1. El origen del Daf Yomi
Introducción
En el verano de 1923, en el primer gran congreso de Agudat Israel en Viena, Rabí Meir Shapiro de Lublin propuso una idea sencilla y revolucionaria: que cada judío estudie cada día la misma página (daf) del Talmud Babilonio, en el mismo orden, en cualquier lugar del mundo.
Desarrollo
Rabí Meir Shapiro (1887-1933) fue rabino, educador y fundador de la famosa ieshivá Jajmei Lublin. Su propuesta buscaba varias cosas a la vez. Primero, unir al pueblo: un judío que viajara de una ciudad a otra encontraría en cualquier sinagoga a personas estudiando exactamente su misma página. Segundo, dar a cada persona la posibilidad de terminar el Talmud entero, algo que antes parecía reservado a los estudiosos de tiempo completo. Tercero, rescatar tratados poco estudiados, porque en el ciclo se estudian todos por igual.
El primer ciclo comenzó el primer día de Rosh Hashaná de 5684, en septiembre de 1923. Desde entonces el programa no se ha interrumpido.
Con los años, el Daf Yomi creció de manera extraordinaria. Los siyumim (celebraciones de fin de ciclo) reúnen hoy a decenas de miles de personas en estadios, y se estudia en clases presenciales, grupos por teléfono, podcasts y videos, en muchos idiomas. El ciclo número 14 comenzó el 5 de enero de 2020 y concluye el 7 de junio de 2027; al día siguiente comienza de nuevo con el tratado Berajot.
Aplicación práctica
No hace falta esperar al comienzo de un ciclo para empezar. Se puede entrar en cualquier tratado; muchas personas empiezan con el siguiente tratado nuevo, para tener un punto de partida natural. En la página Daf Yomi del sitio aparece cada día el daf correspondiente, con el texto para estudiar.
Resumen y puntos clave
- El Daf Yomi fue propuesto por Rabí Meir Shapiro en Viena en 1923.
- Busca unir al pueblo y permitir que cualquiera complete el Talmud.
- El primer ciclo comenzó en Rosh Hashaná de 5684.
- El ciclo 14 va del 5 de enero de 2020 al 7 de junio de 2027.
- Se puede empezar en cualquier momento, idealmente al inicio de un tratado.
2. Cómo funciona el ciclo
Introducción
El Talmud Bavlí impreso según la edición de Vilna tiene 2.711 folios (dapim). Cada día se estudia un folio completo, es decir, sus dos caras. Así el ciclo dura unos siete años y medio.
Desarrollo
Un daf es una hoja con dos lados: el amud alef (cara a) y el amud bet (cara b). Cuando se cita "Berajot 2a" se habla del tratado Berajot, folio 2, cara a. Los tratados empiezan en el folio 2, no en el 1, porque en las ediciones clásicas la primera hoja era la portada. Una explicación tradicional añade que ningún estudio empieza en el principio absoluto: siempre hay algo antes.
El orden de estudio del Daf Yomi sigue el orden de los tratados en el Talmud: Berajot, Shabat, Eruvín, Pesajim, Shekalim, Yomá, Sucá, Beitsá, Rosh Hashaná, Taanit, Meguilá, Moed Katán, Jaguigá, y así sucesivamente por los órdenes Nashim, Nezikin, Kodashim y Toharot, hasta terminar con Nidá. El tratado Shekalim no tiene Guemará en el Talmud Bavlí, por lo que se estudia el del Talmud Yerushalmí, en la paginación de Vilna.
Hay algunos tratados del orden Kodashim, como Kinim y Midot, que en el Bavlí tienen solo Mishná, sin Guemará. El programa los incluye como días propios: en esas jornadas se estudian los capítulos de la Mishná correspondientes. Por eso, en la página de estudio del sitio, esos días aparece la Mishná en lugar de una página de Guemará.
El calendario del Daf Yomi no se detiene en Shabat ni en las festividades: se estudia todos los días del año. En Tishá BeAv, cuando está prohibido estudiar la mayor parte de la Torá, cada comunidad sigue la indicación de su rabino.
Aplicación práctica
Aprende a leer una cita talmúdica: tratado, número de folio y cara (a o b). Con eso podrás encontrar cualquier referencia que aparezca en un libro o en una clase. Prueba ahora buscando Berajot 2a en la biblioteca del sitio.
Resumen y puntos clave
- El Talmud Bavlí tiene 2.711 folios en la edición de Vilna.
- Cada folio tiene dos caras: a (alef) y b (bet).
- Los tratados se estudian en el orden del Talmud, de Berajot a Nidá.
- Shekalim se estudia del Talmud Yerushalmí.
- El Daf Yomi no se interrumpe en Shabat ni en las festividades.
3. Cómo estudiar una página al día
Introducción
Una página de Talmud puede llevar entre cuarenta minutos y una hora y media, según la dificultad y el ritmo de cada persona. El secreto del Daf Yomi no es la velocidad, sino la constancia.
Desarrollo
Fija un horario. Los sabios enseñan: "haz de tu Torá algo fijo" (Avot 1:15). Muchos estudian el daf temprano por la mañana antes de la oración o de camino al trabajo; otros por la noche. Lo importante es que sea el mismo momento cada día, para que el estudio no dependa del ánimo.
Busca un compañero o una clase. El Talmud dice que la Torá se adquiere en compañía (Berajot 63b). Estudiar en jevruta (en pareja) o en un shiur (clase) ayuda a entender, a preguntar y a no abandonar. En este sitio, el Beit Midrash permite abrir una sala y estudiar el mismo texto con otras personas.
Lee en voz alta. La tradición recomienda estudiar pronunciando las palabras y con melodía. El Talmud (Eruvín 54a) cuenta de un alumno que estudiaba en silencio y olvidaba lo aprendido. Leer en voz alta obliga a prestar atención a cada palabra.
Usa la traducción como puente. El Talmud está escrito en arameo con frases en hebreo. Al principio es normal apoyarse en una traducción con notas. Con el tiempo se aprenden las expresiones que se repiten y se puede leer más directamente el original.
Repasa. Los sabios comparan a quien estudia y no repasa con quien siembra y no cosecha (Sanhedrín 99a). Un repaso breve de la página del día anterior, antes de empezar la nueva, fija lo aprendido.
Aplicación práctica
Esta semana, reserva el mismo horario los siete días y estudia el daf de cada día, aunque sea solo la primera mitad. Anota al final una frase con lo que entendiste. Al terminar la semana, tendrás siete páginas del Talmud en tu cuaderno.
Resumen y puntos clave
- La constancia importa más que la velocidad.
- Un horario fijo protege el estudio de los cambios de ánimo.
- Estudiar en jevruta o en una clase ayuda a entender y a perseverar.
- Leer en voz alta mejora la concentración y la memoria.
- El repaso diario fija lo aprendido.
4. Cuando el daf se hace difícil
Introducción
Todo el que estudia Daf Yomi conoce la experiencia: un viaje, una enfermedad o una página muy difícil y, de pronto, uno se queda atrás. ¿Qué hacer?
Desarrollo
Si pierdes días: no intentes recuperarlo todo de golpe. Vuelve a estudiar el daf del día con todos y, en paralelo, recupera las páginas atrasadas poco a poco, por ejemplo en Shabat. Lo esencial es no desconectarse del ciclo común.
Si una página es muy difícil: es normal. Hay tratados, como Eruvín o partes de Zevajim y Menajot, cuyos temas técnicos cuestan mucho. En esos casos conviene apoyarse en un buen shiur y centrarse en entender la estructura de la discusión (la pregunta, la respuesta y la conclusión), aunque no se capten todos los detalles. La comprensión se profundiza en el ciclo siguiente.
Si te desanimas: Pirkei Avot (capítulo 5) enseña que "según el esfuerzo es la recompensa". Rabí Najmán de Breslov animaba a estudiar mucho, aunque no se entienda todo, y a no desanimarse: lo aprendido deja huella en el alma incluso cuando la mente no lo retiene del todo.
El siyum: al terminar un tratado se celebra un siyum, una comida de fiesta en la que se lee la última parte del tratado y se recita la oración del Hadran ("volveremos a ti"). El Hadran expresa la relación con el texto: no nos despedimos del tratado, prometemos volver. El gran Siyum HaShas, al final de cada ciclo, es una de las celebraciones de Torá más grandes del mundo.
Aplicación práctica
Busca la fecha en que termina el tratado que se estudia ahora en el Daf Yomi y ponte como meta llegar a ese siyum. Una meta cercana es más fácil de sostener que un ciclo de siete años.
Resumen y puntos clave
- Si te atrasas, vuelve al daf del día y recupera poco a poco.
- En las páginas difíciles, busca la estructura de la discusión.
- Lo estudiado deja huella aunque no se entienda todo.
- Al terminar un tratado se celebra un siyum con el Hadran.
- Una meta cercana, como el siguiente siyum, ayuda a perseverar.