן עַזַּאי אוֹמֵר: הַכֹּל בְּמִדָּה. כְּשֵׁם שֶׁנִּתְגָּאוּ הַמִּצְרִיִּים עַל יִשְׂרָאֵל וְהִשְׁלִיכוּ הַיְּלָדִים לַיְּאוֹרָה, כָּךְ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא הִשְׁלִיךְ אוֹתָם לַיָּם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״שִׁירוּ לַה' כִּי גָאֹה גָּאָה, סוּס וְרֹכְבוֹ רָמָה בַיָּם״.9Rabí Shilá dice: Todos los niños que los egipcios arrojaron al Nilo no murieron. Por el contrario, el Nilo los expulsaba hacia el desierto de Egipto.
El Santo, bendito sea, hacía aparecer una roca junto a la boca de cada uno y otra roca a su lado. La roca situada junto a su boca los amamantaba, y la otra los ungía con aceite, como una nodriza que unge a su hijo, como está dicho: «Lo hizo mamar miel de la roca y aceite del pedernal».
Y cuando Israel llegó, aquellos niños vieron al Santo, bendito sea, lo reconocieron, lo alabaron y lo santificaron, como está dicho: «Este es mi Dios y lo glorificaré».9רַבִּי שִׁילָא אוֹמֵר: כָּל הַיְלָדִים שֶׁהִשְׁלִיכוּ הַמִּצְרִים לַיְּאוֹר לֹא מֵתוּ, אֶלָּא הַיְּאוֹר הָיָה מַפְלִיט אוֹתָם לְמִדְבַּר מִצְרַיִם. וְהָיָה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מֵבִיא סֶלַע בְּפִי כָּל אֶחָד וְאֶחָד וְסֶלַע בְּצִדּוֹ. וְהַסֶּלַע שֶׁהָיָה בְּפִיו הָיָה מֵינִיק אוֹתָם וּמֵסִיךְ אוֹתָם שֶׁמֶן כְּחַיָּה שֶׁהִיא מַסֶּכֶת אֶת בְּנָהּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיֵּנִקֵהוּ דְבַשׁ מִסֶּלַע וְשֶׁמֶן מֵחַלְמִישׁ צוּר״. וּכְשֶׁבָּאוּ יִשְׂרָאֵל רָאוּ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא וְהִכִּירוּהוּ וְקִלְּסוּהוּ וְקִדְּשׁוּהוּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״זֶה אֵלִי וְאַנְוֵהוּ״.10Rabí Leví bar Simón dice: El cuarto día, Israel acampó a la orilla del mar, frente a las aguas, y los egipcios flotaban como odres sobre la superficie.
Sopló un viento del norte que los arrojó y los llevó hasta la orilla. Entonces dijeron: «Estos son los oficiales del palacio del Faraón y estos son los capataces». Reconocían a cada uno de ellos, como está dicho: «E Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar».10רַבִּי לֵוִי בַּר סִימוֹן אוֹמֵר: בַּיּוֹם הָרְבִיעִי חָנוּ יִשְׂרָאֵל עַל שְׂפַת הַיָּם מִנֶּגֶד לַיָּם, וְהָיוּ הַמִּצְרִיִּים צָפִים כְּנוֹדוֹת עַל פְּנֵי הַמַּיִם. וְיָצָא רוּחַ צָפוֹן וְהִשְׁלִיךְ אוֹתָם וְהֵבִיא אוֹתָם, וְאָמְרוּ: ״אֵלּוּ פַּלְטֵרִין שֶׁל פַּרְעֹה, וְאֵלּוּ הַנּוֹגְשִׂים״. הָיוּ מַכִּירִין כָּל אֶחָד וְאֶחָד, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיַּרְא יִשְׂרָאֵל אֶת מִצְרַיִם מֵת עַל שְׂפַת הַיָּם״.11Rabí Reuvén dice: Todo sigue a quien está a la cabeza. ¿Cuándo ocurre esto? Cuando el pastor se extravía, las ovejas se extravían detrás de él, como está dicho: «Por los pecados de Yarovam, hijo de Nevat, con los cuales pecó e hizo pecar a Israel».
¿Y cuándo sucede lo contrario? Cuando el pastor es bueno, las ovejas lo siguen y caminan por el camino recto.
Moshé Rabenu, sobre él sea la paz, fue un pastor fiel. Comenzó a cantar y entonar alabanzas ante el Santo, bendito sea, y todo Israel lo siguió, como está dicho: «Entonces cantaron Moshé y los hijos de Israel».
Miriam lo vio y comenzó a cantar y entonar alabanzas ante el Santo, bendito sea, y todas las mujeres la siguieron, como está dicho: «Y Miriam, la profetisa, hermana de Aharón, tomó el pandero en su mano».
¿Y de dónde obtuvieron los panderos y los instrumentos para las danzas? Porque los justos siempre saben, confían y tienen la certeza de que el Santo, bendito sea, realizará milagros y prodigios por ellos. Antes de salir de Egipto, ya habían preparado sus panderos e instrumentos para las danzas.11רַבִּי רְאוּבֵן אוֹמֵר: הַכֹּל הוֹלֵךְ אַחַר הָרֹאשׁ. אֵימָתַי? בִּזְמַן שֶׁהָרוֹעֶה תּוֹעֶה הַצֹּאן תּוֹעִין אַחֲרָיו, שֶׁנֶּאֱמַר: ״עַל חַטֹּאת יָרָבְעָם בֶּן נְבָט אֲשֶׁר חָטָא וַאֲשֶׁר הֶחֱטִיא אֶת יִשְׂרָאֵל״. וְאֵימָתַי? בִּזְמַן שֶׁהָרוֹעֶה טוֹב הַצֹּאן הוֹלְכִים אַחֲרָיו וְהוֹלְכִין בְּדֶרֶךְ יְשָׁרָה, וּמֹשֶׁה רַבֵּנוּ עָלָיו הַשָּׁלוֹם רוֹעֶה נֶאֱמָן הָיָה וְהִתְחִיל לְשׁוֹרֵר וּלְזַמֵּר לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא וְהָלְכוּ כָּל יִשְׂרָאֵל אַחֲרָיו, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אָז יָשִׁיר מֹשֶׁה וּבְנֵי יִשְׂרָאֵל״. רָאֲתָה מִרְיָם, הִתְחִילָה לְשׁוֹרֵר וּלְזַמֵּר לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא וְהָלְכוּ כָּל הַנָּשִׁים אַחֲרֶיהָ שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַתִּקַּח מִרְיָם הַנְּבִיאָה אֲחוֹת אַהֲרֹן אֶת הַתֹּף בְּיָדָהּ״. וְכִי מִנַּיִן הָיָה לָהֶם תֻּפִּים וּמְחוֹלוֹת? אֶלָּא לְעוֹלָם הַצַּדִּיקִים יוֹדְעִין וּמִתְפַּיְּיסִין וּמַבְטִיחִין שֶׁהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא עוֹשֶׂה לָהֶם נִסִּים וּגְבוּרוֹת. עַד יְצִיאָתָן מִמִּצְרַיִם הִתְקִינוּ לָהֶם תֻּפִּים וּמְחוֹלוֹת.12Israel dijo ante el Santo, bendito sea: «Soberano de todos los mundos, estos se levantaron contra nosotros para destruirnos de Tu mundo, y todos los que se levantan contra nosotros es como si se levantaran contra Ti. Destrúyelos con la grandeza de Tu poder y que el ardor de Tu ira los consuma como paja», como está dicho: «Los consumirá como paja».12אָמְרוּ יִשְׂרָאֵל לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: רִבּוֹן כָּל הָעוֹלָמִים, אֵלּוּ שֶׁקָּמוּ עָלֵינוּ לְאַבְּדֵנוּ מֵעוֹלָמְךָ, וְכָל הַקָּמִים עָלֵינוּ כְּאִלּוּ קָמִים עָלֶיךָ. כַּלֵּם בִּגְאוֹן עֻזְּךָ וּבַחֲרוֹן אַפְּךָ יֹאכְלֵמוֹ כַּקַּשׁ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״יֹאכְלֵמוֹ כַּקַּשׁ״.13Israel dijo ante el Santo, bendito sea: «Soberano de todos los mundos, no hay nadie como Tú entre los ángeles servidores, cuyos nombres también llevan la denominación de seres poderosos, como Mijael y Gavriel. "¿Quién como Tú entre los poderosos, Hashem?"».
Y el Faraón respondió después de ellos con un canto y alabanzas en lengua egipcia. No está escrito sino: «¿Quién como Tú, majestuoso en santidad, temible en alabanzas?». Porque los ángeles servidores lo alaban desde lo alto y las alabanzas de Israel ascienden desde abajo. Y así está dicho: «Pero Tú eres santo, entronizado sobre las alabanzas de Israel».13וְאָמְרוּ יִשְׂרָאֵל לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: רִבּוֹן כָּל הָעוֹלָמִים, אֵין כָּמוֹךָ כְּמַלְאֲכֵי הַשָּׁרֵת, וְכֵן כָּל כִּנּוּיֵי שְׁמָן אֵלִים – מִיכָאֵל, גַּבְרִיאֵל. ״מִי כָמֹכָה בָּאֵלִים ה'״. וְעָנָה פַּרְעֹה אַחֲרֵיהֶם שִׁיר וְשִׁבְחָה בִּלְשׁוֹן מִצְרַיִם. אֵין כָּתוּב אֶלָּא ״מִי כָּמֹכָה נֶאְדָּר בַּקֹּדֶשׁ נוֹרָא תְהִלֹּת״, שֶׁמַּלְאֲכֵי הַשָּׁרֵת מְקַלְּסִין אוֹתוֹ מִלְמַעְלָה וּתְהִלּוֹת יִשְׂרָאֵל מִלְּמַטָּה. וְכֵן הוּא אוֹמֵר: ״וְאַתָּה קָדוֹשׁ יוֹשֵׁב תְּהִלּוֹת יִשְׂרָאֵל״.14«Extendiste Tu diestra». El Santo, bendito sea, dijo a la tierra: «Recibe a estos muertos».
Ella respondió ante Él: «Soberano de todos los mundos, las aguas los mataron; ¡que las aguas los traguen!».
Él le dijo: «Esta vez, recibe a estos. En otra ocasión, a aquellos que sean muertos sobre ti, Yo los arrojaré al mar».
¿Y quiénes son estos? Cuando Siserá y todo su campamento fueron muertos, los arrojó al mar, como está dicho: «El torrente de Kishón los arrastró».
La tierra dijo ante Él: «Soberano de todos los mundos, cuando un ser de carne y hueso mató solamente a uno, fui maldecida por su causa. Si recibo a todas estas multitudes, ¡cuánto más aún!».
Le dijo: «Soberano de todos los mundos, dame el juramento de Tu diestra de que no me los reclamarás de mi mano».
El Santo, bendito sea, extendió Su diestra y juró que no se los reclamaría.
«Extendiste Tu diestra y la tierra los tragó». Y Su diestra no representa sino un juramento, como está dicho: «Hashem juró por Su diestra», etc.
Inmediatamente la tierra se abrió y los tragó.
Cuando todos los reyes de la tierra escucharon acerca de la salida de Egipto y la división del mar de Suf, se estremecieron, temblaron y huyeron de sus lugares, como está dicho: «Los pueblos oyeron y temblaron; el terror se apoderó de los habitantes de Peleshet».14״נָטִיתָ יְמִינְךָ״, אָמַר הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לָאָרֶץ: קַבְּלִי חֲלָלִים הַלָּלוּ. אָמְרָה לְפָנָיו: רִבּוֹן כָּל הָעוֹלָמִים, הַמַּיִם הָרְגוּ אוֹתָם וְהַמַּיִם יִבְלְעוּ אוֹתָם! אָמַר לָהּ: הַפַּעַם הַזֹּאת קַבְּלִי אֶת אֵלֶּה. פַּעַם אַחֶרֶת, אוֹתָם שֶׁיִּהְיוּ נֶהֱרָגִים עָלַיִךְ אֲנִי מַשְׁלִיךְ אוֹתָם לַיָּם. וְאֵלּוּ הֵם: כְּשֶׁנֶּהֱרַג סִיסְרָא וְכָל מַחֲנֵהוּ, הִשְׁלִיךְ אוֹתָם לַיָּם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״נַחַל קִישׁוֹן גְּרָפָם״. אָמְרָה לְפָנָיו: רִבּוֹן כָּל הָעוֹלָמִים, מַה בָּשָׂר וָדָם שֶׁלֹּא הָרַג אֶלָּא אֶחָד נִתְאָרַרְתִּי בַּעֲבוּרוֹ, אִם אֲנִי מְקַבֶּלֶת אֶת כָּל הָאוֹכְלוֹסִין הַלָּלוּ, עַל אַחַת כַּמָּה וְכַמָּה! אָמְרָה לוֹ: רִבּוֹן כָּל הָעוֹלָמִים, תֵּן לִי שְׁבוּעַת יְמִינְךָ שֶׁאֵין אַתָּה תּוֹבֵעַ אוֹתָם מִיָּדִי. וְנָטָה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא יַד יְמִינוֹ וְנִשְׁבַּע שֶׁאֵינוֹ תּוֹבֵעַ אוֹתָם מִיָּדָהּ. ״נָטִיתָ יְמִינְךָ תִּבְלָעֵמוֹ אָרֶץ״, וְאֵין יְמִינְךָ אֶלָּא שְׁבוּעָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״נִשְׁבַּע ה' בִּימִינוֹ״ וְכוּ'. מִיָּד פָּתְחָה הָאָרֶץ וּבָלְעָה אוֹתָם. וּכְשֶׁשָּׁמְעוּ כָּל מַלְכֵי הָאָרֶץ יְצִיאַת מִצְרַיִם וּקְרִיעַת יַם סוּף, רָגְזוּ וְחָלוּ וּבָרְחוּ מִמְּקוֹמָם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״שָׁמְעוּ עַמִּים יִרְגָּזוּן, חִיל אָחַז יֹשְׁבֵי פְּלָשֶׁת״.15Moshé dijo ante el Santo, bendito sea: «Soberano de todos los mundos, pon Tu terror y Tu temor sobre ellos, hasta que sus corazones sean como piedra mientras Israel cruza el torrente de Arnón. Y que sus corazones permanezcan como piedra hasta que Israel cruce el Yardén», como está dicho: «Hasta que pase Tu pueblo, Hashem», etc.15אָמַר מֹשֶׁה לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: רִבּוֹן כָּל הָעוֹלָמִים, תֵּן אֵימָתְךָ וּפַחְדְּךָ עֲלֵיהֶם עַד שֶׁיְּהֵא לָהֶם לֵב הָאֶבֶן עַד שֶׁיַּעַבְרוּ יִשְׂרָאֵל נַחַל אַרְנוֹן, וְיִהְיֶה לִבָּם כָּאֶבֶן עַד שֶׁיַּעַבְרוּ יִשְׂרָאֵל אֶת הַיַּרְדֵּן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״עַד יַעֲבֹר עַמְּךָ ה'״ וְכוּ'.16«Los traerás y los plantarás en el monte de Tu heredad».
El Santo, bendito sea, dijo a Moshé: «Moshé, no dijiste: "Nos traerás y nos plantarás", sino: "Los traerás y los plantarás". Y quien los hace salir es quien los hace entrar. Sin embargo, por tu vida, tal como lo has dicho, así será: en este mundo Yo los introduciré, y en el futuro venidero Yo los plantaré como una plantación verdadera, para que nunca más sean arrancados de su tierra».
Y dice: «Hashem reinará por siempre jamás».16״תְּבִיאֵמוֹ וְתִטָּעֵמוֹ בְּהַר נַחֲלָתְךָ״, אָמַר הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְמֹשֶׁה: מֹשֶׁה, לֹא אָמַרְתָּ ״תְּבִיאֵנוּ וְתִטָּעֵנוּ״ אֶלָּא ״תְּבִיאֵמוֹ וְתִטָּעֵמוֹ״, וְהַמּוֹצִיא הוּא הַמֵּבִיא. אֶלָּא חַיֶּיךָ, כִּדְבָרְךָ כֵּן יִהְיֶה: בָּעוֹלָם הַזֶּה אֲנִי מֵבִיא אוֹתָם, וְלֶעָתִיד לָבוֹא אֲנִי נוֹטֵעַ אוֹתָם נֶטַע אֱמֶת שֶׁלֹּא יִנָּטְשׁוּ עוֹד מֵעַל אַדְמָתָם, וְאוֹמֵר: ״ה' יִמְלֹךְ לְעוֹלָם וָעֶד״.
Ficha editorial de este texto
Estado de la traducción: Traducción española revisada y publicada.
Última revisión editorial: 8 de noviembre de 2026.