En el tercer día, la tierra era llana como un valle, y las aguas cubrían toda la superficie de la tierra. Y cuando salió la palabra de la boca del Poderoso (Génesis 1:9): «Reúnanse las aguas», se elevaron los extremos de la tierra, las montañas y las colinas, que se dispersaron por toda la tierra; se formaron valles en el interior de la tierra, y las aguas rodaron y se reunieron en los valles, como está dicho (Génesis 1:10): «Y a la reunión de las aguas llamó mares». Inmediatamente las aguas se enorgullecieron y subieron para cubrir la tierra como al principio, hasta que el Santo, bendito sea, las reprendió, las sometió y las colocó debajo de las plantas de sus pies, y las midió con el hueco de su mano para que no aumentaran ni disminuyeran; e hizo de la arena un límite para el mar, como un hombre que pone una cerca alrededor de su viñedo. Y cuando las aguas suben y ven la arena frente a ellas, retroceden, como está dicho (Jeremías 5:22): «¿No me temeréis —dice Hashem—, ni temblaréis ante mí, que puse la arena como límite del mar?».
Antes de que se reunieran las aguas fueron creadas las luminarias y los abismos; estos son los abismos que están bajo la tierra, pues la tierra está extendida sobre los abismos como un barco que flota en medio del mar; así la tierra está extendida sobre las aguas, como está dicho (Salmos 136:6): «Al que extendió la tierra sobre las aguas». Abrió en ella una entrada hacia el Jardín del Edén y de allí hizo salir plantas por toda la superficie de la tierra: todos los tipos de árboles que producen fruto según su especie, y todo tipo de hierbas y vegetación plantó de ellos, teniendo sus semillas dentro de sí sobre la tierra, como está dicho (Génesis 1:11): «Cuya semilla está en él, sobre la tierra», etc. Y preparó una mesa para las criaturas antes de que el mundo fuera creado, como está dicho (Salmos 23:5): «Preparas una mesa delante de mí». Y todos los manantiales suben desde los abismos para dar de beber a todas las criaturas.
Rabí Yehoshúa dice: el espesor de la tierra equivale a un recorrido de sesenta años, y hay un abismo junto al Guehinom que brota y hace salir aguas calientes, para deleite de los seres humanos.
Dijo Rabí Yehudá: una vez cada mes suben conductos desde los abismos y riegan toda la superficie del suelo, como está dicho (Génesis 2:6): «Y un vapor subía de la tierra y regaba toda la superficie del suelo». Las nubes hacen oír el sonido de sus conductos a los mares, y los mares hacen oír el sonido de sus conductos a los abismos, y un abismo llama a otro abismo para elevar las aguas y entregarlas a las nubes, como está dicho (Salmos 42:8): «Un abismo llama a otro abismo al estruendo de tus cascadas».
Y las nubes extraen agua de los abismos, como está dicho (Salmos 135:7): «Hace subir las nubes desde el extremo de la tierra». Y en el lugar donde el Santo, bendito sea, les ordena subir y hacer llover, allí hacen caer lluvia. Inmediatamente la tierra queda preñada y da brotes como una viuda que queda encinta de una relación ilícita. Pero cuando el Santo, bendito sea, quiere bendecir la vegetación de la tierra y proporcionar alimento a las criaturas, abre los tesoros del bien que están en los cielos y hace llover sobre la tierra aguas masculinas. Inmediatamente la tierra queda preñada como una novia que concibe de su primer marido y produce una semilla de bendición, como está dicho (Deuteronomio 28:12): «Hashem te abrirá su buen tesoro, los cielos», y está escrito (Isaías 62:5): «Porque como un joven desposa a una virgen, así te desposarán tus hijos»; y está escrito (Isaías 55:10): «Porque así como la lluvia y la nieve descienden de los cielos», etc.
Capítulo 5
Pirkei de Rabí Eliezer 5
פרקי דרבי אליעזר ה׳
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1En el tercer día, la tierra era llana como un valle, y las aguas cubrían toda la superficie de la tierra. Y cuando salió la palabra de la boca del Poderoso (Bereshit 1:9): «Reúnanse las aguas», se elevaron los extremos de la tierra, las montañas y las colinas, que se dispersaron por toda la tierra; se formaron valles en el interior de la tierra, y las aguas rodaron y se reunieron en los valles, como está dicho (Bereshit 1:10): «Y a la reunión de las aguas llamó mares». Inmediatamente las aguas se enorgullecieron y subieron para cubrir la tierra como al principio, hasta que el Santo, bendito sea, las reprendió, las sometió y las colocó debajo de las plantas de sus pies, y las midió con el hueco de su mano para que no aumentaran ni disminuyeran; e hizo de la arena un límite para el mar, como un hombre que pone una cerca alrededor de su viñedo. Y cuando las aguas suben y ven la arena frente a ellas, retroceden, como está dicho (Jeremías 5:22): «¿No me temeréis —dice Hashem—, ni temblaréis ante mí, que puse la arena como límite del mar?».1בַּשְּׁלִישִׁי הָיְתָה הָאָרֶץ מִישׁוֹר כַּבִּקְעָה, וְהָיוּ הַמַּיִם מְכַסִּים עַל פְּנֵי כָל הָאָרֶץ. וּכְשֶׁיָּצָא הַדִּבּוּר מִפִּי הַגְּבוּרָה (בראשית א, ט): ״יִקָּווּ הַמַּיִם״, עָלוּ מִקְצוֹת הָאָרֶץ וְהֶהָרִים וְהַגְּבָעוֹת וְנִתְפַּזְּרוּ עַל פְּנֵי כָל הָאָרֶץ וְנַעֲשִׂים עֲמָקִים עַל תּוֹכָהּ שֶׁל אֶרֶץ וְנִתְגַּלְגְּלוּ הַמַּיִם וְנִקְווּ לָעֲמָקִים, שֶׁנֶּאֱמַר (בראשית א, י): ״וּלְמִקְוֵה הַמַּיִם קָרָא יַמִּים״, מִיָּד נִתְגָּאוּ הַמַּיִם וְעָלוּ לְכַסּוֹת הָאָרֶץ כְּבַתְּחִלָּה, עַד שֶׁגָּעַר בָּהֶם הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא וְכָבְשָׁן וְנָתַן תַּחַת כַּפּוֹת רַגְלָיו וּמְדָדָם בְּשָׁעֳלוֹ שֶׁלֹּא לְהוֹסִיף וְלֹא לִגְרֹעַ, וְעָשָׂה חוֹל גְּבוּל לַיָּם, כְּאָדָם שֶׁהוּא עוֹשֶׂה גָּדֵר לְכַרְמוֹ, וּכְשֶׁהֵן עוֹלִין וְרוֹאִין אֶת הַחוֹל לִפְנֵיהֶם, חוֹזְרִין לַאֲחוֹרֵיהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר (ירמיהו ה, כב): ״הַאוֹתִי לֹא תִירָאוּ נְאֻם ה' אִם מִפָּנַי לֹא תָחִילוּ אֲשֶׁר שַׂמְתִּי חוֹל גְּבוּל לַיָּם״.2Antes de que se reunieran las aguas fueron creadas las luminarias y los abismos; estos son los abismos que están bajo la tierra, pues la tierra está extendida sobre los abismos como un barco que flota en medio del mar; así la tierra está extendida sobre las aguas, como está dicho (Salmos 136:6): «Al que extendió la tierra sobre las aguas». Abrió en ella una entrada hacia el Jardín del Edén y de allí hizo salir plantas por toda la superficie de la tierra: todos los tipos de árboles que producen fruto según su especie, y todo tipo de hierbas y vegetación plantó de ellos, teniendo sus semillas dentro de sí sobre la tierra, como está dicho (Bereshit 1:11): «Cuya semilla está en él, sobre la tierra», etc. Y preparó una mesa para las criaturas antes de que el mundo fuera creado, como está dicho (Salmos 23:5): «Preparas una mesa delante de mí». Y todos los manantiales suben desde los abismos para dar de beber a todas las criaturas.2עַד שֶׁלֹּא נִקְווּ הַמַּיִם נִבְרְאוּ הַמְּאוֹרוֹת וּתְהוֹמוֹת, וְאֵלּוּ הֵן הַתְּהוֹמוֹת אֵל שֶׁמִּתַּחַת לָאָרֶץ, שֶׁהָאָרֶץ עַל הַתְּהוֹמוֹת נִרְקַעַת כָּאֳנִיָּה שֶׁהִיא צָפָה בְּלֵב יָם, כָּךְ הָאָרֶץ מְרֻקַּעַת עַל הַמַּיִם, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים קלו, ו): ״לְרֹקַע הָאָרֶץ עַל הַמָּיִם״. וּפָתַח לְגַן עֵדֶן פֶּתַח בָּהּ וְהוֹצִיא מִמֶּנָּה נְטָעִים עַל פְּנֵי כָל הָאָרֶץ, כָּל מִינֵי עֵץ אִילָן עוֹשֶׂה פְּרִי לְמִינוֹ וְכָל מִין עֵשֶׂב וְדֶשֶׁא נָטַע מֵהֶם וּבָהֶם זַרְעָם עַל הָאָרֶץ, שֶׁנֶּאֱמַר (בראשית א, יא): ״אֲשֶׁר זַרְעוֹ בוֹ עַל הָאָרֶץ״ וְכוּ', וְעָרַךְ שֻׁלְחָן לַבְּרִיּוֹת עַד שֶׁלֹּא נִבְרָא הָעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים כג, ה): ״תַּעֲרֹךְ לְפָנַי שֻׁלְחָן״, וְכָל הַמַּעְיָנוֹת עוֹלִין מִן הַתְּהוֹמוֹת לְהַשְׁקוֹת כָּל הַבְּרִיּוֹת.3Rabí Yehoshúa dice: el espesor de la tierra equivale a un recorrido de sesenta años, y hay un abismo junto al Guehinom que brota y hace salir aguas calientes, para deleite de los seres humanos.3רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר: עָבְיָהּ שֶׁל אֶרֶץ מַהֲלַךְ שִׁשִּׁים שָׁנָה, וּתְהוֹם אֶחָד שֶׁהוּא אֵצֶל גֵּיהִנֹּם נוֹבֵעַ וּמוֹצִיא מַיִם חַמִּים תַּעֲנוּג לִבְנֵי הָאָדָם.4Dijo Rabí Yehudá: una vez cada mes suben conductos desde los abismos y riegan toda la superficie del suelo, como está dicho (Bereshit 2:6): «Y un vapor subía de la tierra y regaba toda la superficie del suelo». Las nubes hacen oír el sonido de sus conductos a los mares, y los mares hacen oír el sonido de sus conductos a los abismos, y un abismo llama a otro abismo para elevar las aguas y entregarlas a las nubes, como está dicho (Salmos 42:8): «Un abismo llama a otro abismo al estruendo de tus cascadas».4אָמַר רַבִּי יְהוּדָה: פַּעַם אַחַת בְּכָל חֹדֶשׁ וָחֹדֶשׁ סִלּוֹנוֹת עוֹלִין מִן הַתְּהוֹמוֹת וּמַשְׁקִין אֶת כָּל פְּנֵי הָאֲדָמָה, שֶׁנֶּאֱמַר (בראשית ב, ו): ״וְאֵד יַעֲלֶה מִן הָאָרֶץ וְהִשְׁקָה אֶת כָּל פְּנֵי הָאֲדָמָה״. הֶעָבִים מַשְׁמִיעִין אֶת קוֹל צִנּוֹרוֹתֵיהֶן לַיָּמִים, וְהַיָּמִים מַשְׁמִיעִין אֶת קוֹל צִנּוֹרוֹתֵיהֶן לַתְּהוֹמוֹת, וּתְהוֹם קוֹרֵא אֶל תְּהוֹם לְהַעֲלוֹת מַיִם וְלִיתֵּן לֶעָבִים, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים מב, ח): ״תְּהוֹם אֶל תְּהוֹם קוֹרֵא לְקוֹל צִנּוֹרֶיךָ״.5Y las nubes extraen agua de los abismos, como está dicho (Salmos 135:7): «Hace subir las nubes desde el extremo de la tierra». Y en el lugar donde el Santo, bendito sea, les ordena subir y hacer llover, allí hacen caer lluvia. Inmediatamente la tierra queda preñada y da brotes como una viuda que queda encinta de una relación ilícita. Pero cuando el Santo, bendito sea, quiere bendecir la vegetación de la tierra y proporcionar alimento a las criaturas, abre los tesoros del bien que están en los cielos y hace llover sobre la tierra aguas masculinas. Inmediatamente la tierra queda preñada como una novia que concibe de su primer marido y produce una semilla de bendición, como está dicho (Deuteronomio 28:12): «Hashem te abrirá su buen tesoro, los cielos», y está escrito (Isaías 62:5): «Porque como un joven desposa a una virgen, así te desposarán tus hijos»; y está escrito (Isaías 55:10): «Porque así como la lluvia y la nieve descienden de los cielos», etc.5וְהֶעָבִים שׁוֹאֲבִין מַיִם מִן הַתְּהוֹמוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר: (תהלים קלה, ז): ״מַעֲלֶה נְשִׂאִים מִקְצֵה הָאָרֶץ״. וּבַמָּקוֹם שֶׁיִּפְקֹד לָהֶם הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְהַעֲלוֹת וּלְהַמְטִיר, שָׁם מַגְשִׁימִים. מִיָּד הָאָרֶץ מִתְעַבֶּרֶת וְצָמְחָה כְּאִשָּׁה אַלְמָנָה שֶׁהִיא מְעֻבֶּרֶת מִזְּנוּת, אֲבָל כְּשֶׁיִּרְצֶה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְבָרֵךְ צִמְחָהּ שֶׁל אֶרֶץ וְלִיתֵּן צֵידָן שֶׁל בְּרִיּוֹת, פּוֹתֵחַ אוֹצְרוֹת הַטּוֹב שֶׁבַּשָּׁמַיִם וּמַמְטִיר עַל הָאָרֶץ שֶׁהֵן מַיִם זְכָרִים, וּמִיָּד הָאָרֶץ מִתְעַבֶּרֶת כְּכַלָּה שֶׁהִיא מִתְעַבֶּרֶת מִבַּעְלָהּ הָרִאשׁוֹן, וְצָמְחָה זֶרַע שֶׁל בְּרָכָה, שֶׁנֶּאֱמַר: (דברים כח, יב): ״יִפְתַּח ה' לְךָ אֶת אוֹצָרוֹ הַטּוֹב אֶת הַשָּׁמַיִם״, וּכְתִיב (ישעיהו סב, ה): ״כִּי יִבְעַל בָּחוּר בְּתוּלָה יִבְעָלוּךְ בָּנָיִךְ״. וּכְתִיב (ישעיהו נה, י): ״כִּי כַּאֲשֶׁר יֵרֵד הַגֶּשֶׁם וְהַשֶּׁלֶג מִן הַשָּׁמַיִם״ וְכוּ'.
Ficha editorial de este texto
Estado de la traducción: Traducción española revisada y publicada.
Última revisión editorial: 8 de noviembre de 2026.