Irmiyahu 16:1
וַיְהִ֥י דְבַר־יְהֹוָ֖ה אֵלַ֥י לֵאמֹֽר׃
La palabra del Eterno vino a mí, diciendo:
וַיְהִ֥י דְבַר־יְהֹוָ֖ה אֵלַ֥י לֵאמֹֽר׃
La palabra del Eterno vino a mí, diciendo:
לֹא־תִקַּ֥ח לְךָ֖ אִשָּׁ֑ה וְלֹֽא־יִהְי֤וּ לְךָ֙ בָּנִ֣ים וּבָנ֔וֹת בַּמָּק֖וֹם הַזֶּֽה׃
«No tomes para ti mujer ni tengas hijos o hijas en este lugar.
כִּי־כֹ֣ה ׀ אָמַ֣ר יְהֹוָ֗ה עַל־הַבָּנִים֙ וְעַל־הַבָּנ֔וֹת הַיִּלּוֹדִ֖ים בַּמָּק֣וֹם הַזֶּ֑ה וְעַֽל־אִמֹּתָ֞ם הַיֹּלְד֣וֹת אוֹתָ֗ם וְעַל־אֲבוֹתָ֛ם הַמּוֹלִדִ֥ים אוֹתָ֖ם בָּאָ֥רֶץ הַזֹּֽאת׃
Porque así ha dicho el Eterno acerca de los hijos y las hijas que nazcan en este lugar, acerca de las madres que los den a luz y de los padres que los engendren en esta tierra:
מְמוֹתֵ֨י תַחֲלֻאִ֜ים יָמֻ֗תוּ לֹ֤א יִסָּֽפְדוּ֙ וְלֹ֣א יִקָּבֵ֔רוּ לְדֹ֛מֶן עַל־פְּנֵ֥י הָאֲדָמָ֖ה יִהְי֑וּ וּבַחֶ֤רֶב וּבָֽרָעָב֙ יִכְל֔וּ וְהָיְתָ֤ה נִבְלָתָם֙ לְמַאֲכָ֔ל לְע֥וֹף הַשָּׁמַ֖יִם וּלְבֶהֱמַ֥ת הָאָֽרֶץ׃
Morirán de enfermedades dolorosas. No serán lamentados ni sepultados; quedarán como estiércol sobre la superficie de la tierra. Serán consumidos por la espada y por el hambre, y sus cadáveres servirán de alimento a las aves de los cielos y a las bestias de la tierra.
כִּי־כֹ֣ה ׀ אָמַ֣ר יְהֹוָ֗ה אַל־תָּבוֹא֙ בֵּ֣ית מַרְזֵ֔חַ וְאַל־תֵּלֵ֣ךְ לִסְפּ֔וֹד וְאַל־תָּנֹ֖ד לָהֶ֑ם כִּֽי־אָסַ֨פְתִּי אֶת־שְׁלוֹמִ֜י מֵאֵ֨ת הָעָ֤ם הַזֶּה֙ נְאֻם־יְהֹוָ֔ה אֶת־הַחֶ֖סֶד וְאֶת־הָרַחֲמִֽים׃
Porque así ha dicho el Eterno: No entres en una casa de duelo, no vayas a lamentarte ni muestres compasión por ellos, porque he retirado de este pueblo Mi paz —declara el Eterno—, Mi bondad y Mi misericordia.
וּמֵ֨תוּ גְדֹלִ֧ים וּקְטַנִּ֛ים בָּאָ֥רֶץ הַזֹּ֖את לֹ֣א יִקָּבֵ֑רוּ וְלֹא־יִסְפְּד֣וּ לָהֶ֔ם וְלֹ֣א יִתְגֹּדַ֔ד וְלֹ֥א יִקָּרֵ֖חַ לָהֶֽם׃
Grandes y pequeños morirán en esta tierra. No serán sepultados ni lamentados; nadie se hará cortes ni se rapará la cabeza por ellos.
וְלֹא־יִפְרְס֥וּ לָהֶ֛ם עַל־אֵ֖בֶל לְנַחֲמ֣וֹ עַל־מֵ֑ת וְלֹֽא־יַשְׁק֤וּ אוֹתָם֙ כּ֣וֹס תַּנְחוּמִ֔ים עַל־אָבִ֖יו וְעַל־אִמּֽוֹ׃
Nadie partirá pan al que está de duelo para consolarlo por el muerto ni le dará a beber la copa de consolación por su padre o por su madre.
וּבֵית־מִשְׁתֶּ֥ה לֹֽא־תָב֖וֹא לָשֶׁ֣בֶת אוֹתָ֑ם לֶאֱכֹ֖ל וְלִשְׁתּֽוֹת׃
Tampoco entres en una casa de banquete para sentarte con ellos a comer y beber.
כִּי֩ כֹ֨ה אָמַ֜ר יְהֹוָ֤ה צְבָאוֹת֙ אֱלֹהֵ֣י יִשְׂרָאֵ֔ל הִנְנִ֨י מַשְׁבִּ֜ית מִן־הַמָּק֥וֹם הַזֶּ֛ה לְעֵינֵיכֶ֖ם וּבִימֵיכֶ֑ם ק֤וֹל שָׂשׂוֹן֙ וְק֣וֹל שִׂמְחָ֔ה ק֥וֹל חָתָ֖ן וְק֥וֹל כַּלָּֽה׃
Porque así ha dicho el Eterno de los Ejércitos, Dios de Israel: He aquí, haré cesar en este lugar, ante vuestros ojos y durante vuestros días, la voz de alegría, la voz de regocijo, la voz del novio y la voz de la novia.
וְהָיָ֗ה כִּ֤י תַגִּיד֙ לָעָ֣ם הַזֶּ֔ה אֵ֥ת כׇּל־הַדְּבָרִ֖ים הָאֵ֑לֶּה וְאָמְר֣וּ אֵלֶ֗יךָ עַל־מֶה֩ דִבֶּ֨ר יְהֹוָ֤ה עָלֵ֙ינוּ֙ אֵ֣ת כׇּל־הָרָעָ֤ה הַגְּדוֹלָה֙ הַזֹּ֔את וּמֶ֤ה עֲוֺנֵ֙נוּ֙ וּמֶ֣ה חַטָּאתֵ֔נוּ אֲשֶׁ֥ר חָטָ֖אנוּ לַיהֹוָ֥ה אֱלֹהֵֽינוּ׃
Cuando anuncies a este pueblo todas estas palabras, ellos te preguntarán: “¿Por qué ha decretado el Eterno contra nosotros toda esta gran calamidad? ¿Cuál es nuestra iniquidad y cuál es el pecado que hemos cometido contra el Eterno, nuestro Dios?”.
וְאָמַרְתָּ֣ אֲלֵיהֶ֗ם עַל֩ אֲשֶׁר־עָזְב֨וּ אֲבוֹתֵיכֶ֤ם אוֹתִי֙ נְאֻם־יְהֹוָ֔ה וַיֵּלְכ֗וּ אַֽחֲרֵי֙ אֱלֹהִ֣ים אֲחֵרִ֔ים וַיַּעַבְד֖וּם וַיִּשְׁתַּחֲו֣וּ לָהֶ֑ם וְאֹתִ֣י עָזָ֔בוּ וְאֶת־תּוֹרָתִ֖י לֹ֥א שָׁמָֽרוּ׃
Entonces les responderás: “Porque vuestros antepasados me abandonaron —declara el Eterno—, siguieron a otros dioses, los sirvieron y se postraron ante ellos. Me abandonaron y no guardaron Mi Torá.
וְאַתֶּ֛ם הֲרֵעֹתֶ֥ם לַעֲשׂ֖וֹת מֵאֲבֽוֹתֵיכֶ֑ם וְהִנְּכֶ֣ם הֹלְכִ֗ים אִ֚ישׁ אַֽחֲרֵי֙ שְׁרִר֣וּת לִבּֽוֹ־הָרָ֔ע לְבִלְתִּ֖י שְׁמֹ֥עַ אֵלָֽי׃
Pero vosotros habéis actuado aún peor que vuestros antepasados. He aquí que cada uno camina según la obstinación de su corazón malvado y se niega a escucharme.
וְהֵטַלְתִּ֣י אֶתְכֶ֗ם מֵעַל֙ הָאָ֣רֶץ הַזֹּ֔את עַל־הָאָ֕רֶץ אֲשֶׁר֙ לֹ֣א יְדַעְתֶּ֔ם אַתֶּ֖ם וַאֲבוֹתֵיכֶ֑ם וַעֲבַדְתֶּם־שָׁ֞ם אֶת־אֱלֹהִ֤ים אֲחֵרִים֙ יוֹמָ֣ם וָלַ֔יְלָה אֲשֶׁ֛ר לֹא־אֶתֵּ֥ן לָכֶ֖ם חֲנִינָֽה׃
Por eso os arrojaré de esta tierra a una tierra que ni vosotros ni vuestros antepasados conocisteis. Allí serviréis a otros dioses día y noche, porque no os mostraré favor”.
לָכֵ֛ן הִנֵּה־יָמִ֥ים בָּאִ֖ים נְאֻם־יְהֹוָ֑ה וְלֹא־יֵאָמֵ֥ר עוֹד֙ חַי־יְהֹוָ֔ה אֲשֶׁ֧ר הֶעֱלָ֛ה אֶת־בְּנֵ֥י יִשְׂרָאֵ֖ל מֵאֶ֥רֶץ מִצְרָֽיִם׃
Por eso, he aquí, vienen días —declara el Eterno— en los que ya no se dirá: “Vive el Eterno, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto”,
כִּ֣י אִם־חַי־יְהֹוָ֗ה אֲשֶׁ֨ר הֶעֱלָ֜ה אֶת־בְּנֵ֤י יִשְׂרָאֵל֙ מֵאֶ֣רֶץ צָפ֔וֹן וּמִכֹּל֙ הָאֲרָצ֔וֹת אֲשֶׁ֥ר הִדִּיחָ֖ם שָׁ֑מָּה וַהֲשִֽׁבֹתִים֙ עַל־אַדְמָתָ֔ם אֲשֶׁ֥ר נָתַ֖תִּי לַאֲבוֹתָֽם׃
sino: “Vive el Eterno, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte y de todas las tierras a las que los había expulsado”. Yo los haré regresar a su tierra, la que entregué a sus antepasados.
הִנְנִ֨י שֹׁלֵ֜חַ (לדוגים) רַבִּ֛ים נְאֻם־יְהֹוָ֖ה וְדִיג֑וּם וְאַחֲרֵי־כֵ֗ן אֶשְׁלַח֙ לְרַבִּ֣ים צַיָּדִ֔ים וְצָד֞וּם מֵעַ֤ל כׇּל־הַר֙ וּמֵעַ֣ל כׇּל־גִּבְעָ֔ה וּמִנְּקִיקֵ֖י הַסְּלָעִֽים׃
He aquí, enviaré muchos pescadores —declara el Eterno— y los pescarán. Después enviaré muchos cazadores, y los cazarán desde todo monte, desde toda colina y desde las grietas de las rocas.
כִּ֤י עֵינַי֙ עַל־כׇּל־דַּרְכֵיהֶ֔ם לֹ֥א נִסְתְּר֖וּ מִלְּפָנָ֑י וְלֹֽא־נִצְפַּ֥ן עֲוֺנָ֖ם מִנֶּ֥גֶד עֵינָֽי׃
Porque Mis ojos están sobre todos sus caminos. No están ocultos de Mi presencia ni su iniquidad está escondida ante Mis ojos.
וְשִׁלַּמְתִּ֣י רִאשׁוֹנָ֗ה מִשְׁנֵ֤ה עֲוֺנָם֙ וְחַטָּאתָ֔ם עַ֖ל חַלְּלָ֣ם אֶת־אַרְצִ֑י בְּנִבְלַ֤ת שִׁקּֽוּצֵיהֶם֙ וְתוֹעֲב֣וֹתֵיהֶ֔ם מָלְא֖וּ אֶת־נַחֲלָתִֽי׃
Primero les pagaré el doble por su iniquidad y su pecado, porque profanaron Mi tierra con los cadáveres de sus abominaciones y llenaron Mi heredad con sus cosas detestables».
יְהֹוָ֞ה עֻזִּ֧י וּמָעֻזִּ֛י וּמְנוּסִ֖י בְּי֣וֹם צָרָ֑ה אֵלֶ֗יךָ גּוֹיִ֤ם יָבֹ֙אוּ֙ מֵֽאַפְסֵי־אָ֔רֶץ וְיֹאמְר֗וּ אַךְ־שֶׁ֙קֶר֙ נָחֲל֣וּ אֲבוֹתֵ֔ינוּ הֶ֖בֶל וְאֵֽין־בָּ֥ם מוֹעִֽיל׃
Eterno, fuerza mía, fortaleza mía y refugio mío en el día de la angustia: a Ti vendrán las naciones desde los extremos de la tierra y dirán: «Nuestros antepasados heredaron únicamente falsedad, ídolos inútiles que no pueden beneficiar».
הֲיַעֲשֶׂה־לּ֥וֹ אָדָ֖ם אֱלֹהִ֑ים וְהֵ֖מָּה לֹ֥א אֱלֹהִֽים׃
¿Puede el hombre fabricar dioses para sí mismo? Esos no son dioses.
לָכֵן֙ הִנְנִ֣י מֽוֹדִיעָ֔ם בַּפַּ֣עַם הַזֹּ֔את אוֹדִיעֵ֥ם אֶת־יָדִ֖י וְאֶת־גְּבוּרָתִ֑י וְיָדְע֖וּ כִּֽי־שְׁמִ֥י יְהֹוָֽה׃
«Por eso, he aquí, esta vez les haré conocer Mi mano y Mi poder, y sabrán que Mi Nombre es el Eterno».
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ירמיהו ט״ז
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Texto hebreo: Miqra according to the Masorah — licencia CC BY-SA
Fuente hebrea: Miqra according to the Masorah.
Estado de la traducción: Traducción española revisada y publicada.
Última revisión editorial: 17 de julio de 2026.