Ramban on Deuteronomy 25:1
כי יהיה ריב בין אנשים על דרך קבלת רבותינו (מכות יג) שהמלקות הוא בחייבי הלאוין מה ענין לו בריב אשר בין שני האנשים האוכל נבלה בביתו לוקה וכן הזורע שדהו או כרמו כלאים והבא על אחת מהנשים האסורות בלאו וכל שאר הלאוין ועוד מה טעם והצדיקו את הצדיק לפיכך דרשוהו בעדים זוממין (שם ב) יאמר הכתוב כי כאשר יהיה ריב בין שני אנשים ונגשו אל המשפט ושפטום על פי שני עדים כאשר נצטוו ואחרי כן יצדיקו את הצדיק וירשיעו את הרשע שלא כמשפט הראשון והיה אם בן הכות הרשע שלא נוכל לקיים בו ועשיתם לו כאשר זמם לעשות לאחיו ויהיה זה כגון שהעידו עליו שהוא בן גרושה או עבד או ממזר או שהעידו עליו שעבר על אחד מן הלאוין ילקה ארבעים ויתכן שיהיה ריב בין אנשים וילקה בו כגון שחבל בו בפחות משוה פרוטה או שקלל חבירו בשם או שמשכן אותו בדברים שעושים בהם אוכל נפש וכיוצא בהם ודבר הכתוב בהווה כי בעל הריב יגישנו לבית דין ועל ידו ילקה וטעם הארבעים כפי מדרשו (תנחומא ישן במדבר כח) לפי שעבר על התורה שנתנה בארבעים יום וגרם מיתה לעצמו שנוצר לארבעים יום ילקה ארבעים ויצא ידי עונשין ענין היבום וסודו והחליצה וטעמה כבר הזכרתים (בראשית לח ח):
«Cuando haya una disputa entre dos hombres». Conforme a la tradición recibida de nuestros sabios, la pena de azotes se aplica a quienes transgreden prohibiciones negativas. ¿Qué relación tiene entonces con una disputa entre dos hombres? Quien come en su propia casa la carne de un animal muerto sin degollación ritual recibe azotes. También quien siembra mezclas prohibidas en su campo o viñedo, quien mantiene relaciones con una mujer prohibida por un mandamiento negativo y quien transgrede cualquiera de las demás prohibiciones. Además, ¿qué significa «declararán justo al justo»? Por eso nuestros sabios interpretaron el pasaje como una referencia a testigos conspiradores. La Escritura dice que, cuando exista una disputa entre dos hombres, estos se presenten ante el tribunal y sean juzgados conforme al testimonio de dos testigos, como fue ordenado. Después se descubrirá que la sentencia inicial era incorrecta, de modo que el tribunal «declarará justo al justo y culpable al culpable». «Si el culpable merece ser golpeado» se refiere a un caso en el que no puede cumplirse literalmente respecto de los testigos «haréis con él como había pensado hacer a su hermano». Por ejemplo, testificaron que una persona era hijo de una mujer divorciada y, por tanto, sacerdote inválido; que era esclavo o mamzer; o que había transgredido alguna prohibición castigada con azotes. En esos casos, los testigos recibirán cuarenta azotes. También puede existir una disputa entre dos hombres que termine en azotes. Por ejemplo, uno hirió al otro causándole un daño inferior al valor de una perutá, maldijo a su compañero utilizando el Nombre divino, tomó como prenda utensilios utilizados para preparar alimentos u otras cosas semejantes. La Escritura habla conforme al caso habitual: la parte perjudicada lo llevará ante el tribunal y, por causa de su reclamación, el culpable recibirá azotes. La razón de los cuarenta azotes, conforme a la interpretación midráshica, es que el transgresor violó la Torá, entregada durante cuarenta días, y causó para sí mismo la muerte, mientras que el ser humano es formado durante cuarenta días. Por eso recibe cuarenta azotes y satisface su castigo. El asunto del levirato, su secreto, y la razón de la ceremonia de jalitzá ya los mencioné anteriormente:
