Zejaria 14:1
הִנֵּ֥ה יֽוֹם־בָּ֖א לַיהֹוָ֑ה וְחֻלַּ֥ק שְׁלָלֵ֖ךְ בְּקִרְבֵּֽךְ׃
He aquí que viene un día del Eterno, en el cual tus despojos serán repartidos en medio de ti.
הִנֵּ֥ה יֽוֹם־בָּ֖א לַיהֹוָ֑ה וְחֻלַּ֥ק שְׁלָלֵ֖ךְ בְּקִרְבֵּֽךְ׃
He aquí que viene un día del Eterno, en el cual tus despojos serán repartidos en medio de ti.
וְאָסַפְתִּ֨י אֶת־כׇּל־הַגּוֹיִ֥ם ׀ אֶֽל־יְרוּשָׁלַ֘͏ִם֮ לַמִּלְחָמָה֒ וְנִלְכְּדָ֣ה הָעִ֗יר וְנָשַׁ֙סּוּ֙ הַבָּ֣תִּ֔ים וְהַנָּשִׁ֖ים (תשגלנה) [תִּשָּׁכַ֑בְנָה] וְיָצָ֞א חֲצִ֤י הָעִיר֙ בַּגּוֹלָ֔ה וְיֶ֣תֶר הָעָ֔ם לֹ֥א יִכָּרֵ֖ת מִן־הָעִֽיר׃
Reuniré a todas las naciones contra Jerusalén para la guerra. La ciudad será conquistada, las casas serán saqueadas y las mujeres serán violentadas. La mitad de la ciudad saldrá al cautiverio, pero el resto del pueblo no será exterminado de la ciudad.
וְיָצָ֣א יְהֹוָ֔ה וְנִלְחַ֖ם בַּגּוֹיִ֣ם הָהֵ֑ם כְּי֥וֹם הִֽלָּחֲמ֖וֹ בְּי֥וֹם קְרָֽב׃
Entonces saldrá el Eterno y combatirá contra aquellas naciones, como cuando combate en el día de la batalla.
וְעָמְד֣וּ רַגְלָ֣יו בַּיּוֹם־הַ֠ה֠וּא עַל־הַ֨ר הַזֵּיתִ֜ים אֲשֶׁ֨ר עַל־פְּנֵ֥י יְרֽוּשָׁלַ֘͏ִם֮ מִקֶּ֒דֶם֒ וְנִבְקַע֩ הַ֨ר הַזֵּיתִ֤ים מֵֽחֶצְיוֹ֙ מִזְרָ֣חָה וָיָ֔מָּה גֵּ֖יא גְּדוֹלָ֣ה מְאֹ֑ד וּמָ֨שׁ חֲצִ֥י הָהָ֛ר צָפ֖וֹנָה וְחֶצְיוֹ־נֶֽגְבָּה׃
En aquel día Sus pies se posarán sobre el monte de los Olivos, que está frente a Jerusalén, al oriente. El monte de los Olivos se partirá por la mitad, de oriente a occidente, formando un valle enormemente grande. Una mitad del monte se desplazará hacia el norte y la otra mitad hacia el sur.
וְנַסְתֶּ֣ם גֵּיא־הָרַ֗י כִּי־יַגִּ֣יעַ גֵּֽי־הָרִים֮ אֶל־אָצַל֒ וְנַסְתֶּ֗ם כַּאֲשֶׁ֤ר נַסְתֶּם֙ מִפְּנֵ֣י הָרַ֔עַשׁ בִּימֵ֖י עֻזִּיָּ֣ה מֶלֶךְ־יְהוּדָ֑ה וּבָא֙ יְהֹוָ֣ה אֱלֹהַ֔י כׇּל־קְדֹשִׁ֖ים עִמָּֽךְ׃
Huiréis por el valle de Mis montañas, porque el valle de las montañas llegará hasta Atzal. Huiréis como huisteis ante el terremoto en los días de Uzías, rey de Judá. Entonces vendrá el Eterno, mi Dios, acompañado de todos los santos.
וְהָיָ֖ה בַּיּ֣וֹם הַה֑וּא לֹֽא־יִֽהְיֶ֣ה א֔וֹר יְקָר֖וֹת (יקפאון) [וְקִפָּאֽוֹן]׃
Y sucederá en aquel día que no habrá luz; las luminarias se oscurecerán y quedarán inmóviles.
וְהָיָ֣ה יוֹם־אֶחָ֗ד ה֛וּא יִוָּדַ֥ע לַיהֹוָ֖ה לֹא־י֣וֹם וְלֹא־לָ֑יְלָה וְהָיָ֥ה לְעֵֽת־עֶ֖רֶב יִֽהְיֶה־אֽוֹר׃
Será un día único, conocido solamente por el Eterno, que no será ni día ni noche. Y sucederá que al llegar la tarde habrá luz.
וְהָיָ֣ה ׀ בַּיּ֣וֹם הַה֗וּא יֵצְא֤וּ מַֽיִם־חַיִּים֙ מִיר֣וּשָׁלַ֔͏ִם חֶצְיָ֗ם אֶל־הַיָּם֙ הַקַּדְמוֹנִ֔י וְחֶצְיָ֖ם אֶל־הַיָּ֣ם הָאַחֲר֑וֹן בַּקַּ֥יִץ וּבָחֹ֖רֶף יִֽהְיֶֽה׃
En aquel día saldrán aguas vivas de Jerusalén. La mitad fluirá hacia el mar oriental y la otra mitad hacia el mar occidental. Esto sucederá tanto en verano como en invierno.
וְהָיָ֧ה יְהֹוָ֛ה לְמֶ֖לֶךְ עַל־כׇּל־הָאָ֑רֶץ בַּיּ֣וֹם הַה֗וּא יִהְיֶ֧ה יְהֹוָ֛ה אֶחָ֖ד וּשְׁמ֥וֹ אֶחָֽד׃
Y el Eterno será Rey sobre toda la tierra. En aquel día el Eterno será Uno y Su Nombre será Uno.
יִסּ֨וֹב כׇּל־הָאָ֤רֶץ כָּֽעֲרָבָה֙ מִגֶּ֣בַע לְרִמּ֔וֹן נֶ֖גֶב יְרוּשָׁלָ֑͏ִם וְֽרָאֲמָה֩ וְיָשְׁבָ֨ה תַחְתֶּ֜יהָ לְמִשַּׁ֣עַר בִּנְיָמִ֗ן עַד־מְק֞וֹם שַׁ֤עַר הָֽרִאשׁוֹן֙ עַד־שַׁ֣עַר הַפִּנִּ֔ים וּמִגְדַּ֣ל חֲנַנְאֵ֔ל עַ֖ד יִקְבֵ֥י הַמֶּֽלֶךְ׃
Toda la tierra se transformará en una llanura, desde Gueba hasta Rimón, al sur de Jerusalén. Jerusalén será elevada y permanecerá habitada en su lugar, desde la puerta de Benjamín hasta el lugar de la primera puerta, hasta la puerta de la Esquina, y desde la torre de Jananel hasta los lagares del rey.
וְיָ֣שְׁבוּ בָ֔הּ וְחֵ֖רֶם לֹ֣א יִֽהְיֶה־ע֑וֹד וְיָשְׁבָ֥ה יְרוּשָׁלַ֖͏ִם לָבֶֽטַח׃ {ס}
Habitarán en ella y nunca más habrá una destrucción decretada. Jerusalén permanecerá habitada con seguridad.
וְזֹ֣את ׀ תִּהְיֶ֣ה הַמַּגֵּפָ֗ה אֲשֶׁ֨ר יִגֹּ֤ף יְהֹוָה֙ אֶת־כׇּל־הָ֣עַמִּ֔ים אֲשֶׁ֥ר צָבְא֖וּ עַל־יְרוּשָׁלָ֑͏ִם הָמֵ֣ק ׀ בְּשָׂר֗וֹ וְהוּא֙ עֹמֵ֣ד עַל־רַגְלָ֔יו וְעֵינָיו֙ תִּמַּ֣קְנָה בְחֹֽרֵיהֶ֔ן וּלְשׁוֹנ֖וֹ תִּמַּ֥ק בְּפִיהֶֽם׃
Y esta será la plaga con la cual el Eterno herirá a todos los pueblos que hayan combatido contra Jerusalén: su carne se descompondrá mientras todavía estén de pie, sus ojos se consumirán dentro de sus órbitas y sus lenguas se descompondrán dentro de sus bocas.
וְהָיָה֙ בַּיּ֣וֹם הַה֔וּא תִּהְיֶ֧ה מְהֽוּמַת־יְהֹוָ֛ה רַבָּ֖ה בָּהֶ֑ם וְהֶחֱזִ֗יקוּ אִ֚ישׁ יַ֣ד רֵעֵ֔הוּ וְעָלְתָ֥ה יָד֖וֹ עַל־יַ֥ד רֵעֵֽהוּ׃
En aquel día habrá entre ellos una gran confusión enviada por el Eterno. Cada uno agarrará la mano de su compañero y levantará su mano contra la mano de su prójimo.
וְגַ֨ם־יְהוּדָ֔ה תִּלָּחֵ֖ם בִּירוּשָׁלָ֑͏ִם וְאֻסַּף֩ חֵ֨יל כׇּל־הַגּוֹיִ֜ם סָבִ֗יב זָהָ֥ב וָכֶ֛סֶף וּבְגָדִ֖ים לָרֹ֥ב מְאֹֽד׃
También Judá combatirá en Jerusalén. Serán reunidas las riquezas de todas las naciones de alrededor: oro, plata y vestiduras en grandísima abundancia.
וְכֵ֨ן תִּהְיֶ֜ה מַגֵּפַ֣ת הַסּ֗וּס הַפֶּ֙רֶד֙ הַגָּמָ֣ל וְהַחֲמ֔וֹר וְכׇ֨ל־הַבְּהֵמָ֔ה אֲשֶׁ֥ר יִֽהְיֶ֖ה בַּמַּחֲנ֣וֹת הָהֵ֑מָּה כַּמַּגֵּפָ֖ה הַזֹּֽאת׃
Y una plaga semejante caerá sobre los caballos, las mulas, los camellos, los asnos y todos los animales que se encuentren en aquellos campamentos.
וְהָיָ֗ה כׇּל־הַנּוֹתָר֙ מִכׇּל־הַגּוֹיִ֔ם הַבָּאִ֖ים עַל־יְרוּשָׁלָ֑͏ִם וְעָל֞וּ מִדֵּ֧י שָׁנָ֣ה בְשָׁנָ֗ה לְהִֽשְׁתַּחֲוֺת֙ לְמֶ֙לֶךְ֙ יְהֹוָ֣ה צְבָא֔וֹת וְלָחֹ֖ג אֶת־חַ֥ג הַסֻּכּֽוֹת׃
Y sucederá que todos los sobrevivientes de las naciones que vinieron contra Jerusalén subirán año tras año para postrarse ante el Rey, el Eterno de los ejércitos, y para celebrar la festividad de Sucot.
וְ֠הָיָ֠ה אֲשֶׁ֨ר לֹֽא־יַעֲלֶ֜ה מֵאֵ֨ת מִשְׁפְּח֤וֹת הָאָ֙רֶץ֙ אֶל־יְר֣וּשָׁלַ֔͏ִם לְהִֽשְׁתַּחֲוֺ֔ת לְמֶ֖לֶךְ יְהֹוָ֣ה צְבָא֑וֹת וְלֹ֥א עֲלֵיהֶ֖ם יִהְיֶ֥ה הַגָּֽשֶׁם׃
Y sucederá que, si alguna de las familias de la tierra no sube a Jerusalén para postrarse ante el Rey, el Eterno de los ejércitos, no caerá lluvia sobre ella.
וְאִם־מִשְׁפַּ֨חַת מִצְרַ֧יִם לֹֽא־תַעֲלֶ֛ה וְלֹ֥א בָאָ֖ה וְלֹ֣א עֲלֵיהֶ֑ם תִּֽהְיֶ֣ה הַמַּגֵּפָ֗ה אֲשֶׁ֨ר יִגֹּ֤ף יְהֹוָה֙ אֶת־הַגּוֹיִ֔ם אֲשֶׁר֙ לֹ֣א יַעֲל֔וּ לָחֹ֖ג אֶת־חַ֥ג הַסֻּכּֽוֹת׃
Y si la familia de Egipto no sube ni se presenta, sobre ella caerá la plaga con la cual el Eterno herirá a las naciones que no suban para celebrar la festividad de Sucot.
זֹ֥את תִּהְיֶ֖ה חַטַּ֣את מִצְרָ֑יִם וְחַטַּאת֙ כׇּל־הַגּוֹיִ֔ם אֲשֶׁר֙ לֹ֣א יַעֲל֔וּ לָחֹ֖ג אֶת־חַ֥ג הַסֻּכּֽוֹת׃
Este será el castigo de Egipto y el castigo de todas las naciones que no suban para celebrar la festividad de Sucot.
בַּיּ֣וֹם הַה֗וּא יִֽהְיֶה֙ עַל־מְצִלּ֣וֹת הַסּ֔וּס קֹ֖דֶשׁ לַיהֹוָ֑ה וְהָיָ֤ה הַסִּירוֹת֙ בְּבֵ֣ית יְהֹוָ֔ה כַּמִּזְרָקִ֖ים לִפְנֵ֥י הַמִּזְבֵּֽחַ׃
En aquel día estará escrito incluso sobre los cascabeles de los caballos: «Santidad al Eterno». Y las ollas de la Casa del Eterno serán como los recipientes sagrados que están delante del altar.
וְ֠הָיָ֠ה כׇּל־סִ֨יר בִּירוּשָׁלַ֜͏ִם וּבִיהוּדָ֗ה קֹ֚דֶשׁ לַיהֹוָ֣ה צְבָא֔וֹת וּבָ֙אוּ֙ כׇּל־הַזֹּ֣בְחִ֔ים וְלָקְח֥וּ מֵהֶ֖ם וּבִשְּׁל֣וּ בָהֶ֑ם וְלֹֽא־יִֽהְיֶ֨ה כְנַעֲנִ֥י ע֛וֹד בְּבֵית־יְהֹוָ֥ה צְבָא֖וֹת בַּיּ֥וֹם הַהֽוּא׃
Toda olla en Jerusalén y en Judá estará consagrada al Eterno de los ejércitos. Todos los que vengan a ofrecer sacrificios podrán tomar de ellas y cocinar en ellas. Y en aquel día ya no habrá ningún comerciante en la Casa del Eterno de los ejércitos.
זכריה י״ד
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Texto hebreo: Miqra according to the Masorah — licencia CC BY-SA
Fuente hebrea: Miqra according to the Masorah.
Estado de la traducción: Traducción española revisada y publicada.
Última revisión editorial: 18 de octubre de 2026.
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