Irmiyahu 30:1
הַדָּבָר֙ אֲשֶׁ֣ר הָיָ֣ה אֶֽל־יִרְמְיָ֔הוּ מֵאֵ֥ת יְהֹוָ֖ה לֵאמֹֽר׃
La palabra que vino a Yirmiyahu de parte del Eterno, diciendo:
הַדָּבָר֙ אֲשֶׁ֣ר הָיָ֣ה אֶֽל־יִרְמְיָ֔הוּ מֵאֵ֥ת יְהֹוָ֖ה לֵאמֹֽר׃
La palabra que vino a Yirmiyahu de parte del Eterno, diciendo:
כֹּֽה־אָמַ֧ר יְהֹוָ֛ה אֱלֹהֵ֥י יִשְׂרָאֵ֖ל לֵאמֹ֑ר כְּתׇב־לְךָ֗ אֵ֧ת כׇּל־הַדְּבָרִ֛ים אֲשֶׁר־דִּבַּ֥רְתִּי אֵלֶ֖יךָ אֶל־סֵֽפֶר׃
«Así dijo el Eterno, Dios de Israel: Escribe para ti en un libro todas las palabras que te he hablado.
כִּ֠י הִנֵּ֨ה יָמִ֤ים בָּאִים֙ נְאֻם־יְהֹוָ֔ה וְ֠שַׁבְתִּ֠י אֶת־שְׁב֨וּת עַמִּ֧י יִשְׂרָאֵ֛ל וִֽיהוּדָ֖ה אָמַ֣ר יְהֹוָ֑ה וַהֲשִׁבֹתִ֗ים אֶל־הָאָ֛רֶץ אֲשֶׁר־נָתַ֥תִּי לַאֲבוֹתָ֖ם וִֽירֵשֽׁוּהָ׃
Porque he aquí que vienen días —declara el Eterno— en los cuales haré volver el cautiverio de Mi pueblo Israel y Yehudá —dijo el Eterno—. Los haré volver a la tierra que di a sus padres, y la poseerán».
וְאֵ֣לֶּה הַדְּבָרִ֗ים אֲשֶׁ֨ר דִּבֶּ֧ר יְהֹוָ֛ה אֶל־יִשְׂרָאֵ֖ל וְאֶל־יְהוּדָֽה׃
Estas son las palabras que el Eterno habló acerca de Israel y de Yehudá:
כִּי־כֹה֙ אָמַ֣ר יְהֹוָ֔ה ק֥וֹל חֲרָדָ֖ה שָׁמָ֑עְנוּ פַּ֖חַד וְאֵ֥ין שָׁלֽוֹם׃
«Porque así dijo el Eterno: Hemos oído una voz de temblor, de miedo y no de paz.
שַׁאֲלוּ־נָ֣א וּרְא֔וּ אִם־יֹלֵ֖ד זָכָ֑ר מַדּ֩וּעַ֩ רָאִ֨יתִי כׇל־גֶּ֜בֶר יָדָ֤יו עַל־חֲלָצָיו֙ כַּיּ֣וֹלֵדָ֔ה וְנֶהֶפְכ֥וּ כׇל־פָּנִ֖ים לְיֵרָקֽוֹן׃
Preguntad ahora y ved: ¿Acaso da a luz un varón? ¿Por qué veo a todo hombre con las manos sobre sus lomos como una mujer que da a luz, y todos los rostros se han vuelto pálidos?
ה֗וֹי כִּ֥י גָד֛וֹל הַיּ֥וֹם הַה֖וּא מֵאַ֣יִן כָּמֹ֑הוּ וְעֵֽת־צָרָ֥ה הִיא֙ לְיַֽעֲקֹ֔ב וּמִמֶּ֖נָּה יִוָּשֵֽׁעַ׃
¡Ay, porque aquel día será grande, sin que haya otro semejante! Será un tiempo de angustia para Yaakov, pero de él será salvado.
וְהָיָה֩ בַיּ֨וֹם הַה֜וּא נְאֻ֣ם ׀ יְהֹוָ֣ה צְבָא֗וֹת אֶשְׁבֹּ֤ר עֻלּוֹ֙ מֵעַ֣ל צַוָּארֶ֔ךָ וּמוֹסְרוֹתֶ֖יךָ אֲנַתֵּ֑ק וְלֹא־יַעַבְדוּ־ב֥וֹ ע֖וֹד זָרִֽים׃
En aquel día —declara el Eterno de los Ejércitos— quebraré el yugo de sobre tu cuello y romperé tus ataduras. Los extranjeros ya no lo someterán.
וְעָ֣בְד֔וּ אֵ֖ת יְהֹוָ֣ה אֱלֹֽהֵיהֶ֑ם וְאֵת֙ דָּוִ֣ד מַלְכָּ֔ם אֲשֶׁ֥ר אָקִ֖ים לָהֶֽם׃
Servirán al Eterno, su Dios, y a David, su rey, a quien levantaré para ellos.
וְאַתָּ֡ה אַל־תִּירָא֩ עַבְדִּ֨י יַעֲקֹ֤ב נְאֻם־יְהֹוָה֙ וְאַל־תֵּחַ֣ת יִשְׂרָאֵ֔ל כִּ֠י הִנְנִ֤י מוֹשִֽׁיעֲךָ֙ מֵֽרָח֔וֹק וְאֶֽת־זַרְעֲךָ֖ מֵאֶ֣רֶץ שִׁבְיָ֑ם וְשָׁ֧ב יַעֲקֹ֛ב וְשָׁקַ֥ט וְשַׁאֲנַ֖ן וְאֵ֥ין מַחֲרִֽיד׃
Tú, siervo Mío Yaakov, no temas —declara el Eterno—, y no te aterrorices, Israel. Porque he aquí que Yo te salvaré desde lejos y a tu descendencia desde la tierra de su cautiverio. Yaakov volverá, estará tranquilo y seguro, y nadie lo hará temblar.
כִּֽי־אִתְּךָ֥ אֲנִ֛י נְאֻם־יְהֹוָ֖ה לְהֽוֹשִׁיעֶ֑ךָ כִּי֩ אֶעֱשֶׂ֨ה כָלָ֜ה בְּכׇֽל־הַגּוֹיִ֣ם ׀ אֲשֶׁ֧ר הֲפִצוֹתִ֣יךָ שָּׁ֗ם אַ֤ךְ אֹֽתְךָ֙ לֹֽא־אֶעֱשֶׂ֣ה כָלָ֔ה וְיִסַּרְתִּ֙יךָ֙ לַמִּשְׁפָּ֔ט וְנַקֵּ֖ה לֹ֥א אֲנַקֶּֽךָּ׃
Porque Yo estoy contigo para salvarte —declara el Eterno—. Aunque haga una destrucción completa entre todas las naciones adonde te dispersé, no haré una destrucción completa de ti. Te disciplinaré con justicia, pero de ningún modo te dejaré completamente impune.
כִּ֣י כֹ֥ה אָמַ֛ר יְהֹוָ֖ה אָנ֣וּשׁ לְשִׁבְרֵ֑ךְ נַחְלָ֖ה מַכָּתֵֽךְ׃
Porque así dijo el Eterno: Tu quebranto es incurable y tu herida es grave.
אֵֽין־דָּ֥ן דִּינֵ֖ךְ לְמָז֑וֹר רְפֻא֥וֹת תְּעָלָ֖ה אֵ֥ין לָֽךְ׃
No hay nadie que defienda tu causa para curarte; no tienes medicamentos que produzcan sanidad.
כׇּל־מְאַהֲבַ֣יִךְ שְׁכֵח֔וּךְ אוֹתָ֖ךְ לֹ֣א יִדְרֹ֑שׁוּ כִּי֩ מַכַּ֨ת אוֹיֵ֤ב הִכִּיתִיךְ֙ מוּסַ֣ר אַכְזָרִ֔י עַ֚ל רֹ֣ב עֲוֺנֵ֔ךְ עָצְמ֖וּ חַטֹּאתָֽיִךְ׃
Todos tus amantes te han olvidado y ya no te buscan. Porque te golpeé como golpea un enemigo, con disciplina cruel, a causa de la multitud de tus iniquidades y porque tus pecados se hicieron numerosos.
מַה־תִּזְעַק֙ עַל־שִׁבְרֵ֔ךְ אָנ֖וּשׁ מַכְאֹבֵ֑ךְ עַ֣ל ׀ רֹ֣ב עֲוֺנֵ֗ךְ עָֽצְמוּ֙ חַטֹּאתַ֔יִךְ עָשִׂ֥יתִי אֵ֖לֶּה לָֽךְ׃
¿Por qué gritas por tu quebranto? Tu dolor es incurable. Te hice estas cosas por la multitud de tus iniquidades y porque tus pecados se hicieron numerosos.
לָכֵ֞ן כׇּל־אֹכְלַ֙יִךְ֙ יֵאָכֵ֔לוּ וְכׇל־צָרַ֥יִךְ כֻּלָּ֖ם בַּשְּׁבִ֣י יֵלֵ֑כוּ וְהָי֤וּ שֹׁאסַ֙יִךְ֙ לִמְשִׁסָּ֔ה וְכׇל־בֹּזְזַ֖יִךְ אֶתֵּ֥ן לָבַֽז׃
Sin embargo, todos los que te devoran serán devorados, y todos tus adversarios irán al cautiverio. Quienes te saquean se convertirán en objeto de saqueo, y entregaré al despojo a todos los que te despojaron.
כִּי֩ אַעֲלֶ֨ה אֲרֻכָ֥ה לָ֛ךְ וּמִמַּכּוֹתַ֥יִךְ אֶרְפָּאֵ֖ךְ נְאֻם־יְהֹוָ֑ה כִּ֤י נִדָּחָה֙ קָ֣רְאוּ לָ֔ךְ צִיּ֣וֹן הִ֔יא דֹּרֵ֖שׁ אֵ֥ין לָֽהּ׃
Porque haré subir sanidad para ti y te curaré de tus heridas —declara el Eterno—, porque te llamaron “la expulsada”, diciendo: “Esta es Tzión, por quien nadie se preocupa”.
כֹּ֣ה ׀ אָמַ֣ר יְהֹוָ֗ה הִנְנִי־שָׁב֙ שְׁבוּת֙ אׇהֳלֵ֣י יַֽעֲק֔וֹב וּמִשְׁכְּנֹתָ֖יו אֲרַחֵ֑ם וְנִבְנְתָ֥ה עִיר֙ עַל־תִּלָּ֔הּ וְאַרְמ֖וֹן עַל־מִשְׁפָּט֥וֹ יֵשֵֽׁב׃
Así dijo el Eterno: “He aquí que haré volver el cautiverio de las tiendas de Yaakov y tendré compasión de sus moradas. La ciudad será reconstruida sobre sus ruinas y el palacio permanecerá en su lugar correspondiente.
וְיָצָ֥א מֵהֶ֛ם תּוֹדָ֖ה וְק֣וֹל מְשַׂחֲקִ֑ים וְהִרְבִּתִים֙ וְלֹ֣א יִמְעָ֔טוּ וְהִכְבַּדְתִּ֖ים וְלֹ֥א יִצְעָֽרוּ׃
De ellos saldrá acción de gracias y voz de quienes celebran. Los multiplicaré y no disminuirán; los honraré y no serán insignificantes.
וְהָי֤וּ בָנָיו֙ כְּקֶ֔דֶם וַעֲדָת֖וֹ לְפָנַ֣י תִּכּ֑וֹן וּפָ֣קַדְתִּ֔י עַ֖ל כׇּל־לֹחֲצָֽיו׃
Sus hijos serán como en tiempos antiguos, y su congregación será establecida delante de Mí. Castigaré a todos sus opresores.
וְהָיָ֨ה אַדִּיר֜וֹ מִמֶּ֗נּוּ וּמֹֽשְׁלוֹ֙ מִקִּרְבּ֣וֹ יֵצֵ֔א וְהִקְרַבְתִּ֖יו וְנִגַּ֣שׁ אֵלָ֑י כִּי֩ מִ֨י הוּא־זֶ֜ה עָרַ֧ב אֶת־לִבּ֛וֹ לָגֶ֥שֶׁת אֵלַ֖י נְאֻם־יְהֹוָֽה׃
Su poderoso surgirá de entre ellos y su gobernante saldrá de en medio de ellos. Yo lo acercaré y él se acercará a Mí, porque ¿quién es aquel que se atrevería por sí mismo a acercarse a Mí? —declara el Eterno—.
וִהְיִ֥יתֶם לִ֖י לְעָ֑ם וְאָ֣נֹכִ֔י אֶהְיֶ֥ה לָכֶ֖ם לֵאלֹהִֽים׃
Vosotros seréis Mi pueblo y Yo seré vuestro Dios.
הִנֵּ֣ה ׀ סַעֲרַ֣ת יְהֹוָ֗ה חֵמָה֙ יָֽצְאָ֔ה סַ֖עַר מִתְגּוֹרֵ֑ר עַ֛ל רֹ֥אשׁ רְשָׁעִ֖ים יָחֽוּל׃
He aquí que una tormenta del Eterno ha salido con furia; un torbellino impetuoso caerá sobre la cabeza de los malvados.
לֹ֣א יָשׁ֗וּב חֲרוֹן֙ אַף־יְהֹוָ֔ה עַד־עֲשֹׂת֥וֹ וְעַד־הֲקִימ֖וֹ מְזִמּ֣וֹת לִבּ֑וֹ בְּאַחֲרִ֥ית הַיָּמִ֖ים תִּתְבּ֥וֹנְנוּ בָֽהּ׃
El ardor de la ira del Eterno no retrocederá hasta que haya realizado y cumplido los propósitos de Su corazón. Al final de los días lo comprenderéis».
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ירמיהו ל׳
Aula de estudio · Bet Midrash Online
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Texto hebreo: Miqra according to the Masorah — licencia CC BY-SA
Fuente hebrea: Miqra according to the Masorah.
Estado de la traducción: Traducción española revisada y publicada.
Última revisión editorial: 17 de julio de 2026.